sábado, 26 de octubre de 2019

¡SÍ, SE PUEDE! ... Pero no así.


El próximo domingo, con su voto,
el Pueblo decidirá el destino del país.

Linda frase.

Lástima que es mentira.

Mañana, domingo 27 de Octubre de 2019, no se decidirá ningún destino en la Argentina.

¿Por qué?

Es sencillo: porque el destino de la Argentina ya está decidido.

Y los políticos profesionales no tienen ni idea de cómo revertir esa decisión. En el supuesto caso, claro, de que la quieran revertir en absoluto.

Probablemente hay muchos votantes que, al menos en algún grado, hasta creen que la frase es cierta. Concurrirán a las urnas porque – aparte del hecho que en este bendito y hermoso país el voto es un derecho obligatorio lo cual es un fenomenal oxímoron – aparte de eso, decía, están convencidos de que el voto de la ciudadanía es importante y decide el futuro de la Argentina; en este caso por los próximos cuatro años ya que se trata de una elección presidencial.

Pues lamento, (y esta expresión mía en este caso no es un recurso literario), de veras lamento destruir ilusiones y expectativas.

La votación del próximo domingo no va a decidir nada. Y no va a decidir absolutamente nada porque el destino de la Argentina ya está decidido.

Y no precisamente por los argentinos.

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Lo mismo de siempre


Hay temas que, honestamente, ya me aburren y uno de esos temas es el de la democracia y las elecciones. En el fondo y en esencia se trata siempre de lo mismo: politicastros que hacen promesas que no cumplen – ya sea porque son imposibles de cumplir, o porque simplemente no tienen ninguna intención de cumplirlas; – comercio de votos, feroces peleas por un lugarcito en las listas, imperiosas necesidades de lograr una inmunidad parlamentaria so pena de terminar en la cárcel, plutócratas y muchos financiamientos inconfesados que compran compromisos inconfesables.... y un largo etcétera que ya harta por lo conocido y que, sin embargo, se reitera en forma monótona cada dos o cuatro años sin que nadie haga algo efectivo al respecto.

La actual campaña electoral no tuvo nada de esencialmente nuevo. Fue el mismo ritual demoliberal de siempre; necesario para la liturgia de hacerle creer a Fuenteovejuna que su opinión sirve para algo gracias al dogma según el cual cada argentino representa la 47 millonésima parte de esa nebulosa intelectual que se llama "voluntad popular".

Ni Rousseau creía demasiado en la soberanía de la volonté générale aunque más no sea porque, como es obvio, esa "voluntad general" nunca puede ser unánime y, por lo tanto, solo se expresa – en el mejor de los casos – a través de la voluntad de una mayoría circunstancial. Y digo que en el mejor de los casos porque ya tuvimos el caso de un presidente que llegó al poder con solo poco más del 20% de los votos [1].

Además, toda la cabalística matemática aplicada a las elecciones enturbia aun más los resultados. Por ejemplo, Donald Trump en las elecciones perdió la elección de 2016 frente a Hillary Clinton y, sin embargo, llegó a la presidencia gracias al mecanismo de constitución y votación del Colegio electoral norteamericano. [2] En la Argentina, la designación de legisladores se hace por el sistema D'Hont sobre el cual me gustaría algún día hacer una encuesta para ver cuántos ciudadanos saben cómo se calcula. [3] ¿Alguno de ustedes lo sabe? Por mi parte reconozco públicamente que, cada vez que aparece el tema, tengo que recurrir a mi biblioteca o a Google para recordar cómo era.

Pero todo eso, dirán ustedes, es pura teoría. No es tanto una teoría desde el momento en que así es como se interpreta y se aplica matemáticamente la supuesta "voluntad ciudadana" expresada a través del voto. Pero, sea como fuere, la cuestión actual es ¿por quién vamos a votar ahora? Tenemos los nombres, por supuesto, pero dentro de la monótona reiteración del ritual de siempre, la liturgia de esta elección ha incorporado un elemento algo sorpresivo que – digamos la verdad – esta vez no llama la atención por su originalidad sino por su cantidad.

Tránsfugas y Multifuncionales


Se trata del transfuguismo de los candidatos; una práctica popularizada por Eduardo Lorenzo Borocotó, allá por octubre de 2005 cuando, proviniendo del Partido Justicialista – en el que en 1996 se le ofreció integrar una fórmula junto a Luis Patti – pasó al partido Acción por la República de Domingo Cavallo, para luego terminar siendo elegido en 2005 diputado por el PRO de Macri y al día siguiente de salir electo pasarse al kirchnerismo. En su momento esto último hasta acuñó los neologismos de "borocotización" y "borocotizar".

Adivinen quién lo llamó en aquella oportunidad a Borocotó para invitarlo a "tomar un café" con el presidente Néstor Kirchner. Pues nada menos que el actual candidato a presidente, don Alberto Fernandez, quien en aquél momento era el Jefe de Gabinete. Al Néstor le bastó un poco más de una hora de rosca para convencerlo a Borocotó de pegar el salto. [4] Hay que reconocerlo: Néstor era bueno para la camándula. El Alberto tuvo de quién aprender.

El actual candidato a presidente también tiene un Currículum Vitae bastante borocotoso por mérito propio.  Antes de ser ungido candidato a presidente por el dedito mágico de la arquitecta egipcia, don Alberto Fernández ya había recorrido un largo camino que le sirvió para aprender el duro oficio del transfuguismo político.

De profesión abogado, estuvo con Alfonsín, con Menem y Domingo Cavallo, con Duhalde, con Néstor Kirchner, con Cristina Kirchner y – después de un interregno fuertemente crítico de Cristina en el que estuvo con Sergio Massa y Florencio Randazzo – tuvo una súbita amnesia de sus críticas y de nuevo se juntó con Cristina.

Fue director de Sumarios y subdirector General de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía; superintendente de Seguros de la Nación; presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires; vicepresidente del Grupo Bapro, presidente de Gerenciar S.A., de Génesis Seguros de Retiro y de Provincia Salud. En 1998, estuvo a cargo de la administración financiera de la campaña presidencial de Duhalde; legislador de la Ciudad de Buenos Aires, por el partido Acción por la República de Cavallo; cajero en la campaña presidencial de Kirchner en 2003; Jefe del Gabinete de Ministros de Néstor y Cristina Kirchner. Alejado del Cristinismo a partir del 2008, en 2013 se suma al Frente Renovador de Sergio Massa de quien es jefe de campaña en 2015; jefe de campaña de Florencio Randazzo en 2017 y, finalmente, candidato a presidente por consagración de Cristina Kirchner a partir del 18 de Mayo de 2019 [5]. 

¿Qué tal? Multifuncional el hombre, nadie puede negarle eso.

Del otro lado de la grieta el panorama es bastante más breve pero no por eso muy diferente.
El Ingeniero Mauricio Macri antes de meterse en política pasó por solamente tres experiencias previas: 1)- lo secuestraron (1991), 2)- el padre se lo sacó de encima por inútil y 3)- se hizo presidente de un club de fútbol (Boca Juniors 1995/2008).

Después sí, se metió en política y fue Diputado Nacional (2005/2007); Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires (2007/20015) y Presidente de la Nación (desde el 10/12/2015) [6]

No es tan polifacético como el anterior pero también hay que tener un buen grado de "maleabilidad" para pasar de empresario a presidente de Boca y de allí a la política para terminar aterrizando en la Casa Rosada.

Los candidatos


Considerándolos a todos tenemos a:
  • Macri: Un ingeniero y empresario futbolero metido a político
  • Fernandez: Un abogado todo terreno que agarra lo que venga siempre y cuando pueda sacar alguna ventajita.
  • Lavagna: Un bastante buen economista – liberal pero con algunos matices – que tiene experiencia y muchas relaciones internacionales, y se mete en política sin tener talento político ni para hablar en público.
  • Espert: Otro economista – ultraliberal en este caso – que no sabe absolutamente nada de política pero quiere ser presidente porque cree a pies juntillas que si los números cierran, todo lo demás está bien.
  • Del Caño: Un estudiante de Filosofía, Letras y Sociología de formación marxista/trotskista que sueña con la revolución de un proletariado al que no pertenece y que en el Siglo XXI ya prácticamente casi ni existe.
  • Gomez Centurión: Mayor retirado del Ejército, Veterano de Malvinas, condecorado con la Cruz al Heroico Valor en Combate, la más alta distinción militar argentina; varios cargos en empresas privadas; ex miembro del PRO de Macri, funcionario de la Dirección General de Aduanas, armó luego su partido político propio [7] y ahora, en lugar de sacar los tanques a la calle, quisiera llegar a la presidencia a través de unas democráticas urnas. 
Ésas son sus opciones estimado lector. Son seis. Igual que las caras de un dado de generala.

Después hay toda una cohorte de adláteres multifuncionales que también provienen de agrupaciones partidarias distintas a aquellas que integran hoy, siendo que han servido para cualquier cargo y se postularán para cualquier otro cargo el día de mañana. Tenemos, por ejemplo, a Kicillof  que viene de una formación inicial marxista y a Filmus que procede directamente del Partico Comunista [8] al igual que Néstor Sabatella, Carlos Heller, Aníbal Ibarra y unos cuantos más que hoy tratan de pasar desapercibidos mimetizándose con la versión kirchnerista del PJ [9] y algunos otros partidos. 

Podríamos seguir con sujetos como Felipe Solá, cuyas piruetas borocotísticas son bastante similares a las de Alberto Fernandez. Y hay muchísimos más; tantos que hasta se volvería aburrido el largo listado de traiciones mutuas, cambios de frente, reciclamientos, cambios de posición y roscas varias de toda una corporación de politicastros cuyos miembros hoy son porteros de alguna secretaría, o choferes de algún subsecretario, y aparecen como ministros mañana, para pasar a diputados en unos años, emerger como gobernadores tras algunos años más y eventualmente hasta aparecer como candidatos a presidente en cualquier momento en que alguien se descuide y llegue un poco tarde.

Lo importante es reservarse siempre un lugarcito frente al comedero y conseguir la plata para la campaña. Lo demás, según un principio inalterable de la política democrática argentina, "se verá sobre la marcha".

El destino


¿Y el destino de la Argentina?

Despreocúpense; eso ya está arreglado y decidido.

El destino de los países pertenecientes al globalizado mundo liberal – no solo el de la Argentina – se diseña en las grandes centrales del planeamiento estratégico del Nuevo Orden Mundial como, por ejemplo, el Council on Foreign Relations (CFR). Se coordina en las reuniones de los principales operadores del sistema como, por ejemplo, el Grupo Bilderberg. Se financia con el dinero del Banco Mundial, el FMI, y otras instituciones financieras,  según el análisis y las directivas de las llamadas calificadoras de riesgo como, por ejemplo, Standard & Poor's, Moody's, o Fitch. Se implementa mediante coacciones directas sobre los gobiernos a través de las presiones diplomáticas, financieras y mediáticas provenientes de los EE.UU. y los lobbies norteamericanos permanentes como, por ejemplo, el lobby Israelí. Al mismo tiempo estas presiones son apoyadas por el activismo de varias ONG como, por ejemplo, la Open Society Foundations que es una red de ONGs presente en más de 30 países y que dependen todas del financiamiento de George Soros.

Y si todo eso falla, siempre queda como último recurso el empleado, por ejemplo en Irak, en Afganistán y en varios otros lugares con el envío de tropas – o el financiamiento de movimientos terroristas como, por ejemplo, en Siria – para debilitar o dado el caso destruir a un gobierno demasiado poco flexible ante las demandas de la globalización y el famoso Nuevo Orden Mundial.

Hágase, estimado lector, una simple pregunta: ¿por qué todos los políticos argentinos de cierta relevancia peregrinan a Washington y a Nueva York antes de presentarse como candidatos y/o antes de asumir la función para la cual han sido votados?

El próximo domingo vaya y vote por quien se le ocurra.

No le digo que se quede en casa porque sería una incitación a violar una ley que lo obliga a ejercer un derecho.

Pero, haga lo que haga, no espere milagros.

No los habrá. El lunes tendrá que ir a trabajar (si es que tiene trabajo) como cualquier otro día, con un dólar probablemente más alto y unos precios seguramente aumentados.

El único cambio verdadero ocurrirá en la Argentina el día en que en lugar de prender una vela en el altar de la plutocracia para implorar de rodillas que "vengan las inversiones", a alguien se le ocurra la genial idea de crear trabajo mediante una ingeniería financiera propia que no nos mantenga como deudores permanentes de un sistema internacional que decide nuestro destino independientemente de lo que se nos ocurra votar.

¿Que eso es imposible?

No lo crean. Conozco el caso de un sujeto que consiguió darle trabajo a cerca de seis millones de desocupados en apenas algo más de tres años. Y eso con un ministro de economía que era liberal, masón y amigo de los banqueros ingleses.

Investíguenlo y convénzanse.

Sí; se puede.

Pero no así; no con este sistema.

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NOTAS
1)- En las elecciones de 2003, Néstor Kirchner terminó llegando al poder con el 22,24 % de los votos en primera vuelta después de que Carlos Menem retirara su candidatura que había obtenido  el 24,3%
2)- En las elecciones, Trump sacó 2.868.691 votos menos que Hillary. No obstante, en  el Colegio Electoral los votos que obtuvo le dieron 304 votos electorales a Trump y solo 227 a Clinton.
3)- Cf. https://www.lanacion.com.ar/politica/como-se-aplica-el-complejo-sistema-dhont-nid343066
o bien, recurriendo a la ubicua wikipedia:  https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_D%27Hondt
4)- Cf. https://www.clarin.com/ediciones-anteriores/borocoto-abandono-macri-paso-filas-kirchnerismo_0_B1LbLkv10Kg.html
5)- https://diarioanticipos.com/2019/05/18/alberto-fernandez-quien-fue-y-quien-es-su-historia/
https://razonyrevolucion.org/el-primer-borocoto-biografia-politica-de-alberto-fernandez-1983-2007/ 
https://www.cronista.com/economiapolitica/Alberto-Fernandez-un-peronista-de-amplio-espectro-20190518-0007.html
6)- https://es.wikipedia.org/wiki/Jefe_de_Gobierno_de_la_ciudad_de_Buenos_Aires#Lista_de_jefes_de_gobierno
7)- https://www.lanacion.com.ar/politica/un-pasado-polemico-y-muchas-internas-nid1929961
8)- https://www.lanacion.com.ar/opinion/cuestion-de-mentalidad-nid1610122
9)- http://www.laprensa.com.ar/476520-Gelbard-la-colonizacion-mental-del-peronismo.note.aspx



martes, 8 de octubre de 2019

JOSÉ Y SUS MIEDOS

La realidad virtual consiste en alimentar nuestros sentidos
con estímulos tan similares a lo que vemos en la realidad
que los interpretamos como la realidad misma.
En todos los demás medios tu conciencia está interpretando un medio.
Pero en la realidad virtual no existe ninguna brecha.
No la estás internalizando. Eres algo interno de esa virtualidad.
Es un salto cuántico en los medios
porque el medio mismo está desapareciendo.
Chris Milk, fundador de VRSE

La credibilidad de lo virtual
con frecuencia supera la irrealidad de lo real.
Vineet Raj Kapoor

JOSÉ


José es un chico normal de siete años.

No es un niño prodigio, no es un genio, pero tampoco tiene un pelo de tonto. Y eso que, si lo tendría, sería difícil encontrarlo porque tiene una melenita envidiada no solo por todas las mujeres de la familia sino – y especialmente – por su padre, que se corta el pelo casi al ras porque considera que ya no tiene sentido ostentar lo poco que le queda, y por su abuelo que si no peina canas es porque ya ni canas tiene para peinar...


También es, básicamente, un chico alegre. No es que no tenga sus ocasionales enfurruñes, porque los tiene, pero durante la mayor parte del tiempo José está contento. Su carita exhibe, casi siempre, una amplia y franca sonrisa que fácilmente evoluciona hasta convertirse en una risa contagiosa y resonante. Puede estar algo enojado o triste, pero no se deja atrapar ni por el enojo ni por la tristeza.

Supongo que su capacidad para superar la adversidad se debe, también y  en buena medida, al poder de su gran fantasía. José muy rara vez se aburre. Puede, claro está, hacerse el aburrido cuando debe hacer algo que mucho no le gusta, pero librado a su libre albedrío José inmediatamente juega. No juega con los juegos electrónicos de la PC y ni siquiera tiene una play station. (Bueno, en eso quizás, para lo que es normal hoy en día, ya no sería un chico tan "normal", pero dejémoslo ahí.) Juega a docenas de diferentes juegos que él mismo inventa gracias al poder de su fantasía: egipcios, piratas, seres fantásticos, dinosaurios, dragones, caballeros espadachines, vaqueros, indios, orcos enemigos, viajes intergalácticos, castillos misteriosos...  Todo eso y mucho más forma parte de ese mundo personal en el que José se mueve con pasión y alegría mientras juega.

Y cuando juega, José es feliz.

Y eso es bueno.
   

EL MIEDO


A veces las cosas vienen de a poco.

Hace cosa de algo más que un año atrás, cuando tenía alrededor de 6 años, de pronto el comportamiento de José empezó a ser un poco diferente. No fue un gran cambio repentino pero poco a poco sus juegos se hicieron menos fantasiosos. Muchas veces prefirió no salir al jardín y quedarse en su habitación. Estaba más serio. En ocasiones costaba sacarlo de una especie de ensimismamiento en el que se quedaba mirando un punto que parecía siempre estar en un "lejos" indefinido.

 — Está creciendo el hombre; se está poniendo serio – decían algunos.

— Ya se le va a pasar. Todos los chicos tienen etapas – comentaban los abuelos, aportando lo que se suponía que debía ser la voz de la experiencia.

Pero, como sucede muchísimas veces en estos casos, todos estaban equivocados.

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Un buen día, mientras la abuela lo llevaba a la escuela, de pronto José preguntó:

— Abuela, ¿existe el momo?

Por supuesto, la abuela no tenía ni la más remota idea de quién o qué cosa podía ser el "momo".

— No sé, José. ¿Qué es el momo?
— Un personaje
— ¿Lo viste?
— No; pero me lo contó una compañera en la escuela.
— ¿Y ella lo vio?
— Sí
— ¿Dónde?
— En la computadora.
— Ah no. Entonces no creo que exista de verdad. No lo sé pero me imagino que debe ser el personaje de un cuento o de una historia.

José se quedó pensativo y la conversación no pasó de ahí.

Pero el tema no terminó con eso. Varias veces durante algún tiempo la pregunta volvía y volvía a emerger, una y otra vez. Las antenas de la abuela, que para esto son muy sensibles, empezaron a captar señales de alarma. Pero la abuela es una mujer sabia. Por eso no forzó la situación sabiendo que más temprano que tarde el chico iría abriéndose a medida en que el problema se le hiciera más y más inquietante. 

Tal cual. Pasaron los días y progresivamente se fue haciendo cada vez más evidente lo que estaba sucediendo. En ocasiones José iba a la casa de sus amiguitos y cuando volvía casi ni se podía hablar con él.

De a poco se volvió más que obvio: José tenía miedo.

Se tapaba. Se escondía. Transpiraba mucho mientras dormía. Tal es así que una noche, a eso de las 2 de la madrugada despertó tan empapado de sudor que tuvieron que cambiarle todo, hasta las sábanas. 
Ahí fue la primera vez que admitió que tenía miedo.

También fue el momento en que todos decidieron que había llegado la oportunidad de intervenir. La situación estaba madura.

EL PERSONAJE MALDITO


El padre se sentó a su lado.

— ¿De qué tenés miedo José? Contame.

No fue fácil, pero después de algunas idas y vueltas, en voz muy baja y como temiendo que el sonido de su propia voz despertara algún monstruo dormido, José al final murmuró:

— Del momo.
— ¿Qué es el momo?
— Es muy feo...  ¡es muy feo papá!
— ¿Es una persona? ¿Es un personaje?
— Sí
— ¡Ah! ¿Lo viste?
— Sí
— ¿Donde?
— En la compu de Martín.
— Vení. Vamos a prender la compu y mostrame.
— ¡No! ¡No! ¡No quiero! No papá. ¡No quiero! ¡No quiero!
— Bueno, está bien; tranquilo. No tenemos que verlo si no querés. Decime una sola cosa: ¿es una persona, o un dibujo?
— Y... parece un dibujo.... pero ¡es muy feo y muy malo!
— ¿Como sabés que es malo?
— Me lo dijo Martín. Es malo y te obliga a hacer cosas malas.

El padre consideró que por el momento no convenía seguir avanzando. Pero, antes de darle un fuerte abrazo a José, le dijo:

— Los dibujos no son personas reales, hijo. Están en la computadora pero nunca jamás pueden salir de ahí. Más te digo: ni siquiera están en la compu de acá. Los dibujos están guardados en otra computadora que puede estar a miles y miles de kilómetros, muy lejos de aquí, y lo único que podés ver en tu compu es su imagen, su foto. Es como si miraras la foto de un dibujo que alguien hizo muy lejos y hace tiempo. No es real, José. No existe. Es solo una imagen. Es solo una foto, nada más. Y entendeme: nunca, de ninguna manera puede obligarte a nada. Y menos todavía a hacer cosas malas.

Eso fue bueno. Pero solo circunscribió el problema para no dejarlo avanzar. No lo resolvió.

************

Por supuesto que, con la información brindada por el chico, lo que los adultos hicieron en la primera oportunidad que se les presentó fue buscar en Internet a ese famoso Momo del que ahora estaba claro que no era una cosa sino un personaje.

Fue muy fácil encontrarlo. En aquél momento el Momo estaba muy de moda en todas las redes sociales. Una de las imágenes más difundidas era ésta:



El juego del Momo, o el Reto (Desafío) del Momo ("The Momo Challenge"), circulaba por WhatsApp y comenzaba incitando al jugador a contactarse con los creadores del juego para luego empezar a recibir el encargo de realizar ciertas "tareas" que el supuesto personaje ordenaba ejecutar bajo la amenaza de ciertos castigos que el jugador recibiría si la "tarea" no se llevaba a cabo. La mayor depravación del juego estaba en que las "tareas" encomendadas se hacían progresivamente más perversas y las amenazas cada vez más siniestras; a tal punto que se conocen casos de niños fácilmente influenciables que terminaron suicidándose. [1]

EL EXORCISMO


Afortunadamente José nunca entró realmente en el desafío. No tenía un celular propio, no podía acceder al WhatsApp y además su actividad en cualquiera de las computadoras de la familia se hallaba acotada y supervisada.

Sin embargo, como es obvio, José no vivía en una burbuja. Había visto al Momo en la pantalla de algún otro chico. Sus amiguitos le contaban, los chicos en la escuela lo comentaban, algunos muy probablemente incluso exageraban sus "conocimientos" agregándole esos detalles con los que siempre se construyen los mitos urbanos. Consecuentemente, el miedo de José era real – muy real – pero no había llegado a caer en la trampa. Su miedo estaba instalado pero no arraigado por una experiencia directa.

Todos querían ayudar a José. El chico siempre supo que podía contar con todos los adultos de la familia porque todos estaban dispuestos a protegerlo. Pero, aun así, quitarle el miedo a un chiquilín de 6 años no es tan fácil. Ni siquiera es fácil en un adulto cuando sucede. Y eso es porque con los miedos de nada sirven los argumentos racionales por la sencilla razón de que el miedo no es el producto de un proceso racional. Miedo se le puede tener a los fantasmas, a los demonios, a los vampiros humanos, a las almas en pena, a los Poltergeists, a los dragones o al Hombre de las Nieves. No se le tiene miedo al teorema de Pitágoras ni al trinomio cuadrado perfecto; excepto, claro, cuando no los estudiaste y vas a rendir examen de geometría o de álgebra, pero ése es otro tema.

La cuestión es que un día José preguntó por enésima vez:

— Pero abuela, ¿estás segura de que no existe el Momo?
— Si José. Estoy segura. Además, ¿qué te dijo tu mamá?
— Que no existe....
— ¡Ajá! ¿Y tu papá?
— Que no es más que un dibujo
— Y entonces, ¿por qué decís que existe?
— ¡Porque lo vi, abuela! ¡Y es feo! ¡Yo lo vi!

Eso era. En el cerebro del José la imagen virtual de la computadora se había convertido en una imagen real. Era absolutamente inútil que le dijeran que el personaje no existía. Se había implantado en su cerebro y adquiría allí una categoría de realidad que resistía cualquier argumentación porque el miedo generado bloqueaba todo argumento.

La abuela sabia decidió en ese momento que había que terminar con la historia. Los argumentos racionales obviamente no funcionarían pero... la sabiduría también tiene otros recursos.... por ejemplo, la estrategia de la aproximación indirecta aplicada a la pedagogía:

— Bien, si lo viste, contame cómo es.
— Es un hombre horrible, abuela. Tiene una boca muy grande y ojos saltones.
— ¡Ajá! Bueno; entonces hagamos una cosa: ¡Busquémoslo! Si existe lo tendríamos que encontrar.
— No abuela, no quiero ir a buscarlo. Me da miedo... 
— José. Entendámonos. El Momo, tal como te lo dijo mamá, no existe. Y tal como te lo dijo papá, es solo un dibujo. Pero está en tu mente. Se te metió en la cabeza. Tenés miedo porque está metido en tu cabeza. Lo bueno es que, si entró, también lo podemos sacar. ¿Entendiste? Vamos a hacer una cosa: vamos a sacarlo de tu cabeza y vamos a destruirlo. ¿Te parece?

La respuesta fue un "sí" más bien débil y dubitativo; pero a la abuela, una vez que ha tomado una decisión, ni toda una división de caballería motorizada puede impedirle que haga lo que se ha propuesto. Así que fue a buscar una hoja de papel y un lápiz.

— Muy bien.  Acá hay papel y lápiz. Quiero que me dibujes al Momo que está en tu cabeza.

 Después de protestar un poco, José se puso a dibujar "su" Momo pero lo hizo tan chiquito que el garabato resultaba completamente irreconocible.

— No José. Eso es demasiado chico.
— ¡Es que no quiero dibujarlo, abuela! ¡Me da miedo!
— Tenés que ser valiente. Dibujalo bien grande. Sacátelo de la cabeza y ponelo sobre el papel. Si lo hacés, ya va a estar afuera de tu cabeza. Una vez que lo tengamos afuera, después seguimos. ¡Dale!

Poco a poco una figura parecida a la del Momo virtual fue apareciendo sobre el papel; lógicamente en los trazos de un niño de 6 años. Cuando estuvo terminado José se quedó mirando a la abuela preguntando con la mirada: "¿Y ahora?"

La abuela fue y buscó un marcador azul bien gordo.

— Muy bien. Ahora con este marcador tachalo. ¡Tachalo bien tachado! Pero con ganas José. ¡Con ganas!

José obedeció y tachó lo que había dibujado. Pero no es que lo hizo "con ganas" como se le había indicado. ¡Lo hizo con furia! Cuando terminó, del dibujo original prácticamente no se veía nada; era todo un enorme, furioso, manchón azul.

Ya en tono mucho más alegre vino la pregunta por el próximo paso:

— ¿Y ahora, abuela?
— Ahora arrugalo, bien arrugado. ¡Con fuerza!

En segundos el Momo, tapado con el manchón azul del marcador, quedó atrapado dentro de un bollo informe de papel arrugado.

— ¡Muy bien! Y ahora viene el último paso. – La abuela tomó de la alacena una caja de fósforos – Vení conmigo
— ¿Adónde vamos?
— ¡A la parrilla!

Y una vez en la parrilla, por indicación de la abuela, el que tuvo que encender el fósforo fue José. Lo acercó al papel y en segundos el aire se llenó de una impresionante humareda de color entre azul y violeta.

— ¡Se está quemando el Momo, abuela! ¡Lo sacamos al Momo! – José saltaba de alegría – ¡Lo quemamos! ¡Se fue! ¡Para siempre! ¡Qué alegría, abuela! ¡Qué bien! ¡Qué bien! ¡Qué bien!

Durante unos segundos más, de la parrilla siguió subiendo un espeso humo azul. Después, el humo fue desapareciendo y solo quedaron los vestigios de un papelucho ennegrecido retorciéndose en sus últimos estertores.

El Momo se había ido.

Nunca más volvió.

La alegría y el alivio de José duraron semanas enteras.

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Cuando le conté esta historia a un amigo mío, su primer comentario fue:

— Hay cosas muy peligrosas en la Web. Hay que tener muchísimo cuidado. La mente de un chico de seis años no está preparada para separar lo verosímil de lo inverosímil. Un niño se cree todo.

— ¿Y los adultos no? – le retruqué – ¿Acaso los adultos no se tragan la carnada con anzuelo y todo en el caso de las "fake news" y todas las idioteces que aparecen en la Web, desde lo de la tierra plana hasta lo de Nibiru, los annunaquis, los reptiloides y los iluminatis? Y no sigamos porque hay muchísimo más. Los que se tragan esos cuentos no son chiquilines de seis años. Son grandulones de 20 años para arriba. Y los hay hasta ancianos si vamos al caso.

— Bueno.... Sí... Es que lo que se ha dado en llamar "realidad virtual" soporta cualquier fantasía pero, al mismo tiempo de ser virtual no deja de tener pretensiones de realidad. Es verdad: no solo los chicos están expuestos. Si vamos al caso todos lo estamos. A todos nos han metido, o como mínimo nos han querido meter, "cosas en la cabeza" como al José de tu historia.

— Es que el José de mi historia no es ningún invento mío. Es un chico real de carne y hueso. La historia no es una creación artística, es el relato de un hecho real del que fui testigo.   

Mi amigo sacudió la cabeza con incredulidad.

— ¿En serio? Creí que era uno de esos cuentos tuyos...

— No mi viejo. No es un cuento. Es un testimonio. Tenemos que convencernos de que hay que sacar de nuestras cabezas las cosas que otros nos metieron. En nombre de la tolerancia, la solidaridad y la famosa empatía nos están obligando a aceptar un montón de perversiones y hasta crímenes para mantenernos aceptando sin discusión un sistema decadente, injusto y siniestro que solo le conviene a una raza de parásitos.

Mi amigo se quedó pensando.

Es que, realmente, ya sería más que hora de darnos cuenta de que lo que estamos experimentando es una guerra por los espacios de nuestros cerebros. Una guerra en la que se nos crean artificialmente unas "grietas" a lo largo de las cuales discutimos a rabiar sobre cuestiones que, en cualquier sociedad sana, no serían objeto de discusión en absoluto. Una guerra en la cual se fabrican argumentos invasores que, una vez metidos en nuestros cerebros, destruyen todos nuestros valores, incluso los dictados por el más simple y elemental sentido común.

Será una especie de metáfora pero lo digo en serio: tenemos que pensar en cómo hacemos para destruir la basura que ha invadido nuestros cerebros. Tenemos que ver como la "dibujamos" para poder verla y analizarla en toda su atrocidad. Como la "tachamos" definitivamente para que quede claro que la hemos rechazado. Como "hacemos un bollo" con todo eso para reconvertirlo en lo que realmente es: pura basura.

Y, finalmente, tenemos que decidir cómo haremos para incinerar definitivamente esa basura y quienes la generan a fin de despejar el terreno y seguir construyendo lo que nunca tendríamos que haber dejado de construir.

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NOTAS
1)- Al principio algunas fuentes afirmaron que el Momo había sido creado por Midori Hayashi, un artesano japonés especializado en realizar figuras más o menos terroríficas a partir de muñecas.  Después se supo que en realidad, el Momo es una figura femenina llamada "Madre Pájaro" que estuvo expuesta en la "Vanilla Gallery" durante 2016 y es una creación de la empresa Link Factory, una empresa japonesa dedicada a efectos especiales.
 (Ver: https://heavy.com/news/2019/02/momo-challenge-photo-origins/
Ver: https://www.instagram.com/midori_dollartist/
Ver: https://heavyeditorial.files.wordpress.com/2019/02/screen-shot-2019-02-26-at-6.51.02-pm.jpg?quality=65&strip=all&strip=all )

El "juego" consistía en ponerse en contacto con los creadores del mismo para recibir luego diversos "desafíos" que el jugador debía superar bajo amenazas cada vez más siniestras y crueles.  Algunos usuarios compartieron un número telefónico de contacto  (+81435102539). El (+81) indica que el teléfono es de alguien ubicado en Japón.

Con todo el Momo Challenge no fue nada original. Antes de su aparición, otro juego prácticamente igual fue el de La Ballena Azul. La mecánica de este juego era la misma. El jugador recibía tareas muy extrañas a realizar – prácticamente una por día – hasta que el final, la última "tarea" a cumplir consistía en cometer suicidio.  Aunque cueste creerlo, La Ballena Azul se cobró un gran número de víctimas, varias de ellas fatales
(https://www.elmundo.es/f5/comparte/2017/03/06/58bd35f9468aeb58078b456e.html
https://www.maldonadonoticias.com/beta/sociales/9342-ya-suman-7-las-v%C3%ADctimas-en-6-departamentos-por-el-siniestro-juego-de-%E2%80%9Cla-ballena-azul%E2%80%9D.html)

Lo mismo y quizás hasta algo más desastroso aun sucedió con los desafíos del Momo.
(https://nexter.org/es/la-lista-escalofriante-de-todas-las-victimas-del-desafio-momo-por-todo-el-mundo-hasta-el-momento-argentina-los-estados-unidos-francia-y-muchos-paises-mas)

Lo peor de todo es que en varias oportunidades, el desafío del Momo fue insertado por unos hackers dentro de videos para niños como Peppa Pig y hasta Fortnite 
(https://infocielo.com/nota/102523/momo-challenge-alertan-que-volvio-en-videos-infantiles-el-reto-viral-que-incita-a-autoflagelarse/)

Mírelo como quiera. No son juegos inocentes. Son engendros de mentes enfermas destinados a enfermar las mentes de niños sanos.  Cuide a sus hijos.

Y, para poder hacerlo, empiece cuidando su propia mente.

jueves, 26 de septiembre de 2019

UNA ORACIÓN PARA POLÍTICOS

La oración del político es:
"Que mis palabras sean siempre blandas y suaves;
porque algún día podría llegar a tener que comérmelas".
Norman Lamont

Dios creó la guerra para que lospolíticos
norteamericanos tengan que estudiar geografía.
Mark Twain

Los políticos son la forma más inferior de vida.
Los demócratas liberales son los políticos más inferiores.
Gral. George S. Patton

Si el honor fuera rentable, todo el mundo sería honorable.
Santo Tomás Moro
Patrono de los gobernantes y políticos.



En los últimos días me estoy topado con un mensaje que se está viralizando por WhatsApp más otras redes sociales y que se refiere a una oración pronunciada por el Pastor Joe Wright ante lo que se consigna como "el Senado" del Estado de Kansas en los EE.UU.

Cámara de Representantes de Kansas

El contenido de la oración es interesante y, en mi opinión, merece ser difundido, más allá de si uno comparte – o no – las orientaciones religiosas de los protestantes; y personalmente soy de las que no las comparten como lo saben bien quienes me conocen. Pero justamente porque la oración en sí vale la pena creo que es oportuno y pertinente corregir algunas distorsiones que se han ido filtrando en las versiones que corren por Internet. 

En primer lugar hay que decir que las palabras de Wright fueron pronunciadas hace ya 23 años atrás – el 23 de Enero de 1996 – de modo que no estamos hablando de un hecho actual. Opino que es del caso señalar esta antigüedad porque, cuando lean el texto completo, podrán darse cuenta de que a esas palabras se las llevó el viento o, mejor dicho, la indiferencia de todos los que las escucharon. Aunque muchos las repitieron y hasta las plagiaron. 

En segundo lugar, como era de esperar, las versiones de la oración varían. Incluso las que se han publicado en inglés y de las que se podría suponer que reproducen el original de modo fiel. No es así. Hasta hubo una versión del Voice of Islam (La Voz del Islam) – una publicación mensual de mahometanos australianos – que tiene gruesas distorsiones y agregados tendenciosos que no figuran en absoluto en el original. Pero, además de eso, también las traducciones al español tienen sus problemas: o bien ciertos conceptos no reflejan del todo bien los términos empleados por Wright, o bien directamente existen frases omitidas. Por supuesto: también las hay agregadas.

Por último, no tiene demasiada importancia pero lo del "Senado" es incorrecto. La oración se pronunció ante la "Kansas House of Representatives" que es la cámara baja de la legislatura del Estado de Kansas; o sea lo que aquí en la Argentina llamaríamos "Cámara de Diputados".

Palacio Legislativo de Kansas
Como nota de color y para ilustrar la viralización del texto, el mismo hasta se le adjudicó al Padre Farinello que supuestamente habría plagiado la oración para leerla en la apertura del 129 Período Ordinario de Sesiones del año 2011 en la Argentina [1]. Lo gracioso de esto es que la apertura de dicho período ocurrió el 1º de Marzo de 2011 y Farinello ni siquiera figura como presente en el Diario de Sesiones de esa fecha. [2]

Veamos, pues, el texto en cuestión.
En la sesión de inicio de la labor de la Cámara de Representantes de Kansas se le pidió al ministro Joe Wright que hiciera la oración de apertura. Todos, por supuesto, creyeron que sería una de esas oraciones protocolares pero, para su gran sorpresa, lo que escucharon fue algo muy poco usual. Transcribo, pues, mi propia traducción de la mencionada oración: [3] (Las cursivas son mías)

Padre Celestial, venimos ante de Ti este día, para pedir tu perdón y solicitar tu dirección y guía.
Sabemos que tu Palabra dice: “Ay de los que al mal llaman bien, y al bien mal” pero eso es exactamente lo que hemos hecho.
Hemos perdido nuestro equilibrio espiritual y hemos invertido nuestros valores.
Confesamos que hemos ridiculizado la verdad absoluta de tu Palabra y lo hemos llamado pluralismo moral.
Hemos adorado a otros dioses y lo hemos llamado multiculturalismo.
Hemos amparado a la perversión y la hemos llamado estilo de vida alternativo.
Hemos explotado al pobre y lo hemos llamado la lotería de la vida.
Hemos desamparado a los necesitados y lo hemos llamado auto-preservación.
Hemos premiado a la pereza y lo hemos llamado ayuda social.
Hemos matado a nuestros hijos aún no nacidos y lo hemos llamado: libertad de elección.
Hemos sido negligentes para disciplinar a nuestros hijos y lo hemos llamado: desarrollo de su autoestima.
Hemos abusado del poder y hemos llamado a eso: habilidad política.
Hemos codiciado las posesiones de nuestros semejantes y lo llamamos anhelo.
Hemos ensuciado el ámbito de las comunicaciones con blasfemias y pornografía, y lo hemos llamado libertad de expresión.
Hemos ridiculizado los firmes valores tradicionales de nuestros antepasados y lo hemos llamado iluminación espiritual e intelectual.
Búscanos, oh Dios, y conoce nuestros corazones actuales; seamos puestos a prueba y, si observas que hay alguna tendencia perversa en nosotros, límpianos de todo pecado y libéranos.
Guía y bendice a estos hombres y mujeres que han sido enviados aquí por la gente de Kansas, y que han sido ordenados por Ti, para gobernar este gran Estado.
Concédeles tu sabiduría para gobernar y que sus decisiones nos dirijan al centro de tu voluntad. Lo pido en nombre de tu hijo, el Salvador viviente, Jesucristo.
Amén.
Ese "Amén" resonó hace 23 años. Después lo viralizaron por Internet. Y todo siguió su curso prácticamente sin cambio alguno para mejorar y ciertamente con varios cambios para empeorar la situación más aún.

Es que, si los seres humanos no reconocemos la verdad que hay en estas palabras más allá de quien las haya dicho, es inútil pedirle al Cielo que nos ayude a seguir haciendo lo mismo de siempre si lo mismo de siempre es exactamente lo contrario de lo que debemos hacer.


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NOTAS

[1] )- https://losvaloresperdidos.wordpress.com/2011/04/11/el-padre-farinello-y-el-congreso/
[2] )- https://www4.hcdn.gob.ar/dependencias/dtaquigrafos/diarios/periodo-129/129-03-01-asamblea-leg.pdf129 Período Ordinario de Sesiones del año 2011
[3] )- Cf. Adrew Lansdown, Turning a Christian Prayer into Muslim Propaganda",  https://matthiasmedia.com/briefing/2004/07/turning-a-christian-prayer-into-muslim-propaganda/
Consultado el 23/09/2019 - Contiene tanto el texto original de Wright como el de la Voice of Islam

martes, 20 de agosto de 2019

¿Yo? Paso...

La diferencia entre una democracia y una dictatura
es que en una democracia Usted
vota primero y cumple órdenes después.
En una dictadura no tiene que perder el tiempo en votar.
Charles Bukowski

En otras palabras,
un gobierno democrático es el único
en el cual los que votan un impuesto
pueden escapar de la obligación de pagarlo.
Alexis de Tocqueville

La política es el arte de obtener
el dinero de los ricos y el voto de los pobres
con el pretexto de proteger a los unos de los otros.
Eric Frattini

La libertad obligada

Estoy un poco cansado de escribir cada dos años prácticamente lo mismo después de cada evento electoral. Si alguien quiere tomarse el trabajo de ver en este blog la entrada correspondiente al 15 de Agosto de 2017 – es decir: casi exactamente dos años atrás – podrá ver que una simple operación de "copiar y pegar" me evitaría el 90% del trabajo de escribir una nueva versión de lo mismo.

Porque ése es justamente el problema: que es siempre lo mismo. Siempre igual. Al final el sistema siempre se impone, siempre se sale con la suya. Porque está montado para salirse siempre con la suya. Porque está dispuesto de tal modo que solo los partidarios del sistema pueden ganar. Porque está diseñado para filtrar sin miramientos y sin escrúpulos a todo aquél que podría ponerlo en peligro. Y eso a pesar de los grandes discursos sobre la libertad, la teórica ausencia de censuras y la todavía más que teórica tolerancia que se supone garantizada por la democracia.

No lo digo yo. Lo dicen los números sobre los que volveremos más adelante. Más allá del catastrófico resultado de Macri y los casi increíbles números del kirchnerismo, otra vez el sistema demoliberal basado supuestamente en la libre voluntad popular obligada por ley a expresar su decisión en las urnas, ha demostrado su fundamental hipocresía. Ya sé, esto es un trabasesos pero ¿qué quieren que le haga? Votar en la Argentina es una libertad y un derecho que uno está obligado por ley a ejercer. Uno es "libre" de hacer lo que la ley obliga. A mí me suena a una especie de oxímoron pero, bueno; estamos en democracia. Y, en todo caso, es como decía el inefable Vladimir Volkoff: "... si el lobo persuade al cordero de que está obligado a vapulearlo para enseñarle a vivir democráticamente, y sobre todo si el cordero le cree, entonces, en efecto, los Derechos del Hombre se convierten en un eficaz instrumento de despotismo." [1] 

El Estado que no es Estado

Pero, para empezar dejemos de lado las hipocresías y las incoherencias democráticas y tratemos de entender el fracaso del gobierno de Macri y su gente.

Por de pronto, lo que ha fracasado no es el neoliberalismo. Es el fracaso del liberalismo a secas. Lo de "neoliberalismo" no es más que una engañifa  tratando de insinuar que es algo "nuevo" apostando a que en el inconsciente colectivo, y gracias al marketing comercial, el concepto de "nuevo" está asociado al concepto de "mejor". No hay nada de eso. Es el mismo viejo liberalismo con algún calafateo cosmético superficial para tratar de hacerlo más vendible en el mercado político. Eso es todo.

El fracaso del PRO – más allá de sus experimentos económicos fallidos y de sus pifias políticas por falta de cintura, de calle y de simple viveza criolla – es, fundamentalmente, el resultado de no haber cumplido con las funciones políticas básicas que justifican, en absoluto, la existencia de un Estado.

Un pueblo puede llegar a perdonar el error en una decisión económica delicada. No es fácil remontarla porque, como dijo el General, la víscera más sensible de la gente es el bolsillo. Pero tampoco es imposible si alguien se maneja bien y, sobre todo, si sabe comunicar bien. También el pueblo perdona las payasadas políticas, sobre todo en la Argentina en dónde incluso es mentira que del ridículo no se vuelve. Aquí no solo se vuelve de la payasada sino que hasta se ganan elecciones. Lo que el pueblo nunca perdonará – ni siquiera en la Argentina – es la ausencia total de las necesarias medidas que hacen a las indelegables funciones de síntesis, planificación y conducción inherentes al Estado.

Revisémoslo un poquito.

Un Estado medianamente eficaz debe tratar de armonizar, por todos los medios a su alcance, las fuerzas divergentes que de modo inevitable nacen de los intereses también divergentes y hasta contrapuestos de los distintos sectores de la sociedad. Ésa es su función de síntesis: evitar, mediante la construcción de consensos y compromisos, que esas fuerzas divergentes terminen considerándose como enemigos políticos. [2]  La pregunta es, pues,  ¿hubo construcción de consensos de parte del PRO? El macrismo ¿hizo algún esfuerzo serio para llevar las fuerzas divergentes hacia un denominador común? Es de lamentar, pero la respuesta es: todo lo contrario. Incluso se especuló con utilizar la figura del kirchnerismo y de Cristina como espantavotos y amenazas de un caos tipo Venezuela, para lograr que los sufragios fluyan hacia el PRO. Pues no fluyeron. La famosa "grieta" no solo no se cerró sino que directamente se agrandó y hasta aparecieron rajaduras secundarias difíciles de cerrar en un futuro cercano. Un pueblo dividido por los odios y rencores del pasado, cuyo Estado no hace nada para lograr consensos que unan y convoquen, es un pueblo a la deriva que puede terminar optando por cualquier cosa. En las PASO al menos, optó por lo que según la teoría de Duran Barba debió haberlo espantado.

La otra función esencial de planificar para el futuro fue completamente ignorada. En rigor de verdad, este garrafal error no se le puede achacar solo al gobierno de Macri. Lo han cometido TODOS. Y lo van a seguir cometiendo mientras los cargos políticos estén expuestos a sacudones electorales cada dos años y a caducidades cada cuatro. ¿Quién demonios va a planificar políticas de Estado para dentro de 15 o 30 años (como mínimo) si prácticamente toda su actividad depende de si en dos o cuatro años lo van a volver a votar? Y eso si es que el sistema le permite una reelección, porque la "alternancia en los cargos" es una especie de dogma cuasi religioso que nadie se atreve a cuestionar. Uno de los secretos del gran éxito que tiene el sistema entre los políticos es que, por mejor que sea tu adversario, después de un máximo de 8 años se tiene que ir y te deja libre el lugarcito ante el comedero. A menos, por supuesto, que se opte por una alternancia marital como lo trató de hacer el Néstor; o bien por una alternancia entre el patrón y alguno de sus empleados más fieles, como lo hace Putin desde hace unos cuantos años.


Este gobierno ¿tuvo alguna vez un plan? Por supuesto que no. NADIE lo tiene en la política Argentina. Aquí no existen los famosos "think tanks" [3] que en otras partes del mundo elaboran planes estratégicos y proyectos que después se implementan en la política. O bien y mejor dicho, existen algunas organizaciones similares, como por ejemplo el CARI, pero o bien son filiales locales de otros think tanks extranjeros (el CARI es filial del CFR) [4], o bien son intrascendentes y, en todo caso, ningún político les da ni cinco de bolilla a no ser que directamente se lo exijan desde el exterior.

No hay planificación en la política argentina. En el mejor de los casos existe alguna vaga y genérica serie de ideas iniciales que después se van acomodando (o no) a las circunstancias. ¿Cuál fue el plan estratégico de Macri para los 4 años de su gobierno? Nadie lo sabe. ¿Cuál es el plan de los Fernández? No lo saben ni ellos. Macri empezó con una especie de gradualismo en equipo y terminó con el esquema habitual de jerarquías tomando decisiones a los manotazos. ¿Existió un esfuerzo serio para lograr un acuerdo-base sobre políticas de Estado básicas? Nada de eso. Se vivió improvisando un esquema detrás del otro y hasta el día de hoy no existe un plan coherente y bien elaborado. Ni en el gobierno, ni en la oposición.

¿Cómo creen nuestros políticos que el pueblo se va a entusiasmar con un gobierno cuando nadie tiene ni la más remota idea de hacia dónde se dirige? Y cuando uno lo señala, los políticos hasta son capaces de responder con la cándida sinceridad de la que hizo gala Carlos Menem cuando confesó: "Si les decía lo que iba a hacer no me votaba nadie". Sincericidio que, palabras más, palabras menos, en lo esencial repitió ante algunos empresarios Mauricio Macri también. [5]

Y por último, la cuestión de la conducción. Ya de entrada, sin consensos fundamentales y sin planes esenciales uno se pregunta ¿qué habría para conducir? Sin caballos que tiren juntos para el mismo lado y sin haber elegido ningún camino es como que resulta medio difícil conducir el carro, diría el paisano.

¿Se puede decir que Macri condujo realmente el proceso político? El PRO ¿generó líderes que condujeran y comprometieran a la juventud y al resto de la ciudadanía? Macri no condujo nada; se limitó a tratar de administrar y hasta eso lo hizo mal. Si los argentinos le hubieran hecho caso a papá Don Franco en su momento, Mauricio seguro que no llegaba a presidente. En cuanto a la segunda fila, no solamente no hubo líderes sino que hasta los principales responsables tuvieron el mismo carisma que podría tener un policía dirigiendo el tránsito. De un gradualismo anodino que no convenció a nadie hasta el economicismo tecnocrático que nadie entendió jamás, terminando en manotazos de última hora para hacerse los simpáticos, lo único que consiguieron los macristas en grandes sectores de la población es implantar la idea de que "antes estábamos mejor". Haya sido eso cierto, o no.

Moraleja: no se puede pretender el éxito ignorando las funciones políticas básicas del Estado. Menos todavía si las demás decisiones administrativas constituyen también una serie de improvisaciones sobre la marcha que, encima, no funcionan.

Ciudadanos sin representación

De modo que dejemos la ciencia política y vayamos a los números de las PASO. ¿Qué dicen esos números? Pues dicen que otra vez un buen porcentaje de votantes ha quedado fuera de la expresión de la voluntad popular a través del sufragio. ¿Qué porcentaje? Es fácil de calcular.


El total de electores para este magno evento era de 32.621.816 personas. De estos electores potenciales y a pesar de la obligatoriedad legal de votar, participaron efectivamente 24.723.178 personas [6]. Luego, la participación real en la votación fue solo del 75.79% del electorado. Con lo cual la voluntad del 24.21% del total de electores (7.898.638 personas) ha quedado sin conocerse.
 
Simplifiquemos: de más de 32 millones y medio de electores, cerca de 7 millones novecientos mil no fueron a votar. ¿Saben qué significa eso? Algo así como dejar afuera a más de toda la población de las provincias de Catamarca, Chubut, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Neuquén, Río Negro, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santiago del Estero y Tierra del Fuego. [7] ¿Lo digo con otras palabras? Sería así: en estas PASO la cantidad de gente que no fue a votar es mayor que la suma de toda la población de 14 provincias argentinas.

Menos mal que era obligatorio.

Pero eso no es todo. Uno podría decir que el sistema democrático argentino funciona sin dar cabida a la voluntad de casi la cuarta parte del electorado. Y no es así. Es mucho peor. Y es mucho peor porque a la falta de opciones con alternativas reales para esa cuarta parte, se le agrega la cabalística electoral finamente diseñada para dejar afuera a los que el sistema no quiere dejar entrar. O directamente prefiere ignorar.

Porque, en primer lugar debemos contabilizar a los que no consiguieron llegar al 1,5% de votos necesarios para superar las PASO. En esta elección tuvimos cuatro partidos que no llegaron a ese mágico y completamente arbitrario 1.5%:

Partido Votos
Mas 173.585
Frente Patriota 58.575
Mov.Acc.Vecinal 36.324
Part.Autonomista 32.562
TOTAL 301.046
Y en rigor, para hacer la cuenta completa, hay que contabilizar también a los que fueron a votar pero no eligieron a nadie porque consideraron que no había nadie para elegir (votos en blanco) y a los que se les anuló o impugnó el voto, ya sea porque de bronca nomás metieron en la urna la foto del Videla, ya sea porque se equivocaron, como el idiota que dejó el billete de 500 pesos con el que le compraron el voto dentro de la boleta plegada del Frente de Todos y metió todo junto en el sobre. [8]
Con lo cual habría que agregar:

Votos Cant.
Votos en Blanco 758.955
Nulos 300.019
Impugnados 35.707
TOTAL 1.094.681

O sea que la cuenta de los votos perdidos o no considerados nos da:

Categoría Cant.
No votaron 7.898.638
Blancos, Nulos, Impugnados 1.094.681
No llegaron al 1,5% 301.039
TOTAL 9.294.358

Si tenemos en cuenta que el kirchnerismo sacó 11.624.976 y el macrismo 7.825.998 votos, la matemática nos da que el segundo lugar con casi 9 millones trescientos mil "no-votos" les correspondería a personas que no fueron consideradas. Todos juntos representan el 28.5% del total de electores. Más de la cuarta parte del electorado no está representada en esta elección.

Y encima, al sistema lo llaman "representativo".

No se rían. Está en el Artículo 1 de la Constitución Nacional. 

El famoso 1.5%

Las cuentas que vimos hasta ahora están hechas para mostrar la relación de los votos respecto del total de personas habilitadas para votar (32.621.816 de electores en total). Pues bien, el famoso 1.5% necesario para superar las PASO no se calcula así. [9]

La ley electoral vigente estipula que "Para la categoría de presidente y vicepresidente y parlamentarios del Mercosur por distrito nacional, se entenderá el uno y medio por ciento (1,5 %) de los votos válidamente emitidos en todo el territorio nacional." [10]

La pregunta es, pues, ¿cuáles son los "votos válidamente emitidos"? Y gracias a la cabalística de la matemática electoral más algunas pequeñas triquiñuelas legales, la respuesta es un tanto ambigua. Depende de si estamos hablando de las PASO o de las elecciones definitivas. Porque en las dos instancias ese 1.5% no se calcula de la misma manera.

Para las PASO ese porcentaje se calcula sobre la suma de los "votos válidos". ¿Cuáles son los "votos válidos" en este caso? Son los votos correctamente emitidos más los votos en blanco.

Para las elecciones definitivas, en primera o segunda vuelta el porcentaje se calcula sobre el total de "votos válidos afirmativos" que son los correctamente emitidos que se expresan a favor de alguna candidatura presentada. En castellano: son los votos correctamente emitidos menos los votos en blanco.



¿Qué significa esto?Significa que los votos en blanco perjudican en las PASO y favorecen en las definitivas porque en las PASO el 1,5% se calcula sobre una cifra mayor (votos válidos + en blanco) que en las definitivas (votos válidos – votos en blanco).

Si bien es cierto que todo depende de la relación entre participación, cantidad de los votos en blanco y votos no válidos, es inocultable la intención de las PASO de filtrar a los partidos más pequeños para dejarlos afuera de la elección definitiva.

El filtro

La cuestión es que el truco funciona. En esta ocasión la mayor parte de la izquierda trotskista hizo bien las cuentas y se juntaron todos en el Frente de Izquierda. El Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas, la Izquierda Socialista y el Movimiento Socialista de los Trabajadores armaron un frente que obtuvo 697.748 votos. Con un 2.86% pasaron a las definitivas.

En contrapartida, el (nuevo) MAS llegó a 173.582 votos lo cual, con un 0.71% no le alcanzó para superar las PASO. El nacionalismo con sus 58.572 votos (0.24%), hubiera tenido que conseguir más de seis veces esa cantidad para poder acceder a la votación definitiva y, si hubiera conseguido tres veces lo que obtuvo, apenas si hubiera sobrepasado un poco al MAS. De todos modos, el trotskismo del Frente de Izquierda obtuvo casi 12 veces más votos que el nacionalismo.

No es por criticonear a nadie, pero realmente sería hora de preguntarse si el nacionalismo está lo suficientemente maduro como para participar en elecciones democráticas con este sistema. Porque, si no lo está, entonces estamos en el típico caso de hacer siempre lo mismo esperando lograr un resultado diferente. Y todos sabemos qué significa eso.

Y no me vengan con el tema del fraude. Lo hubo siempre, lo hubo esta vez y lo habrá en el futuro, sobre todo mientras haya que vigilar todas las mesas para que los pícaros de siempre no se roben las boletas; amén de otras perrerías varias que ya forman parte del folclore electoral. Por lo demás, no le echen la culpa a Smartmatic. La única forma en que esa (bastante ineficiente) empresa puede hacer fraude es en connivencia directa con los que hacen el recuento definitivo. De otro modo, cualquier chanchullo que hayan hecho en forma electrónica tiene que saltar a la vista en ese recuento manual, definitivo, de votos. Claro que esa connivencia puede existir y quizás hasta exista pero ¿una connivencia de fraude que favorezca tanto a la oposición? No creo que sea del todo imposible pero convengamos en que es bastante complicado y muy poco probable.

"En una elección no importa quién vota; lo que importa es quién cuenta los votos". La frase es de Stalin. Y básicamente es cierta. Pero en la época de Stalin no había computadoras. Y los recuentos manuales los hacían los funcionarios del único partido con permiso para participar.

¿Y los votos anti-aborto?

La otra cuestión que sería interesante determinar, si se pudiera, es averiguar adonde fueron a parar los votos del "aborto no te voto".

Porque, en función de las posiciones oficiales tomadas, a los efectos prácticos y que yo recuerde, solo dos partidos políticos – el NOS de Gómez Centurión y el Frente Patriota de Biondini – se pronunciaron claramente contra el aborto. Los demás, o bien se pronunciaron a favor, o bien cultivaron una muy cuidadosamente estudiada ambigüedad.

El NOS obtuvo 642.636 votos; el Frente Patriota los ya mencionados 58.572. ¿Es posible que el anti-aborto esté representado por solamente 701.208 votos en todo el país? Yo no lo creo. Por más que sea una mera opinión mía y no una realidad objetivamente demostrable, que el aborto sea rechazado por apenas el 2.8% del total de los 24.723.178 que participaron no me cierra por ningún lado. 

Es pura especulación mía y pueden muy bien caber otras interpretaciones pero creo que lo que sucedió fue que los votos evangelistas fueron a parar mayormente al partido de Gomez Centurión y los votos católicos se desparramaron por ahí con el criterio de que la cuestión económica resultaba más importante. Muchos varones habrán pensado "yo nunca me voy a hacer un aborto así que dejemos ese tema para más adelante"; y muchas mujeres pro-vida se habrán dicho "yo no me pienso hacer un aborto ni loca, así que por ahora hay temas más importantes para decidir". Con eso, el "con aborto no te voto" quedó en un lindo lema para pancartas y memes que al final no se tradujo en votos. Como que, por lo visto, el aborto libre tiene grandes posibilidades de convertirse en ley porque los políticos profesionales solo votan lo que ofrece la posibilidad de sumar votos. De última, esa característica es parte de la esencia misma del sistema.

Y es una verdadera lástima porque, con ese criterio alguien podría decir: "yo no me drogo ni pienso drogarme, por lo tanto a mí la lucha contra el narcotráfico me importa un bledo". Casi con el mismo razonamiento también podría haber dicho: "yo no pienso robar ni matar, por lo tanto las medidas contra el crimen no me interesan". Por supuesto que esto último ya es una exageración que nadie aceptará, pero la idea es casi la misma: primero mucho "yo" y, segundo, un egoísmo miope cercano a la ceguera.

Sí... hasta que no te toque y te obligue a ver y a bajarte del caballo.

Con lo que reaccionarás, pero cuando ya sea demasiado tarde...

Y de aquí en más, ¿qué hacemos?

La pregunta que siempre surge después de algún análisis crítico de la realidad es: "Está bien, pero ¿cuál es la alternativa?"

Y aquí se presentan dos dificultades: por un lado quien hace la pregunta espera, si no una solución mágica, al menos una respuesta genial.  Por el otro lado el que debe dar la respuesta se encuentra con una situación tan compleja que no es nada fácil sintetizarla en un par de frases simples; además del hecho que, por supuesto, el que responde no es ni mago ni genio.

No estaría mal que todos comprendamos que no se sale de una situación de decadencia generalizada como en la que estamos sumergidos con alguna panacea de simple fabricación y fácil aplicación. De un proceso de decadencia se sale sola, pura y únicamente con constancia, disciplina y capacidad. No hay recursos simples. No hay métodos mágicos. Genios podemos tener, a lo sumo, dos o tres por siglo y los milagros los hace Dios.

De modo que la única estrategia general que cabe es la de las aristocracias que siempre, en todos los tiempos, han sido minoritarias; y me refiero a las auténticas aristocracias, a las hermandades de los mejores, no a las pandillas de las oligarquías egoístas y codiciosas. Es la estrategia que mantuvo viva a la civilización grecorromana de tal modo que, aún dos mil quinientos años después de su desaparición todavía hablamos de sus hombres excepcionales, estudiamos sus filósofos, admiramos sus grandes artistas y aprendemos sus matemáticas y su geometría. Leónidas, Marco Aurelio, Aristóteles, Séneca, Praxíteles, Pitágoras, Euclides son solo ejemplos. Es la estrategia de los espartanos que, sabiéndose pocos, se dedicaron a ser mejores.

El mensaje en este sentido es:
En todos los procesos decadentes los que luchan contra la degeneración siempre son pocos y la única alternativa que tienen los pocos es la de constituir una aristocracia de mejores.
Estudien, capacítense, trabajen, destáquense, sobresalgan, adquieran saber y experiencia, conozcan cosas y conozcan como se hacen las cosas. No se queden con los rótulos, las consignas o los lemas fáciles. No se conformen nunca con saber solamente el "qué"; profundicen hasta llegar a saber el "como".

Además, ser patriotas es una virtud; ser patrioteros es una estupidez. El patriotismo es una virtud de los leales; el patrioterismo es el chauvinismo de los miopes. La militancia efectiva no es la de difundir consignas y señalar enemigos; la militancia efectiva es la de difundir soluciones , señalar vías de acción posibles y sumar voluntades. Cincuenta mil caratecas verbales sostenedores de pancartas no le hacen ni cosquillas al sistema. Cincuenta mil personas con coraje, amplia cultura, sólidos valores y sobresaliente profesionalidad forman una fuerza muy difícil de contrarrestar. Recién una vez que se ha entendido todo eso se puede considerar la estrategia de la acción.

Y una de las primeras reglas de la acción es no atacar al enemigo en donde éste es más fuerte. [11] El sistema demoliberal tiene dos puntos de gran fortaleza: su estructura económica y su régimen electoral, siendo que ambos están estrechamente interconectados dado que la potencia y efectividad del régimen electoral depende del poder económico que la financia. Tratar de atacar al sistema en ese punto con una fuerza de un par de miles de votos es una aventura condenada al fracaso a menos que, como la Historia enseña, concurran dos factores: A)- un descalabro social y económico impulsor de un enorme caos y B)- un líder carismático excepcional capaz de agrupar a la enorme mayoría de todos los afectados. Y aún así la Historia también enseña que se necesitan unos cuantos años para conquistar el poder.

En ausencia de esos dos factores solo queda la búsqueda de un punto débil en el sistema. Afortunadamente este punto existe y, mejor todavía, no se trata de un punto sino de muchos: ese punto débil son los municipios.

En la Argentina, controlar la votación de un presidente y de una mayoría de legisladores no es fácil pero puede lograrse mediante el fenómeno de "arrastre" de partidos políticos relativamente grandes y bien financiados. Es más: hasta resulta intrascendente la atomización partidaria si lo único que refleja es la ambición personal de los políticos. Mientras no se ponga en discusión la esencia misma del sistema, la mera diatriba política a nivel general es controlable y admisible. Incluso forma parte del espectáculo mediático.

Pero ¿qué pasa en la base del sistema formada por una constelación de más de 2.100 municipios? [12] Aquí el panorama es completamente diferente. Por de pronto, fuera de los grandes centros urbanos, en muchos de estos lugares la cantidad de votos que se precisa para acceder al ejecutivo y/o legislativo local es ridículamente pequeña comparada con las estructuras administrativas mayores. Además de ello, por extraño que parezca, éstos son los únicos lugares en dónde una verdadera democracia es posible – entendida (más o menos) en su original concepción griega. Porque la población se conoce o, al menos, se puede llegar a conocer. Porque la población sabe donde vive el intendente y, si bien el intendente tiene que posicionarse favorablemente ante el gobernador de la provincia so pena de quedar sin presupuesto, sus conciudadanos vecinos no solo lo vigilan de cerca sino que también pueden comunicarse con él de un modo casi inmediato para conocer los pormenores de la verdadera situación. Dependerá de la "muñeca" política y de la capacidad de gestión del intendente el mantener controlada su situación; eventualmente en alianza con otros municipios, ya sea con o sin un significativo  apoyo de la estructura provincial.

Esta estrategia de ir hacia abajo, a la base misma del sistema que es su área más débil, necesariamente tiene que correlacionar con una estrategia complementaria que implica concentrarse, no en los grandes centros urbanos, sino en la periferia de los mismos. Y esto en todo sentido. En la provincia de Buenos Aires, conquistar la intendencia de Ingeniero Maschwitz (12.500 habitantes) o de Pehuajó (40.000 habitantes) o la de Las Flores (25.000 habitantes) no es lo mismo que tratar de llegar a la intendencia de La Matanza (1.800.000 habitantes) o a la de Lomas de Zamora (700.000 habitantes) [13] Pero también es cierto que es más fácil conquistar la gobernación de La Rioja (312.600 habitantes) que la municipalidad de Quilmes (582.900 habitantes). [14]

Consecuentemente, la estrategia complementaria, corolario de la anterior, dice que no hay que avanzar sobre las áreas de gran concentración de fuerzas enemigas sino sobre aquellas áreas en donde esas fuerzas se hallan más dispersas. Esto implica darle más importancia a la periferia que al centro y en lo concreto significa volver a valorar la función y la importancia de los municipios [15] para luego, cuando llegue el momento, revalorar la función y la importancia de las provincias para desde allí conquistar el Estado nacional.

El demoliberalismo se concentra en las grandes ciudades y en las áreas densamente pobladas. La periferia es mucho más permeable a ideas contrarias a la decadencia. Con una gran ventaja adicional: esa periferia, con sus problemas concretos y reales, es una excelente escuela para aprender el difícil oficio de la política práctica desprovista de la usual retórica estéril  de los politicastros profesionales.

Si quieren una definición corta y precisa de la propuesta estratégica, la misma sería (séame perdonado que la repita por enésima vez):

"De abajo hacia arriba y de la periferia al centro"

Cuando a esta estrategia la adopten los mejores – los realmente mejores en todo sentido – la definición dejará de ser la síntesis de una propuesta y se convertirá en el inicio de una de esas revoluciones culturales que siempre preceden a las grandes revoluciones políticas.

Mientras eso no suceda, seguiremos luchando contra los molinos de viento.

Con el viento en contra.
 



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NOTAS

1)- Volkoff, Vladimir Por qué soy medianamente democrático. 
https://drive.google.com/file/d/0B6QXUcoelzmpRlN5UzFuMXBIaTA/edit

2)- En el sentido que Carl Schmitt le da al concepto de "enemigo político".   Ver:    https://ebiblioteca.org/?/ver/30696

3)- Literalmente "tanques de pensamiento"; eufemismo con el cual los norteamericanos se refieren a instituciones de investigación y desarrollo que elaboran los planes, los proyectos y las alterativas para la plutocracia que luego selecciona a los políticos que deben realizarlas.

4)- CARI = Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (http://www.cari.org.ar/)
CFR= Council on Foreign Relations. (https://www.cfr.org/)
Relación del Cari con el CFR: http://www.cari.org.ar/testimonios/councilofcouncils.html

5)- Macri ante el Congreso de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), Junio 2016. Ver: https://www.diarioregistrado.com/netty_uma_lymphadenoma

6)- Las cantidades utilizadas aquí son las informadas por la página web https://resultados2019.gob.ar/  consultada el 15/08/2019 a las 19 hs; con el 98.67% de las mesas escrutadas.

7)-http://www.ign.gob.ar/NuestrasActividades/Geografia/DatosArgentina/DivisionPolitica

8)- https://youtu.be/9TvWt2p2X2s
https://www.elancasti.com.ar/politica-economia/2019/8/11/video-hallaron-500-pesos-en-un-voto-del-frente-de-todos-411109.html?fbclid=IwAR3XNAGgqxN4myGxPU2R6ZhVsa6q2AoEvUeS5zJRfB7gXciP1gQ4p9u3nzw

9)- https://www.cronista.com/economiapolitica/Voto-en-blanco-por-que-se-contaran-distinto-en-las-PASO-que-en-las-generales-20190807-0029.html

10)- Cf. Art.14 de la Ley 27.120 modificatorio del Art.45 de la Ley 26.571:
Sólo podrán participar en las elecciones generales las agrupaciones políticas que para la elección de senadores, diputados de la Nación y parlamentarios del Mercosur por distritos regionales provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hayan obtenido como mínimo un total de votos, considerando los de todas sus listas internas, igual o superior al uno y medio por ciento (1,5 %) de los votos válidamente emitidos en el distrito de que se trate para la respectiva categoría.
Para la categoría de presidente y vicepresidente y parlamentarios del Mercosur por distrito nacional, se entenderá el uno y medio por ciento (1,5 %) de los votos válidamente emitidos en todo el territorio nacional.

11)- Excepto por supuesto que se tenga una fuerza mayor que la del enemigo en ese punto.

12)- http://atlasflacma.weebly.com/uploads/5/0/5/0/5050016/estructura_poblacional.pdf

13)- Las cifras son aproximadas. Provienen de varios censos diferentes y de años anteriores. Su valor está en visibilizar las relaciones de magnitudes.

14)- https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/base_municipios_0.pdf

15)- Cf. http://municipios.unq.edu.ar/modules/mislibros/archivos/municipios_argentinos.pdf