lunes, 12 de noviembre de 2018

MERKEL SE VA, EL SISTEMA QUEDA

Nuestros medios y el sistema político
se han convertido en mafias
que se protegen mutuamente.
B.Moyers

Las estructuras naturales suficientemente simples
son predecibles pero incontrolables
mientras que las descripciones simbólicas
suficientemente complejas
son controlables pero impredecibles.
H. Patee

"Después quiero hablar con usted,
porque cuando toda esta sarta de payasos se haya ido
usted seguirá estando en el poder".
Nikita Kruschov
a Gianni Agnelli,
socio fundador de Fiat. 


A veces es útil reflexionar un poco sobre la política internacional para entender mejor lo que pasa en casa. Aunque la inversa también es válida: a veces es bueno analizar bien la política doméstica para entender mejor lo que pasa afuera. Sea como fuere, aquí lo que propongo es hacer un pequeño ejercicio según la primera alternativa.

En Alemania, el lunes 29 de Octubre pasado, Angela Merkel anunció que no se presentará en Diciembre a su reelección como líder de la Unión Demócrata Cristiana – partido que preside desde 2000 – ni tampoco será candidata a canciller en 2021. En otras palabras: anunció el fin de su carrera política y más de uno suspiró aliviado al conocer la noticia.

Personalmente no me gusta mucho la idea de echarle un baldazo de agua fría a la esperanza de las personas porque es lindo y divertido ver a la gente entusiasmada por algo que, al fin y al cabo, a uno tampoco lo deja indiferente. Pero aun así, a riesgo de ser odioso (como siempre), yo sería un poco menos optimista porque puede ser cierto que "Mutti" Merkel [1] se retire pero el sistema que representa y que en su momento la elevó al poder va a seguir funcionando. Esa rara mezcla de marxismo cultural centralizado y europeísmo económico neoliberal con la que están embebidas las principales fuerzas políticas europeas consideradas políticamente correctas, seguramente quedará y continuará.

De última, hasta sería difícil decidir si la Merkel fue – o es – el producto de esta corriente política, o una de las arquitectas. Cuando la eligieron por primera vez, allá lejos en el 2005, uno podía hacerse ilusiones que, siendo la señora una estudiante de Física, doctorada en 1986 con una tesis sobre química cuántica, un poco de racionalidad y sentido común podía ingresar a la política del Viejo Continente. Pero, lamentablemente, no fue tan así.

Tomemos como caso de ejemplo el de la migración que sacude a Europa. En Octubre de 2010 la canciller alemana reconocía expresamente que la perspectiva de una sociedad multicultural había "fracasado; fracasado totalmente". Ante la juventud de su partido reconoció: "A principios de los años sesenta nuestro país convocaba a los trabajadores extranjeros para venir a trabajar a Alemania y ahora viven en nuestro país (...) Nos hemos engañado a nosotros mismos. Dijimos: »No se van a quedar, en algún momento se irán«. Pero no fue así." [2] La cuestión es que, apenas cinco años después de reconocer el fracaso del multiculturalismo, abrió las puertas de Alemania de par en par permitiendo el ingreso de toda una enorme marea de personas que no pueden ni quieren asimilarse a la civilización occidental.

¿Coherencia? ¿Sentido común? Bueno, eso depende de qué lado del mostrador político nos posicionemos. Del lado de los reales intereses de Alemania la política inmigratoria de "Mutti" Merkel es lo más incoherente, ilógico y sinsentido que uno pueda imaginar. Desde la perspectiva de un George Soros y su red de Open Society Foundations, la cosa cambia. Y ésta es la lección que todos deberíamos aprender: la "lógica" de los discursos políticos muchas veces – y yo hasta diría que generalmente – no coincide con la "lógica" de los plutócratas que tienen la ambición de detentar el verdadero poder de manera discreta.

Quizás a todos nos convendría no perder esto de vista al momento de analizar los casos de Trump, Bolsonaro, Salvini, Le Pen, Orban, Andrzej Duda, Miloš Zeman y todos los demás. Algunos hacen lo que pueden dentro del margen de maniobra que se han podido construir. Pero otros pueden muy bien estar haciendo la política del tero que, como es sabido, grita en un lado pero siempre tiene el nido en otra parte.  

Los serios problemas socioeconómicos que enfrenta la Unión Europea están en buena medida relacionados con la implementación del Euro con la que Angela Merkel no tuvo mucho que ver. Pero en lo que sí tuvo una buena dosis de responsabilidad  fue en los desequilibrios ocasionados por la política mercantilista de lograr superávits de exportación a toda costa. Merkel ni siquiera escuchó las alertas de sus propios economistas que pedían poner fin a la grieta que finalmente terminó dividiendo cruelmente a los deudores de los acreedores en la UE. Cuando la crisis finalmente estalló, lo único que se le ocurrió decir a la canciller alemana fue que los países deudores debían "hacer los deberes"; es decir: debían reducir salarios, recortar las sumas destinadas a jubilaciones, seguros de desempleo y políticas sociales en general, vender lo que tenían y hacer todos los recortes y sacrificios necesarios para equilibrar sus balanzas de pagos. Suena a letanía conocida ¿no es cierto? Pregúntenle a Mauricio Macri qué le recomendó Christine Lagarde.


En Europa, lo que la Merkel estaba tratando de imponer era que todos copiaran lo hecho por Alemania a través de las llamadas "Reformas Hartz" que comenzaron en 2003 y terminaron de implementarse en 2004. El resultado de estas reformas fue que las condiciones laborales alemanas empeoraron notablemente. Para los desempleados y para los contratados a tiempo parcial o por un tiempo determinado, aumentó el riesgo de caer en la pobreza. El crecimiento de la masa de trabajadores de bajos salarios se convirtió en algo más duradero de lo previsto y la gestión de todo el programa provocó una catarata de demandas judiciales con la consiguiente inseguridad jurídica. [3]  Otra de las películas que ya vimos, y no una sola vez, por estos lares.

Pero, si bien Alemania pudo aumentar la competitividad de su economía mediante el deterioro de sus condiciones laborales, el método no podía ser aplicable así como así a otros países. Sucede que los grandes genios de la economía liberalcapitalista al final tuvieron que reconocer que la competitividad no depende tan solo de la relación costos/beneficios y que no es cierto que si "los números cierran" todo está bien, como pretenden hacernos creer los discípulos no demasiado aventajados de esos mismos genios aquí en la Argentina.

La competitividad, entre muchas y variadas otras cosas, también depende de la potencia económica que hay detrás de los productos y del potencial de investigación y desarrollo invertido en ellos; áreas en donde, p.ej. en Europa, ni siquiera los franceses pueden competir con las empresas multinacionales "alemanas".

Estos factores económicos, que se hallan mucho más allá de la simple rentabilidad financiera y que contribuyen decisivamente a determinar el grado de competitividad de una economía, deberían ser atentamente considerados muy en especial por países que necesitan impulsar su desarrollo como sucede con prácticamente todos los de nuestra región.

Pagar menos y vender más caro ha sido siempre la gran tentación de la codicia; es cierto. Pero no menos cierto es que la codicia por sí misma y sin control ha sido la responsable de más de una catástrofe económica. La eterna manía de tomar de variable de ajuste siempre y tan solo el "gasto" directo e indirecto del mercado laboral es una opción estratégica que jamás sacará a ningún país del atraso tecnológico y económico. Es más: está comprobado que el criterio de concentrarse  de modo prácticamente exclusivo en lo financiero hasta ahora solo ha servido para lanzar los países al abismo de las deudas externas impagables.

No obstante después de todo lo dicho, para ser justos e imparciales, surge – inevitablemente – la pregunta: ¿Se puede responsabilizar a "Mutti" Merkel de todo lo ocurrido en y con la UE? La respuesta, naturalmente, es: "por supuesto que no".

En principio y en teoría la política económica neoliberal es un invento anglosajón que, en su versión germana, se relaciona más que nada con el nombre de Ludwig Erhard y su "economía social de mercado", copiada aquí en la Argentina por Álvaro Alsogaray y los chicos – y las chicas – de la UCD que después pasaron en patota a las huestes del PJ de la mano política de Carlos Menem y bajo la supervisión técnica de Domingo Cavallo. Dentro de la versión alemana de la historia, Angela Merkel no fue ni es – al igual que los antes nombrados – nada más que la ejecutora de una voluntad ubicada detrás del poder formal.

Lo que sucede es que esta voluntad a veces resulta difícil de descifrar.

Para reducir esa dificultad hay que entender que en el tablero internacional, las distintas piezas del ajedrez político ya no están en los casilleros que solían ocupar hacia fines del Siglo XIX y principios del XX. La izquierda ha abandonado su reivindicación proletaria tradicional y se ha transformado en una "izquierda cultural" más gramsciana que leninista, y hoy no se ocupa tanto de las grandes masas (a las que ya no convoca) sino de las pretensiones de diversas minorías insatisfechas con su posición marginal y que buscan agresivamente lograr una visibilidad central. A su vez, la derecha también abandonó su papel conservador de valores sociales tradicionales y se convirtió en una "derecha capitalista" defensora de los intereses financieros y económicos de la economía global y de empresas más internacionales que multinacionales.


Después de la caída del Muro de Berlín, los internacionalistas de la izquierda cultural y los plutócratas internacionales de la derecha burguesa capitalista – que ya en sus orígenes históricos fueron paridos como las dos caras de la misma moneda demoliberal del Siglo XVIII puesta en circulación por la Revolución Francesa – han logrado acordar una especie de armisticio tácito dentro de un esquema de convivencia que le garantiza a cada uno su esfera de acción propia: los plutócratas dominan el área financiera e institucional mientras que la izquierda cultural se atrinchera en el dominio de los medios masivos de difusión y determina sus contenidos.

Por eso es que en la Argentina tenemos que convivir con un gobierno que está servilmente dispuesto a seguir las directivas del FMI a la espera de lograr la aceptación y algunas inversiones de las grandes centrales financieras de la plutocracia mientras que en todos los medios masivos de difusión asistimos a la promoción de cuanto grupito marginal de degradados, degenerados, corruptos, ladrones e inútiles fabrica la amoralidad hedonista del sistema y de cuantos proyectos antinaturales, decadentes y hasta homicidas pretende imponer la misma amoralidad en un marco de múltiples "grietas", constantes tensiones y permanentes enfrentamientos "clasistas y combativos" en los que se aplica la estrategia de la lucha de clases a cualquier diferencia de opiniones o de intereses. De este modo, en la Argentina las personas viven discutiendo y enfrentándose no solo por cuestiones de sexo, clase social, dictaduras, farándula, política y fútbol sino incluso y todavía por la cantidad exacta de desaparecidos que produjo la última guerra civil revolucionaria fallida de hace cuarenta años atrás.

En el caso de Angela Merkel la situación es muy similar; por no decir prácticamente la misma. Mientras la plutocracia "alemana" impone los conceptos y las estrategias de la economía social de mercado de Erhard, en cuyo marco después resultan aplicables programas como el arriba mencionado Proyecto Hartz, al mismo tiempo la totalidad del aparato educativo y cultural con el apoyo irrestricto de los medios masivos de difusión martillea los cerebros de todos los alemanes – desde la más tierna infancia hasta la más avanzada senectud – acusándolos de genocidas por ser supuestamente miembros de un pueblo criminal, responsable y culpable de inimaginables atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial, hace ya más de medio siglo largo.

Cuando Angela Merkel finalmente decida dejar el poder y volver a una vida tranquila en la burguesa "Gemütlichkeit" [4] de su hogar nada de esto cambiará. Así como nada cambió esencialmente desde que Cristina Fernandez de Kirchner abandonó la Casa Rosada y como nada cambiará esencialmente el día en que Macri deje la misma silla en la que se sentaba Cristina.

Con Cristina, en Abril de 2005, el ignorante advenedizo de Axel Kiciloff se mostraba contentísimo de haber logrado que le prestaran 1.416 millones de dólares.... a una tasa superior a la Etiopía o Kenia y en Octubre de 2015 colocó deuda a más del doble de interés que pagaban los países de la región. [5]  Y ni hablemos de los u$s 1.000 millones que le prestó Venezuela a la Argentina en 2008 a una "amigable" tasa bolivariana de casi 16% en dólares. [6] Después vino Macri y terminamos pidiéndole (otra vez) plata al FMI. ¿Cuál es la diferencia?

Con los Kirchner en Julio de 2010 se instituyó el "matrimonio" homosexual. En Octubre de 2006 se sancionó y se publicó la Ley 26.150 que impuso la "Educación Sexual Integral" (ESI). Durante toda la presidencia de Néstor Kirchner (2003/2007), y durante todos los 8 años de presidencia de Cristina (2007/2015) tuvo lugar la marcha anual de los homosexuales [7]. Actualmente la 27a. "Marcha del Orgullo Gay" está programada para el 17 de Noviembre y seguimos discutiendo el aborto y la radicalización de la ESI. ¿Cuál es la diferencia?

"Mutti" Merkel se va, el sistema queda. Néstor Kirchner se fue, el sistema quedó. Cristina se fue, el sistema quedó. Cuando Macri se vaya el sistema quedará. Hay cierto corrimiento hacia lo que podría ser una "derecha" (valga el término) con un discurso un poco más racional y con un poco más de sentido común. Es la apuesta de Trump, Bolsonaro, Salvini, Le Pen, Orban, Andrzej Duda, Miloš Zeman y todos los demás. Queda con todo abierta la pregunta de quién entre ellos está apostando en serio y quién solo apuesta de la boca para afuera a la espera de que se acomoden los tantos.

De cualquier manera que sea, en unas cuantas cuestiones no son las personas las que cuentan. Las personas pasan y los procesos siguen; los actores políticos pasan pero la plutocracia que maneja el dinero y las usinas ideológicas que manejan la publicidad y los valores culturales, ésos quedan.

Los políticos, por más famosos y conocidos que sean hoy, dentro de cincuenta años no serán más que accidentes históricos. Como diría alguien parafraseando la consigna favorita de Bill Clinton: ¡Es el sistema, estúpido!


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NOTAS
1)- "Mutti" en alemán es el diminutivo de "Mutter" = Madre. "Mamita" Merkel es el apodo con el que se designa a Angela Merkel en muchos círculos políticos de Alemania.
2)-https://elpais.com/diario/2010/10/17/internacional/1287266409_850215.html
3)- https://www.globalhisco.com/2013/09/alemania-y-las-reformas-hartz.html
4)- Confort, confortabilidad, comodidad, empleado a veces como una crítica irónica a la proverbial comodidad pequeñoburguesa.
5)- https://www.clarin.com/economia/kicillof-bonar_24-deuda-tasas-africa_0_rJnCHiFPmx.html y https://www.infobae.com/2015/10/07/1760763-para-tomar-deuda-argentina-paga-mas-del-doble-interes-que-los-paises-la-region/
6)- https://www.infobae.com/2013/03/05/699524-chavez-aporto-la-argentina-us5500-millones/
7)- https://www.marchadelorgullo.org.ar/category/historia-de-la-marcha/




martes, 2 de octubre de 2018

EL ATAQUE A OCCIDENTE

La principal amenaza para el futuro de Europa
no está en los que quieren venir aquí
sino en nuestras propias élites
políticas, económicas e intelectuales
que insisten en transformar a Europa
en contra de la clara voluntad de los pueblos europeos.
Viktor Orban

Pero luego llegué a la conclusión que no;
que si bien puede haber un problema de inmigración
ése no es realmente un problema serio.
El problema realmente serio es la asimilación.
Samuel P. Huntington

Al final de cuentas la verdadera pregunta es
¿queremos dirigir nuestro país?
¿Estamos orgullosos de lo que somos?
¿Estamos contentos con ser tan solo
una estrella en la bandera de algún otro
o queremos ser una nación independiente?
Nigel Farage

Migrantes, inmigrantes e invasores

En la varias veces milenaria Historia de Occidente hay innumerables episodios sangrientos, feroces y trágicos. En los últimos tiempos, muchos creyeron que con la caída de los regímenes comunistas se disolverían las contradicciones, se aflojarían las tensiones existentes, y comenzaríamos a transitar el camino de la libertad, la creatividad, la solución de los problemas nacionales, la preservación equitativa de los derechos de las etnoculturas tradicionales, la resolución de los conflictos, el verdadero desarrollo democrático y el establecimiento de la justicia social.

Lamentablemente, en lugar de todo ello, a partir del verano boreal del año 2015 comenzó un proceso sin antecedentes por sus proporciones; un proceso que en lo esencial amenaza al futuro de la cuna de Occidente con la extinción: la inmigración invasiva.

Las primeras interpretaciones trataron de explicar el fenómeno echando mano a los Estados de Medio Oriente, a los conflictos creados por la Primavera Árabe, y propusieron supuestas soluciones en el marco de la solidaridad y del espíritu de los derechos humanos. Después de eso, también surgió el argumento que una Europa con problemas de crecimiento demográfico necesitaba el aporte de una mayor cantidad de mano de obra (barata).

Sin embargo, muy poco tiempo después se disipó la cortina de humo diseñada para ocultar el caballo de Troya de la vista de los espíritus ingenuos y de los intelectuales sentimentales y sus teorías lacrimógenas. Por eso, vale la pena analizar un poco las distintas fuerzas impulsoras que estimulan y moldean el fenómeno de la descontrolada migración hacia el espacio europeo.

La destrucción biopolítica de Europa

La mayor parte de los dirigentes políticos de Europa Occidental – demócratas cristianos, verdes, liberales o socialdemócratas – han sido casi irreductiblemente partidarios del apoyo a la migración y de la recepción de los inmigrantes. Uno de los argumentos que se esgrimió para justificar este apoyo fue que, al fin y al cabo, se puede constatar que buena parte de los 6 a 7 millones de inmigrantes que llegaron a Europa durante los últimos tres años se pusieron en marcha originalmente por cuestiones económicas y sociales.

En relación con esto, es necesario puntualizar que la población del Medio Oriente y del África Central se multiplicó por 10 desde 1930; lo cual significa un crecimiento que no fue acompañado, para nada, por los Estados involucrados con un similar desarrollo de las estructuras económicas, sociales, educacionales y sanitarias.  Se entiende sin dificultad que un proceso como éste, con Estados ineficaces o inoperantes – cuando no directamente corruptos – casi por fuerza tiene que producir conflictos tribales, religiosos y políticos que luego se traducen en presiones migratorias. Lo que ya no se entiende es la razón por la cual Europa tendría que importar todos estos conflictos que solo pueden contribuir a debilitar aun más el ya bastante débil remanente de Civilización Occidental que todavía subsiste.

Relacionar todo esto exclusivamente con un plan liderado y financiado por George Soros constituye una simplificación. Por supuesto, es imposible no tener en cuenta a Soros y a su proyecto inspirado en la ideología filosófica de "La Sociedad Abierta y sus Enemigos" de Karl Popper, pero en realidad este proyecto es solo un factor entre varios otros. Por ejemplo, con demasiada frecuencia se omite mencionar que uno de los principales ideólogos del "multiculturalismo" y de las propuestas inmigratorias es Richard Coudenhove-Kalergi.

A pesar de lo poco conocido que es, en algunos círculos sobre este buen hombre se ha escrito bastante y se ha discutido mucho. Basta hacer una superficial búsqueda en Internet para encontrar su biografía y sus antecedentes. [1] El hecho es que Coudenhove Kalergi ya hacia mitad de la década de 1920 había desarrollado el concepto del Occidente multicultural, etnológicamente diverso y de piel oscura:

"El hombre del futuro será híbrido. Las razas y las clases actuales caerán víctimas de la superación del tiempo, el espacio y los prejuicios. La raza eurasiática-negroide del futuro, similar en apariencia a los antiguos egipcios, reemplazará la diversidad de los pueblos con la diversidad de las personalidades" [2]
Otto de Habsburgo con el conde Coudenhove Kalergi el
día de la concesión del premio Carlomagno en 1950

Coudenhove Kalergi tampoco deja lugar a dudas sobre quienes, en su opinión, constituirán la nueva aristocracia que dirigirá y conducirá el proceso:
"Mediante indescriptibles persecuciones, la Europa cristiana intentó durante un milenio exterminar al pueblo judío. El resultado fue que todos los judíos que eran débiles de voluntad, inescrupulosos, oportunistas o escépticos, se dejaron bautizar para librarse de los tormentos de la eterna persecución. Por el otro lado bajo estas duras condiciones de vida sucumbieron todos los judíos que no fueron lo suficientemente hábiles, inteligentes y creativos como para sobrevivir en esta durísima lucha por la existencia.

Al final, de todas estas persecuciones surgió una pequeña comunidad, templada por el heroicamente soportado martirio en aras de una idea;  un martirio que lo purgó de todos los elementos débiles de voluntad débil y pobres de espíritu. En lugar de aniquilar al judaísmo, Europa, en contra de su propia intención, lo ennobleció a través de ese artificial proceso de selección y educó así a la nación líder del futuro. Por lo tanto, no es ningún milagro que este pueblo, surgido de la cárcel del ghetto, se haya desarrollado para terminar siendo la aristocracia espiritual de Europa. De este modo, en el momento en que caducó la nobleza feudal, una benévola Providencia le regaló a Europa una nueva raza noble por obra y gracia de la emancipación de los judíos. "
[3]
En su momento, este proyecto fue frenado principalmente por el fascismo italiano y, sobre todo, por el nacionalsocialismo alemán. No es, pues, de extrañar que casi todos los dirigentes europeos actuales se hayan convertido en seguidores de las ideas que nacieron de la confusión identitaria de Kalergi, [4] aunque tampoco es cuestión de descartar del todo una intención destructiva concreta. El hecho es que, si bien con relativamente escasa publicidad, se organizan conferencias, se otorgan Premios-Kalergi y se avanza gradualmente en la materialización del proyecto contenido en su obra Praktischer Idealismus (Idealismo Práctico), publicada en 1925, de la cual proceden las citas mencionadas más arriba.

Por ejemplo, según la recomendación de la Population Division [5] de la ONU emitida en el año 2000, se proyectaba ya en aquél tiempo la implantación de 159 millones de africanos y asiáticos en Europa. El número, por supuesto, no refleja necesariamente un máximo previsto.

Aparte de esto, las logias masónicas europeas – el Gran Oriente belga y el francés así como las logias británicas – y los libertarios anarco-capitalistas norteamericanos también apoyan esta concepción. Por ejemplo David Friedman [6] expuso con bastante detalle la ideología del anarco-capitalismo que, en pocas palabras, propone el desmontaje completo de los Estados-nación, la tolerancia de todas las perversiones y la garantía absoluta para la libre competencia capitalista. Un apoyo adicional a la migración puede proceder de los centros religioso-políticos de los Estados sunitas del Medio Oriente cuyo objetivo a largo plazo es la islamización de Europa.

En los procedimientos migratorios, los contrabandistas de personas y las ONG que ponen en ridículo a los líderes políticos liberales europeos desempeñan el papel de operadores intermediarios. Sin ellos, los migrantes que parten del África negra con un puñado de dólares o euros no podrían hacer los casi 2.500 Km que hay que recorrer para llegar hasta el desierto de Sahara, atravesarlo y arribar a los puertos de Libia. A su vez, sin las embarcaciones de los contrabandistas o de las propias ONG, los migrantes no podrían cruzar en Mediterráneo.

La dinámica poblacional

Detengámonos un momento y tratemos de modelar un poco las consecuencias que traen consigo estos proyectos migratorios actuales y los de la primera mitad del Siglo XX. De los aproximadamente 740 millones de habitantes que constituyen la población de Europa [7], al menos un 15% tiene un origen inmigrante, ya sea reciente o más antiguo. Si la recomendación antes citada de la ONU continuara implementándose y los cálculos de la Population Division [8] son certeros, bastarían unos 40-50 millones más para destruir a Europa. En forma paralela a la inmigración aparecerían (en realidad ya aparecieron) núcleos poblacionales inasimilables, ya sea porque no pueden o bien porque deliberadamente no quieren asimilarse a la cultura occidental, con lo que, por supuesto, se agravarían los conflictos sociales, políticos y religiosos. Las cabezas de puente ya establecidas seguirían garantizando a grandes masas provenientes del África y del Medio Oriente la posibilidad de migrar hacia Europa.

Porque de esto se trata. Dadas estas condiciones, que masas demográficamente más jóvenes, semi-bárbaras y con tendencia al fanatismo, usurpen el Poder en las sociedades autóctonas y las sometan es solo una cuestión de tiempo. Y esto implicaría el fin de 2.500 años de una cultura que ya de por sí se halla seriamente debilitada por la decadencia inocultable que afecta a toda la Civilización Occidental.




Señalemos también, como acotación al margen, que si de la necesidad de mano de obra se tratara, llama poderosamente la atención que a nadie en la dirigencia demoliberal europea se le haya ocurrido la posibilidad de invitar, por ejemplo, a unos cuantos millones de trabajadores católicos latinoamericanos.

No es ninguna exageración suponer que, por ejemplo, cientos de miles de venezolanos irían encantados a trabajar en Europa. Desde 2014 unos 2,3 millones de venezolanos han abandonado el país huyendo de las delicias del marxismo bolivariano. [9] De los países europeos, solamente España, Italia y Portugal han incorporado a algunos de ellos. En total, hasta el año 2017, Europa había recibido apenas a algo más de 280.000 venezolanos. [10] Es que para ellos, es obvio que no existió, ni existe, ninguna estructura que facilite y, dado el caso, hasta fomente la migración hacia Europa.


Por otra parte, ahora que los EE.UU. con Trump a la cabeza se han propuesto frenar drásticamente la inmigración mexicana, también llama bastante la atención que a nadie de entre los demoliberales europeos se le haya ocurrido invitar mexicanos al Viejo Continente para suplir el supuesto faltante de mano de obra.

Todo lo cual brinda argumentos bastante fuertes para sostener que a los dirigentes de Europa Occidental no los mueve ni el humanitarismo, ni la necesidad de mano de obra, sino la promoción del Plan Kalergi y la consiguiente "desestructuración" de la cultura tradicional de Occidente.

El multiculturalismo imposible

Contribuye también a fundamentar este análisis el hecho que nadie en Europa ha propuesto algo realmente significativo para paliar las condiciones de las cuales huyen los migrantes de los países africanos y del Medio Oriente. No existen inversiones ni financiaciones de real envergadura para resolver varias cuestiones como, por ejemplo, los brutales problemas dejados por la estela de la Primavera Árabe, o la falta de estructuras sanitarias, educativas y de abastecimiento. Tomemos tan solo el caso de Libia. El país fue ferozmente bombardeada por la OTAN, a Khadaffi lo asesinaron, Libia está destruida y en un completo caos, pero nadie mueve un dedo para arreglar el desaguisado. ¿Realmente sería algo "conspiranoico" pensar que la verdad es que nadie quiere arreglarlo?

Lo tragicómico del caso es que las bellas almas del humanitarismo lacrimógeno prestan oídos sordos y ojos ciegos a las inevitables consecuencias de estas oleadas migratorias. Porque no hace falta ser ningún adivino para predecir que, el resultado de una masiva inmigración islámica inasimilable seguramente implicaría el fin de la democracia liberal y, con ella, el fin de todos los que hoy protegen casi amorosamente a los especuladores, a los psicópatas, a los degenerados, a los amorales y a las minorías agresivas. En 13 países mahometanos a los homosexuales los matan a pedradas o los tiran al vacío desde la azotea de un edificio de 20 pisos. [11] Difícilmente sería exagerado suponer que no quedaría mucho margen para marchas del "orgullo gay" y de la libertad de acción para las activistas de igualdad de género si estos mahometanos se convirtiesen en las nuevas autoridades de Occidente, o si tan solo llegasen a ser una masa electoralmente relevante.

Con la importación artificial del fanatismo mahometano los demoliberales permisivistas y sus apóstoles de la teoría de género se están suicidando y son tan tontos que ni se dan cuenta.
No cabe duda alguna que una islamización de Europa barrería con los famosos derechos humanos exageradamente absolutizados y sobredimensionados por el relativismo y el abolicionismo moral de los ilusos que aun creen que, para evitar los conflictos, basta con declarar la sincera intención de no provocarlos. Y si por alguna casualidad a alguien le quedaran dudas sobre lo que significaría una hegemonía musulmana, lo único que tiene que hacer es investigar un poco cómo vivieron los pueblos europeos que en su momento fueron sojuzgados por la invasión otomana hace tan solo unos tres o cuatro siglos atrás. [12].
 
Es que el multiculturalismo jamás ha funcionado. Jamás duró más que un par de generaciones. En 10.000 años de Historia conocida o bien los conquistados asimilaron la cultura de sus conquistadores, o bien fueron los conquistadores los que asimilaron la cultura de los conquistados. La convivencia pacífica de culturas excluyentes es un espejismo ideológico impracticable.




Veteres migrate coloni

A veces, desgraciadamente la Historia tiene el capricho de repetirse y esto es porque, como señalaba George Bernard Shaw, "Hegel tenía razón cuando dijo que lo único que la Historia enseña es que los seres humanos nunca aprendieron nada de la Historia".
 
En el año 25 AC, por orden de Augusto se funda en España Augusta Emérita, la actual Mérida, con la idea de que sirva de lugar de retiro a los veteranos de las legiones que habían combatido en las guerras cántabras. Como era previsible, los legionarios desplazaron a la población originaria, algo que Virgilio en su Égloga 9 relata con las siguientes palabras puestas en boca de una persona de esa población original:

Vivimos para ver que un extranjero (...)
Poseedor de nuestros campos nos diga:
«Antiguos pobladores emigrad, todo esto es mío»

La versión en latín de "antiguos pobladores emigrad" es "veteres migrate coloni" [12] y, desde entonces esta frase se ha utilizado varias veces a lo largo de la Historia. Como, por ejemplo, en el caso del exterminio de 425.000 alemanes que fueron masacrados más los 3 millones que fueron expulsados de Bohemia, Moravia y los Sudetes por los checos hacia fines y después de la Segunda Guerra Mundial.

El peligro está en que la inmigración descontrolada actualice la expresión otra vez. Porque eso significaría que los valores artísticos, religiosos, culturales, judiciales y morales de una cultura más de dos veces milenaria desaparecerían aplastados por los representantes de una cosmovisión diferente e inasimilable.

La batalla decisiva

Y no nos engañemos pensando que todas estas cuestiones son exclusivamente un problema del Viejo Continente. Que aquí en América esas cosas no nos afectan, más allá de un par de Senegaleses que venden relojes contrabandeados en Buenos Aires. No es tan así.

La destrucción sistemática de los Estados, las sociedades tradicionales y la cultura occidental no es un proyecto exclusivamente dirigido a Europa, ni tampoco exclusivamente centrado en la estrategia de la inmigración masiva. Por ahora la ofensiva se concentra en el continente europeo porque es el primer objetivo a conquistar ya que, mal o bien, debilitada y todo, la vieja Europa todavía podría reaccionar y hacer fracasar la estrategia del llamado Nuevo Orden Mundial. Europa está terriblemente debilitada, le quedan pocas fuerzas, pero aun tiene una reserva que los enemigos de Occidente tienen que destruir para estar seguros de su triunfo.

Pero Europa no es el único objetivo. El objetivo es Occidente en su totalidad. Y en ese marco más amplio a la ofensiva le falta todavía completar su trabajo de destrucción. Todavía no han triunfado del todo. Todavía no están completa e irremisiblemente destruidos los valores tradicionales de la familia, el amor a la Patria, el trabajo, la cultura, el respeto a las leyes de la naturaleza, la auténtica fe cristiana, el orgullo de ser enteros, leales, honestos y comprometidos con el destino de nuestras Naciones.

Todavía no lo hemos perdido todo, es cierto. Pero tenemos que defender lo que nos queda y contraatacar antes que sea realmente demasiado tarde.
No podemos ni debemos transitar bovinamente por un camino que nos lleva al suicidio y seguir creyendo que no pasa nada.
No podemos ser tan estúpidos.
No podemos seguir tolerando lo intolerable.
La batalla necesaria puede llegar a ser durísima pero hay que librarla.
Porque vendrán por nosotros también.
De hecho, ya están viniendo.
Están comprando territorio.
Están proponiendo que matemos a nuestros hijos antes de nacer.
A través de la teoría de género nos están queriendo convencer de que cualquier desviación y perversión sexual es aceptable, inocente e inocua.
Están queriendo obligarnos a educar nuestros hijos para que se comporten como degenerados sexuales.
Nos han hecho aceptar por fuerza de ley el "matrimonio" entre dos lesbianas o dos homosexuales con la excusa implícita de que, total, con fecundación artificial y, en todo caso, con un vientre alquilado está todo bien.
Están proponiendo que nos reproduzcamos por inseminación artificial como si fuésemos ganado.
Están escupiendo sobre nuestros valores familiares.
Están, literalmente, defecando ante la puerta de nuestras iglesias.
Nos están encadenando a una deuda externa impagable.
Están destruyendo el Orden Natural en nuestra sociedad.
Están borrando de nuestras mentes hasta la noción del Bien Común.
Han reescrito nuestra Historia distorsionándola sin piedad y en algunos casos hasta han prohibido por ley incluso la mera discusión de esas distorsiones.
Nos están envenenando con teorías depravadas, comportamientos amorales, corrupciones, relativismos, egocentrismos, hedonismos, individualismos, drogadicciones, rencores clasistas, delirios anarquistas, arte decadente, estupideces mediáticas y muchas, muchas, mentiras deliberadas.
Están haciendo lo imposible por destruir todos nuestros valores culturales porque ellos no quieren asimilarse a nuestra cultura.
¿Creen ustedes que hay que seguirlo tolerando?
Pues tolérenlo si quieren.
Pero no lloren el día en que tengan que vivir en una sociedad a la que serán ustedes los que no se podrán asimilar.


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NOTAS
1)- P.ej. https://www2.uned.es/dpto-hdi/museovirtualhistoriamasoneria/11politica_y_masoneria/condenhove-kalergi.htm
2)- Coudenhove Kalergi, Prakitischer Idealismus, Cap. Inzucht-Kreuzung (Endogamia-Hibridación). https://archive.org/details/PraktischerIdealismus1925 (versión PDF)
3)- Coudenhove Kalergi, Prakitischer Idealismus, Cap. Judentum und Zukunftsadel (Judaísmo y la Nobleza del Futuro) Cf. https://archive.org/details/PraktischerIdealismus1925 (versión PDF).
4)- Coudenhove Kalergi provenía de una familia étnicamente muy dispar. La ascendencia de su padre incluye miembros flamencos,  checos, austríacos, húngaros y griegos. Su madre, Mitsuko Aoyama, fue japonesa.
5)- http://www.un.org/en/development/desa/population/
6)- No confundir con su padre, el premio Nobel Milton Friedman https://es.wikipedia.org/wiki/David_Friedman
7)- http://poblacion.population.city/world/eu
8)- http://www.un.org/en/development/desa/population/
9)- Cf. https://elpais.com/internacional/2018/08/24/america/1535132953_486611.html.
10)- A nivel 2017: España: 208.333 - Italia: 49.831 - Portugal: 24.603 - Total Europa: 282.767
Cf. https://elpais.com/elpais/2018/03/23/media/1521802782_039219.html
11)- https://www.infobae.com/america/mundo/2016/06/14/los-13-paises-islamicos-en-los-cuales-ser-gay-se-condena-con-la-muerte/
12)- Sobre todo en los Balcanes y Europa Oriental (Siglos XIV a XVII aprox.)
13)- O Lycida vivi prevenimus, advena nostri
(Quod numquam veriti sumus) ut possessor agelli
Diceret «hæc mea sunt; veteres migrate coloni»  





domingo, 23 de septiembre de 2018

MI TERRIBLE INFANCIA

Lo maravilloso sobre la infancia
es que cualquier cosa es una maravilla.
No simplemente un mundo lleno de milagros,
sino un mundo milagroso.-
G. K. Chesterton.

Protegedme de la sabiduría que no llora,
de la filosofía que no ríe y
de la grandeza que no se inclina ante los niños
Khalil Gibran

Todas las personas mayores
fueron al principio niños,
aunque pocas de ellas lo recuerdan
Antoine de Saint-Exupéry

PRESENTACIÓN


Hace ya un par de días, con Gabriel -- un buen amigo mío -- tuvimos una extensa serie de charlas en ocasión de varias trasnochadas; de ésas en las que uno habla de los buenos viejos tiempos, de los antiguos amigos de quienes ya no sabemos qué les pasó y de aquellos que sí sabemos pero que por desgracia ya no están con nosotros.

La cuestión es que, entre una cosa y otra, salió el tema de la ideología de género, los mandatos culturales, la cuestión del feminismo, el patriarcado, la educación sexual progresista y el larguísimo etcétera relacionado con esas cosas del liberalismo de izquierda que es la única izquierda que queda. La verdad, me sorprendió mucho enterarme de que mi amigo no estaba para nada al tanto de todo eso. Bueno; en parte es comprensible: el tipo labura como un condenado para mantenerse razonablemente apenas bien y no le queda tiempo para ponerse al día sobre esa clase de menudencias ideológico-filosóficas. 

Sea como fuere, se nota que mi buen amigo reflexionó mucho sobre lo que conversamos porque un tiempo después me mandó un largo e-mail. Lo leí y, por cierto, lo encontré tan interesante que (obviamente con el permiso de él) aquí lo transcribo en forma íntegra para edificación e ilustración de mis queridos lectores.

Léanlo con atención. Creo que vale la pena.


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MI TERRIBLE INFANCIA


Querido Denes:

Creo que llegó la hora de sincerarme y por eso quiero compartir esto con vos. Tengo ya unos cuantos años y siempre creí que había tenido una infancia feliz. Pero, ahora que hemos conversado largamente el tema, he reflexionado mucho y me doy cuenta de que no fue así.

Tengo que confesarte la verdad, y la verdad es que crecí en el seno de una familia sexista con roles absolutamente definidos, donde mi papá salía a trabajar y mi mamá se encargaba de la casa y de nosotros (éramos 4 hermanos). En este arcaico y patriarcal ambiente, para describir el calvario que fue mi infancia, basta con relatar un día cualquiera.

Por la mañana temprano mamá me despertaba con un beso y me traía a la cama una chocolatada caliente. Jamás tuve la oportunidad de elegir qué quería tomar. Eso me perjudicó toda la vida. Todos los barman que conozco – y son unos cuantos – siempre tienen que esperar media hora hasta que por fin me decido por el trago que quiero tomar.
 

Luego de prepararme para el colegio, mamá me despedía con una suave caricia y un beso en la frente. Nunca supe cuál era la intención oculta detrás de esa actitud. En 20 años de terapia, tampoco logró dilucidarlo mi psicólogo. Cada vez que terminábamos una sesión él también me acariciaba suavemente la cara, me daba un beso en la frente y se me quedaba mirando con una sonrisa pícara en los labios. Pero yo nunca entendí el gesto y la cosa jamás prosperó.

Luego llegaba a la escuela, donde saludábamos a la bandera y cantábamos "el Aurora". Un claro signo del chauvinismo retrógrado y autoritario en el que estábamos inmersos. Tardé veinte años en entender que el "altaenelcielo" que repetíamos como loros significaba simplemente que el águila guerrera estaba alta-en-el-cielo. Y tardé otros diez años más en enterarme que la canción era parte de una ópera escrita por Héctor Panizza. Lo mismo, claro, me pasó con Suvín hasta que aprendí que no se trataba de un héroe nacional. Pero ¿te das cuenta, Denes? Todos los benditos santos días  forzaban nuestras infantiles y tiernas voces obligándonos a cantar ¡el aria de una ópera!

Cuando la maestra entraba a clase, teníamos que pararnos para saludarla. Imaginate la  humillación. ¡Indescriptible! Pero lo que pasaba es que en esa escuela decimonona, sarmientina y enciclopédica nos exigían hasta extremos inhumanos imponiéndonos dictatorialmente los conocimientos que el Programa de Estudios exigía por fuerza de ley. Imaginate que lograron de nosotros, que finalmente escribiéramos: "huevo" en vez de "guebo", "hacer" en vez de "aser", "haber" en vez de "aver" y "a ver" en vez de "haver";  y Argentina en lugar de "Arjentina". En resumen: un absoluto ataque a nuestra libertad de expresión y una deliberada y criminal destrucción de nuestra creatividad literaria.

Nosotros los más chicos nunca pudimos tomar la escuela. Los más grandes, a su vez, jamás pudieron tomar un colegio. Nosotros lo único que tomábamos era sopa. A veces los más grandes se tomaban un café y – muy a escondidas – alguna cerveza; pero, si tu viejo te agarraba con olor a alcohol o a pucho, te pegada tal soplamoco que te daba vuelta la cabeza. Una verdadera tortura.

A la vuelta del colegio mamá nos esperaba con un rico y abundante plato; como, por ejemplo, milanesas con puré.  Lo que jamás me preguntó es qué deseaba yo para el almuerzo. Una clara muestra de su personalidad autoritaria. Todavía hoy me cuesta elegir algo del menú del restaurante. Nunca me dejaron elegir la comida. ¿Entendés los traumas que una cosa así te genera?

Por la tarde jugaba, tomaba la leche y hacía los deberes. ¡Los deberes! Un verdadero martirio inventado por la burocracia sindical docente para laburar menos y compensar robándole horas a la tarde de los chicos. ¿Para qué corno nos hacían ir a la escuela si de todos modos terminábamos teniendo que estudiar en casa? Tardé años en entenderlo. Al final lo conseguí gracias a los reclamos de Baradel y su patota.


A la noche llegaba papá de trabajar.  Y para la cena era sagrado que todos estuviéramos sentados a la mesa, reunidos para comer y compartir nuestros comentarios sobre las cosas del día. Para colmo, al no haber celular, no teníamos más remedio que comunicarnos por medio de frases bien construidas y formuladas de tal modo que el otro las entendiera. Contar una miserable anécdota que había pasado en la escuela ya requería lo que hoy serían aptitudes avanzadas de oratoria, gramática y sintaxis.

Y los programas de TV .... ¡Ah el televisor era todo un drama! Mamá ni en un estado de derrame de generosidad permisiva nos hubiera dejado pasar toda la tarde mirando televisión. Solo podíamos ver un programa por día (¡a lo sumo y únicamente si nos portábamos bien!). Para colmo, el programa en cuestión lo elegía ella.  Jamás me dejaron ver mi serie favorita. Mamá siempre decía que esa serie era una reverenda idiotez norteamericana. Por otra parte no teníamos cable. Y no solo carecíamos de cable. ¡Ni NETFLIX teníamos!

Mientras fui pequeño había dos fechas clave que esperaba con ansiedad: Cumpleaños y Navidad. Ahí me llenaban de regalos. Recibí infinidad de autitos, pelotas y rifles de juguete. De este modo digitaron mis tendencias hacia lo masculino y no me dejaron chance alguna de elegir mi orientación sexual. Me inculcaron valores absurdos como el de respetar a las damas, dejarlas pasar primero por la puerta y cederles el asiento en el transporte público. ¿Por qué no entendieron lo de la igualdad de género?

Además, también me impusieron valores con los cuales resulta completamente imposible progresar en este mundo. Por ejemplo el culto a la responsabilidad y al sentido del deber con el que destruyeron todas mis ansias de libertad. O el mandato cultural de la honestidad. ¿Cómo se supone que uno puede triunfar en la vida con esos prejuicios y esa mentalidad?

Así y todo, te confieso que a veces extraño a mis viejos. Se llamaban Julio y Susana. Llegaron a la Argentina en Enero de 1950, después de haber huido de las bombas, el hambre y la desesperación de la Segunda Guerra Mundial. Llegaron con mi hermana mayor enferma y una maleta llena de ilusiones.

No sabían el idioma, no tenían oficio, no tenían plata, ni auto, ni casa, ni nada de nada. Pero no vivieron a costa del Estado. No hicieron piquetes ni marchas. Tampoco salieron a robar, traficar ni matar a nadie.

Durante muchos años se dedicaron a una sola cosa: a laburar.

Ahora ya los dos descansan en paz, junto al Creador.

Disculpame. A veces me cuesta entender algunas cosas.

Te mando un abrazo.

Gabriel

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