jueves, 25 de agosto de 2016

INSULTOS

Cierta vez en una reunión social
Gladstone le dijo a Disraeli:
"Le predigo, señor, que morirá usted,
o bien por la horca, o bien por alguna vil enfermedad".
A lo cual Disraeli replicó: "Todo depende, señor,
de si abrazo vuestros principios o a vuestra amante".



No podemos ser siempre serios. A veces la seriedad cansa. Aparte de eso, con las cosas que pasan últimamente, si uno hace abstracción de los verdaderos dramas que suceden por estupidez, por ignorancia o simplemente por codicia y maldad, el asunto da como para reír un buen rato. Es cierto que es un reír para no llorar. Pero entre ambos extremos, entre perder el sentido de la tragedia y perder el sentido del humor, yo sugeriría diluir un poco la tragedia y no perder el sentido del humor. Aunque cueste conservarlo y el ejercitarlo puede estar a veces un poco fuera de lugar.

Insultos imperdonables
Hace ya un buen par de semanas atrás, el 17 de junio, con motivo del cumpleaños de Barbie Velez, José María Muscardi no tuvo mejor idea que criticar a Federico Bal, el ex de la cumpleañera con quien la misma ya había venido teniendo toda una serie de bolonquis por violencia y esas cosas de la gente linda del espectáculo. La cosa es que, dirigiéndose a Barbie, Muscardi manifestó: "(...) nunca entendimos tu amor por un enano payaso, mediático, gordo, judío, con cara de pato."

¡Para qué!

No sirvió de nada que a renglón seguido Muscardi aclarara: "Pero a pesar de eso lo respetamos porque todo ser humano aunque sea decadente merece una oportunidad." [1] Cuando la cosa trascendió, se armó un despiporre de órdago como resultado del cual a Muscardi, después de lincharlo mediáticamente, casi lo crucifican sobre la puerta de la DAIA.

Es que no, estimado Muscardi, la cosa no funciona así. No podés llamar "judío" a un tipo y después tratar de zafar diciendo que "a pesar de eso" lo respetás porque "aunque sea decadente" merece una oportunidad. Pensalo con lógica, macho; (es una forma de decir): estás diciendo que lo respetás a pesar de que es un judío decadente. Nadie en la colectividad te va a perdonar eso. Jamás.  Podés darlo vuelta como quieras y pedir todas las disculpas que quieras; nadie te lo va a aceptar.

Y no te lo van a aceptar entre otras cosas porque no es cierto; y eso te pasa por desconocer las reglas. Por supuesto, no está en entredicho lo de enano payaso, mediático, gordo, y cara de pato. Hasta podrías haber cambiado la "a" de lo último por una "u". Viniendo de alguien gay como vos [2] nadie se hubiera enojado demasiado. Pero lo de judío no corresponde. Como seguramente sabrás, Fede es hijo de don Santiago Bal y de Carmen Barbieri. Don Santiago sí es judío, pero doña Carmen no, y según la tradición judía la condición de judío se hereda por línea materna. [3] Por lo tanto Fede Bal, al menos estrictamente hablando, es simplemente un goi cualunque como tantos otros. Que haya tenido un padre judío es, para el rabinato, un mero detalle accidental.

Especímenes protegidos
Otra cosa que harías mejor en aprender, querido Muscardi, es que en este mundo de la polcorrección orwelliana en que vivimos hay especímenes protegidos que no pueden ser tratados de cualquier manera.

No es que se trate de especies en vías de extinción. No. Más bien todo lo contrario. Algunos – no todos – son una paradoja para mí. Realmente no sé cómo lo consiguen pero, en general, se multiplican como conejos. Ignoro cómo lo hacen pero, hagan como hagan, la cuestión es que cada día son más. Y siendo muchos y encima protegidos, tenemos que tener muchísimo cuidado en cómo nos referimos a ellos porque una denominación polcorrectamente inadmisible y ¡zás! las garras de la Inquisición Guardiana del Pensamiento Admitido se te clavan en la yugular y terminás sobre el potro de los tormentos en los sótanos del INADI hasta que al amigo Claudio Avruj se le ocurra disponer otra cosa, previa consulta con Sergio Bergman y, eventualmente, hasta con el mismísimo Mauri.

La neoparla polcorrecta
Así, mi buen Muscardi, cuando nos referimos a cualquiera de estos especímenes protegidos debemos extremar el cuidado y utilizar las expresiones de la neoparla oficial. Para esto disponemos de dos posibilidades: o bien utilizamos las expresiones edulcorantes de la adversidad o bien optamos por eufemismos expresivos culturosos de aparente alto nivel. ¿Demasiado complicado? No creas. Una vez que le agarraste la mano la cosa resulta bastante fácil.

Por ejemplo, en el primer caso tu frase de "(…) un enano payaso, mediático, gordo, judío, con cara de pato (…)" debió haber sido: "(…) una desafortunada persona verticalmente comprimida, pantomímicamente chocarrera, ostentosa en público, carnosamente abultada, de costumbres vetotestamentarias y expresión palmípeda (…)". Con esa sintaxis no te garantizo en un 100% que hubieras zafado por completo, pero que la hubieras sacado más barata eso te lo garantizo.

En el segundo caso te recomendaría hacer primero un curso acelerado de comunicación social con los muchachos (remanentes) de Carta Abierta. No sé si Ricardito Forster, nuestro ex-Secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, todavía anda por ahí pero me animaría a decir que él hubiera redactado tu frase diciendo más o menos: "(…) un individuo cuya proyección perpendicular se halla en relación inversa con su talento para una hilaridad preferentemente expuesta en busca de un alto rating ante grandes públicos aun cuando su proyección horizontal y perimetral no lo favorece demasiado, sus convicciones metafísicas, si bien estrictas, pueden verse desdobladas por la contradicción intrínseca entre una figura paterna muy fuerte y un complejo de Edipo irresuelto debido a una desincronización entre lo materno y lo paterno, detalle que probablemente explique – entre otras cosas – su algo extraña expresión gestual que bajo ciertas circunstancias adversas y por asociación de imágenes podría traer a la mente la figura de un ánade (…)"

No sé si llegaron a comprender algo de este palabrerío pero, créanme, no me resultó nada fácil redactarlo. No es tan simple revestir la estupidez con un grueso manto de pseudo academicismo.

El recurso de la "i"
La otra que te quedaría, Muscardi querido, es seguir el consejo de un viejo y buen amigo mío que un día hizo un descubrimiento asombroso. En sus vastas y profundas investigaciones filológicas encontró de pronto que todos los "insultos de salón" – es decir, los utilizados por las personas bien educadas – comienzan con "i".

No creas que esto limita las posibilidades de increpar a nuestro prójimo. La lista es sorprendentemente larga: idiota, inútil, imbécil, impresentable, inepto, insano, insensato, irracional, imprudente, ignorante, intolerable, impertinente,  inservible, improductivo, infecundo, inoperante, impostor, insoportable, incapaz, intolerante, inoportuno, irritante, insufrible, indiscreto, infame, insano, ilógico, imberbe (de "estúpidos imberbes que gritan" J.D.P. ¿se acuerdan?), indocto, infecto, infeliz, ingrato, inmoral, inmundo, innoble, insidioso, insulso, iletrado, impedido, impostor, impúdico, impuro, ineficaz, informal, inmaduro, insecto, inestable, iliterato, iluso, impotente, inimputable, infamante, insidioso, insolente, y etcétera y etcétera. Como diría mi querida profesora de lengua castellana, la "gallega" Fernández, "etcétera" es lo que dicen los ignorantes cuando ya no saben qué decir.

Por mi parte, no es que no sabría cómo seguir. Lo que pasa es que me cansé. Hay muchas más palabras con "i" para usar como insulto. Noten que la propia palabra "insulto" no casualmente también empieza con "i". Si les interesa, pueden recopilar las palabras faltantes con el vínculo que les dejo al pie de esta nota. [4]  

Sacher-Masoch redivivo
La andanada de improperios no se limitó sin embargo a Muscardi. A principios de agosto, Gustavo Cordera se mandó el moco de olvidar que, según la teoría de género, ciertas mujeres – en especial algunas mujeres que pueden no ser mujeres pero que se autodenominan mujeres – pertenecen a un espécimen protegido de los que hablábamos antes. En una escuela de periodismo, Cordera respondió a las preguntas de unos alumnos y profirió una serie de idioteces tan chabacanas y de tan mal gusto que no vale la pena repetirlas aquí. ¿Creen ustedes que lo abuchearon, criticaron o condenaron por eso? ¡Error mis queridos despistados lectores! Eso hubiera pasado como algo "natural y normal" y nadie hubiera puesto el grito en el cielo. Le saltaron al cuello por decir: "Hay mujeres que necesitan ser violadas para tener sexo porque son histéricas y sienten culpa por tener sexo libremente." [5]

Si quieren saber qué más dijo este buen hombre lo pueden escuchar por Internet [6]. Lo tragicómico de todo el sainete es que al tipo lo lapidaron prácticamente por lo único serio y científicamente comprobado que dijo. Porque no dijo que TODAS las mujeres tienen ese problema; no dijo que LAS mujeres DEBEN ser violadas. Dijo simplemente que HAY mujeres con esa tendencia. Y eso es algo que sabemos hace por lo menos 130 años, desde que Richard von Krafft-Ebing publicara en 1886 su libro Psychopathia Sexualis [7] en el cual relaciona este tipo de comportamiento con la obra del escritor austríaco Leopold von Sacher-Masoch cuyo apellido al final sirvió para acuñar el término "masoquismo".

Lo que Cordera no dijo es que también hay hombres que necesitan sufrir la violencia para tener sexo. Pero que hay personas con esta tendencia es algo científicamente indiscutible desde hace más de un siglo. ¿A qué viene, pues, tanto escándalo?  Viene a que la hipocresía de la corrección política y la gazmoñería de la teoría de género no se llevan bien con la verdad. Es así de simple.

La protección de los glúteos
A todo lo cual se suma el caso de la docente que demandó a un supermercado  Coto porque en el ticket de compra la cajera la nombró de un modo discriminatorio. En efecto, la pobre piba, al desconocer el nombre de la docente, encabezó el ticket poniendo "Glúteos" en el lugar del nombre y "Grandes" en el del apellido. Es cierto: la cajera podría haber sido un poco más sagaz y podría haber puesto cualquier otra cosa menos evidente. Pero en el fárrago de clientes desfilando por la caja, puso lo primero que se le ocurrió, seguramente medio en tono de solfa.


La noble trabajadora de la educación debe haber tenido efectivamente un trasero del tamaño de un televisor de pantalla ancha porque, contrariamente a Fernanda Herrera – la "abogada hot" que saltó al estrellato no tanto por defender a José López sino por exhibir sus nada despreciables glúteos y contrariamente también a Kim Kardashian que tiene un "irse" tipo XXL-Extra Large y gana buena guita mostrándoselo a todo el barrio  – esta docente, decía, sintió que la descripción de sus posaderas constituía una ofensa y demandó al supermercado por 500.000 pesos afirmando haber sido víctima de una "discriminación injusta, arbitraria y lesiva". [8]

El juez le sentenció 40.000 entre capital e intereses, con lo que supongo que el abogado de la señora hizo más negocio que la señora.

De cualquier manera, la próxima vez que vean venir a la poseedora de unas grupas colosales por las dudas no se den vuelta para mirarla de atrás una vez que pasó y menos todavía digan algo lindo si la dama en cuestión resulta ser bonita. Recuerden que la bella y poética costumbre del auténtico piropo porteño [9] también está prohibida así que ya no se puede murmurar  con sincera admiración algo así como "San Pedro debe haber perdido la llave; están lloviendo angelitos" o bien "Yo sabía que las flores de primavera eran lindas; lo que no sabía es que también caminaban", o quizás: "Si Cristóbal Colón te viese, diría : »Santa María, pero que Pinta tiene esta Niña«" o la que le oí una vez a un camionero (de los de antes) amigo mío: "Adiós ruedita de auxilio para mi corazón en llanta".

La cosa es que, así como está prohibido el piropo, también puede estar prohibido darse vuelta para contemplar el irse después de haber podido ver el venir. Sobre todo puede estar prohibido si el anca en cuestión, además de su volumen y cuadratura, viene enfundada en unas calzas que muestran más de lo que tapan.

De lo que estoy seguro es que la docente de los glúteos no era compañera de trabajo de otra docente de Salta a la que decididamente se le acabó la paciencia cuando ciertos padres se quejaron de los deberes que la escuela les pedía a los alumnos. El planteo fue más o menos que los niñitos debían aprender lo que tenían que aprender en la escuela; por consiguiente los deberes para hacer en casa estaban de más y solo sobrecargaban en forma inaceptable el trabajo de los padres.

Ante ese planteo a la docente salteña, que no era una proletaria de la educación, le saltaron los fusibles. Fue a su computadora y compuso un cartel que después imprimió y pegó en el vidrio de un aula. El cartel decía así:

Queridos papitos:
Atiendo a su solicitud de no enviar tareas para la casa, porque es de nuestra »responsabilidad« como profesores enseñar las materias y no de ustedes, es por eso que quiero pedirles que no manden más a la escuela niños irresponsables, faltos de respeto, sin bañarse, deshonestos, flojos y prepotentes, porque esa es su »responsabilidad« y no la deben delegar en nosotros. Gracias papitos
”. [10]

Resultado: se inició una investigación y un posible sumario administrativo a la docente que hizo el cartel.

La de los glúteos cobró 40 lucas; a ésta la rajan de la escuela.

Al momento de escribir estas líneas, los docentes están (de nuevo) en huelga en todo el país.

En las pruebas internacionales de nivel educativo la Argentina termina invariablemente en los últimos puestos. [11]

¿Estamos todos locos?

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NOTAS:
1)- http://exitoina.perfil.com/2016-08-18-422795-jose-maria-muscari-llamo-enano-gordo-y-judio-a-federico-bal/
2)- http://www.elintransigente.com/espectaculo/famosos/2015/5/9/jose-maria-muscari-soy-persona-conservadora-sexo-314877.html
3)- http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/1242499/jewish/Por-qu-la-Condicin-de-Judo-se-Hereda-a-travs-de-la-Madre.htm
4)- http://www.laspalabras.net/liste_mots_en.php?q=i
5)- http://www.lanacion.com.ar//1926896-escandalo-y-denuncias-por-un-exabrupto-del-ex-lider-de-bersuit?utm_source=n_tis_nota1&utm_medium=titularS&utm_campaign=NLSoc
6)- http://www.clarin.com/sociedad/Escucha-polemicas-respuestas-Cordera-estudiantes_0_1629437092.html
7)- https://archive.org/details/PsychopathiaSexualis1000006945
8)- http://www.infobae.com/sociedad/2016/08/23/supermercado-debera-pagarle-40-mil-a-una-clienta-por-llamarla-gluteos-grandes/
9)- Por favor, conste que no me refiero a la guarangada grosera, babosa y estúpida que predomina ahora. Me refiero a los piropos con poesía e ingenio que, si no arrancaban algún suspiro, al menos se merecían una sonrisa.
10)- http://www.clarin.com/sociedad/Investigan-polemico-cartel-escuelas-Salta_0_1636636475.html
11)- http://www.clarin.com/sociedad/prueba-pisa-educacion_0_1426657346.html
       http://www.lanacion.com.ar/1869867-pesimos-resultados-de-estudiantes-argentinos-en-las-pruebas-pisa



  

viernes, 12 de agosto de 2016

GUERRA Y RELIGIÓN

La religión no es la causa de las guerras;
es la excusa.
Jasper Fforde

Si quieres saber quién te domina
simplemente averigua
a quién te está prohibido criticar.
Voltaire

La guerra es una masacre
entre personas que no se conocen,
para provecho de personas que sí se conocen
pero que no se masacran.
Paul Valéry


Según el contradictorio paladar de algunos intelectuales – que afirman el igualitarismo romántico por un lado y simultáneamente el multiculturalismo global por el otro – Occidente es demasiado monocromo. De qué forma y manera el igualitarismo sociopolítico y el multiculturalismo sociocultural podrían llegar a establecer una convivencia pacífica, eso sigue siendo un misterio envuelto en la nube de una retórica ideológica. Frente a ello, la contradicción intrínseca de igualdad con diversidad es uno de esos "constructos" intelectuales que choca de frente con la realidad de todos los días. Y sucede no solo porque es una contradicción en los términos sino porque, además, es un imposible etnocultural.

Sin embargo y a pesar de ello (o justamente por eso) son múltiples las instancias que promueven esa utopía de lo imposible. La oligarquía plutocrática, los demócratas utópicos, los ecologistas del tipo sandía (esos que son verdes por fuera pero rojos por dentro), los derechohumanistas intelectualosos, los medios masivos principales y todos los ilusos que creen poder evitar una guerra mediante el simple expediente de no quererla, todos ellos forman – de modo consciente o inconsciente – parte de un lobby que ya hace más de una generación trata de imponer en todo el mundo el modelo social multirracial y multicultural norteamericano pasando olímpicamente por alto e incluso escondiendo el hecho que ese modelo hasta en los EE.UU. ya ha demostrado ser una distopía como lo demuestran los tiroteos, los enfrentamientos y los reiterados conflictos raciales y sociales que registra la crónica cotidiana norteamericana.

Conflictos raciales en los EE.UU.
El "crisol de razas" que – teóricamente – constituiría la esencia del modelo sociopolítico norteamericano simplemente no es tal cosa. Los EE.UU. tienen la rara virtud de ser muchas cosas contradictorias en forma simultánea. Por un lado son un país como cualquier otro pero, por el otro lado, una estructura minoritaria y muy poderosa los impulsa a cultivar aspiraciones imperiales siendo que, simultáneamente, carecen de las virtudes más básicas que han caracterizado siempre a los grandes constructores de imperios. Por un lado pregonan el igualitarismo y la inclusión social mientras que, por el otro lado, constituyen de hecho un conglomerado de ghettos en el cual, por ejemplo, la integración de los negros a la sociedad de los blancos ha fracasado estrepitosamente a pesar de una convivencia de siglos y a pesar de más de medio siglo de experimentos de inclusión poco menos que forzada como los intentados con la llamada "discriminación positiva" o "acción afirmativa". 

Panteras negras con sus AK-47 ...
En los EE.UU. la proporcionalidad étnica de la totalidad de la población ha variado y sigue variando, entre muchas otras cosas también por tasas de natalidad fuertemente diferentes. Consecuencia de ello es que cada vez se hace más evidente y nítida la línea separadora existente entre blancos, negros e hispano-mestizos y esto a pesar de un acervo cristiano común a grandes rasgos aunque debilitado por los divisionismos de las sectas protestantes. Estas tendencias centrífugas ya por sí mismas serían suficientes para provocar en el largo plazo el surgimiento del etnocentrismo, el fortalecimiento de los impulsos separatistas y, en última instancia, el desmembramiento del país.

... o con fusiles y miras telescópicas.
Por ahora es imposible prever cómo se producirá exactamente el proceso. Considerando la Historia y toda una serie de hechos actuales no es muy arriesgado pronosticar que será traumático y violento. En todo caso las tendencias demográficas y geopolíticas actuales apuntan a que, a más tardar durante el siglo próximo, los EE.UU. dejarán de existir en su composición actual. Claro que las tendencias suelen ser bastante caprichosas y pueden variar, pero una proyección lineal de las tendencias actuales indicaría justamente eso.

Tampoco hay razones para ser demasiado optimistas respecto del resto de Occidente. A la presión a favor de la colonización étnica – que viene durando ya varias décadas y que apunta a destruir en forma definitiva la relativa coherencia cultural de Occidente – se le ha sumado en los últimos tiempos un conflicto religioso. Los nuevos inmigrantes y desplazados no solo no comparten los valores etnoculturales occidentales sino que directamente los rechazan, lo cual hace que la asimilación de los recién llegados se convierta en imposible. Y este enfrentamiento esencialmente cultural viene, para colmo, agravado por una clara disposición a la intolerancia religiosa.

La intolerancia en materia religiosa es un rasgo común a todas las religiones surgidas originalmente en Medio Oriente. En forma contraria a lo que sucede en el Lejano Oriente – en donde son prácticamente desconocidos los conflictos religiosos al punto en que no es infrecuente que distintos templos de diferentes religiones compartan la misma feligresía –  tanto el judaísmo como el islam y hasta el mismo cristianismo se han considerado tradicionalmente depositarios exclusivos de la Verdad Absoluta e históricamente han tolerado bastante poco –  cuando han tolerado  –  cualquier desviación al respecto.

La Historia de Occidente registra varios casos en dónde la religión ha sido al menos parte del conflicto. Sin ánimo de ser exhaustivos podríamos citar:
  • Las guerras de Carlomagno contra los sajones y eslavos paganos.
  • Las guerras de la península ibérica entre los visigodos cristianos y los moros mahometanos.
  • Las guerras del Bizancio cristiano contra los árabes y luego contra los otomanos mahometanos.
  • Las expediciones punitivas de los Caballeros Teutones en el Báltico contra las tribus paganas de prusianos, eslavos y lituanos.
  • Las cruzadas dirigidas hacia el sur de Francia, hacia Italia y hacia los Balcanes para erradicar las herejías de los cátaros, los patarinos y los bogomilos.
  • La guerra campesina alemana 1524-1525
  • Las guerras religiosas francesas 1562-1598
  • La Guerra de los Treinta Años 1618-1648
  • Las guerras civiles y de la Reforma en Inglaterra, Escocia e Irlanda 1639-1651
  • La Guerra de los Nueve Años 1688-1697
  • Las guerras del Imperio Otomano en los Balcanes y en Hungría.
Carlos Martel en la batalla de Poitiers/Tours
En la actualidad el criterio políticamente correcto exige afirmar que las "guerras de religión" ya no existen. La ilusión es desmentida, sin embargo, por los 140.000 muertos y los 4.000.000 de desplazados de la Guerra de los Balcanes (1991-1999). Serbios ortodoxos, croatas católicos y bosnios musulmanes se masacraron mutuamente a pesar de que, en realidad, todo los unía: su etnia, su idioma y su Historia. Se pueden, por supuesto, hallar las fuerzas impulsoras no-religiosas en la serie de conflictos que caracterizó esta guerra pero convengamos en que se necesita afinar bastante el análisis para encontrarlas y en la mayoría de los casos el factor religioso aparece como tentadoramente relevante.

Los bosnios, por ejemplo, son descendientes de herejes bogomilos que durante la ocupación otomana adoptaron la religión mahometana. Sería interesante investigar por qué no estuvieron dispuestos a renunciar a su sectarismo dentro de la civilización cristiana – negándose tercamente a ingresar al catolicismo, al protestantismo o a la Iglesia Ortodoxa – pero después no tuvieron mayores inconvenientes en convertirse al Islam. Algo muy similar ocurrió con los pomacos búlgaros.

La Reconquista española
Varias de las guerras citadas han sido denominadas "guerras de religión" por la historiografía oficial. La verdad es que en todos los casos relevantes la religión no fue más que un pretexto enarbolado por los poderes políticos de la época para justificar  ambiciones por demás mundanas. Es que la guerra es un hecho político que responde a una decisión política. Hablando en forma absolutamente estricta, no hay "guerras de religión" así como en realidad tampoco hay "guerras económicas". Lo que la Historia registra son guerras disparadas por cuestiones de conquista, expansión o consolidación del poder político en las cuales han intervenido factores religiosos, económicos, etnoculturales, históricos, pasionales, o cuestiones de alguna otra índole – que en la mayoría enorme de los casos no fueron más que factores concurrentes con la voluntad política – enarbolados para justificar una guerra decidida por motivos completamente diferentes.

La guerra es un hecho político; la religión es un fenómeno cultural. La guerra refleja una cuestión de poder, ya sea para conquistarlo, para mantenerlo o para consolidarlo. La religión refleja una cosmovisión, una metafísica de la vida más allá de las cuestiones mundanas. Ambos se interrelacionan y en las estructuras teocráticas hasta se fusionan, pero son fenómenos diferentes. El político no puede ignorar la expresión religiosa de su pueblo y la religión no puede evitar el "darle al César lo que es del César".

El Islam en el Mundo
En cuanto a nuestra situación actual, según lo que el Papa mismo manifestó: estamos en guerra. Pero en guerra ¿contra quién? Sinceramente no sabría decir con precisión satisfactoria exactamente quién es el enemigo. Lo único que puedo precisar con un grado razonable de certeza es donde está el enemigo. Porque, aun cuando congrega reclutas de todas partes y tiene simpatizantes en todas partes, sus núcleos principales están en Afganistán, en vastas regiones de Irak, en Siria…

Cosa curiosa. En Afganistán, en donde los norteamericanos hace años que libran una guerra que aparentemente no pueden ganar. En Irak, en donde los norteamericanos supuestamente ganaron una guerra contra un tirano que tenía armas de destrucción masiva que nunca se encontraron y donde, desde entonces, la gente vive en un estado de crisis y conflictos perpetuos. En Siria, en donde los norteamericanos quisieron echar del poder al actual gobernante, armando y organizando supuestos grupos moderados, tan solo para darse cuenta de que los moderados no eran moderados en absoluto cosa que los rusos aprovecharon para hacerse fuertes en la zona, consolidar su base naval de Tartús y, de paso, probar los chiches de su última tecnología militar.
O sea: los principales baluartes del enemigo están justo en territorios que los norteamericanos han invadido militarmente en los últimos años o en los que han operado – u operan – para lograr el control de la zona.

Las operaciones del ISIS
Raro, ¿no?

¿Casualidad?

Lo dudo mucho.

El Islam es, indiscutiblemente, una religión combativa y se presta fácilmente a ambiciones agresivas. Después de estudiar la biografía de Mahoma uno no termina de tener en claro si el hombre fue un gran profeta, o un gran líder militar, o ambas cosas a la vez. La conquista y la dominación por la espada están en el ADN del mahometanismo aunque más no sea por la misma trayectoria de su fundador. Es un caso similar al de Moisés, aunque Moisés aparece más como caudillo político que como líder militar.

Pero aún así, se trata de una religión y las religiones, en sí y de por sí, no deciden una guerra por lo que ya dijimos: la guerra es una decisión política y no una decisión religiosa. La India tiene más de 174 millones de musulmanes (un 16% de la población total), en Kazajistán hay más de 7 millones (47% de la población), en Kirguistán son más de 4 millones (80% de la población) y en ninguno de estos países – y podría citar a unos cuantos más – hay Emiratos Islámicos operando en pié de guerra. Los voluntarios de estos países con ganas de incorporarse al terrorismo islámico tienen que emigrar a Irak, o a Siria, o dado el caso a Afganistán,  o bien jurar lealtad al ISIS y operar en el país en que se encuentran.

En otras palabras: tienen que ir a – o relacionarse con – la zona que estuvo, o sigue estando, bajo el dominio militar norteamericano y sus aliados. Entre los cuales se halla el Estado de Israel, su principal aliado en la zona. Hasta los núcleos terroristas del África como Boko Haram en Nigeria han manifestado su lealtad al ISIS.

Es cierto: estamos en guerra.

Pero ¿quién es el enemigo aquí?  ¿Quién le ha declarado la guerra a quién? ¿Quién ha hecho estallar incluso los sectarismos internos del Islam logrando que musulmanes maten hasta a otros musulmanes? ¿A quién le conviene todo esto? ¿A quién le conviene debilitar a Occidente; especialmente a Europa y a su cultura milenaria?

No pretendo tener la respuesta a todas y cada una de estas preguntas. La guerra que se está librando es terriblemente compleja y – ¡cuidado! – es muy fácil equivocarse.

Pero las preguntas quedan planteadas.

Y para buscar las respuestas yo no iría a Bagdad, ni a Damasco, ni a Kabul. Ni siquiera iría a Riad aunque allí seguramente hallaría al menos algunas pistas. Así como no iría a Moscú, a París, ni tampoco a Londres o a Berlín porque creo que no tendría mucho sentido hurgar en la periferia una respuesta que se halla mucho más hacia el interior.

En resumen: yo apostaría por buscar las respuestas en Nueva York, Washington, Tel Aviv y Jerusalén.

Puedo estar equivocado. Pero no lo creo.

¿Ustedes qué piensan?