viernes, 9 de enero de 2026

JESUCRISTO Y MILEI

«La poesía con anemia,
con tisis el ideal
bajo la capa el puñal
y en la boca la blasfemia»
Rubén Darío



Uno sabe que los medios mienten. Uno también sabe que en Internet poco a poco hay casi más fakes que noticias de verdad. En una publicación de Facebook uno se entera de algo catastrófico ocurrido en un país, va después a la prensa de ese país y resulta que no encuentra absolutamente nada de lo anunciado. En fin… A esta altura del partido uno ya está escaldado.

Sin embargo, así y todo, los manoseos y las manipulaciones mediáticas han adquirido una amplitud y una intensidad que constantemente consigue superar nuestra ya bastante crecida incredulidad. Especialmente en el mundo digital. Sigamos así y vamos a terminar dudando hasta de la famosa Inteligencia Artificial. O quizás especialmente de la famosa Inteligencia Artificial.

El otro día, navegando por las siempre procelosas aguas de internet me encuentro con la siguiente noticia:

 

En un hecho que, sin duda, encendido el debate social y que trascenderá a lo mundial, el presidente de Argentina, Javier Milei, causó una controversia sin precedentes con una frase que parece desafiar no solo los valores de millones de personas, sino la propia historia de la humanidad. Una frase desatinada, propia de demencia y alejada de los valores que todo presidente de un país debe cultivar para su pueblo y concierto de las demás naciones.

En un mensaje publicado en su cuenta de X (antes Twitter) en el marco de esta Navidad que se está transitando, el mandatario expresó, de manera tajante: “Si pudiera retroceder en el tiempo, evitaría que Cristo naciera, porque él es el origen del comunismo y de todos los males de la Tierra[1]

 Quisiera aclarar que lo leí, lo volví a leer, y no me produjo ningún deseo de iniciar una controversia sin precedentes ni tampoco de salir a la calle con una antorcha a encender el debate social a nivel mundial. A Milei le he escuchado decir tantas idioteces que, en él, una más es para mí lo que la proverbial mancha en el tigre. Con mis disculpas a los tigres.

Pero en ésta Milei superaba todas sus marcas anteriores. Si hubiera tenido yo el poder de organizar viajes en el tiempo hubiera ido a visitarlo para proponerle un viaje al año cero hasta Belén, totalmente gratis, all included. Realmente: hubiera pagado entrada para ver como se las arreglaba tratando de impedir el nacimiento de Jesucristo. Pero bueno, obviamente no tengo ese poder así que no me quedó más remedio que apretar los dientes y bancarme la blasfemia del resto de la frase.

Así y todo, me quedé pensando. ¿Puede alguien que está en la palestra pública y que, nolens volens, depende de los votos del electorado, escribir semejante imbécil y blasfema animalada para lanzarla por la red mundial a la consideración de todo el mundo? ¿Puede el presidente de una república ser tan, pero tan idiota? Tratándose de Javier Milei y de la democracia argentina, admito que mi primer reacción fue decir: “¿Y por qué no?” Pero después, el bichito de la duda venció y decidí darle al Javi el beneficio de la misma, aunque más no fuese por protocolo de procedimiento.

De primer arranque consideré meterme en X y buscar el tweet. Pero lo dejé para el final como último recurso. No uso X, no me oriento demasiado bien en la ensalada de cuentas y entradas, y en todo caso, si Milei realmente escribió eso, es de suponer que alguno de sus asesores con al menos dos dedos de frente ya debió haber borrado la entrada. Así que X me prometía pocas posibilidades de éxito. 

En vista de eso recurrí a la inteligencia artificial y le pedí una búsqueda sobre la frase de marras. ¿Les digo la verdad? No me sorprendí demasiado cuando encontré que Javier Milei no poseía los derechos de autor sobre el exabrupto anticristiano puesto que el autor original de la frase había sido Eli Afriat, un influencer israelí [2] quien, según su propias palabras, es:

…un exsoldado de combate de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), ahora dedicado por completo a defender el Estado de Israel y a apoyar a los soldados de las FDI a través de iniciativas en línea.[3]

Honestamente, no sé que pensar. Me quedan dos alternativas: o bien alguien le enchufó ilegalmente al Javier la frase de Eli, o bien nuestro presidente se halla bajo el condicionamiento de un influencer israelí.

Lo que pasa es que, incluso si Javier Milei nunca escribió lo que cadenanueve.com le imputa, incluso si todo es un bulo de un tamaño paquidérmico, aun así y a pesar de todo, la cuestión es que a primera vista su autoría resultaba bastante creíble.

Y eso es lo que más me molesta.

                                                                 



[1])- Tomado de https://www.cadenanueve.com con la firma de Gustavo Tinetti, Director-creador del Grupo-Multimedios Cadena Nueve-Periodista-Abogado-Consultor de Medios-Autor de: ‘Delitos en la Prensa’-La Plata,1983-‘La Noticia en Imagen’, Pamplona 1991-‘Lo Mejor de Dios, Ellas’, El Remanso, 2007.

[2])- Cf. https://www.facebook.com/61550355552363/posts/-el-pol%C3%A9mico-posteo-de-milei-sobre-la-navidadjavier-milei-reposte%C3%B3-en-la-red-soc/122312934338011851/

 


lunes, 10 de noviembre de 2025

EL CIENTÍFICO Y EL MAFIOSO

 

James Watson y el ADN

La política académica es la forma
más cruel y amarga  de hacer política,
porque hay mucho en juego.
Wallace Stanley Sayre 

 


El científico estadounidense James Watson, ganador del Premio Nobel y codescubridor de la estructura del ADN, falleció a los 97 años el pasado 7 de Noviembre de 2025.

En uno de los mayores y más espectaculares avances del siglo XX en materia de biología molecular, identificó la estructura de doble hélice del ADN en 1953 junto con el científico británico Francis Crick.

James Watson
Sin embargo, aun a pesar de sus credenciales y su innegable conocimiento del tema que le había merecido el Premio Nobel, no pudo superar la censura practicada en el mundo académico y mediático por parte de los dictadores del pensamiento políticamente correcto.

A lo largo de sus trabajos que culminaron en el descubrimiento del ADN, Watson realizó extensivas e intensas investigaciones en varias partes del mundo, inclusive en África. Basado en los resultados de esas investigaciones científicas Watson cometió un tremendo sacrilegio en 2007 en una entrevista del Times británico. Manifestó que era “pesimista respecto del futuro de África (…) todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que la inteligencia de ellos es la misma que la nuestra, y resulta que todas las pruebas muestran que eso no es tan así.”

Los medios y los ámbitos académicos norteamericanos retorcieron  esa opinión y acusaron a Watson de haber manifestado que no existen negros inteligentes; algo que, por supuesto, Watson nunca dijo. Es obvio para cualquiera mínimamente versado en estadísticas poblacionales que esa clase de comparaciones se hace sobre bases estadísticas y no sobre casos puntuales. El más inteligente de los negros será, sin duda alguna, previsiblemente más inteligente que el más tonto de los blancos y existen — también sin duda alguna — personas negras con un Cociente Intelectual mayor de 100. Eso no lo discute nadie con dos dedos de frente. Pero vaya alguien a juntar 100.000 personas negras seleccionadas al azar y la misma cantidad de personas blancas seleccionadas con el mismo criterio aleatorio. Si somete ambos grupos a cualquiera de los tests de inteligencia normados, lo que obtendrá es una diferencia significativa de alrededor de 20% (±5%) más baja para los negros.

Lo irónico es que esta investigación ya ha sido realizada muchas veces y mucho antes de las declaraciones de Watson. Pueden citarse los trabajos de Arthur R. Jensen; Richard Herrnstein, William Shockley (Premio Nobel de Física), Hans Jürgen Eysenck, el extenso trabajo conjunto de Herrnstein y Murray (The Bell Curve 1994)  y varios trabajos más. Por supuesto, estos trabajos fueron violentamente atacados, criticados y desacreditados por el establishment. Pero el mundo académico los conocía y, si bien fueron barridos a un costado por el tsunami de críticas, todo el mundo sabía perfectamente que su desaparición de la esfera pública se debía al tabú que pesaba sobre el tema y no a incorrecciones en los resultados.

Con esos antecedentes, el escándalo que originó la opinión de Watson fue mayúsculo como es de imaginar. Un tema que se creía muerto y enterrado volvía a emerger de la mano de uno de los más destacados biólogos del mundo académico, para colmo codescubridor de uno de los avances más espectaculares en la biología del Siglo XX. Un hombre que no solo había sido Premio Nobel de fisiología/medicina (1962), sino que además había obtenido varios importantes premios como ser: Premio Albert Lasker por Investigación Médica (1960); Beca Guggenheim en Ciencias Naturales (1965); Premio John J-Carty porAvances en la Ciencia (1971); Medalla Presidencial de la Libertad (1977); Membrecía en la Organización Europea para la Biología Molecular (1985); Medalla Copley (1993);  Medalla Lomonósov (1994); Medalla Nacional en Ciencias Biológicas (1997); y Premios de la Fundación Gairdner (2002); etc.

Prácticamente lo obligaron a retractarse, cosa que hizo por una cuestión de supervivencia, pero el daño ya estaba hecho. Lo expulsaron de su trabajo y progresivamente le fueron retirados todos los premios y reconocimientos.

Ya en el ostracismo académico y mediático decidió que no valía la pena seguir doblegado tratando de obtener el perdón de la dictadura políticamente correcta guardiana de la libertad de expresión. En 2014 James Watson se convirtió en el primer Premio Nobel en vender, en vida, su medalla de oro para poder subsistir.

Alisher Usmanov
La medalla fue subastada el 4/12/2014 y Watson recibió 4.1 millones de dólares por ella. Lo curioso del caso es que ese dinero lo pagó Alisher Usmanov un “magnate” mafioso ruso (en realidad uzbeco) y ¿saben qué hizo Usmanov después de pagarle a Watson? No lo adivinarían nunca: ¡le devolvió la medalla!

«En mi opinión – declaró Usmanov – es inaceptable que un científico eminente venda una medalla que reconoce sus logros. El trabajo de Watson contribuyó a la investigación del cáncer, la enfermedad que causó la muerte de mi padre. Para mí es importante que el dinero que gasté en esta medalla se destine a apoyar la investigación científica y que la medalla permanezca en manos de quien la merecía».

Con ese dinero James Watson pudo continuar sus investigaciones y en 2019 volvió a insistir en que había un vínculo científicamente demostrable entre raza e inteligencia. No habían conseguido vencerlo.

La moraleja de la historia es bastante obvia: es inútil que una persona íntegra y honesta se doblegue ante el sistema para no perder un puesto de trabajo. El sistema es cruel hasta el sadismo pero no es tonto. Si transgrediste sus imposiciones es inútil que manifiestes tu arrepentimiento. Los esbirros del sistema olfatearán que eres su enemigo y no creerán ni por un segundo en tu sinceridad si te retractas. Te aplastarán por más que jures portarte bien.

En el caso de James Watson, sin embargo, hay, incluso, una segunda moraleja: el sistema en el que vivimos está tan podrido que hasta un mafioso uzbeco tiene más integridad y mejores códigos que los defensores formales e informales de un sistema que blasona de proteger los Derechos Humanos y la Libertad de Expresión mientras lo único que protege es el poder de los plutócratas.



viernes, 22 de agosto de 2025

POR QUÉ TANTA GENTE DEVORA BASURA DIGITAL


Dr. Mateo Maavak 

En un mundo que insiste en embrutecerte,
el acto más rebelde es pensar.
Mateo Maavak

La fatiga de los medios y el rechazo de las noticias

La fatiga de los medios es anterior a Internet y es el resultado del agotamiento psicológico provocado por los incesantes flujos de noticias, publicaciones y alertas. Sin embargo, la web potenció este fenómeno, acelerando los patrones observados por un colega cansado hace décadas: “Ya no hay nada nuevo en las noticias.”

La fatiga conduce inevitablemente a la evitación. Un instituto de Reuters descubrió que en 2023, el 39% de las personas encuestadas en todo el mundo generalmente evitaban las noticias, frente al 29% en 2017. En el Reino Unido, dos de cada cinco personas dicen que sienten “desgastados” por ello.

La participación también está cayendo. Entre 2015 y 2022, las encuestas globales muestran una caída del 20-30% en actividades como compartir, comentar y discutir noticias. Las secciones de comentarios, que alguna vez fueron desordenadas pero vibrantes, en muchos casos se han derrumbado en recriminaciones sin sentido, carentes de seriedad o perspicacia. Esto se debe en parte a otro factor, como lo ilustra la siguiente sección.

Trolls atrincherados

Los trolls ([1]) vienen en varios subtipos: están los inseguros, los auto-validantes, ([2]) los ideólogos y los pistoleros a sueldo. A algunos simplemente se les paga para hundir la conversación – para difamar la fuente, descarrilar el hilo y no dejar nada más que escombros en el cuadro de comentarios. En general, son similares a parásitos implacables que buscan transitar de un huésped tras otro.

Recientemente, después de semanas de dudas, finalmente publiqué un artículo cuestionando la falsa equivalencia entre Palestina y Cachemira, y cuestionando por qué Israel entra en pánico por las armas nucleares fantasmas de Irán mientras ignora las 170-180 reales de Pakistán.

La sección de comentarios pronto se convirtió en un campo de batalla. Un comentarista paquistaní desató un bombardeo semianalfabeto catalogando los “crímenes de guerra” de la India en Cachemira. Luego vino el troll pro sionista, lanzando acusaciones sin sentido. Curiosamente, ninguno se volvió contra el otro, a pesar de sus ideologías religiosas y geopolíticas, por lo demás hostiles.

Ese es el modus operandi del troll: expulsar a los pensativos, drenar el oxígeno y embrutecer la plaza pública. No sólo matan la conversación, reducen la capacidad de atención y fertilizan el suelo para que las noticias falsas crezcan más rápido y más sucias.

De noticias falsas a noticias más falsas todavía.

Con una capacidad de atención más corta, las generaciones más jóvenes, especialmente la Generación Z, ( [3]) están abandonando los medios de comunicación tradicionales en busca de contenido breve en TikTok, YouTube e Instagram. La cura tiene su propio veneno.

Un buen ejemplo: recientemente busqué en YouTube “Burkina Faso, aviones” para medir el ritmo del desarrollo en infraestructura de la nación revitalizada. ¿Los mejores resultados?

  • Traoré sorprende al mundo al presentar el primer avión africano ‘HECHO EN BURKINA’
  • Noticias de aviación: ¡Burkina Faso construye y lanza sus propios aviones!

Para ser claros, estos videos y otros similares sobre “El primer avión de producción nacional de Burkina Faso” llevan las características evidentes de la falsa “cobertura de noticias”.  Tanto los guiones como las voces están generados por IA, y todas las imágenes utilizadas son material de archivo, sin ninguna señal de los “aviones autóctonos” a la vista. Ya esto debería ser suficiente para alertar a un espectador casual, que no se tomará el tiempo ni hará el esfuerzo de consultar otras fuentes.

Quienes lo hagan descubrirán que toda la historia es falsa. Burkina Faso, de hecho, no ha comenzado a producir aviones a nivel nacional. La noticia más cercana de este tipo proviene del año pasado, cuando el país reinició su aerolínea nacional y adquirió un nuevo avión para elevar su flota total a cuatro.

Sin embargo, estos y otros vídeos sobre el supuesto avión casero de Burkina Faso juntos han obtenido cientos de miles de visitas, miles de me gusta y cientos de comentarios entusiasmados y carentes de dudas.

¿Somos tan ingenuos?

¿La gente ha estado tan inmersa en la desinformación que no puede funcionar sin saltar de la olla de noticias falsas a la sartén de noticias aún más falsas? ¿Es ésta una clase de restricción mental que requiere una dosis constante de estiércol digital para mantener una falsa sensación de comodidad?

Incluso los animales que consumen heces –cerdos, elefantes, tapires, jabalíes— lo hacen para obtener beneficios nutricionales en circunstancias de escasez. Por el contrario, los humanos parecen felices de consumir desechos intelectuales sin ningún beneficio.

Burkina Faso no sólo no ha construido un avión que haya “conmocionado a Boeing, Airbus y el mundo.” Incluso si siete de los ocho principales resultados de YouTube afirmaran lo contrario, la realidad es que solo dos naciones han desarrollado alguna vez un ecosistema aeroespacial totalmente independiente: Estados Unidos y la Unión Soviética (y últimamente Rusia). Incluso los aviones de combate más avanzados de China todavía dependen de motores rusos modificados incluso cuando se están logrando rápidos avances en las alternativas nacionales.

Causas de la credulidad

El cerebro encuentra seguridad en la repetición porque los patrones familiares exigen menos esfuerzo mental y no conllevan incertidumbre. Esto reduce la vigilancia y cada repetición refuerza las vías neuronales, proporcionando un goteo de dopamina pequeño y confiable. La comodidad siempre supera a la novedad.

Las plataformas explotan esto con algoritmos que alimentan material familiar, encerrando a los usuarios en un “bucle de comodidad de repetición” donde la previsibilidad triunfa sobre las comprobaciones de la realidad. Esto puede provocar un desplazamiento zombi en el que uno recorre el mismo contenido o uno similar sin buscar nada nuevo. Doomscrolling, ([4]) al menos, busca nuevos desastres, de forma muy similar a como un consultor de riesgos se engancha al análisis de amenazas.

Quizás los verdaderamente curiosos ya hayan abandonado YouTube y plataformas similares como fuentes de noticias serias. Se retiran a fuentes confiables y marcados como favoritos por experiencia – muchos de ellos ahora enterrados bajo un pantano algorítmico –, dejando a los recién llegados a la deriva en un océano de clickbaits. ([5]) Si es así, la brecha digital se ampliará aún más.

¿Rebelión o saturación?

El consumo mundial de medios ha aumentado durante décadas, pero los analistas predicen un primer descenso en 2025. Quizás finalmente estemos llegando a la saturación. Quizás algunos se estén rebelando silenciosamente, agotados por la sobrecarga cognitiva. La sobreexposición nos hace hojear en lugar de pensar y perseguir lo sensacionalista por encima de lo sustantivo. Y ahora mismo, la basura está ganando la guerra por la atención

¿Enganchado al brillo de la pantalla? Apágala. Camina en la oscuridad. Deja que tu cerebro se desintoxique saliendo del bucle. Porque en un mundo que insiste en embrutecerte, el acto más rebelde es pensar.

Traducción,  armado, resaltados y Notas
Denes Martos


[1] )- Persona que difunde noticias o hechos falsos por Internet, ya sea con algún objetivo político, económico, social o simplemente para divertirse.

[2] )- Se suelen designar así a quienes sostienen un argumento y lo validan solamente con hechos que tienden a confirmarlo desechando todo aquello que lo contradice o pone en duda.

[3] )- La Generación Z, también conocidos como zoomers o centennials, es el grupo demográfico que sigue a los millennials (Generación Y) y precede a la Generación Alfa, e incluye a las personas nacidas aproximadamente entre finales de los 90 y principios de la década de 2010.

[4] )- Navegar adictivamente por Internet buscando noticias de catástrofes, accidentes, o hechos apocalípticos.

[5] )- Gráficos y/o textos de "anzuelo" que invitan al usuario a hacer click sobre ellos para inducirlos a visitar determinado sitio o página.