miércoles, 5 de julio de 2023

FRANCIA: UN PLEBISCITO INESPERADO

Sea cual fuere la opinión que los medios masivos globales quieren instalar, una cosa es cierta: la sociedad francesa emitió su propia opinión sobre la revuelta protagonizada por los inmigrantes africanos en toda Francia durante la última revuelta.

El hecho desencadenante fue mencionado por los medios de todo el mundo: un joven árabe menor de edad, manejando un auto robado, fue detenido por un control policial. Trató de huir y un policía le disparó causándole la muerte. Dos aclaraciones al respecto: 1)- La policía francesa está autorizada a disparar si un sospechoso huye y 2)- La versión de que se trataba de un auto "alquilado" es falsa. (1)  No obstante ello, el policía fue suspendido, arrestado y enfrenta un juicio que, desde ya, promete estar bajo una enorme presión mediática.

Ante eso, surgieron iniciativas de realizar una colecta para ayudar al policía y a su familia y, del mismo modo, se inició también otra colecta para ayudar a la familia del joven abatido. Así, la opinión de los franceses sobre el caso quedó bastante bien reflejada en el resultado de ambas colectas: se recaudó casi 4 veces más dinero para el policía que para el árabe baleado. Como era de esperar, esta diferencia en el apoyo financiero causó una furiosa indignación en la izquierda francesa que no consigue digerir el fenómeno.

Para la colecta del policía, la iniciativa del “crowdfunding” en la página de GoFundMe fue dirigida por Jean Messiha, una figura destacada en los medios de la derecha francesa y partidario de la candidatura presidencial de Eric Zemmour en 2022. Esa campaña recaudó hasta ahora más de 1.56 millones de dólares a través de más de 74.000 donaciones privadas. Por su parte, las donaciones a la familia del joven árabe ascienden a 413.000 dólares aportados por 19.800 donantes. (2)

Los políticos de izquierda han descrito la recaudación de fondos en términos airados. Olivier Faure, ex primer secretario del Partido Socialista, describió la colecta para el policía como una "recaudación de la vergüenza" y según Manon Aubry, una eurodiputada de izquierda, esa colecta manda un mensaje según el cual "vale la pena matar a un joven árabe" porque es económicamente redituable. 

Lo que la “indignación” de la izquierda francesa está tratando de imponer es que la colecta demuestra la desigualdad y la injusticia que justifica la lucha de clases. Que el policía haya recibido una suma tanto mayor que el árabe demostraría – según la lógica clasista – que al policía lo apoyaron los ricos y que el pobre joven árabe lamentablemente no ha tenido más remedio que conformarse con la solidaridad de los pobres.  Es una verdadera lástima, pero parecería ser que la izquierda está tan imbuida de su razonamiento dialéctico clasista que se olvida de sacar cuentas antes de ponerse a gritar.

Si uno divide los 413.000 dólares del joven muerto por los 19.800 donantes, obtiene 20.86 dólares por donante. En términos argentinos, a 493 pesos el dólar, vendrían a ser algo así como 10.300 pesos per cápita. No es para agarrarse la cabeza, pero digamos que es una moneda hasta en Francia. Por el otro lado, 1.560.000 dólares divididos por 74.000 donantes nos dan exactamente 21.08 dólares por donante. O sea que, sacando la cuenta en forma rigurosa, los supuestamente “ricos” donantes del policía aportaron per cápita apenas 22 centavos de dólar más que los donantes "pobres" de la víctima. Nadie con dos dedos de frente protestaría si uno dice que la donación individual de ambos bandos fue la misma a los efectos prácticos. 

Lo que sucede es que, fundamental y esencialmente, no se trata de una cuestión clasista y económica. En Francia, como en muchos otros lados, la policía a menudo es objeto de violencia y, en este caso, nadie puede ocultar que los suburbios de las grandes ciudades de Francia no son seguros ni siquiera para la propia policía. Y no se trata de una guerra económica. Se trata de un enfrentamiento etnocultural que explota cada tanto, y explota porque oficialmente nadie lo quiere admitir. Jean Messiha puso el dedo justo en la herida cuando defendió su iniciativa diciendo que el policía fue sancionado injustamente y que la recaudación de fondos simbolizaba el rechazo de Francia a ese ataque a traición. 

La verdad es que esa recaudación de fondos se convirtió en un plebiscito. 

Dos etnoculturas, muy diferentes, prácticamente forzadas a convivir bajo un dogma igualitarista que se niega por principio a admitir la realidad, siendo que ninguna de las dos culturas considera ni bueno ni posible convivir con la otra, por lo que ninguna de las dos quiere convivir con la otra, constituyen un barril de pólvora que tarde o temprano tiene que explotar. El delirio de la Europa mestiza de Coudenhove-Calergi no conduce a la paz. Conduce directamente a la guerra civil etnocultural. Una de las formas más sangrientas y crueles de la guerra interna. Precisamente por eso es que hay personajes por demás siniestros, como George Soros, que la fomentan.  

Para evitarlo, lo primero que hay que hacer es eliminar la hipocresía del ámbito político. Porque en muy gran medida el peligro de la explosión del barril de pólvora proviene de aferrarse hipócritamente a dogmas ideológicos en los que las personas normales en su enorme mayoría ya no creen. Es que no pueden creer teniendo los resultados a la vista. Y, si lo piensan un poco, menos todavía pueden creer porque esos dogmas no solo no se condicen con la verdad, sino que ni siquiera respetan las leyes básicas del Orden Natural. El igualitarismo a ultranza, el mito de la infinita educabilidad del ser humano, el desprecio por la incidencia de la religión en la sociedad, el hedonismo como norma suprema, la negación de las diferencias etnoculturales, y docenas de prejuicios similares o concordantes, conducen irremisiblemente a la anomia porque, ante su fracaso, las personas dejan de creer en las normas teóricamente vigentes.

Y, si las normas dejan de respetarse, el caos final y el derrumbe de todo el sistema es inevitable. 

No se trata de que los blancos franceses no quieren admitir a los inmigrantes de color. De hecho, ya los admitieron. Ya tienen más de 8,5 millones de ellos y creciendo. De ese total de 8,5 millones, entre 5 y 6 millones son musulmanes que cuentan con 2,623 mezquitas y centros de culto. La comunidad islámica de Francia es la más importante de Europa (3)

El problema no es que los franceses no quieren a los inmigrantes. El problema es que esos inmigrantes no quieren ser franceses. 


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NOTAS

(1) - Ver Caso "Toubache", muy similar al de Nahel M.. Cf, Arts.122-4 del Código Penal francés y el art. L.2338-3 del Código de la Defensa francés. En consecuencia, el Tribunal de Apelación consideró que el uso del arma por parte del gendarme era absolutamente necesario para detener el vehículo. El Tribunal de Casación compartió esa postura. Luego, obviamente, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos revirtió la sentencia a pedido de los familiares de la víctima que invocaron un completamente genérico e impreciso "derecho a la vida" (artículo 2º de la Convención Europea de Derechos Humanos) con el que prácticamente se puede declarar ilegal cualquier muerte que no satisfaga los requerimientos ideológicos del Tribunal.

(2)- Según datos disponibles al 03/07/2023. Las cifras son un promedio de varias fuentes consultadas.

(3)- Cf. https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/leon-opalin/2022/06/06/francia-propagacion-del-islam-oscurantista/

  



martes, 27 de junio de 2023

A PROPÓSITO DE LA AGENDA 2030


Cualquier intento de revertir la actual situación de decadencia y descomposición de Occidente tiene que saber identificar claramente los problemas que deberán ser resueltos en el futuro próximo. Varios de estos problemas ya son actuales y requieren una acción inmediata; otros son previsibles si extrapolamos las tendencias existentes.

Tomemos, por ejemplo, la publicitada Agenda 2030 impulsada por la ONU. Esta Agenda fue aprobada por la 70a Asamblea General durante la Cumbre de Desarrollo Sostenible 2015, que tuvo lugar del 25 al 27 de septiembre del 2015 en Nueva York. En lo esencial menciona 17 objetivos relativos a un desarrollo sostenible: ([1])

  1. Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo
  2. Poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria y la mejora de la nutrición y promover la agricultura sostenible
  3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades
  4. Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos
  5. Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas
  6. Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos.
  7. Garantizar el acceso a una energía asequible, fiable, sostenible y moderna para todos
  8. Promover el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible, el empleo pleno y productivo y el trabajo decente para todos
  9.  Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación
  10. Reducir la desigualdad en los países y entre ellos
  11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles
  12. Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles
  13. Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos
  14. Conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible
  15. Proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y detener la pérdida de biodiversidad
  16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar el acceso a la justicia para todos y construir a todos los niveles instituciones eficaces e inclusivas que rindan cuentas
  17. Fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible

Tal como han señalado varios analistas, estos 17 puntos, así como están redactados, suenan muy atrayentes. Es difícil que alguien, a primera vista, encuentre demasiados aspectos a criticar. Pero el viejo refrán aquél en cuanto a que “no todo lo que brilla es oro” es de aplicación también aquí.

No entraré ahora a detallar críticamente cada uno de estos objetivos ya que, principalmente, de lo que se trata aquí es de dar una idea acerca del mecanismo con el que la burocracia y la militancia de los organismos internacionales maquilla las intenciones inconfesadas y hasta inconfesables que impulsa. En un breve articulejo como éste solo puedo hacer algunas reflexiones para resaltar el peligro de tomar por buenas muchas de las propuestas actuales (no solo las de la Agenda 2030) que, más que para resolver ciertos problemas, están siendo impulsadas para poder seguir manteniéndolos.

Por de pronto en la redacción de los 17 objetivos que hemos reproducido no aparece una intención que sí es posible ver claramente en la “letra chica” del documento de la Agenda: la intención del control. Bien analizada, la Agenda, más que nada, es un plan para instaurar un sistema de férreo control sobre las actividades humanas esenciales. Pero está redactado de forma tan ambigua y con tal profusión de eufemismos que este verdadero objetivo queda convenientemente velado.

Por ejemplo, es notable el empleo del término “sostenible” como algo diferente de “sustentable”. Según Tréllez y Quiroz:

“(…) mientras sustentable, se refiere a una posibilidad, condición o característica de un hecho o fenómeno de tener basamento de apoyo, soporte o sustentación para asegurar su permanencia en el tiempo de presentarse la oportunidad de su ocurrencia; sostenible se entiende como un proceso o hecho que una vez ocurrido puede mantenerse activo en el tiempo o continuar en operación eficiente. ([2])

La diferencia puede parecer sutil, pero es tremendamente importante: lo sustentable requiere conformidad con el Orden Natural. 


Lo sostenible es simplemente algo que se puede seguir haciendo; pero como el mundo es finito y los recursos son finitos lo sostenible se puede mantener hasta el momento en que se agoten esos recursos. Un proceso de forestación y reforestación es sustentable; un proceso de depredación forestal es sostenible hasta la tala del último árbol. La producción petrolera es sostenible… hasta que se agotan los pozos; porque las compañías petroleras solo extraen el petróleo, pero no lo producen. De ello se encargó 
Madre Natura hace 300 millones de años.   

Por su parte, el punto 5 de la Agenda es una obra maestra de la ambigüedad: “Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas.” Léalo de nuevo estimado lector, y piénselo un poco. La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres son dos cosas distintas. Son diferentes por la sencilla razón de que la teoría de género abarca muchísimas más variedades de personas que tan solo varones y mujeres.  Según una de las clasificaciones habría al menos 37 orientaciones sexuales y 15 tipos de identidades de género. ([3]) En 2014 Facebook de Argentina ofrecía 54 opciones de género ([4]) Por último, está la lista de 112 géneros ([5]) que fue adjudicada a la ONU, aunque en realidad nadie sabe de donde salió pero que no sorprende demasiado dado el criterio – o falta de él – que subyace a toda la teoría que luego resulta aplicada a la Educación Sexual.

Pero no solamente la teoría de género y el “empoderamiento” de la mujer son dos cosas diferentes, sino que ese famoso “empoderamiento” es uno de esos típicos conceptos vacíos que luego cada uno llena con lo que se le ocurre. Porque ¿qué significa exactamente “empoderar” a una mujer? ¿Darle poder? Está bien; de acuerdo. Pero entonces ¿qué significa “darle poder” a una niña? Y, además, ¿por qué a una niña sí y a un niño no?  Y en absoluto: poder ¿para hacer qué?

Estas preguntas y muchas más surgen espontáneamente porque el famoso punto 5 de la Agenda es un galimatías de expresiones multivalentes que suenan muy bien pero no dicen nada. Y no dicen nada porque no pueden decir lo que realmente deberían decir. Es que el famoso “empoderamiento” de la mujer no es más que un eufemismo para expresar el propósito de “desempoderar” al varón. No se desean mujeres fuertes; se desean varones débiles. No se trata de elevar a la mujer; se trata de rebajar al varón. Todo el ataque al supuesto “patriarcado” es un ataque frontal a la figura, a la imagen y, sobre todo, a la función del varón en una familia. Y, por lógica consecuencia, es un ataque a la familia; con lo cual lo que realmente se desea es bajar la tasa de natalidad para disminuir el crecimiento poblacional. ([6])

Todo el mar de ambigüedades y eufemismos que caracteriza a la Agenda 2030 revela que, detrás de una muy cuidadosa redacción que presenta los problemas y sus posibles criterios de solución en términos atrayentes, se esconde una intención muy diferente en cuanto a las soluciones reales buscadas. Este tipo de propuestas – la Agenda no es la única – hay que leerlas en clave de intenciones; no en un sentido literal que muchas veces no tiene sentido, y menos aún hay que leerlas creyendo en la bondad de la capa de dulce que hace apetecible la torta envenenada.

La verdad es que este tipo de soluciones las crea la burocracia del propio sistema para hacer sostenibles los problemas que el sistema mismo ha creado.  Y las crea porque una buena parte de sus prácticas no son sustentables. Y no son sustentables porque atentan contra el Orden Natural. 


Así, los auténticos objetivos tapados con la verborrea políticamente correcta se traducen en la promoción del aborto, la destrucción de la familia, el adoctrinamiento educativo, el control de las personas y sus asociaciones, la despersonalización de los individuos, la hibridación demográfica de las naciones, la creación de realidades artificiales y hasta seres artificiales deshumanizados, el mantenimiento de desigualdades económicas y sociales sin correlación alguna con los méritos correspondientes al aporte de cada cual, la mercantilización de una cultura decadente, el mantenimiento de una humanidad orientada al hedonismo y en empequeñecimiento demográfico hasta el punto de llegar a un volumen de población suficiente como para mantener o incluso aumentar los márgenes de ganancias. Y todo eso sin hacer peligrar el sistema de producción por una sobrecarga de necesidades de consumo imposibles de satisfacer a la misma velocidad del crecimiento demográfico, algo que puede producir crisis y conflictos sociales de muy difícil control.  

Si Giuseppe Tomasi di Lampedusa leyera el documento de la Agenda 2030 allá en el Parnaso, seguramente no podría reprimir una sonrisa y diría en voz alta: 

— Esto me lo copiaron. Fui yo el que dijo: “hay que cambiar todo para que todo siga igual”.

— ¡Vamos, que tú también lo has copiado! – le respondería Alphonse Karr desde el sillón de al lado – el «plus ça change, plus c’est la même chose» ([7]) lo escribí yo en 1849 cuando tú ni habías nacido.

San Pedro tras oír ese diálogo, solo sacudiría la cabeza y murmuraría entre sus barbas:

—  Decididamente, no hay nada nuevo bajo el sol. Incluso este refrán es tan viejo que hasta figura en el Antiguo Testamento. ([8])


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NOTAS

[1] )- Documento completo de la Agenda 2030 – incluida la “letra chica” – disponible en  https://www.fundacioncarolina.es/wp-content/uploads/2019/06/ONU-Agenda-2030.pdf 

[2] )- Tréllez, E. y Quiroz, C. Formación ambiental participativa. Una propuesta para América Latina. Lima, Perú: Centro Ambiental Latinoamericano de Estudios Integrados para el Desarrollo Sostenible. 1995 p. 53

[3] )- https://www.thetopictrend.com/lgtbiq-37-orientaciones-e-identidades-sexuales-del-orgullo/

[5] )- https://pablomunoziturrieta.com/2018/11/13/los-famosos-112-generos/

[6] )- Los chinos lograron lo mismo en 2016 prohibiendo a las familias a tener más de un hijo. Ahora desde el 15/02/2021 se pueden tener tres con lo que, estadísticamente, el volumen poblacional se mantendría estacionario. Pero claro, esos son los chinos.   

[7] )- «Mientras más cambie, más es la misma cosa»

[8] )- Eclesiastés 1:9

miércoles, 17 de mayo de 2023

CONFERENCIA DE ACCIÓN POLÍTICA CONSERVADORA

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La Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC - por sus siglas en inglés) es una conferencia internacional anual a la que asisten militantes conservadores y funcionarios de diversos países.

Originalmente la iniciativa para estas conferencias provino de la Unión Conservadora Norteamericana (ACU) con una primera conferencia que tuvo lugar en 1974.

Desde entonces, se han efectuado conferencias en Estados Unidos, México, Brasil, Corea del Sur, Japón, Australia y Hungría.  Aun cuando los medios masivos tratan de minimizar la importancia de estas conferencias, la realidad es que en muchos países reflejan en una medida significativa el pensamiento de millones de personas.  

A la conferencia de Budapest, del 4 al 6 de Mayo de este año, asistieron, entre muchísimos otros, congresales republicanos de EE.UU.; líderes de partidos conservadores austríacos y portugueses; Jordan Bardella, presidente del Rasseblement National francés, Irakli Garibashvili, primer ministro de Georgia; Andrej Babis de República Checa; Janez Jansa de Eslovenia; el ex-candidato a gobernador de Arizona Kari Lake; el ex-jefe de Personal de Trump, Mark Meadows y el actual congresal por Arizona Paul Gosar. 

Tucker Carlson, el famoso presentador "cancelado" por Fox News hace poco, envió un video apoyando el evento. Donald Trump, por el mismo medio, ratificó su posición manifestando: "Creemos que la fe y la familia son la piedra fundamental de una sociedad buena y libre. Creemos que una nación sin fronteras no es una nación en absoluto. Creemos en la tradición, en el papel de la ley, la libertad de expresión y la dignidad otorgada por Dios a cada vida humana".

El discurso inaugural fue brindado por el dueño de casa

VIKTOR ORBAN


martes, 18 de abril de 2023

¿ES POSIBLE UNA TERCERA GUERRA MUNDIAL?

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Entrevista a Victor Orban sobre la guerra en Europa 

El tema de una posible Tercera Guerra Mundial está instalado. La escalada de acontecimientos en la guerra desatada entre Ucrania y Rusia se vuelve cada vez más compleja y peligrosa. No son pocos los que advierten sobre los riesgos que están gestándose en Europa Oriental.

Lamentablemente, la mayoría de estas advertencias proviene, o bien de la usual y superficial prensa amarilla, o bien de iluminados conspiranoicos que hacen un deporte en ver catástrofes por todos lados basándose en supuestos datos privilegiados que solo ellos conocen y que, por supuesto, son completamente inverificables. De este modo, lo que usualmente podemos tener es una información tremendamente exagerada por un lado, y una sarta de disparates por el otro. Súmese a ello la distorsión deliberada que las propias partes en conflicto se encargan de difundir como propaganda de guerra o acción psicológica, y tenemos el cuadro completo. Un cuadro que no solo no nos dice nada útil sino que podemos apostar a que lo que dice no es cierto, o bien es solo cierto en parte (y no sabemos qué parte), o bien ni siquiera lo contrario de lo que dice es cierto.

En estas situaciones lo mejor que uno puede hacer es plantearle las preguntas a algún neutral involucrado en el caso. Claro que, en la enorme mayoría de los casos, es condenadamente difícil encontrar a alguien neutral que, para colmo, pueda hablar con real conocimiento del tema. Sin embargo, en esta guerra tenemos la enorme suerte de tener a una persona con criterio propio, razonablemente independiente y que conoce la cocina desde adentro: me refiero al Primer Ministro húngaro Victor Orban. 

Por supuesto que Orban no es completamente neutral. De hecho, cuando se trata de una guerra, nadie lo es. Orban, para colmo, está en una situación tridimensional de "espada contra la pared". Por un lado lo presiona toda la Unión Europea para que participe de la guerra. Por el otro lado pelea – no solo contra la UE sino hasta contra la misma izquierda húngara – y trata de hacer hasta lo imposible por mantener a su país fuera del conflicto. Pero, por el tercer lado, tiene a connacionales húngaros muriendo en la guerra, reclutados por los ucranianos en la zona fronteriza de Transcarpatia, un territorio de los varios arrancados a Hungría [1] como consecuencia de los tratados posteriores a las dos Guerras mundiales.  

En esa situación, Orban – quien ya de por sí es un estadista políticamente muy incorrecto – resulta ser una buena fuente de datos porque, a diferencia de los periodistas,  no habla de lo que le dijeron sino de lo que vio. Y su sesgo – que por supuesto lo tiene – es a favor de la familia, a favor de la civilización cristiana y a favor de la paz. Por lo que se opone a la política de género, al ateísmo, sea liberal o marxista, y a la guerra.

De todos los dirigentes europeos actuales, Victor Orban es el que, probablemente, más vale la pena escuchar. No porque sea un ser excepcional sino simplemente porque es un auténtico estadista, un político práctico, cuenta con un muy fuerte respaldo interno y, en última instancia, ya está tan jugado que probablemente ya no le importe decir la verdad.


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[1] )- Cf. Por ejemplo el Tratado de Trianon (junio de 1920), que fue el Versalles húngaro.  Hungría perdió toda Transilvania que fue adjudicada a Rumania, Rutenia pasó a Checoslovaquia, el Burgenland pasó a Austria, y las zonas del Sur pasaron a ser parte de Serbia, Croacia y Eslovenia. En total, un país que antes de la Primera Guerra Mundial tenía 325.000 km2, terminó conservando sólo los actuales 93.000. Transcarpatia, por su parte, fue incorporada a la República Socialista Soviética de Ucrania después de la Segunda Guerra Mundial.