jueves, 5 de agosto de 2021

PERVERSIÓN DE MENORES

Podemos elegir lo que creemos.
Pero somos responsables por aquello que elegimos creer.

El Mal no tiene sustancia por si mismo.
Es solamente la ausencia, el exceso,
la perversión o la corrupción de lo que tiene sustancia.
John H. Newman.

En última instancia hay solo dos
posibles métodos para la vida.
Uno de ellos es acomodar nuestras vidas a principios;
el otro es acomodar los principios a nuestras vidas.
Si no vivimos como pensamos,
pronto comenzaremos a pensar como vivimos.
El método de acomodar los principios morales
a la forma en que las personas viven
no es más que una perversión del orden de las cosas.
Fulton J. Sheen



Penes para la ESI

Hace un tiempo atrás, se supo que el 30 de Junio pasado, en el marco del programa de Educación Sexual Integral (ESI), el Ministerio de Salud hizo una licitación para comprar 10.000 penes de madera, dispensadores de preservativos y cajas de embalaje para los mismos. [1] Por supuesto que el gran notición, generador de docenas de memes y comentarios escatológicos de todo tipo, fueron los penes de madera.

En materia de burlas y tomadas en solfa hubo absolutamente de todo; desde imágenes de Pinocho con connotaciones algo escabrosas hasta propagandas del pene junto a la conocida marca de un producto para lustrar muebles y advertencias sobre el peligro de encontrarse con alguna astilla por defectos en el pulido. Fue algo tan absolutamente grotesco y absurdo que hasta hubo representantes del pensamiento políticamente correcto que no pudieron reprimir la carcajada cuando tuvieron que referirse al tema.


Pero, curiosamente, la mayoría de los comentaristas oficiales no se centró en la ridiculez de comprar adminículos de porno shop para enseñar a los chicos a usar un preservativo. Algo que cualquiera con dos dedos de frente – o dos dedos en vertical – podría haber resuelto sin necesidad de un falo de madera. Pues no; las críticas se centraron en el costo nada menor de los artefactos que, por 10.000 unidades, en algún caso superaba la suma de 14 millones de pesos. Para que nos entendamos: hasta los que estuvieron en contra de la medida no se concentraron tanto en la estupidez del concepto como en la desmesura y en lo inoportuno del gasto.

Por supuesto que estoy de acuerdo en que existen en la Argentina por lo menos 14 millones de problemas en los cuales sería mucho más conveniente y recomendable gastar esos 14 millones de pesos. Pero lo que no me entra en la cabeza es que se pase por alto todo el concepto, toda la idea que subyace a la famosa Educación Sexual Integral. Es algo no solo enfermizo sino directamente destructor, deliberadamente orientado a torcer la orientación sexual natural y normal de las personas, prácticamente desde la más tierna edad.

Sé por experiencia que a muchas personas esta evaluación de la famosa ESI les sonará exagerada. No lo crean. La exageración sería en todo caso en sentido inverso, porque la situación real y el proceso que está en marcha con – y hasta sin – la cobertura pretextada de la ESI es mucho, muchísimo más dañina y perversa de lo que se cree.

Vamos por tus hijos

Si no me creen les pediría que se olviden por un momento de las risas y los memes guasones generados por la estulticia congénita de nuestras autoridades sanitarias. Lo serio, muy serio, del asunto es que la nueva ingeniería social viene incluso por nuestros hijos.

El video que les quiero mostrar a continuación fue armado por la comunidad Gay de la ciudad de San Francisco EE.UU. y publicado hacia principio del mes de Julio [2] en el canal de Youtube del Coro Gay de dicha ciudad. La ola de indignación que generó casi inmediatamente obligó a sus autores a retirarlo del sitio web, algo que los creadores del video explicaron afirmando que lo retiraban porque "el mensaje no se entendió correctamente". Pero Internet, como siempre, fue más veloz. Para el momento en que sus propios autores borraron el video, ya había docenas de copias por toda la web. Y no porque el mensaje no haya sido interpretado correctamente sino por todo lo contrario: resultó demasiado explícito y revelador de la verdadera intención del lobby homosexual.

Juzguen por ustedes mismos. 


Para los que vieron y oyeron el video pero quieren estar seguros de que entendieron bien, reproduzco la letra completa de la canción así no hay malentendido posible. [3]

Se trata de:
UN MENSAJE DE LA COMUNIDAD GAY
Interpretado por el CORO MASCULINO GAY DE SAN FRANCISCO
Presentando a TROY IWATA y DANIEL QUADRINO
Música de TIM ROSSER
Letra de CHARLIE SOHNE

Introducción

Mientras celebramos el orgullo por el progreso que hemos logrado en estos últimos años todavía queda trabajo por hacer. Para aquél de ustedes que todavía está trabajando en contra de los derechos de la gente: tenemos un mensaje para ti.

Piensas que hemos caído en el pecado, luchas contra nuestros derechos, dices que llevamos vidas que no se pueden respetar. Pero solo estás asustado; piensas que corromperemos a tus hijos si nuestra agenda queda sin control.

Está bien; solo por esta vez...
tienes razón.

 

Letra completa de la canción

 

Convertiremos a tus hijos:

Sucederá poco a poco

En silencio y sutilmente,

Y apenas lo notarás…

Puedes mantenerlos alejados de la disco,

Advertir sobre San Francisco,

Haz que usen pantalones plisados.

No nos importa,

Convertiremos a tus hijos,

Los haremos tolerantes y justos.

 

Al principio no entendía

Por qué estarías tan asustado

De que convirtiéramos a tus hijos

En gente aceptadora y cariñosa;

Pero ahora veo por qué tienes

Un problema con eso.

 

Justo como te preocupaba:

Ellos cambiarán su grupo de amigos

No aprobarás a dónde van por la noche

(a protestar)

Y ¡oh! estarás disgustado

Cuando comiencen a encontrar cosas en línea

(¡oh! tan asquerosas)

Que has mantenido lejos de su vista

(como la información)

 

¡Adivina qué!

¡Sigues teniendo razón!

 

Convertiremos a tus hijos,

Alcanzando a todos y cada uno:

Realmente no hay escapatoria

Porque incluso a la abuela le gusta RuPaul

Y el mundo se está volviendo más amable,

la Generación Z es más gay que Grindr.

Aprende a amar

¡Aprende a estar de moda!

¡Enfréntate a tu destino!


Convertiremos a tus hijos

Alguien tiene que enseñarles a no odiar

 

Venimos por ellos

Venimos por tus hijos

Venimos por ellos

Venimos por ellos

Venimos por tus hijos

Por tus hijos

 

Tus hijos se preocuparán por la

Equidad y la justicia para los demás.

Tus hijos trabajarán para convertir

A todas sus hermanas y hermanos. 

Entonces pronto,

– estamos casi seguros –

¡Tus hijos comenzarán a convertirlos

A todos ustedes!

La agenda gay está llegando a su meta,

La agenda gay está aquí

 

Pero no tienes que preocuparte

Porque no hay nada de malo

En estar a nuestro lado.

Sube a bordo rápidamente

Porque el mundo siempre necesita

Un poco más de orgullo

 

¡Vamos, prueba un poco de orgullo!

Convertiremos a tus hijos.

Entonces nos volveremos hacia ti.

Renunciar al miedo interior

Es liberador como nunca supiste.

 

¡Ve a ver San Francisco!

¡Ve y enciende esa disco!

Olvidarás que alguna vez estuviste molesto.

 

¡Convertiremos a tus hijos

Y te convertiremos en un aliado!

¡Te haremos nuestro aliado!

¡Te haremos nuestro aliado!

 Después de esto difícilmente haya que explicar en qué consiste la "agenda" del famoso "orgullo gay". En realidad, es muy simple: una pequeña minoría que padece una seria desviación sexual exige ser considerada en pie de igualdad con la enorme mayoría de las personas que no tienen esa desviación. Es el eterno problema de las minorías anormales. Siempre buscan imitar a las mayorías normales y, cuando obviamente no lo consiguen, tratan de hacer que las mayorías normales se contagien de los defectos de esa minoría.

El drama de la igualdad es siempre el mismo: son siempre los enanos que quieren ser iguales al gigante; pero como nunca los gigantes quieren ser enanos, a los pequeños enanos no les queda más remedio que derribar al gigante, ya sea atacándolo a traición, ya sea tratando de corromperlo, o bien y en todo caso – como en este caso puntual – tratando de corromper a la próxima generación.

El conflicto se produce cuando los enanos minoritarios consiguen adquirir una cuota relevante de poder y la gigantesca mayoría se resiste a ser corrompida.

Las presiones del lobby gay

Un buen ejemplo de cómo funciona incluso internacionalmente el poder del lobby gay y su agenda es la forma en que los medios masivos de difusión en general y la política global en especial presionan a quienes se resisten a la banalización de la perversión.

Vladimir Putin, por ejemplo, se halla constantemente bajo presión por toda una serie de cuestiones. Los norteamericanos lo acusan de influir en sus elecciones internas, las ONG lo acusan de violar los derechos humanos, los ucranianos lo acusan de invadir su territorio y buena parte de la izquierda latinoamericana en general lo acusa de ser el impulsor de un neoimperialismo zarista. A todo esto el lobby gay le agrega la acusación padecer de homofobia y fomentar la persecución de los homosexuales.

Concedamos que Putin es un tipo complicado. Porque lo es. Como político, es uno de ésos que más vale tenerlo de amigo porque como enemigo es peligroso... para decir lo menos. Y además de peligroso, es ruso. Lo que equivale a decir que en el noventa y cinco por ciento de los casos el tipo es completamente impredecible. Pero también hay que decir que un sujeto blando y conciliador no hubiera conseguido sacar a Rusia de debajo de la montaña de escombros que dejó el derrumbe de la Unión Soviética. Y como estadista, no solo ha logrado mantener a Rusia sobre el escenario de la política internacional sino que, aun a pesar del colapso comunista, ha logrado que a Rusia se la tenga que respetar en todo lo concerniente a su interés nacional.

En ese contexto, es evidente que para Putin la cuestión del lobby gay es algo completamente secundario y probablemente ni se mencionaría si toda una campaña orquestada por unas cuantas ONGs no hubiese provocado un escándalo por ciertas normas sancionadas por la legislatura rusa. Es cierto que la ideología de género no goza de una gran popularidad en Rusia – como que también es cierto que no goza de una gran aceptación fuera de los círculos hiperintelectualizados y decadentes de cualquier sociedad del mundo entero. Pero tanto en Rusia como en cualquier otro lado, hay una enorme distancia entre que no sea aceptada y que sea salvajemente reprimida.

En realidad, lo más destacado de la legislación rusa es que impide exactamente lo que propone el lobby gay según el video armado por la comunidad gay de San Francisco: la homosexualización de la niñez y la juventud.    

En una ocasión a Putin le preguntaron cómo es posible que en Rusia no se pueda difundir la ideología de género en las escuelas y no se pueda hacer proselitismo homosexual. La respuesta fue bastante clara:

"En Rusia no se discrimina, no se persigue, no se encarcela a ningún adulto por ser homosexual. Hay actores, deportistas, artistas que son homosexuales y nadie los persigue ni los discrimina, pero no vamos a tolerar que adoctrinen a los niños en una ideología que es contraria a la familia porque la base de una nación es la familia. Si el niño se convierte en adulto al llegar a los 18 años y decide ser homosexual es una decisión suya pero no vamos a tolerar que a la familia la destruyan desde abajo haciendo proselitismo con niños que no tienen el criterio suficiente para distinguir en un sentido o en otro."

Y como pueden comprobar ustedes mismos, Putin ha reiterado su posición en cuanta entrevista le han hecho. Vaya como ejemplo una parte de la entrevista que le hizo Oliver Stone:


El otro que se le plantó de frente al lobby gay es Viktor Orban, el primer ministro de Hungría.

Desde 1997 Hungría tiene una amplia y muy detallada Ley de Defensa de la Minoridad [4]. Esta norma jurídica fue modificada por el Parlamento húngaro el 15 de Junio de 2021 para incluir disposiciones que protegen a los menores de edad de las acciones proselitistas y las campañas de difusión promovidas por el lobby homosexual internacional y muy especialmente aquellas que pueden ser catalogadas de pedofilia.

Prácticamente en forma inmediata luego de la promulgación de la ley así modificada, el Parlamento Europeo y otras personalidades iniciaron un virulento ataque contra el gobierno húngaro y contra Orban mismo, exigiendo la inmediata anulación de las normas dictadas por considerar que éstas no cumplen con la exigencia de "coincidir con los principios de la Carta de la Unión Europea". [5]  Mark Rutte, el Primer Ministro holandés, hasta llegó a sugerir la expulsión de Hungría de la UE manifestando que "Hungría no tiene nada que hacer en Europa" y Ursula von der Leyden, presidenta de la Comisión Europea, calificó a la ley húngara de defensa de la minoridad como una "desgracia" y amenazó con recortarle a Orban los fondos europeos más otras sanciones económicas si no daba marcha atrás con las medidas. [6]

Viktor Orban
Sucede sin embargo que Orban y su equipo ya tienen experiencia en este tipo de amenazas histéricas. Cuando Hungría se negó a acatar la imposición de aceptar cuotas obligatorias de refugiados que llegaban en tropel a su territorio con la pretensión de seguir viaje e invadir Europa, la reacción de la camarilla de neoliberales de izquierda concentrada en Bruselas fue exactamente la misma: amenazas, intimidaciones, anuncios de sanciones y otras presiones. La respuesta de Orban fue simplemente llamar a un referéndum sobre el tema. El 24 de Setiembre de 2017 más de 3.200.000 personas le dijeron que "NO" a las pretensiones de Bruselas y con eso quedó sellada la suerte de la iniciativa. Hungría reforzó sus fronteras, reivindicó su soberanía en materia de decidir a quién acepta y a quién no acepta sobre su territorio, y la camarilla de Bruselas tuvo que embolsarse una derrota.

Esta vez, en ocasión de la ley de defensa de la minoridad, Viktor Orban hizo exactamente lo mismo. El 21 de julio pasado el Primer Ministro difundió un mensaje en el cual expresó que, según la evaluación del gobierno, Bruselas había atacado a Hungría con motivo de la ley de defensa de la minoridad. La Unión Europea había exigido la modificación de la Ley de Educación y las Reglas de Protección del Menor desde el momento en que las leyes húngaras no permitían la propaganda sexual en jardines de infantes, en las escuelas, en la televisión y en la publicidad. En vista de ello, Orban anunció que el gobierno había tomado la iniciativa de proponer un referéndum sobre el tema. El mismo constaría de 5 preguntas: [7]

  1.  ¿Está usted de acuerdo en que se impartan sesiones de orientación sexual a los menores de edad en los centros educativos públicos sin el consentimiento de los padres?

  2. ¿Está usted de acuerdo con la popularización del tratamiento de cambio de sexo entre menores de edad?

  3. ¿Está usted de acuerdo en que los menores de edad accedan al tratamiento de cambio de sexo?

  4.  ¿Está usted de acuerdo con que los menores estén expuestos, sin restricciones, a los contenidos de carácter sexual que afectan a su desarrollo transmitidos por los medios de comunicación?

  5. ¿Está usted de acuerdo con la proyección de contenidos mediáticos sobre el cambio de sexo ante niños menores de edad?

Alguien debería informarle a los genios de Bruselas que en varios lugares del planeta todavía quedan personas que no mandaron su sentido común de paseo. En Europa, Polonia, por ejemplo, sería otro caso para mencionar, pero no quiero abundar demasiado en este aspecto del tema.

Lo que sí me pregunto, es: ¿Qué pasaría si un presidente en la Argentina lanzara un referéndum con estas preguntas?

¿Alguno de ustedes se animaría a pronosticar el resultado?

El derecho a la normalidad

Cuando se habla de "anormalidad" muchísima gente cree que se trata de una opinión despectiva. Es obvio que puede ser eso también; en lo cotidiano depende del tono de voz, la intención y hasta el lenguaje corporal con que se pronuncie la palabra. Pero objetivamente los  conceptos de "normal" y "anormal" no tienen absolutamente nada que ver ni con opiniones, ni con conceptos ideológicos abstractos, ni con reacciones emocionales. Son conceptos científicos basados sobre la evaluación estadística de datos concretos de la realidad.

No existe una normalidad "para mí", otra para ti, una tercera para el vecino y una cuarta para el militante de algún movimiento ideológico. Admito que ya lo he dicho docenas de veces en otros escritos y admito también que corro el riesgo de aburrir con el tema, pero a cada rato me encuentro con personas que siguen creyendo que lo "normal" lo define cada cual según sus opiniones personales. Es el típico caso de la persona que abre el debate con el consabido "... para mí lo normal es...". Y con eso ya empezamos mal. No existe una normalidad "para mí", otra para ti, una tercera para el vecino y una cuarta para el militante de algún movimiento ideológico.

La normalidad es medible, calculable y graficable para una enorme mayoría de fenómenos. Por definición, la normalidad es una distribución de probabilidad variable continua que describe los datos que se agrupan en torno a un valor central. Los procesos con causas aleatorias de variación siguen una ley de distribución normal que recibe ese nombre de "normal" precisamente por la enorme frecuencia con la que aparece en los fenómenos naturales. El gráfico que representa a esta distribución se llama Curva de Distribución Normal, o Campana de Gauss por su forma y en honor a Carl F. Gauss que la utilizó con frecuencia y gran éxito en sus estudios de astronomía.

Una curva de distribución normal ideal tiene este aspecto:

Si estuviésemos estudiando, por ejemplo, el cociente intelectual de los habitantes de un país, la línea central que va de la cúspide a la base representaría el valor medio del puntaje de inteligencia de la población. A la izquierda se distribuirían los casos de un puntaje menor y a la derecha los de un puntaje mayor.

Lo realmente interesante de esta curva de distribución es que si calculamos un valor que se llama desviación estándar, y que expresa qué tan lejos de la media se halla un valor, tendremos que a 1 desviación estándar abarcaríamos al 68,3% de la población y a 2 desviaciones estándar, al 95,5%. Los casos fuera de estos límites  representarían, a la izquierda los puntajes excepcionalmente bajos y a la derecha los excepcionalmente altos. [8]

Por ejemplo:

Hechos los test de inteligencia y graficados los resultados con los datos obtenidos tendríamos que, en este caso, el 68% de nuestra población (a una desviación estándar de la media) tiene un cociente intelectual de entre 85 y 115 puntos, con una media de 100 puntos. Éste es el rango que, con toda seguridad, podemos considerar "normal" para la población estudiada.

Fuera de este rango (a dos desviaciones estándar), tenemos un 14% de personas bastante tontas con un CI de entre 70 y 85 puntos, y del otro lado un 14% de personas muy inteligentes con un CI de entre 115 y 130 puntos.

Y más allá tenemos un 2.1% de débiles mentales con menos de 70 puntos y, del otro lado, el mismo porcentaje del 2.1% con personas muy excepcionalmente inteligentes con un CI de más de 130 puntos.

Decíamos más arriba que el concepto de "anormalidad" no tiene nada que ver – o por lo menos no necesariamente tiene que ver – con una opinión despectiva y, en todo caso, con lo que decididamente no tiene nada que ver es con una opinión personal. Nótese que, según una curva de distribución normal bien hecha, es tan "anormal" un débil mental con un CI de 55 puntos como un genio con un impresionante CI de 145 puntos. Está tan lejos de la media normal un famoso científico con un CI de 130 como el tonto del barrio con un CI de 70. Y, lo que es más importante todavía, en ninguno de estos casos el Cociente Intelectual, sea de 70 o de 130 puntos, permite inferir que se trata de una buena o de una mala persona. Hay criminales muy inteligentes y hay excelentes personas tan solo un poco tontas y un test de inteligencia práctica mide la inteligencia según la definición de "inteligencia" que subyace al test. No mide calidad humana, ni pretende hacerlo.

Este fenómeno se da con frecuencia cuando se trata de medir parámetros que se pueden considerar valiosos para la sociedad por su presencia y disvaliosos por su ausencia (o viceversa). Cuando se trata de parámetros netamente disfuncionales – ya sea por su exageración positiva o negativa – la situación cambia porque, por ejemplo, en el caso del comportamiento sexual, es tan anormal un homosexual como un sexópata heterosexual aun cuando quedaría abierta la discusión sobre cual de los dos es más, o menos, perjudicial para la sociedad, si el sexópata con su potencialidad de agresiones físicas o el homosexual con su potencialidad de infertilidad y degeneración moral. De hecho, ninguno de los dos comportamientos, ni es normal ni puede ser considerado como ventajoso o recomendable para el desarrollo social.  

Una buena pregunta a hacer es siempre: ¿Qué pasaría si todo el mundo hiciera lo mismo? Mirando la cuestión desde esta perspectiva y más allá ahora de otras consideraciones, toda sociedad tiende naturalmente a defenderse de lo que la perjudica. Es simplemente el instinto de supervivencia operando a nivel grupal que aplica inconscientemente una versión práctica, simplificada, del primer imperativo categórico cuando pregunta: "¿Qué pasaría si todo el mundo hiciera lo mismo?". [9] Ni el sexópata dispuesto a violar cualquier mujer, ni el gay o la lesbiana incapaces de tener relaciones con el sexo opuesto, podrían responder de un modo positivamente satisfactorio a esa pregunta.

La otra gran pregunta sería, entonces, ¿por qué se impulsa tanto la cuestión en todos los ámbitos, desde los medios masivos hasta la legislación de un país, para imponer la agenda LGBT e insistir en la supuesta gran importancia de un problema que no afecta a más que una ínfima minoría de la humanidad?

La respuesta rápida a esta pregunta es que todo el tema de la identidad de género es una cuestión totalmente artificial, absolutamente secundaria, que está siendo impulsada con fines sociopolíticos por una ínfima minoría. Lo más insólito del caso es que, el tema se instala y se debate principalmente por los lobbies LGTB directamente involucrados, pero de un modo mucho más discreto los máximos interesados en promover toda la cuestión y el conflicto resultante son los ingenieros sociales al servicio de los políticos democráticos y de los plutócratas que los financian.

George Soros y otros multimillonarios financian el
movimiento LGTB y varias iniciativas más destinadas a destruir
a Occidente para imponer el Nuevo Orden Mundial.

Ver detalles

Los estratos dirigentes de los regímenes demoliberales seleccionan desde hace bastante tiempo a grupos minoritarios con el fin de utilizarlos para tematizar cuestiones sociales potencialmente conflictivas. Una vez instalado el debate público acerca de estas cuestiones, las discusiones sirven para desviar la atención de aquellos verdaderos y reales problemas sociales y personales para los cuales el régimen no tiene respuesta alguna más allá de la repetición bovina de ciertos lugares comunes muy igualitaristas pero de aplicación práctica imposible. Sucede sin embargo, que para mantener esta dialéctica es imprescindible crear contradicciones artificiales. Toda la "perspectiva de género", con su planteo de normalizar la homosexualidad y todas las demás desviaciones sexuales, responde justamente a esa necesidad de generar contradicciones para alimentar la dinámica dialéctica.

Con esa estrategia típica del materialismo dialéctico marxista las dirigencias demoplutocráticas no solucionan ningún problema pero, siguiendo los consejos de Gramsci, generan un conflicto, lo promocionan y luego resaltan aquellas voces que generan los enfrentamientos más violentos. Van empujando los márgenes de tolerancia según el método de la Ventana de Overton hasta que se llega a un punto en que las masas están lo suficientemente domesticadas como para aceptar medidas más violentas; en nuestro caso y por ejemplo: la Educación Sexual Integral obligatoria, desde la perspectiva de género y sin la aprobación de los padres.

El público preferido para estas maniobras de ingeniería social es siempre el de la generación siguiente – especialmente desde la niñez hasta principios de la edad adulta – ya que ésta es la franja etaria más permeable al adoctrinamiento. De pronto la industria del entretenimiento se llena de personajes dudosos; aparecen celebridades que resultan ser homosexuales o travestis; se presentan "drag queens" en las escuelas con el fin de sugerir que el disfrazarse del sexo opuesto es lo más natural del mundo. [10]  Si un niño de 5 años se pone a jugar con juguetes de no corresponden a su sexo, aparecen los "profesionales" para sugerir tratamientos con hormonas y hasta cirugías de cambio de sexo. A todo esto se superpone el "relato" en cuanto a que la sexualidad es una elección y las leyes biológicas se pueden anular y eludir. Es un relato dirigido a que directamente forme una parte integral de la vida de los niños así ya queda fijado para el futuro. Hoy pretenden llamarlo Educación Sexual Integral. No hace tanto tiempo atrás se llamaba simplemente perversión de menores.

El canal infantil de la televisión estatal danesa emite un
programa donde adultos se desnudan ante los niños 
[Fuente]

Por supuesto que los adolescentes y los jóvenes adultos también reciben un relato sintonizado con sus condiciones y edades. A ellos están dirigidos los mensajes que tratan de convencer a medio mundo de que los niños adoptados por parejas homosexuales son más felices que los engendrados por matrimonios heterosexuales. Sobre los jóvenes se ejerce una deliberada presión emocional afirmando, por ejemplo, que la relativamente alta tasa de suicidios en la comunidad LGBT se debe al trauma psicológico causado por el rechazo de los heterosexuales. En realidad, los promotores de la teoría de género no solo pretenden "sensibilizar" y lograr la "empatía" de la gran mayoría de las personas normales sino que, pasado cierto punto de su campaña, directamente demonizan y acusan de supuestos odios provenientes de distintas, conjeturales y múltiples "fobias" a quienes no están de acuerdo en sexualizar deliberadamente a niños y adolescentes. Es que los promotores de la campaña tienen que hacerlo porque, de no neutralizar a la oposición de la gran mayoría, alguien en algún momento va a relacionar la pedofilia y la homosexualidad y, en ese caso, la argumentación a favor de la teoría de género se complicaría muchísimo.

No obstante, la clave de toda la agenda no es exactamente la de normalizar y dulcificar las desviaciones sexuales. Todo el objetivo de la tematización sexual no es, como se afirma, defender a una minoría sexualmente anormal de la discriminación y la marginalización. Por más que ése sea el argumento esgrimido, el propósito principal es otro. Basta con estudiar las propuestas y los objetivos planteados en ámbitos tales como, por ejemplo, la Escuela de Frankfurt o el Foro de São Paulo y la estrategia sugerida por Gramsci, para darse cuenta de que la intención real es la disolución completa de la sociedad tradicional a lo cual la teoría de género sirve solamente como una herramienta entre muchas otras.

No nos confundamos: "deconstruir" significa DESTRUIR Porque de lo que se trata en realidad es de "deconstruir"– ese eufemismo que ahora se usa para no decir "destruir" – todo lo que Occidente ha conseguido realizar como cultura y civilización en los más de 2.500 años que van desde el mundo grecorromano hasta nuestros días. De lo que se trata es de demoler todo un mundo en el que la poderosa minoría demoplutocrática no se siente cómoda porque su entorno preferido es aquél en el que vivían los mercaderes que hasta Dios mismo echó alguna vez del templo a latigazos.

Lo que está sucediendo hoy es una batalla en muchos frentes. En varios de estos frentes, un Poder discreto pero perverso nos está queriendo imponer la moral y las costumbres de minorías disfuncionales y anormales.

No lo permitamos. La promoción de la anormalidad solo servirá para destruir todo lo bueno, todo lo bello y todo lo verdadero que en Occidente conseguimos construir durante dos mil quinientos años de esforzado trabajo y muchos sufrimientos. Los impulsores del Nuevo Orden Mundial no están destruyendo el Mal que no conseguimos eliminar. Al contrario, están destruyendo todo el Bien que durante siglos y más siglos consideramos deseable y normal para nosotros y nuestros hijos.

No debemos dejarlos seguir avanzando. 

Nuestros niños, nuestros jóvenes y sus padres tienen un derecho inalienable a la normalidad.

Lo anormal no es una opción.




NOTAS

[1] )- https://www.lanacion.com.ar/sociedad/el-ministerio-de-salud-llamo-a-licitacion-para-comprar-10000-penes-de-madera-pulida-por-mas-de-13-nid16072021/

[2] )- Julio 2012

[3] )- Algunas diferencias menores entre la letra y los subtítulos del video se deben a mi traducción directa del audio. 

[4] ) Ley 31/1997 - Sobre la protección de los menores y la administración del tutelaje. (1997. évi XXXI. Törvény a gyermekek védelméről és a gyámügyi igazgatásról ) del 8 de Mayo 1997.

[5] )- Didier Reynders, Comisionado de Justicia de la UE (Ley-Protección al Consumidor). Antiguo Viceprimer Ministro, y Ministro de Finanzas, Asuntos Exteriores y Defensa de Bélgica. Cf. https://twitter.com/dreynders/status/1415624148395642886?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1415624148395642886%7Ctwgr%5E%7Ctwcon%5Es1_&ref_url=https%3A%2F%2Fmagyarnemzet.hu%2Fbelfold%2Fhivatalos-brusszel-eljarast-inditott-a-gyermekvedelmi-torveny-miatt-10082702%2F

[6] )- https://elpais.com/internacional/2021-07-07/von-der-leyen-amenaza-a-orban-con-represalias-legales-y-financieras-si-no-frena-la-deriva-homofoba.html

[7] )- https://www.blikk.hu/aktualis/politika/orban-viktor-rendkivuli-bejelentesek/38d6y68  -- https://www.facebook.com/watch/?v=3009845622619056 (en húngaro)
https://infovaticana.com/2021/07/21/orban-convoca-un-referendum-sobre-los-menores-y-la-propaganda-lgtb/

[8] )- Para una explicación matemáticamente más estricta y detallada de la curva de distribución normal sugiero consultar un buen Manual de Estadísticas o una página web dedicada al tema, como por ejemplo: https://bookdown.org/aquintela/EBE/la-variable-normal-o-gaussiana.html

[9] )- La versión académica de Kant es algo más alambicada pero, a los efectos prácticos, vendría a ser equivalente. Según el filósofo: "Obra sólo según aquella máxima por la cual al mismo tiempo puedas querer que se convierta en ley universal”.

[10] )- "DRAG QUEEN" es una expresión  compuesta por el acrónimo "DRAG" – por "Dressed As Girl" que significa "vestido como niña" en inglés – y "QUEEN" que significa "reina".  Se utiliza para designar a una persona que interpreta un personaje andrógino vistiendo ropas y utilizando maquillaje, pelucas, etc. que no se corresponden con su sexo biológico real.  En la Argentina, tenemos al hijo del propio presidente de la Nación como representante de esa forma de travestismo.


viernes, 16 de julio de 2021

EL ODIO Y LA IRA

 

 Cuando nuestro odio es demasiado profundo,
nos coloca por debajo de aquellos a quienes odiamos.
François de La Rochefoucauld

El amor y el odio no son ciegos,
sino que están cegados por el fuego que llevan dentro.
Friedrich Nietzsche

Si las masas pueden amar sin saber por qué,
también pueden odiar sin mayor fundamento.
William Shakespeare



Broncas, grietas, iras y odios.

Hace unos días atrás publiqué este meme en mi muro de Facebook:

La idea no solamente cosechó unos cuantos "me gusta" sino que fue compartida una interesante cantidad de veces – lo cual, como es de suponer, ha halagado sobremanera mi no tan modesto Ego. De modo que muchas gracias amigos lectores; prometo asimilarlo con sobriedad y modestia...😏

Hablando en serio ahora; sucede que he recibido un apreciable número de consultas al respecto; incluso de gente que me decía algo así como: "...pero a mi realmente me da mucha bronca que..." y seguían una serie de razones tales como las mentiras flagrantes de los políticos, la famosa "grieta" que no tiene sentido, la corrupción generalizada, la estupidez y la ineptitud de muchos que deberían tomar decisiones y solo atinan a patear la pelota para adelante,  más todo un fárrago de otras razones.

No es cuestión de entrar en el terreno de las disquisiciones semánticas pero me he tomado el trabajo de buscar todos los sinónimos de "bronca" que pude encontrar. En total, encontré 53 palabras más o menos equivalentes a "bronca" pero el término "odio" no figuró entre ellas para nada. 

Es que, pensándolo un poco, bronca y odio son dos cosas diferentes. La bronca tiene que ver más con enojo que con odio, mientras que el odio es la consecuencia directa de la ira que no por casualidad es uno de los Siete Pecados Capitales junto con la soberbia, la avaricia, la lujuria, la gula, la envidia y la pereza.

El rechazo, la repugnancia y el enojo molestan, y puede que molesten mucho, pero el odio envenena, enceguece, impide apreciar las proporciones y las prioridades, destruye hasta la capacidad de raciocinio. Es que el que odia no razona; la ira que lo engendra le impide razonar, y este dominio de la ira merece una reflexión más profunda.

Características de los medios masivos

Desde la irrupción de los medios digitales, la forma de presentar la información ha variado muchísimo. Según Neil Postman [1], la imprenta de Gutenberg hizo posible la ciencia moderna pero transformó la sensibilidad religiosa haciendo que se erosionara la sacralidad de la cosmovisión occidental. La tipografía – el libro, el panfleto, el diario, la revista – fomentó la idea moderna de la individualidad, pero fue destruyendo el sentido medieval de la comunidad y la integración social que brindaba la iglesia con la reunión semanal de los fieles, la misa de los domingos, el sermón, los bautismos, los casamientos, el consejo personal y el contacto personal.

La radio retomó el discurso excluyendo la imagen y el contacto humano directo con el comunicador. Durante el primer tercio del Siglo XX puede decirse que, junto con la imprenta, fue el medio de difusión por excelencia, sobre todo en materia de ideas y noticias. Hoy ha perdido gran parte de su hegemonía de otrora pero, no obstante, sigue siendo, un medio poderoso. Por un lado, el oyente de radio es, por regla general, más fiel a la estación de radio que a los locutores o titulares de programas por lo que una radio con la programación adecuada retiene al oyente mucho más y durante mucho más tiempo que cualquier otro medio masivo. "La radio acompaña y deja hacer" es el mantra de la radiofonía. Es cierto; la radio puede sonar prácticamente durante todo el día sin interrumpir las tareas que se realizan y el mensaje hablado puede conectar con el oyente, si no de una manera constante, al menos varias veces por audición. De ese modo puede dejar su mensaje, gota por gota, en el consciente y en el inconsciente de quien está escuchando.

Cuando apareció el noticiero filmado – generalmente breve – la película mostró por primera vez los sucesos en forma dinámica, acompañándolos con un poco de relato. El noticiero filmado fue el primer medio que no se limitó a relatar sino que se dedicó principalmente a mostrar y a hacerlo en forma dinámica superando ampliamente el impacto de las imágenes fijas y bastante primitivas de los primeros diarios y revistas.

La máquina más perfecta para el lavado
de cerebros jamás inventada

Con la televisión el panorama se amplió. Ya se podían mostrar imágenes dinámicas con comentarios más prolongados y el abaratamiento representado por las filmaciones digitales permitió luego alargar sustancialmente las filmaciones incorporadas a los noticieros. Esto, a su vez, hizo posible proyectar noticieros más largos y con temas más variados.  Lo cual, según Postman, redefinió el significado del discurso público dándole un sesgo propio, tal como lo hace toda tecnología en última instancia. Por de pronto, el espectador de TV necesita un lenguaje audiovisual simple. En segundo lugar, la TV ofrece un gran abanico de temas, requiere un mínimo de madurez cultural para comprenderlas y está orientada, principal o casi exclusivamente, a lo emocional. 

Y llegamos a Internet.

Si Usted dedicara solo 30 segundos a ver una sola página de los 1.870 millones de sitios de Internet tardaría 1.779 años en verlas a todas La primera característica notable de Internet es su vastedad. Frente a una cantidad realmente notable de canales que puede ofrecer la TV satelital o por cable, en el momento que estoy escribiendo estas líneas Internet está operando con más de 1.870 millones de sitios web activos. [2] Esto significaría que, si Usted quisiera ver una sola página de cada uno de esos sitios, dedicándole nada más que 30 segundos a cada página, tardaría 1.779 años en verlas a todas. Esto es importante para entender la diferencia enorme que hay entre hacer zapping por TV y webear por Internet.

A esto se agrega otra característica típica de la web. Todos los medios que hemos mencionado hasta aquí padecen de un defecto casi insalvable: son medios de comunicación de una sola vía. Me refiero a que ninguno de ellos permite el diálogo. Usted no puede discutir con el sujeto que escribió ese artículo o ese guión, filmó esa escena o expresó esa opinión. Más allá de la "participación" de los oyentes vía telefónica, vía electrónica, o algunas cartas de lectores, el medio impreso, el cine, la radio, el televisor, condenan la audiencia a una actitud esencialmente pasiva: se lee, se escucha, se mira, y eso es todo. Se podrán hacer comentarios en la intimidad y algún exaltado hasta podrá llegar a vociferar improperios si el político opositor dice una barbaridad o si un jugador por ahí erra un penal. Pero eso no molesta más que a los familiares del individuo. A lo sumo. Frente a eso, Internet incorpora con bastante ingenio la posibilidad del diálogo en varias de sus aplicaciones. El chat, el blog, plataformas como FaceBook, WhatsApp, las páginas web de los diarios digitales que admiten comentarios, Twitter.... el menú es amplio.  

Como se puede apreciar, todos los diferentes medios de comunicación tienen características propias, tecnologías propias, métodos y recursos propios. Sin embargo, todos comparten una misma necesidad: necesitan retener a su audiencia. Para usar el término de la jerga marketinera: necesitan "fidelizar" a las personas.

La necesidad de retener la audiencia.

A los efectos económicos la audiencia es considerada como un conjunto de "clientes" que "consumen" el producto del medio. La supervivencia del medio depende del consumo de los contenidos ofrecidos; ya sea – al menos parcialmente – por la venta misma del producto, ya sea – en forma mucho más importante – por la publicidad incorporada al producto. El beneficio económico de cualquier medio masivo está en relación directa con el tamaño de su audiencia. Existe siempre una relación directa entre el tamaño de la audiencia y el beneficio económico del medio. Una cosa es obvia: mientras más personas compren el diario o paguen por conectarse a la televisión por cable, tanto más beneficio obtendrá el diario o la distribuidora de TV. Pero también hay un beneficio no tan obvio: el valor de la publicidad que venden los medios está en relación directa con el tamaño de la audiencia. Un diario o revista con muchos lectores, un canal de TV mirado regularmente por muchas personas, cobrará mucho más por su publicidad que los diarios con pocos lectores o un canal con pocos televidentes.

Por eso, a lo que debe tender un medio impreso es a que Usted compre siempre ese mismo diario o esa misma revista. La estación de radio tratará que Usted sintonice siempre esa misma estación; el canal de TV querrá retenerlo siempre en el mismo canal e Internet querrá que Usted vuelva siempre al mismo sitio web.    

Por ejemplo, el sesgo distintivo de la TV es el entretenimiento y este sesgo impone una necesidad insoslayable por sus correlaciones económicas: hay que mantener al espectador pegado a la pantalla y – muy importante – en el mismo canal. De otro modo el televidente, o bien apaga el televisor o bien – mucho más probable – toma el control remoto y hace zapping buscando por otros canales algo, cualquier cosa, que le llame la atención. Sea como fuere, el resultado de este comportamiento por parte de la audiencia es desastroso para el programa y para el canal. Los espectadores que se retiran de un programa hacen bajar el índice de audiencia, – el famoso rating – lo que disminuye el valor de la publicidad con lo cual, como es fácil de ver, se pierde dinero. A veces mucho dinero; tanto que a veces obliga a bajar el programa y buscar otra cosa que retenga mejor al público en ese horario.

La gran pregunta, por supuesto, es ¿con qué se retiene una audiencia?

Como seducir al cliente

La respuesta es mucho más simple de lo que mucha gente cree. La audiencia se retiene con el contenido ofrecido por el medio. Sean las noticias transmitidas por el noticiero, sean las cuestiones tratadas en los programas periodísticos de opinión; sea en las opiniones vertidas por los entrevistados, sean las peleas entre los figurones y las figuronas famosas, sea la popularidad de los contrincantes en un programa deportivo o el grado de riesgo en los deportes extremos, todo depende de la resonancia que el tema tenga en el público-cliente.

De modo y manera que la pregunta inicial deriva en otra: ¿Cuáles son los contenidos que más atrapan al público? La respuesta es conocida por todo el mundo: aparte de lo vicioso, lo lúdico y lo lujurioso, cualquier cosa que sea negativa, grave, catastrófica, dramática, trágica, espantosa, horrenda, calamitosa, apocalíptica.

Es el avión que se cae, que explota, que se incendia; no el avión que aterriza sin problemas. Es el sujeto que muere de catorce balazos; no el anciano que abandona este valle de lágrimas porque le llegó la hora. Es el volcán que entra en erupción y sepulta a todo un pueblo; no el que humea tranquilamente durante decenios sin molestar a nadie. Es el auto que choca, vuelca y queda hecho un montón de hierros retorcidos matando a todos los que iban adentro; no el camión con acoplado que entra marcha atrás en una sola maniobra por una tranquera por la que pasa con apenas diez centímetros de espacio por lado. Es el sexópata que viola y descuartiza a la mujer; no el varón que le lleva un ramo de rosas rojas a su mujer en el día de su cumpleaños. Es la madre que prostituye a su propia hija; no la madre que la cuida y la manda a la escuela todos los días. Es el motochorro que asalta al peatón indefenso; no el pibe del servicio a domicilio con moto que entrega la pizza con lluvia, viento, calor o un frío polar. Es el político que dice estupideces, no sabe hacer nada y tolera la corrupción o hasta participa de ella; no el político que en una municipalidad lucha contra la burocracia corrupta para que de una maldita vez por todas se construya ese puente, esa sala de primeros auxilios o esa ampliación de la escuela que todos prometieron y nadie cumplió.

Son todos hechos reales. Al menos la mayoría, porque a veces también los hay inventados o levemente "acomodados" al relato obligado de lo sensacional. Pero lo importante es que quien consume este tipo de bombardeo mental todos los días termina creyendo que su entorno directo es algo excepcional y que lo normal en todo el resto del mundo es la porquería que se ve en las pantallas. 

Las consecuencias

Esa exposición constante y sistemática a la desgracia, a lo negativo, a lo dañino, a lo disfuncional, a la tragedia, al Mal, tiene sus consecuencias. El morbo metódicamente alimentado y exacerbado de mil maneras diferentes, a propósito de centenares de temas diferentes, por decenas de canales distintos y hasta por millones de páginas web termina generando reacciones en el público; reacciones de las cuales el receptor de los mensajes muchas veces ni siquiera consigue identificar la causa.

Se comienza, probablemente, con un descreimiento de lo bueno, lo verdadero y lo bello. El Bien en el mundo mediático parece no existir fuera de sentimentalismos inocuos y lacrimógenos, impotentes para cambiar radicalmente un estado de cosas dominadas por el Mal. Pero el ser humano no soporta una existencia sin esperanza. No por nada la entrada al infierno imaginada por Dante en el Canto Tercero de la Divina Comedia tiene grabada   esa conocida inscripción con caracteres negros en el dintel de la puerta: "¡Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza!"


En el mundo real, la falta de esperanza, el descreimiento del Bien, conduce a un estado de irritación. La irritación constante, exacerbada por una secuencia de datos que no hacen más que confirmar el imperio de lo negativo, engendra enojo. A lo largo del tiempo, tarde o temprano el enojo permanente engendra repugnancia, furia, fobia, aversión, aborrecimiento. Y en esta etapa, si la furia no consigue canalizarse hacia una lucha activa contra la desventura, la impotencia percibida genera la ira y la consecuencia de ésta es el odio.

La hipocresía periodística quiere hacernos creer que los principales medios de comunicación solo están informando sobre el odio que existe, pero de hecho lo están creando y fomentando. Esto es así porque la ira está incorporada en el mensaje mismo de los medios y el motivo de esto es que, para sobrevivir y prosperar económicamente, necesitan mantenerlo enojado a Usted que los consume.

La rentabilidad de la ira

En un medio gráfico es casi imposible establecer con seguridad cual artículo ha sido el más leído, o cual foto ha sido la más vista. En radio y TV, a pesar de los avances tecnológicos y los diversos métodos de evaluación, las mediciones del rating conllevan un grado bastante alto de inexactitud. En los medios digitales este problema no existe. El click que hace un usuario para acceder a una página web es perfectamente registrable.  Más aun, en sitios como Facebook que permiten clicks sobre íconos con significados como "Me gusta"; "Me encanta";  "Me interesa"; "Me entristece" o "Me enoja" el click del usuario incluso se registra calificado. Con esos clicks registrados en una  sencilla base de datos es un juego de niños hacer estadísticas razonablemente certeras sobre las preferencias o los comportamientos de los usuarios.

Lo que estas estadísticas han demostrado es que la ira es un motivador comprobado para generar clicks.

Jonah Berger y Katherine Milkman, de la Universidad de Pensilvania descubrieron que  el contenido que evoca emociones fuertes, especialmente la ira o el miedo, tenía muchas más probabilidades de llegar a la lista de "más comentados" en una página web. [3]

Los artículos con alto contenido de generadores de ira o miedo generan la mayoría de las respuestas y reenvíos. A su vez, el contenido que evoca tristeza, es el peor cebo de clicks de todos los analizados.

El punto es que todos los medios tienen un sesgo hacia la ira. Lo que diferencia a Internet es que ese sesgo se puede registrar y medir con lo cual se puede establecer casi científicamente el impacto del  contenido de un medio digital determinado.

En la revista Scientific American de Julio de 2012, la periodista científica Natalie Wolchover se hizo la pregunta de "¿Por qué todos en Internet están tan enojados?". [4] Para explicarlo, citó a Art Markman, un psicólogo de la Universidad de Texas. [5]

Primero, los comentaristas a menudo son virtualmente anónimos y, por lo tanto, no responden por su mala educación. En segundo lugar, están a una distancia del objetivo de su enojo – ya sea del artículo que están comentando o de otro comentario sobre ese artículo – y la gente tiende a antagonizar las abstracciones distantes más fácilmente que a los interlocutores reales de carne y hueso. En tercer lugar, es más fácil ser desagradable al escribir que al hablar..."

Los efectos del odio

Las personas poseídas por la ira y el odio que genera, necesitan argumentos para soportarlo porque en caso contrario el sentimiento se vuelve tremendamente autodestructivo. Por eso, una de las primeras cosas que hace alguien que odia es tratar de demostrar que no está solo, que no es el único que tiene esa furia. En consecuencia, acusará a otros de odiar aun a riesgo de confundir una simple aversión con odio.

Si alguien lo acusa de odio a Usted, tenga la plena seguridad de que, en nueve de cada diez casos, el que odia es el acusador. Si alguien lo acusa de odio a Usted, tenga la plena seguridad de que, en nueve de cada diez casos, el que odia es el acusador. Y la acusación es difícil de refutar porque una tesis negativa no puede ser demostrada. Es fácil decirle a alguien que odia mientras que es casi imposible para el acusado demostrar que no odia. El éxito de las acusaciones de homofobia, antisemitismo, insensibilidad social, falta de empatía y otras imputaciones frecuentes se basa justamente en este hecho: el acusado no tiene mucho margen para defenderse; cualquier argumento que mencione en su defensa puede ser fácilmente minimizado o ridiculizado por su acusador.

De hecho, las personas que nos odian en realidad nos temen. Tal como lo señala el Dr. Vicente Ezquerro Esteban, médico y psiquiatra de la Universidad de Barcelona: [6]

"En la ira hay miedo al otro, porque está haciendo algo que nos molesta, algo que nos ofende, algo que nos perjudica (...). El odio va mucho más allá, porque en el odio no es que haya miedo al otro, es que hay deseo de hacerle daño al otro. (....) El odio es persistente, es decir, la persona que odia vive en el odio, desea venganza, y ha elaborado la rabia de tres formas: quiere destruir, hacer sufrir y controlar a los demás."

De cualquier manera que sea y por más vueltas que le demos al tema, una cosa hay que no puede ser negada: la ira y el odio envenenan y destruyen más a la persona que padece esos sentimientos que a la persona o personas contra las cuales se dirigen esos sentimientos. Si alguien nos odia, podemos tener la certeza de que esa persona se perjudica más a si misma que a nosotros. Y si devolvemos su odio con un odio de nuestra parte hasta le estaremos haciendo un favor porque lo estaremos ratificando en la motivación de su odio. Justamente por eso quien odia acusa a los demás de odiar.

Es enfermizo, por supuesto, pero quien odia necesita que lo odien para justificar su propio odio. El argumento de fondo siempre es: "yo no soy despreciable por odiar; el despreciable es Usted que se ha hecho odiar por lo que ha dicho o hecho y hasta por lo que no dijo pero seguramente quiso decir y por lo que no ha hecho pero seguramente haría si pudiera". Y si Usted no ha dicho nada y no ha hecho nada de aquello de lo que se lo acusa, pues tanto peor para Usted. El que lo odia encontrará indefectiblemente la manera de tergiversar lo que Usted dijo, le adjudicará la peor intención a cualquiera de sus actos e incluso, si le parece necesario, mentirá, falseará hechos y lo acusará de mil crímenes que no solamente Usted no cometió sino que ni siquiera ocurrieron.   

Moraleja

La moraleja de toda la historia es que odiar es una de las peores cosas que alguien puede hacer. Como decíamos al comienzo: no en vano es un Pecado Capital. Hace daño a los demás; o por lo menos lo pretende hacer. Pero quizás quien sufre el daño mayor es la propia persona que odia.

Podemos enojarnos y, en todo caso, despreciar a quienes hacen o dicen cosas despreciables que nos hacen enojar. Pero nunca aceptemos la guerra en el terreno planteado por los que odian. Perderíamos aun ganando la batalla. El Buen Combate requiere una mente clara y un espíritu sereno. Un espíritu decidido, firme, valiente, hasta duro si se quiere; pero sereno. El odio obnubila, ciega, envenena. No conoce límites. Empuja a seguir destruyendo, matando, incluso después de haber, eventualmente, ganado la guerra.

Quienes hablan de "deconstruir" lo que realmente quieren es DESTRUIR. No nos dejemos engañar por eufemismos: todo lo que hoy se pretende "deconstruir", todo lo relacionado con una propuesta de "deconstrucción" no es ni más, ni menos, que una propuesta de destrucción disfrazada con un neologismo. Quienes odian los valores fundacionales de Occidente no quieren "deconstruirlos"; quieren destruirlos. Los quieren destruir porque no soportan tener que vivir de acuerdo con ellos y pretenden que nosotros nos sumemos a su odio destructor para intentar el armado de una cultura y una civilización utópicas, inviables, imposibles de construir.

Enfrentemos al odio, mediante una firme, inamovible, determinación de combatir y vencer al Mal sin dejarnos atrapar por la ira. Si somos odiados, asegurémonos de ser mejores que quienes nos odian. 

No nos permitamos nunca un sentimiento más negativo que el desprecio.

Aunque tengamos que soportar el odio de los sicarios del Mal.

Aunque tengamos que acostumbrarnos a las injusticias de una lucha desigual.

Ni aunque tengamos que aceptar, también, que la guerra contra el Mal es una guerra en la que no se hacen prisioneros. 






NOTAS
[1] )- Neil Postman, "Divertirse hasta morir", Ediciones de la tempestad, 1991
[2] )- Cf. https://www.internetlivestats.com/total-number-of-websites/ 
Consultado el 06/07/2021 a las 19:30  Se detectaron exactamente 1. 871. 957.786 sitios.
[3] )- https://www.researchgate.net/publication/345698319_Emotion_and_Virality_What_Makes_Online_Content_Go_Viral
[4] )- https://www.scientificamerican.com/article/why-is-everyone-on-the-internet-so-angry/
[5] )- https://www.inc.com/author/art-markman
[6] )- https://www.doctologia.es/psicologia-psiquiatria/odio-ira-rencor/

sábado, 12 de junio de 2021

SOBRE DESEMBARCADOS Y GENUFLEXOS

La piedad – cuando es cálida, blanda y pasiva
como el éter alrededor del trono de la Gracia –
se vuelve insensible e inactiva
cuando quien la practica
pasa demasiado tiempo arrodillado.
Walter Savage Landor 

Hay cosas que son graciosas hasta que se vuelven serias y con solo un poco de mala suerte (o de mala voluntad) se pueden convertir en trágicas.

Me pasó con el caso de Don Alberto Fernández, – a la sazón presidente de los argentinos por delegación vicepresidencial –  quien, confundiendo a Litto Nebbia con Octavio Paz, le asignó al segundo los dichos del primero. Porque el que dijo (mejor dicho el que cantó) "Los brasileros salen de la selva/ los mejicanos vienen de los indios /pero nosotros los argentinos/ llegamos de los barcos" fue Litto Nebbia. [1] Octavio Paz fue al menos algo más elegante y un poco – no demasiado – más ajustado a la Historia: "Los mexicanos descienden de los aztecas, los peruanos de los incas y los argentinos de los barcos".  [2]

Lo gracioso del caso es que, si el Beto hubiera citado a Octavio Paz correctamente, es muy posible que todo el izquierderío indigenista hasta lo hubiera aplaudido. Incluso Don Octavio mismo le hubiera sonreído desde su tumba. Es que hacer descender, así, genéricamente, a mexicanos y peruanos de los "pueblos originarios", ocultando detrás de la nuble del relato postmoderno todo el aporte Hispano tras deconstruirlo reivindicando hasta los mitos más quiméricos de la Leyenda Negra, eso es algo que un paladar acostumbrado al sabor de la lucha de clases hubiera saboreado con fruición. Pero no. El Beto no se quiere convencer de que, cuando alguien es no solo ignorante sino incluso chabacanamente orgulloso de serlo, seguro que termina haciendo un papelón cuando se quiere hacer el canchero.  Porque lo de los papelones, últimamente parecería ser que hasta los colecciona.

Hasta ahí la chacota generadora de un sinnúmero de memes, algunos graciosos y otros olvidablemente vulgares, como siempre pasa. Pero  sucede que después de la chacota, uno apaga la computadora, se tira para atrás en la silla y se pone a reflexionar. Ahí es cuando me aparecen los dos angelitos que se dibujaba Giovanni Guareschi en cada oreja: uno que parecía un diablito y otro que era un angelito de verdad.

Y el diablito me decía:

—No te burles tanto, Denes, que vos sos de los que descendieron del barco. No vengas ahora a hacerte el gaucho Moreira porque no te lo cree nadie.

Pero antes de que pudiera mandarlo a los cálidos lugares de donde había salido, en el otro oído apareció mi angelito de la guarda diciéndome:

— No le hagas caso. Es un maldito buscapleitos. Si no genera un conflicto no es feliz. Del barco bajaste hace exactamente 72 años y no viniste; te trajeron. Viviste toda tu vida aquí, enamorado de la Argentina y de su gente. Es más: cuando te llegue la hora en que te llamen de arriba, tus restos mortales van a quedar aquí.

Pero el diablito, además de malicioso también es terco.

— ¡Buscapleitos un carajo! – lanzó –  ¿No te quedaste con la boca abierta en aquella oportunidad cuando, parado del otro lado del Danubio, viste por primera vez el castillo de Buda? ¿No te hierve la sangre cada 23 de Octubre cuando se conmemora la Revolución Húngara de 1956 y escuchás a los tanos cantando el avanti ragazzi¿Acaso no se te aceleró el corazón aquella vez que viajaste a Hungría y viste desde el avión los puentes de Budapest?.

En el otro oído mi angelito bueno no pudo contener su enojo:

— "¡Tonterías!" – estalló – "¡Puras tonterías! Lo de los puentes te emocionó porque la imagen que viste esa vez fue igual a la del cuadro que estaba en la casa de tu abuela y que viste miles de veces mientras eras niño. ¡Y claro que te quedaste con la boca abierta viendo el castillo de Buda! Cientos de miles de turistas de todo el mundo se quedan igual de boquiabiertos todos los años. ¡Y la revolución del 56! ¿Acaso no te hierve la sangre de la misma manera siempre que te acordás de Malvinas y de los caídos? Además, también te saltaron las lágrimas cuando, en plena resistencia peronista, en el momento en que sacaron del velatorio el féretro con el cadáver del negro Ocampo, toda la patota de la UOM se puso a cantar a voz de cuello la marcha peronista prohibida por ley en todo el país. Y sí; es cierto que se te hace un nudo en la garganta cuando escuchás a los tifosi del Lazio cantando eso de «Avanti ragazzi di Buda, avanti ragazzi di Pest». ¡Y qué!  Esa canción fue calificada como la «más bella jamás compuesta sobre la revolución de 1956» por el actual Primer Ministro de Hungría, Viktor Orbán..."


— ¡Basta! – grité – Ustedes dos me van a volver loco. ¡Cállense la boca! 

La verdad es que estos dos me agarraron en un momento de debilidad y lo de la referencia a los tifosi del Lazio fue un golpe bajo.

Resulta que el martes pasado, el 8 de junio, la selección de Hungría jugó en Budapest un partido amistoso con la selección de Irlanda en los prolegómenos de la Eurocopa. Eso por un lado. Por el otro lado, parece ser que los grandes popes del fútbol europeo decidieron solidarizarse con los afroamericanos de EE.UU. en su campaña de "Black Lives Matter" [3] en cuyo marco los negros norteamericanos le exigen a la sociedad blanca que se haga responsable por haber empleado mano de obra esclava africana a lo largo de la Historia. En otras palabras: si Usted es blanco (así genéricamente hablando) se tiene que hacer responsable por el maltrato que "los blancos" (así, de nuevo genéricamente) le hicieron sufrir a "los negros" (otra vez, en general) a lo largo de la Historia. La cuestión es que no importa si Usted es estonio, alemán del Volga, finlandés, ucraniano o chileno descendiente de polacos. Con solo tener la piel blanca Usted es culpable de esclavismo; por lo que tiene que pedir perdón y punto.

La campaña se traduce en varias acciones que sería largo de detallar siendo que, en lo que al fútbol respecta, los grandes genios del racismo blancófobo dispusieron que en todos los partidos de la Eurocopa, antes de iniciar el evento, los jugadores (supongo que solo los blancos) debían arrodillarse para pedir perdón por los supuestos o reales pecados que cometieron sus antecesores. Así pues, como los del equipo de Irlanda eran blancos irlandeses, los muchachos tuvieron que echar rodilla en tierra antes del partido para ¡pedir perdón por las salvajadas cometidas por sus propios enemigos, los ingleses!


Con lo que llevo dicho más arriba, se pueden imaginar cómo me sentí cuando me enteré. Porque, además, eso no fue todo. Mientras los coterráneos del Almirante Brown se arrodillaban, el equipo húngaro permaneció de pié y la hinchada húngara, que obviamente no entendía gran cosa de todo el asunto, silbó y abucheó a los pobres irlandeses que no hacían más que cumplir con directivas impuestas por sus dirigentes.

El escándalo, por supuesto, fue mayúsculo. Prácticamente todas las publicaciones deportivas del mundo entero se hicieron eco del "deplorable espectáculo", la enorme mayoría de ellas lanzando, por supuesto, sapos y culebras contra los húngaros por su "falta de empatía". Parece ser que no sentirse identificado con alguien ya es un delito últimamente. De todos modos, en Budapest la batahola llegó a tal magnitud que en la siguiente conferencia de prensa brindada por Viktor Orban los periodistas lo presionaron con preguntas sobre el caso.

Y ahí vino la frutilla de la torta.

¿Creen ustedes que el Primer Ministro de Hungría pidió perdón y prometió accionar para corregir el "incomprensible error" en el futuro, que es lo que toda la prensa europea esperaba? Pues, si creen eso, será porque no conocen a Orban. Las textuales palabras con las que le contestó a los periodistas fueron las siguientes: "

"No simpatizo en lo más mínimo con este genuflexismo. El deporte se refiere a otra cosa y no hay lugar para eso en la cancha. Estos gestos son cultural-dependientes. Sobre estos gestos, nosotros tenemos una idea completamente distinta a la que existe en el ámbito cultural británico. Lo que esperamos de nuestros equipos – y no solo de los de fútbol – no es que se arrodillen sino que luchen, que triunfen y que, si eso no resulta, que mueran de pie.

No es casualidad que este sistema de gestos se difunda tan rápidamente. Detrás del mismo existe un razonamiento moral porque los países que lo inventaron han sido aquellos que fueron esclavistas.  Esto último constituye una seria carga moral que cada pueblo involucrado debe encontrar por sí mismo la manera de sobrellevar. Por nuestra parte, nunca fuimos esclavistas de modo que no nos cabe ninguna responsabilidad en esta cuestión.

Coincido con la hinchada. Si estás de visita en un país determinado, no provoques a sus habitantes.  En el caso de la genuflexión, las reacciones de los hinchas no fueron elegantes pero son comprensibles.  Existen países que en épocas pasadas mantuvieron a personas en condiciones de esclavitud. Nosotros no hemos esclavizado a nadie. La esclavitud no es nuestro problema. Más todavía: ni siquiera hemos tenido colonias. En nuestra cultura, la esclavitud es un fenómeno desconocido. [4]

(...) En el contexto cultural húngaro hay solo tres casos en los que se acostumbra – y más aun se exige – este gesto de la genuflexión. El húngaro se arrodilla ante Dios, se arrodilla ante su Patria, y el tercer caso es cuando le pide matrimonio a su amada. En todos los demás casos, la genuflexión en Hungría es anticultural. " [5]

Después, el escritor húngaro László Domonkos comentó:

"A medida en que la fiebre de la Eurocopa iba en aumento, antes del último partido amistoso de nuestra selección nacional de fútbol se conoció la resolución final de las autoridades del fútbol húngaro: ante la histeria cada vez más extendida y generalizada, nuestra selección nacional no se arrodillará en ninguno de los partidos de la Eurocopa sin importar quién sea el oponente.

Los húngaros no se arrodillan ante nadie, ni aun si son mendigos. No caen de rodillas ni siquiera si los están matando." [6]

**********************

Reconozco que, si esto hubiese sucedido con cualquier otra selección que no fuese la de Irlanda, quizás lo hubiera dejado de lado sin ningún comentario. Al fin y al cabo fue un partido de fútbol, solo que echado a perder por la estupidez hipócrita de algunos dirigentes. Me dio mucha bronca porque, más allá de la anécdota, el hecho involucró a irlandeses entre quienes hubo muchos que se pusieron del lado de los argentinos cuando lucharon por recuperar las Islas Malvinas. Y en el caso de los irlandeses ese apoyo no fue nada sencillo desde el momento en que también ellos estaban enfrentando a los ingleses con quienes tenían varias cuentas pendientes desde 1968. Y lo sucedido también me involucró a Hungría que, lo quiera yo o no, me guste o no, lo admita o no, es no solo la tierra de todos mis antepasados sino la tierra en la que nací.

— Fue solo un partido de fútbol, Denes. – me dice el diablito en mi oreja izquierda (siempre se pone a la izquierda) – No vale la pena hacerse tanta mala sangre. Además, tus amigos argentinos hasta pueden sentirse algo ofendidos por tantas referencias a Hungría. Cortala. Olvidalo. El próximo partido de Racing es el mes que viene por la Copa Libertadores. A ver si se recuperan del 3 a 0 ante Colon de Santa Fe.

— Decime si no dan ganas de matarlo – le dije a mi angelito bueno en la oreja derecha (siempre está ahí, aunque a veces se pone muy, pero muy, a la derecha).

— En parte tiene razón Denes. No des por el pito más de lo que el pito vale.  No está mal que estés orgulloso de tus raíces. Mal, muy mal, sería que fueras un desagradecido.

— Sí. – le dije – Eso sería mucho peor. Gracias a Dios no es el caso. Mientras viva voy a tratar de ir saldando la deuda bastante grande que tengo con la Argentina por lo mucho que me dio. Pero.... así y todo....

— ¡Así y todo qué!

— ... así y todo ¿te parece que Alberto Fernández se hubiera puesto, como Orban, del lado de la selección nacional y la hinchada argentina si el caso se hubiera dado en un partido entre Argentina e Irlanda?

— ¡Ay Denes! ¡Por Dios! Ya es tarde. Andá a dormir y no me hagas preguntas que no debo responder.

— Está bien – dije, algo mosqueado – tenés razón. Además ya sé la respuesta. Buenas noches.

— ¡Por eso! Buenas noches.

**********************

Le hice caso a mi angelito bueno. Fuí, me acosté y apagué la luz; pero no me pude dormir.  Una y otra vez me giraba en la cabeza una canción que escuché cuando lo de la guerra de Malvinas. No. No se trata de la Marcha de las Malvinas, que también me pone la piel de gallina. 

Es una canción que el grupo folklórico irlandés The Wolfe Tones le cantó al Almirante Brown y a la Argentina durante la guerra de Malvinas. Escúchenla. Incluso está subtitulada. Los muchachos de ese grupo seguro que no se hubieran arrodillado delante de ningún inglés.




NOTAS
[1]) - https://www.cmtv.com.ar/discos_letras/letra.php?bnid=1613&banda=Litto_Nebbia&DS_DS=4262&tmid=54272&tema=LLEGAMOS_DE_LOS_BARCOS

[2] )- https://www.infobae.com/america/mexico/2021/06/10/cual-es-la-frase-original-de-octavio-paz-sobre-mexicanos-y-argentinos-con-la-que-alberto-fernandez-desato-una-polemica/

[3] )- "Las Vidas Negras Importan" - abreviado como BLM por su original en inglés. 

[4] )- https://www.magyarhirlap.hu/belfold/20210610-ha-vendeg-vagy-egy-orszagban-akkor-ne-provokald-a-helyieket

[5] )- https://www.facebook.com/orbanviktor/videos/514938296488325/

[6] )- https://www.magyarhirlap.hu/velemeny/20210610-felterden