sábado, 14 de febrero de 2015

CRIMEN Y CASTIGO


 … lo que más ofende no es que mientan
 – uno siempre puede perdonar la mentira –
la mentira es algo atractivo porque conduce a la verdad;
lo más ofensivo es que mientan
y luego le rindan culto a sus propias mentiras…
Fiodor Dostojevsky, "Crimen y Castigo"


Allá por los albores de la humanidad, por la época en que los seres humanos recién empezaban a organizarse en comunidades, si alguien le robaba algo a Usted, las opciones a su disposición no eran muchas. Si sabía quién era el ladrón podía ir, enfrentarlo, molerlo a garrotazos – incluso matarlo, dado el caso – recuperar lo robado y saquear su cueva en venganza. Siempre y cuando, claro, el ladrón no fuese más fuerte que Usted en cuyo caso, alternativamente, podía Usted juntar un grupo de amigotes y hacer lo mismo. Y, si no sabía quién había sido el ladrón – o lo sabía pero era un coloso bien fornido y Usted no tenía amigotes – pues no tenía más remedio que aguantárselas y, en todo caso, vigilar mejor sus pertenencias de allí en adelante.

Miles de años después, los sumerios inventaron algo mejor. En primer lugar, el procedimiento ya no quedaba librado a lo que Usted podía hacer por su cuenta sino que quedó encargado a las autoridades que regían el orden en la comunidad. Y, en segundo lugar, se estableció que debía haber una proporcionalidad entre el daño causado y la represalia de la víctima. En otras palabras: los sumerios terminaron con la justicia por mano propia y con la arbitrariedad del resarcimiento. Según este criterio la justicia debe ser impartida por la autoridad competente y sus penas deben guardar una relación lo más exacta posible con el perjuicio causado. La idea básica es que el criminal sufra el mismo daño que causó y el principio de esta relación entre el crimen y el castigo es conocido hasta el día de hoy por la habitual fórmula de "ojo por ojo, diente por diente".

Hace unos 3700 años, hacia el Siglo XVIII A.C., los herederos de los sumerios sistematizaron la idea. Hammurabi, el sexto rey del primer Imperio Babilónico, ordenó que se grabaran las 282 leyes de su código en un bloque de basalto. Varias de estas leyes incorporan la original idea sumeria que, mucho más tarde, los romanos denominarían "ley del talión" en dónde "talión" viene del latín "talio", "talionis", que implica "igual" o "idéntico".

De hecho, la idea no solamente se filtró en la legislación babilónica. Aparece en varias partes del Antiguo Testamento formando parte de la normativa hebrea.  En Éxodo 21:23-25 encontramos: "Pero si sucede una desgracia, tendrás que dar vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por quemadura, herida por herida, contusión por contusión." [1]  En Levítico 24:19-21 se establece: "Si alguien lesiona a su prójimo, lo mismo que él hizo se le hará a él: fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; se le hará la misma lesión que él haya causado al otro. El que mate a un hombre, será castigado con la muerte." [2] Y en Deuteronomio 19:21, refiriéndose a un falso testigo: "No tendrás compasión: vida por vida, ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie." [3]

Contrariamente a lo que siempre se sostiene, el criterio del talión representó en su momento un gran avance en la organización social. Por de pronto, se expresó en una ley puesta en manos de una autoridad válida, superando así la arbitrariedad impredecible de las "vendettas" personales. Pero, además de eso, le estableció a esa autoridad válida una norma para la sanción punitiva orientada a lograr que todos los miembros de la comunidad percibiesen esa sanción como algo justo.

El problema está en que esta norma no es percibida así en infinidad de casos.

Veamos.

Usted me rompe un diente. Yo le rompo un diente. ¿Le parece justo?

Usted me quiebra un hueso. Yo voy y le quiebro el mismo hueso. ¿Le parece justo?

Usted es tuerto y me saca un ojo. Yo voy y le saco un ojo. Yo quedo tuerto; Usted se queda ciego. Ojo por ojo. ¿Le parece justo? 

Ése es el problema.

Por eso es que, por ejemplo en el judaísmo, ya en la época talmúdica los rabinos abolieron la igualdad para los daños físicos personales y la suplantaron por pagos monetarios equivalentes. [4] En el cristianismo, a su vez, el criterio mismo de la ley del talión quedó abolido por el propio Jesucristo en su famosa frase: "Ustedes han oído que se dijo: "»Ojo por ojo y diente por diente«. Pero yo les digo que no hagan frente al que les hace mal: al contrario, si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, preséntale también la otra." [5] No obstante, en la Sharia – o derecho islámico – el principio no ha quedado desterrado para varios casos y se aplica en algunos países hasta el día de hoy.

El problema subsistente a la suplantación del criterio de la pena idéntica por el de una pena equivalente es que, desde el punto de vista de la justicia, la equivalencia tiene los mismos problemas que la identidad.

Yo le rompo un diente a Usted. El juez me sentencia a pagarle $100. ¿Le parece justo? ¿No? ¿Le parecería justo $200? ¿Tampoco? ¿Y si la sentencia fuese de $10.000.000? A Usted seguramente le parecería fantásticamente bien pero, ¿sería justo? ¿Quién establece y, sobre todo, cómo se establece lo que vale un diente? El precio que cobra un odontólogo por hacer un implante sería quizás una aproximación razonable pero estoy seguro que a muchos eso les parecerá demasiado poco.

¿Cuánto años de cárcel "vale" una vida humana? [6]  ¿10, 15, 20, 25? ¿Más? ¿Cuál es el equivalente en años de cárcel a una vida humana? ¿Cómo lo establecemos? ¿Con qué criterio?

En realidad, en la práctica estamos ante el mismo problema que en el caso de la ley del talión solo que expuesto de otro modo. En el caso de la ley del talión podíamos llegar a la injusticia, ya sea porque la pena podía resultar excesivamente severa o porque resultaba inaplicable. Pero en el caso de la pena equivalente podemos llegar a la injusticia por la imposibilidad de establecer la magnitud de la equivalencia de un modo tal que sea satisfactoria para todo el mundo y, además, también en este caso la pena monetaria puede resultar inaplicable por insolvencia del demandado. [7]

Si bien es cierto que las situaciones del ámbito penal difieren del las del ámbito civil y que habría muchos – realmente muchos – otros factores para agregar al análisis, el problema central de lo que en forma genérica se entiende por "inseguridad" es que el foco de atención está puesto casi excluyentemente en el delito, en el delincuente y en la pena. Todo el proceso judicial está casi enteramente enfocado sobre qué se hizo, quién lo hizo y qué pena le corresponde al que lo hizo.

Con ello, no es para nada de extrañar que el criterio del llamado "garantismo" ponga, a su vez, su foco de atención en el delincuente desde el momento en que resulta ser el protagonista central – y casi único – de todo el proceso. En esencia, el garantismo no es más que una corriente jurídico-intelectual orientada a lograr que, en lo que atañe al acusado, se cumplan efectiva y realmente aquellos principios establecidos por el iluminismo y el enciclopedismo del Siglo XVIII que han hallado una expresión legal concreta en las leyes sancionadas por las democracias liberales.

Tal como lo señala el actual juez Daniel Rafecas: "Desde los albores del iluminismo, y hasta las primeras décadas del siglo XX, los esfuerzos se concentraron por plasmar los ideales de libertad e igualdad en las normas jurídicas, mas se advirtió pronto que esto no era suficiente…" y más adelante lo ilustra con un ejemplo: "Por ejemplo, la cláusula constitucional que establece que las cárceles serán sanas y limpias, es una norma vigente (y además, válida), pero que no es efectiva, porque las «prácticas operativas» no la respetan." [8]

De modo que resumiendo y simplificando, para el garantismo lo importante es que la ley (especialmente la que establece garantías de inspiración liberal) se cumpla efectivamente. Lo cual, por supuesto, no es objetable porque, si es ley, está para ser cumplida. Como decían los romanos: "dura lex sed lex", la ley será dura pero es la ley. O bien, de un modo más coloquial: la ley es la ley y Usted tendrá que acatarla aunque no le guste. En todo caso mi amigo, vaya y cambie la ley.

El problema que así se presenta es múltiple. En primer lugar y para empezar, habría que debatir el trasfondo filosófico de la ley misma. Las románticas ensoñaciones de la utopía iluminista – compartidas tanto por liberales como por socialistas – no son trasladables al mundo real ni son convertibles en realidades concretas por el mero hecho de ser sancionadas y promulgadas en forma de ley. Con suficiente poder y mayoría parlamentaria yo podría establecer por ley que en la República Argentina cada ciudadano debe amar a su conciudadano como a sí mismo. Ahora, de allí a que esa norma se cumpla… 

Pues algo muy similar ocurre con los conceptos de "libertad" e "igualdad" arriba citados. Son ideales respecto de los cuales, como ocurre con todos los ideales, en el mejor de los casos solo puede lograrse una aproximación más – o menos – satisfactoria; nunca un logro pleno y completo. Y, tratándose de los ideales liberales, doscientos años de intentos reiterados demuestran que su viabilidad práctica y política es por demás discutible; de modo y manera que muy poco sentido tiene el insistir dogmáticamente en su vigencia jurídica. [9]

En segundo lugar, tenemos el problema de las "elasticidades" de la pena que son las que, en muchísimos casos, dejan a los damnificados con la sensación de que no se ha hecho justicia. Por ejemplo, en nuestro país y por el Art. 79 de la Ley 11.179 de 1984, el homicidio simple está penado con reclusión o prisión de ocho a veinticinco años. Con lo que el máximo de la pena es más de tres veces el mínimo. ¿Cuánto "vale" una vida en términos de pena para la justicia argentina? El solo hecho que se establezca una escala de tiempo tan amplia revela bastante a las claras la dificultad que estamos señalando: el legislador, en realidad, no tenía ni la más remota idea de cuál sería la pena justa y equitativa por lo que le dejó a los jueces 18 posibilidades a elegir, atendiendo a un sinnúmero de factores que luego podían ser interpretados según toda otra serie de criterios. [10]

Y en tercer lugar, tenemos el problema de la "dispersión" y hasta de la "reversión" de la culpabilidad. Este criterio adopta la postura ambientalista en relación con el comportamiento humano; algo que viene desde el optimismo antropológico de Rousseau con su tesis del noble salvaje y el supuesto efecto corruptor de la civilización. Con ello, sus partidarios ya no pretenden discutir ni las garantías procesales, ni los montos o alcances de las penas, sino que cuestionan la pena jurídica en sí misma y como tal.

Según este enfoque básicamente abolicionista de la pena jurídica, el ser humano sería principal y esencialmente producto de su medio ambiente. Por lo que, si es un criminal, la culpa recae en el entorno social puesto que – y aquí viene el argumento favorito de quienes sostienen esta posición –  "nadie nace delincuente". Pues tampoco nadie nace pianista, ni médico, ni escultor, ni ingeniero. Y sin embargo, en muchos contextos sociales, bajo las mismas condiciones del entorno y los mismos niveles socioeconómicos, algunos se hacen ingenieros, otros se hacen mecánicos, otros se hacen artistas, unos pocos se hacen políticos y algunos hasta se hacen delincuentes.

Un medioambiente de pobreza y de miseria no es para nada el mejor entorno para lograr personas honradas; eso está completamente fuera de discusión. Mucho menos pretendo justificar aquí, de manera alguna, la injusticia social en sus múltiples formas y manifestaciones. Pero que el medioambiente socioeconómico prácticamente determine el destino de una persona es simplemente mentira. Una de las tantas mentiras que difunde nuestra decadente incultura actual y en esto lo que más irrita no es tanto la mentira en sí sino, como decía Dostojevsky, el hecho que los mentirosos la hayan convertido en un objeto de culto.

Sea como fuere, la tesis básica de este enfoque es que la injusticia social, con su segregación y marginación, directamente genera la delincuencia, por lo que castigar a un delincuente es sumarle una injusticia a la injusticia social originaria. En otras palabras: para el abolicionista, ante el estrado de un juez no existiría una víctima y un victimario. Solo habría dos víctimas: la víctima del delito y el propio delincuente, víctima a su vez de la sociedad y su injusticia. Por supuesto, esta filosofía no ofrece – ni intenta, ni desea ofrecer – explicación alguna al hecho objetivamente verificable de que esa misma injusticia social no produce delincuentes más que en determinados casos mientras que miles y hasta millones de quienes la padecen siguen siendo personas honradas. A todo lo que apunta es que al delincuente se lo considere como víctima para reducirle la pena a un mínimo simbólico o incluso para declararlo inocente.

Y, por si fuese poco, encima de todo esto se infiltra, expresa o tácitamente, la mentalidad del clasismo marxista que promueve varios de estos criterios, no tanto porque los considere válidos en sí mismos sino porque constituyen una crítica al sistema capitalista. Esta actitud es propia hasta de quienes no se consideran marxistas en absoluto pero que han aceptado e incorporado a su razonamiento tanto el criterio de la lucha de clases como el de la primacía de lo económico por sobre todos los demás factores; dos postulados que caracterizan, precisamente, cualquier análisis desde una perspectiva marxista.

En el fondo toda la cuestión gira alrededor de una concepción básica y típicamente individualista. La preocupación casi exclusiva por el "qué se hizo, quién lo hizo y qué pena le corresponde", revela una atención concentrada sobre el delincuente que – por lo menos a los efectos prácticos y en un sinnúmero de casos penales – deja casi completamente de lado a las víctimas del delito. Esta distorsión o sesgo del criterio jurídico conduce después a decisiones y sentencias que se alejan cada vez más de aquello que la sociedad en general percibe como justicia.

Por de pronto, es evidente que en el medio jurídico hoy existe más preocupación por el delincuente que por la persona honrada perjudicada o afectada. Esto se refleja claramente en la famosa frase, atribuida al jurista italiano Francesco Carrara (1805 - 1888), según la cual "es mejor cien culpables libres que un inocente preso" repetida hasta el hartazgo por toda una pléyade de juristas actuales. [11] Sabiendo que la enorme mayoría de los receptores del mensaje está constituida por personas inocentes, la frase apela – de modo muy eficaz – al horror que todos sentimos ante la idea de ser encerrados en una prisión sin haber cometido ningún delito. Como argumento sentimental es, sin duda, muy efectivo. Lástima, tan solo, que no resiste el más elemental análisis objetivo.

Cien culpables libres significa cien injusticias para con las víctimas de esos culpables. Peor aún: significa la casi certeza de al menos otros cien delitos futuros porque es muy poco probable que los criminales así dejados en libertad dejen de delinquir. De modo y manera que con cien culpables libres tendríamos al menos doscientos crímenes prácticamente garantizados. Frente a eso, un inocente preso es una tremenda injusticia, pero es UN solo caso y solo UNA injusticia frente a – por lo menos – CIEN injusticias de la otra alternativa.

Hace falta toda la distorsión individualista de la mente demoliberal para considerar que cien injusticias son preferibles a una sola. Porque ahí está toda la cuestión: el demoliberalismo, y especialmente el garantismo y el abolicionismo actuales, sencillamente no consideran injusto que cien delincuentes queden libres. Según ese criterio la condena de un inocente es una injusticia – ¡obviamente! – pero la no-condena de cien delincuentes se justifica por argumentos filosóficos, ideológicos y hasta burocráticos.

Así es como se pueden llegar a entender muchos casos judiciales de los últimos tiempos que, de otro modo, resultan totalmente incomprensibles.

Por ejemplo, el juez Axel López que deberá enfrentar un Jurado de Enjuiciamiento el próximo 2 de marzo, liberó en 2012 a un delincuente condenado a 24 años de prisión por cuatro violaciones a pesar de que todos los informes psicológicos decían que el sujeto era y seguía siendo peligroso. Y de hecho lo era. Antes de estar un mes en la calle el sujeto violó y asesinó a la joven chaqueña Tatiana Kolodziez. La única justificación de López fue argumentar: "La conducta humana es imprevisible…"

Pero ésa no fue la única del juez López. Tiene varias más de éstas en su haber. Existen por lo menos otros cinco casos en los que concedió salidas transitorias, libertades condicionales o simplemente no contestó oficios, beneficiando a criminales que volvieron a cometer homicidios, violaciones y robos calificados. [12]

En mayo de 2013 finalizó el juicio del caso Píparo, la mujer embarazada a la que, en una "salidera" bancaria, le dispararon en el vientre haciéndole perder el hijo que estaba gestando. Cinco acusados involucrados en el hecho fueron condenados a prisión perpetua. [13]  En febrero de 2015 se conoció la decisión de la Cámara de Casación de la Provincia de Buenos Aires que simplemente le cambió la carátula a la causa y redujo las penas a los condenados. [14] Pero esto, con ser un tecnicismo jurídico discutible, no es lo peor. Lo peor de todo ocurrió en la TV pública en donde un comentarista festejó en tono triunfal el hecho afirmando muy suelto de cuerpo que "Nuevamente el punitivismo pierde otra batalla". [15]

Suponiendo que exista el "punitivismo" en absoluto, no es éste el que perdió una batalla en el caso Píparo. Los perdedores de todo el proceso son, en todo caso, la Justicia que perdió la oportunidad de enviar un mensaje claro y contundente tanto a los delincuentes como a la sociedad. Pero, sobre todo, la principal perdedora es Carolina Píparo misma.

Porque no sé si Carolina Píparo es, o no, una "punitivista". Lo que sí sé es que perdió un hijo por el balazo que un criminal le pegó en el vientre.

Y el imbécil del comentarista de la TV pública (perdón por el exabrupto, pero no se me ocurre otro calificativo), no tuvo mejor idea que justificar el cambio de carátula preguntando: "¿Qué es un homicidio en ocasión de robo?", para a continuación ilustrar nuestra supuesta ignorancia con la siguiente explicación: "Es algo imprevisto: vos vas a robar y terminás matando a alguien de forma imprevista". [16]

De forma imprevista. Claro. Para eso cargás un arma en la cintura. Para cubrirte de los "imprevistos". Con ese criterio salir armado a la calle es más o menos lo mismo que ponerse un casco para salir a andar en bici. Por los "imprevistos", ¿viste?

Lo descorazonador es que esto no va a cambiar. Mientras persista el criterio individualista de enfocar prácticamente toda la actuación judicial en el acusado no sea cosa que se lesione alguno de sus derechos o bien – ¡horror de los horrores! – se lo castigue con "excesiva" (¿cuál es el criterio para establecer aquí lo excesivo?) severidad; mientras esto persista todo seguirá como hasta ahora y la inseguridad seguirá aumentando.

Solo cambiará realmente el día en que, en lugar de concentrarnos en el  qué se hizo, quién lo hizo y qué pena le corresponde, nos pongamos a considerar el qué se hizo, quien lo hizo, qué daño representa eso para la comunidad y cómo hacemos para defender a la comunidad de la reiteración del daño por la misma persona. En otras palabras, en lugar de buscar la fórmula óptima para castigar al delincuente, lo que deberíamos hacer es buscar el modo óptimo de defender a las personas honestas de los criminales que les hacen daño.

No es una cuestión de "punitivismos"; es una cuestión de proteger a los honestos y honrados separando de la sociedad a los criminales y a los corruptos. Y a estos últimos, una vez aislados, no es cuestión de castigarlos. Simplemente es cuestión de aplicarles el principio de que todo el mundo tiene el deber de producir al menos el equivalente de lo que consume. De modo que levántese temprano mi amigo, desayune, vaya a trabajar, almuerce, descanse un rato y vuelva a trabajar. Después de eso, descanse, mire televisión si quiere, o dedíquese a algo más encomiable, vaya a cenar, entreténgase un rato y luego váyase a dormir. En una palabra: yo no pondría el énfasis en el castigo de los criminales. Simplemente los separaría de la sociedad y los obligaría a hacer lo que todas las personas honradas hacemos todos los días. Después podemos hablar de cantidades de años y otros detalles.

Pero no se preocupen estimados amigos. No habrá grandes cambios en el corto plazo (ni en el mediano tampoco). Todo seguirá igual que siempre. Cuando en marzo  el juez Axel López enfrente al Jurado de Enjuiciamiento estará custodiado por expertos.

Lo defenderá, entre otros, el ex miembro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni.

Por supuesto.

Como decía un amigo mío: Dios los cría y el viento los amontona…

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Post data: (31/03/2015): Como era de esperar, el Juez Axel Lopez fue absuelto y actualmente puede seguir liberando criminales a su antojo. (Cf: http://www.lanacion.com.ar/1780653-juez-axel-lopez-jury).

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NOTAS:
1)- http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P21.HTM
2)- http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P39.HTM
3)- http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P4X.HTM
4)- http://tribuna.org.mx/en/ojo-por-ojo-la-ley-del-talion/
5)- Mateo 5:38-39
6)- La pena de muerte por homicidio ya sería un caso de la ley del talión.
7)- Así como en el caso del resarcimiento por equivalencia la sentencia puede resultar inaplicable porque el demandado es insolvente, del mismo modo la ley del talión también puede resultar inaplicable por motivos similares. Un sujeto mata una de mis ovejas pero es un vagabundo que no solo no posee ovejas sino que no posee absolutamente nada. ¿Y ahora qué hacemos?
8)- Daniel E. Rafecas, "Una aproximación al concepto de garantismo penal".  Ver:  http://www.catedrahendler.org/material_in.php?id=3  - Consultado el 13/02/2015
9)- Obviamente no me refiero aquí a normas como las de la limpieza y la salubridad de las cárceles y otras similares que son de índole eminentemente práctica y operativa, por lo que bien podrían implementarse. El problema se plantea cuando se trata de normas que pretenden imponer los conceptos abstractos y los requerimientos ideales  de una utopía filosófica esencialmente inviable.
10) Que serían 36 en realidad si consideramos que la pena podría ser de reclusión o de prisión. En nuestro país sucede, sin embargo, que la pena de reclusión ha quedado prácticamente abolida desde el 22 de febrero de 2005 al considerar la Corte Suprema derogado implícitamente el art. 24 del Código Penal por la Ley de Ejecución Penal 24.660 en el caso "Mendez, Nancy Noemi s/ Homicidio"
11)- Véase por ejemplo: "Creo en el principio de que es preferible que haya 100 culpables en la calle, que un inocente en la cárcel". - Juan José Hinojosa, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga, España. Cf. http://www.diariosur.es/20130317/local/malaga/juan-jose-hinojosa-preferible-201303170119.html
12)- Cf: http://www.infobae.com/2015/02/11/1626221-el-primer-caso-zaffaroni-renunciar-la-corte-suprema-sera-la-defensa-axel-lopez
13)- Cf- http://www.lanacion.com.ar/1581764-piparo-cinco-condenados-a-perpetua
14)- Cf- http://www.infobae.com/2015/02/03/1624662-redujeron-las-penas-los-condenados-el-caso-piparo
15)- http://www.infobae.com/2015/02/04/1624837-la-tv-publica-celebro-la-reduccion-penas-el-caso-piparo
16)- Ibidem.







lunes, 26 de enero de 2015

NISMAN


Tres personas pueden guardar un secreto;
a condición de que dos de ellas estén muertas.
Benjamin Franklin

Si quieres mantener un secreto
ocúltalo incluso ante ti mismo.
George Orwell


El suicidio cuenta con una larga historia en la República Argentina de los últimos 120 años. Incluso los "suicinatos" – esos casos en que se mezcla el suicidio y el asesinato – no han sido tan raros como muchos piensan.

El 1° de Julio de 1896 se suicidaba Leandro N. Alem, creador de la Unión Cívica Radical y Gran Maestre de la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones de la República Argentina [1] Los motivos reales del hecho – se habló de desengaño amoroso, enfermedad incurable, desencanto político, temperamento depresivo – nunca pudieron ser realmente establecidos. [2]

En enero de 1939 Lisandro de la Torre estaba desilusionado por la corrupción que no pudo frenar. Después de que una bala muy probablemente dirigida a él en pleno Parlamento había matado a su amigo Enzo Bordabehere quedó agobiado por la forma mafiosa en que se manejaba (¡ya entonces!) la política argentina. "Estoy solo, estoy viejo, estoy cansado” había dicho dos años antes. Terminó pegándose un tiro. [3]

Aunque las generaciones actuales no lo crean, existió una época en que el ser descubierto en un acto de corrupción podía producir tal vergüenza en la persona involucrada como para llevarla al suicidio. Eso fue lo que le pasó a Víctor Juan Guillot. Envuelto en un caso de corrupción por la venta de unas tierras destinadas a la ampliación de las instalaciones militares en El Palomar, al estallar el escándalo y quedar en evidencia los implicados, no pudo soportar la ignominia y se quitó la vida el 23 de agosto de 1940. [4]

Cuatro años después, en abril de 1953, después de la muerte de Eva Perón, apareció su hermano Juan Duarte – gran amigo de Héctor Cámpora y secretario privado de Perón – con un balazo en la cabeza. El hecho fue caratulado por el gobierno de suicidio relacionado con hechos de corrupción. Los antiperonistas lo consideran asesinato por mandato de Perón hasta el día de hoy.

Después, hay un largo lapso sin suicidios relevantes de unos 45 años, pero el año 1998 fue realmente catastrófico. El 20 de mayo se suicidaba Alfredo Yabrán. En agosto se suicida – de un tiro en la sien derecha a pesar de que era zurdo – el capitán Horacio Estrada ligado a la operación del tráfico de armas a Ecuador y Croacia. En octubre, Marcelo Cattáneo ligado al escándalo IBM-Banco Nación, aparece colgado con ropas ajenas y un recorte alusivo del diario La Nación en la boca. Y en diciembre aparece muerto el brigadier Rodolfo Etchegoyen antes de que pudiera revelar detalles sobre el negocio del narcotráfico en Ezeiza. O sea, 1998, cuatro "suicidios" en un solo año. Gobierno de Carlos Menem.

Que dejó al menos una secuela: Lourdes Di Natale, secretaria privada de Emir Yoma, cayó desde un piso 10 en marzo de 2003. La jueza que puso en duda la tesis oficial del suicidio fue Fabiana Emma Palmaghini.

La misma [5] que ahora tiene el caso de Alberto Nisman, el fiscal hallado muerto en su domicilio el 18 de enero de 2015. 

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¿En qué consiste la trama que se dibuja como trasfondo de la muerte de Nisman?

Convengamos en que es algo complicada porque se mezclan varias cosas; o, por lo menos, en el fárrago de la información mediática los datos concretos terminan entremezclados y confusos. En alguna medida incluso quizás a propósito. Son demasiados los intereses concurrentes y divergentes que se mueven alrededor de toda esta sórdida historia. De modo que tratemos de poner al menos las cosas un poco en orden.

El 17 de marzo de 1992 una tremenda explosión destruye el edificio de la embajada de Israel en Buenos Aires causando 29 muertos y 242 heridos. Los hechos ya en ese momento son terriblemente embrollados [6] y se vuelven aun más nebulosos cuando el estudio de tres reconocidos profesionales de la Academia Nacional de Ingeniería determinó que la explosión se había producido dentro de la embajada y no en un supuesto coche-bomba ubicado en el exterior. [7]

Dos años y cuatro meses más tarde, el 18 de julio de 1994, una violenta explosión en la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) causa 85 muertos y 300 heridos. La investigación de este caso también terminó completamente embrollada y, en una primera etapa, culminó en 2005 con el juez Juan José Galeano destituido por la Corte Suprema de Justicia y todos los acusados absueltos. Para decirlo lo más brevemente posible: después de once años (!) de idas y venidas, toda la causa volvió prácticamente a fojas cero. [8]

De modo y manera que si uno hace la pregunta concreta de "¿Quién cometió los atentados de la embajada y de la AMIA?", la respuesta concreta es: "No lo sabemos".

Al día de la fecha, nadie ha sido condenado en firme sobre la base de pruebas contundentes e irrefutables.

Tampoco – y esto no deja de ser muy extraño – nadie, ninguna organización terrorista, se auto-adjudicó la comisión de los atentados.

Eso por un lado.

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Por el otro lado, lo que tenemos es un abanico de diferentes acusaciones, sospechas, supuestas inferencias y deducciones varias. Son las llamadas "pistas" que en determinados momentos fueron propuestas con el objeto de "orientar" la investigación.

Entre ellas – y especialmente después del fracaso de la investigación de Galeano – hay una que tomó mucha fuerza y notoriedad aun cuando venía siendo impulsada por lo menos desde 1997/98. Y no por casualidad desde el momento en que estaba promovida por dos verdaderos "pesos pesados" de los servicios de inteligencia internacionales: la CIA y el Mossad. Según ellos, los responsables por los atentados tenían que ser los iraníes.

Curiosamente y además, la acusación se correspondía también con el interés de Washington y de Tel Aviv de presionar a Irán por su programa nuclear. En otras palabras: era obvio e inocultable el interés de la CIA y del Mossad en presentar a Irán como el culpable del atentado a la AMIA ya que esto servía de refuerzo a la negativa absoluta de permitir que Irán se convierta eventualmente en potencia nuclear. La lógica detrás de todo el razonamiento es, en realidad, bien simple: si Irán es el responsable por el atentado a la AMIA entonces Irán es una potencia terrorista y, si es una potencia terrorista, entonces no se puede permitir que tenga armas nucleares. Con lo cual estaría justificado hasta el ir a la guerra contra Irán para impedir que las tenga.

Es obvio que la AMIA no fue el único argumento esgrimido para argüir la peligrosidad de Irán. Muchos otros hechos podían hacerse apuntar en la misma dirección por la conexión entre Irán y el Hezbollah. Pero un Irán responsable por la AMIA – curiosamente con el tema del atentado a la embajada dejado siempre en un discreto segundo plano – servía para cohesionar y fortalecer la postura internacional norteamericana e israelí.

Ésa fue la orientación que asumió Alberto Nisman en 2004 cuando Nestor Kirchner lo puso al frente de la causa AMIA. [9] La asumió por completo hasta el punto de consultar con los norteamericanos y los israelíes prácticamente cada uno de los pasos que pensaba dar.  Y no solamente Nisman "compró" la pista iraní. También la hizo suya, y por entero, el sector de la entonces llamada SIDE comandado por Horacio “Jaime” Stiuso.

En ese contexto pasaron los años y llegamos a 2013.

Lo concreto es que en los nueve años en que Nisman estuvo al frente de las investigaciones – con todo el aporte de la CIA, el Mossad y la SIDE de Stiuso – la causa no avanzó en nada firme. Hubo declaraciones, escritos, operativos de prensa, promesas, cortinas de humo y anuncios varios. Pero las pruebas concretas, sólidas e incontestables que hicieran avanzar a la causa siguieron brillando por su ausencia. En 2013, a 19 años del atentado, a los efectos prácticos la causa AMIA, con los iraníes como principales acusados, estaba tan empantanada como el primer día.

Y aquí es donde interviene otro elemento en la historia.

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A fines de enero de 2013 Cristina Fernandez anunció que se había firmado con Irán un Memorándum de Entendimiento para constituir una "Comisión de la Verdad" sobre el caso AMIA. El acuerdo quedaría firme una vez aprobado por los Parlamentos de ambos países.

La cosa venía de antes porque ya en marzo de 2011 Pepe Eliaschev había revelado que se estaba concretando un pacto entre el gobierno de Cristina Fernandez y el gobierno iraní de Mahmud Ahmadineyad para dejar de lado el atentado a la AMIA en pro de una intensificación de las relaciones comerciales. [10]

En la Argentina, el acuerdo se aprobó en el Senado el 21 de febrero y seis días más tarde lo aprobó la Cámara de Diputados. Del lado iraní no se mostró tanto apuro. Al poco andar resultó evidente que los iraníes estaban, en primer lugar, interesados en el levantamiento de las "circulares rojas" de Interpol que pesaban sobre varios acusados y, como el gobierno argentino, no levantó – o no consiguió levantar – dichas circulares, el interés de los iraníes se enfrió rápidamente. Suma y total: el acuerdo nunca llegó a implementarse y hasta terminó siendo declarado inconstitucional en mayo de 2014 por la Sala I de la Cámara Federal.

Y aquí es donde aparece Nisman elaborando un largo documento de casi 300 fojas cuyo objetivo principal es armar una acusación "por encubrimiento" contra la presidente Cristina Kirchner, el canciller Héctor Timerman, el diputado nacional Andrés Larroque, el dirigente Luis D'Elía y el líder de Quebracho, Fernando Esteche. Y este es el documento que iba a ser expuesto y discutido el 19 de enero en una audiencia privada – que el oficialismo quería que fuese pública – ante la Comisión de Legislación Penal del Congreso.

No ocurrió. Un día antes de eso Nisman apareció con una bala en la cabeza.

Lo que hay que tener presente es que ese documento de casi 300 fojas no tiene nada que ver con el esclarecimiento del atentado a la AMIA. Con lo que tiene que ver es con los motivos supuestamente reales del Memorándum de Entendimiento con Irán y con las consecuencias del mismo para el caso AMIA. Según Nisman, el acuerdo con Irán estuvo motorizado por la intención de intercambiar petróleo iraní por granos argentinos a fin de paliar en alguna medida la crisis energética que sufre el país. Para lograr eso, el gobierno de Cristina Fernandez se mostró – al menos teóricamente – dispuesto a transitar por nuevos canales a fin de clarificar las acusaciones contra los iraníes presuntamente involucrados en el atentado. Esa predisposición fue interpretada por Nisman como una tentativa de encubrimiento de los iraníes por parte del gobierno argentino y sus "operadores informales" cuyas escuchas telefónicas revelan varias tratativas en este sentido. Específicamente y tal como lo expresa textualmente la denuncia presentada por Nisman: ". . . vengo, por la presente, a denunciar la existencia de un plan delictivo destinado a dotar de impunidad a los imputados de nacionalidad iraní acusados en dicha causa (la causa AMIA), para que eludan la investigación y se sustraigan de la  acción de la justicia argentina." [11]

En otras palabras: Nisman acusaba al gobierno argentino y a sus operadores informales de desviarse de la orientación investigativa impulsada por la CIA, el Mossad y la SIDE de Stiusso que querían ver a los iraníes acusados y condenados por el atentado.

Y a todo esto, el gobierno de Cristina venía de desmantelar la Secretaría de Inteligencia echándolo a Stiusso el 19 de diciembre de 2014. Prácticamente un mes exacto antes de la muerte de Nisman.
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En general, la pregunta clásica que uno se hace cuando se encuentra con un hecho de esta naturaleza es: ¿a quién beneficia? En este caso, sin embargo, muy probablemente la pregunta a hacer es otra. Es: ¿a quién perjudica?

No hay mucho para analizar en respuesta a esa pregunta: obviamente la muerte de Nisman perjudica, en primer lugar, al gobierno y, más específicamente, a los principales acusados que son Cristina Fernandez de Kirchner y Héctor Timerman. Los otros – D'Elía, Larroque, Esteche, etc. – también habrán sufrido algún desprestigio pero ninguno de ellos tiene la envergadura política suficiente como para justificar un operativo de descrédito de esta envergadura. Son simples comparsas, necesarios para sostener la estructura del escenario.

Con lo cual, la siguiente pregunta que uno debe hacerse es: ¿quién habrá querido perjudicar a Cristina y a Timerman? ¿O al gobierno en forma general?

En principio y en teoría, la lista de sospechosos podría ser sumamente extensa porque si hay algo que este gobierno consiguió a lo largo de sus años de permanencia en el poder eso es hacerse de una enorme cantidad de enemigos. Pero, dado el contexto de toda esta tenebrosa historia, los mayores perjudicados por las actuaciones del gobierno son justamente aquellos que impulsaron la estrategia anti-iraní desde el mismo principio.

Me dirán ustedes que últimamente hasta los Estados Unidos, en vista del descalabro en que se ha convertido toda la situación de Medio Oriente, han aflojado en buena medida su posición adversa a Irán y parecería ser que – por el momento al menos – ya no buscan necesariamente un pretexto para ir a la guerra contra ese país. El detalle en esto es que lo que le está permitido a EE.UU. no necesariamente lo está también para un país periférico como la Argentina.

Los romanos tenían un dicho para esto: "Quod licet Iovi non licet bovi". Es un juego de palabras; significa que lo que le está permitido a Júpiter no le está permitido a cualquier buey.

Y en materia de política internacional los Kirchner se han movido de un modo no muy diferente al del proverbial elefante en el bazar de porcelana. O al de un buey en el mismo bazar y con el mismo resultado.

Romper con una estrategia dictada por los EE.UU. y por Israel, para colmo echando de su puesto al garante local de dicha estrategia, no es precisamente la mejor forma de hacer amigos.

El hecho es que en el gobierno rompieron lo que no tenían que romper y ahora no saben cómo hacer para juntar los pedazos.

Nisman, en todo esto, es solamente uno de esos pedazos rotos. Su muerte es el daño colateral de un tiro por elevación.

Ojalá no haya otros.

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NOTAS:

1  )- http://nuestrotiempohistoria.blogspot.com.ar/2009/11/la-masoneria-argentina.html
2  )- http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2012/07/25/opinion/OPIN-04.html
3  )- http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2010/07/15/opinion/OPIN-04.html
4  )- http://www.historiaconopinion.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=218:la-historia-de-un-diputado-corrupto&catid=38:actualidad&Itemid=71
5  )- http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/lourdes-di-natale-un-suicidio-dudoso-7209.html
6  )- http://www.agenciaelvigia.com.ar/toc_toc_toc.htm
7  )- http://www.lanacion.com.ar/171466-severo-cruce-entre-israel-y-la-corte-suprema
8  )- http://www.delacole.com/cgi-perl/medios/vernota.cgi?medio=lavozjudia&numero=374&nota=374-18
9  )- "Tócala de nuevo, Nisman", por Jorge Lanata en http://www.perfil.com/columnistas/Tocala-de-nuevo-Nisman-20061119-0005.html?no_mobile_check_var=true
10  )- http://www.perfil.com/contenidos/2011/03/26/noticia_0004.html
11  )- http://es.scribd.com/doc/253237258/La-denuncia-completa-de-Nisman







sábado, 17 de enero de 2015

POR QUÉ NO SOY CHARLIE

La libertad no es una licencia para hacer cualquier cosa.
Mahatma Ghandi

La libertad significa responsabilidad.
Es por eso que la mayoría de los hombres la ignoran.
George Bernard Shaw

El periodismo consiste esencialmente en decir
"lord Jones ha muerto" a gente que ni sabía que lord Jones estaba vivo.
Gilbert K. Chesterton



Para empezar, por una cuestión de provatofobia. [1] Porque nunca me atrajo demasiado pertenecer al hato de ovejas llevadas de la nariz por los medios masivos y los poderosos de turno. No sirvo para integrar rebaños amuchados con el fin de promover intereses que no están para nada claros y que muy difícilmente estén en consonancia con el Bien Común.

Porque en 2008 y en el propio Charlie Hebdo, el dibujante Maurice Sinet (Siné) publicó una corta nota sobre Jean Sarkozy, el hijo del entonces presidente Nicolás Sarkozy, diciendo que estaba por convertirse al judaísmo a fin de poder casarse con la próspera heredera de una cadena de electrodomésticos. La nota incluía el comentario: "Este muchacho llegará lejos". Por esa nota lo acusaron de antisemita y el propio Philippe Val, el gran héroe de la libertad de prensa y editor de Charlie Hebdo, lo echó de la revista en 2009. [2] ¿Libertad de opinión? ¡Vamos! Terminen con ese cuento. Ni en Charlie Hebdo ni en el resto del mundo oficial esa entelequia existió jamás. El único lugar en donde (todavía) impera la libertad de opinión es en Internet y ya están pensando en mil maneras de coartarla.

Porque la foto de los políticos que supuestamente "encabezaron" la marcha en apoyo a Charlie Hebdo el 11 de enero y que recorrió todo el mundo es bien truculenta. Los políticos no encabezaron ninguna marcha masiva. Se reunieron aparte y se sacaron una foto en otro lugar; que luego fue publicada sugiriendo su participación en la marcha.

Miren bien la fotografía: ¿estas son las masas europeas marchando con sus gloriosos líderes a la cabeza?



¡Para nada! Son tan solo un par de politicastros figurones con una nube de policías, custodios de seguridad y guardaespaldas posando para la foto, bien lejos de la manifestación real.


Porque, aún en esa foto truculenta, yo no veo ni a Obama, ni a Biden, ni a Kerry por ningún lado. Pero sí puedo ver a Netanyahu que luego exhortó a los judíos franceses a emigrar a Israel. [3] ¿Qué está pasando aquí? ¿Acaso Tel Aviv considera que Israel necesita colonos y Washington prefirió distanciarse un poco de la idea?

Porque mientras el presidente ucraniano Poroshenko se pavoneaba con sus colegas en París sacándose fotos publicitarias, los ucranianos apoyados por la NATO bombardeaban y mataban civiles indiscriminadamente en la región de Donetsk. Y nadie dijo nada. Es más: la enorme mayoría ni se enteró.

Porque cuando en Abril de 2014 los musulmanes de Boko Haram secuestraron a más de doscientas niñas cristianas en Nigeria nadie salió a la calle con carteles de "Yo soy cristiano". Tampoco salió nadie a la calle cuando en Septiembre del mismo año Boko Haram asesinó a 350 cristianos. En realidad, entre Mayo 2011 y Enero de 2015 este grupo asesinó a más de 8.000 personas, [4] la enorme mayoría de ellas cristianas.

Porque cuando los jihadistas del Estado Islámico en Iraq expulsaron o mataron a los cristianos de Mosul, nadie, ni siquiera la ONU levantó la voz en su defensa. Y cuando en Mayo de 2014 los jihadistas crucificaron a varios cristianos en Siria, el papa lloró por ellos [5] pero ninguno de los grandes campeones de la paz, la fraternidad, el multiculturalismo y la libertad de expresión movió un dedo para organizar un repudio masivo a nivel mundial. Diecisiete muertos en París desatan un escándalo internacional. ¿Miles de muertos cristianos en África y Medio Oriente no le mueven el amperímetro a nadie?

Porque Voltaire nunca escribió aquello de "No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé con mi vida tu derecho a expresarlo." La frase pertenece en realidad a Evelyn Beatrice Hall que publicaba bajo el seudónimo de S. G. Tallentyre. Aparece en su libro The Friends of Voltaire [Los Amigos de Voltaire] (1906) comentando una actitud de Voltaire. [6] Ni hablemos de que todo el mundo recuerda a Voltaire por su furibundo anti-catolicismo pero nadie menciona, o pasa piadosamente por alto, su muy fuerte antisemitismo. [7] Curioso ¿no es cierto? ¿Acaso se puede ser antisemita a condición de ser, simultáneamente, también anticatólico?

Porque cuando James Watson – el científico que conjuntamente con Francis Crick descubrió la estructura del ADN por lo cual ambos recibieron el Premio Nobel – se atrevió a mencionar que las estadísticas indicaban que los negros tenían, en promedio, un cociente intelectual inferior al de los blancos, lo expulsaron del Cold Spring Harbor Laboratory en dónde había trabajado por 40 años y desde 2007 nadie volvió a invitarlo a dar una conferencia en ninguna parte. [8] Y no se trataba de una opinión. Era solamente la mención a una media promedio estadística objetiva. ¿Libertad de expresión? Bueno, al menos a Watson no lo mataron. Se limitaron, como él mismo lo expresa, a declararlo una "no-persona".

Porque cuando Matt Taylor [9] apareció en público con una remera hawaiana estampada con mujeres en bikini que le habían regalado para su cumpleaños, la astrofísica Katie Mak y la periodista científica Rose Eveleth iniciaron una enorme campaña mediática acusando a Taylor de sexista. A Taylor casi lo crucifican en los medios masivos y lo obligaron a pedir perdón en público. Por las caricaturas y los insultos de Charlie Hebdo nadie pidió perdón jamás.

Porque la libertad absoluta no existe. En ningún aspecto y en ninguna cuestión. Solo Dios es absolutamente libre. Los seres humanos, porque somos imperfectos y falibles, debemos limitar nuestras ambiciones. Incluso las de la libertad. Si no lo hacemos, nuestra imperfección y nuestra falibilidad solo producirán desastres. ¿Quieren pruebas? Visiten cualquier página de noticias en Internet. Cualquiera.

Porque aceptar el disenso y respetar las diferencias no requiere tolerar el mal que se inflige burlándose, provocando e insultando a los demás. Y el hecho de no tolerar el mal conlleva la obligación de enfrentarlo.

Porque, así como están las cosas, el mahometano común y corriente que solo quiere trabajar y vivir en paz en algún país europeo – en dónde lo dejaron entrar porque los europeos no quieren realizar las tareas de las que este mahometano se encarga – ese mahometano ya no tiene opciones. Si no se acopla a la jihad, sus correligionarios combatientes lo acusarán de traidor y de cómplice de los infieles. Y si se acopla, todos los servicios de seguridad occidentales lo acusarán de terrorista y de cómplice de los fundamentalistas islámicos.

Porque la famosa libertad de prensa no existe. Solo creen en ella los que además creen también firmemente en los principios y en los intereses que defiende el medio para el cual trabajan. Todos los demás deben aprender a hacer concesiones a lo "políticamente correcto" tal como esto queda definido por los dueños del poder.

Porque, el derecho a opinar no incluye el derecho a provocar, insultar y a ofender impunemente para luego escudarse tras la cobarde excusa de estar meramente ejerciendo un derecho. Hasta el papa comentó, no sin una buena dosis de sorna, que "Si [alguien] dice una mala palabra en contra de mi mamá, puede esperarse un puñetazo... ¡Es normal!" [10] Y son simplemente cobardes que se aprovechan de una impunidad legal mal establecida quienes, por miedo a ese puñetazo, corren a esconderse detrás de la fría letra de algún texto jurídico pergeñado por otros cobardes para garantizarle impunidad al insulto, al agravio y a la blasfemia.

Porque es inútil embanderarse en la causa de la paz cuando ninguno de los que intervienen en el conflicto la quiere. Es inútil predicar la paz cuando Washington y sus aliados se empeñan en tratar de desmembrar a todo el Medio Oriente para dominarlo mejor; cuando Tel Aviv no cesa de sembrar discordias para realizar su sueño del Gran Israel; y cuando el jihadismo en todas sus variantes solo proclama la muerte a todos los infieles, a todos los cómplices de los infieles y a todos los que considera herejes dentro del propio islamismo.

La triste verdad es que, fuera de los realmente afectados y perjudicados por la guerra, nadie desea la paz.

Por eso yo no soy Charlie.

Porque los de Charlie Hebdo tampoco deseaban la paz.

Al menos, con sus repulsivas caricaturas no hicieron ni un maldito pequeño aporte por hacerla tan solo un poco más posible.

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NOTAS
1)- Estoy fanfarroneando, por supuesto. No sé hablar en griego. Pero para algo está el traductor de Google que me informa que "oveja" se dice πρόβατα (próvata) en griego. De todos modos, no me pueden negar que "ovejunofobia" es mucho menos elegante.... :-)
2)- http://www.presstv.ir/Detail/2015/01/15/393255/Charlie-Hebdo-lying-about-free-speech
3)- Cf. http://www.radiojai.com.ar/online/notiDetalle.asp?id_Noticia=73719
4)- http://www.cfr.org/nigeria/nigeria-security-tracker/p29483
5)- http://www.gaceta.es/noticias/crucifixiones-abortos-forzados-cristianos-siria-04052014-2149
6)- http://www.classroomtools.com/voltaire.htm
7)- https://ebooks.adelaide.edu.au/v/voltaire/dictionary/chapter287.html (en inglés). En castellano, el "Diccionario Filosófico" de Voltaire está disponible en http://biblio3.url.edu.gt/Libros/dic_fi.pdf - Específicamente ver pág. 602, artículo "Judíos".  Se puede consultar también: http://www.e-torredebabel.com/Biblioteca/Voltaire/judios-Diccionario-Filosofico.htm
8)- http://www.telegraph.co.uk/news/science/11261872/James-Watson-selling-Nobel-prize-because-no-one-wants-to-admit-I-exist.html
9)- Matt Taylor era el jefe científico británico de la misión espacial Rosetta que colocó una nave sobre el cometa 67P.
10)- http://www.lanacion.com.ar/1760255-el-papa-francisco-sobre-charlie-hebdo-no-se-puede-insultar-la-fe-de-los-demas




viernes, 9 de enero de 2015

CHARLIE HEBDO

Yo juzgo a las religiones observando si sus adherentes
se convierten en mejores personas al practicarlas.
Joe Mullally

Las personas que quieren compartir sus opiniones religiosas contigo
casi nunca quieren que compartas las tuyas con ellos.
Dave Barry

Si Dios no existiese, tampoco existirían los ateos.
G.K. Chesterton

Doce muertos es algo que suena a mucho.

Aun cuando uno no está demasiado seguro de a quién condenar primero; si al grupete de dibujantes y escribas de la revista Charlie Hebdo que desde su soberbia irreverente publicaban imágenes y mensajes ofensivos de tal chabacanería y de tan mal gusto que hubiesen hecho vomitar de asco hasta a un agnóstico irreverente como George Bernard Shaw, o a unos sujetos que entraron a las oficinas de la revista el 7 de Enero y se dedicaron a matar gente con la misma fría indiferencia con la cual cualquiera aplasta un mosquito contra la pared.

De cualquier manera, los doce muertos y la forma en que fueron eliminados constituyen una salvajada muy sospechosamente eficaz. Porque hay que ser más que ingenuo para comprarse la historia de que esto es obra de dos locos terroristas improvisados que se despertaron un buen día con ganas de jugar a los mártires vengadores del honor de Mahoma. El operativo trasunta un profesionalismo letal por donde se lo mire: planificación detallada, preparación minuciosa, Kalashnikovs, lanzagranadas, pasamontañas, munición en abundancia, fría determinación profesional y finalmente una buena vía de escape inmediata.

Y, tanto como para que no queden dudas, a una persona le gritaron: "Dígale a los medios que esto es Al-Qaeda en Yemen". Con lo cual toda la autoría del atentado quedó limpita y prolijamente dirigida hacia lo que los norteamericanos (y no los franceses) han definido como "Al-Qaeda en la Península Árabe" (AQAP por sus siglas en inglés). Una agrupación que tenía su lista de herejes a eliminar por el delito de "insultar al profeta Mahoma" y en la misma figuraban – no por casualidad – miembros del personal de Charlie Hebdo.

Y ¿saben cómo la policía francesa descubrió tan rápidamente quiénes habían sido los autores del atentado? Pues porque uno de ellos dejó abandonada una tarjeta de identidad en el auto en el que escaparon. (¿Estos terroristas siempre "olvidan" algo en los autos que usan? En el caso del 9/11 en EE.UU. pasó exactamente lo mismo.)

O sea, recapitulemos: Kalashnikovs, pasamontañas, granadas, munición en abundancia, una aproximación al objetivo absolutamente eficaz, el frío asesinato profesional de doce personas, una retirada exitosa, una deliberada referencia a "Al-Qaeda en Yemen"… y una tarjeta de identidad olvidada en el vehículo de escape.

Doce muertos en un atentado a los disparos es un poco mucho. Pero también es mucho pedir que nos creamos que esto ha sido obra de fanáticos improvisados. A todo lo cual se agregó después otro "loco terrorista" que, luego de matar a una mujer policía se atrincheró en un supermercado "kosher" judío de Porte de Vincennes con al menos 5 rehenes.

La gran pregunta que uno se hace es: ¿a quién beneficia todo esto?

Por de pronto toda esta secuela de ataques en Francia tiene lugar apenas unos días después de que Francia reconoció al Estado Palestino y Hollande propuso levantar las sanciones contra Rusia. Quizás eso no gustó en ciertas altas esferas plutocráticas. Quizás en algún lugar de Washington o Tel Aviv alguien llegó a la conclusión que Francia necesitaba un "correctivo".  No faltan quienes creen que, con esto, Europa recibió el mensaje sobre lo que les puede suceder a quienes se salen del papel asignado. [1] (Y dicho sea de paso: ¿por qué estos islamistas atacan a un pasquín satírico de cuarta y ocupan un supermercado kosher, pero nunca asaltan la sede de un fondo buitre o un banco que maneja fondos del narcotráfico y del lavado de dinero?)

Pero sea cual fuere el verdadero motivo de todo esto, sea quién o quienes sean los verdaderos instigadores y beneficiarios de esta masacre, algo hay que ya es seguro: los terroristas están muertos. La policía francesa los descubrió en tiempo récord, los identificó en tiempo récord, los ubicó en tiempo récord, los cercó en tiempo récord, y los mató en tiempo récord. ¡Alucinante!  
Muy útil, sobre todo. Realmente conveniente. Ya no queda nadie con vida para contradecir la versión oficial de los hechos.

Y una última cosa: no justifico la muerte de las doce personas de Charlie Hebdo. Cuando alguien se burla de uno – incluso si se burla de algo que uno tiene por lo más sagrado – no creo que la respuesta adecuada sea ponerse un pasamontañas, agarrar una AK-47 y un par de granadas para salir a matar al burlón. Creo que hay otras formas de responder tanto a las burlas como a los insultos que, en este caso, vendrían a ser lo mismo.

Pero tampoco encuentro nada para defender en el pasquín mencionado. Hagan una cosa – si tienen un estómago fuerte – pongan "Charlie Hebdo" en Google y seleccionen "imágenes". Para que quede claro: en mi opinión (y valga por lo que pueda valer), eso no es humor. Eso es simplemente un asco. Un asco que se esconde detrás de la pollera de la libertad de prensa y de opinión para exhibir, bajo el pretexto de un supuesto humor, su deleite en la perversión y el insulto.

Pero lo que también me llama muchísimo la atención es la pasividad directamente bovina del cristianismo. O lo que queda de él. Porque la más simple caricatura de Mahoma desencadena la enérgica – y hasta mortal – respuesta de los musulmanes. La más inocente broma acerca del holocausto o de la religión judía desencadena inmediatamente una catarata histérica de acusaciones de racismo, antisemitismo, intolerancia y odio. Hasta una burla de los homosexuales expone al burlón a una condena universal por homofobia, intolerancia, incomprensión y moral troglodita. Búrlese Usted de Femen o de Pussy Riot y le caerán encima – de a toneladas –  los denuestos y las invectivas de todas las erinias y ménades lésbicas que andan sueltas por ahí.

Pero búrlese Usted de Jesucristo y de los cristianos, y no pasará nada. Absolutamente nada. Exhiba Usted un cuadro con Cristo sentado sobre un inodoro y no pasará nada. Absolutamente nada.  Crucifique Usted a Jesucristo contra un cazabombardero norteamericano y hasta es posible que lo consideren un gran artista. [2] Los del pasquín de marras publicaron la imagen del papa levantando un preservativo como si fuese una hostia. Luego otra en la cual el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo aparecen sodomizándose mutuamente. Y no pasó absolutamente nada. Y no solo eso sino que ayer miles de imbéciles descerebrados corrieron a la plaza más cercana con un cartel diciendo "Je Suis Charlie".

Con lo que el pasquín lanzó una edición especial y recaudó un millón de dólares en dos días. [3]

Está bien: es cierto que Cristo nos exhortó a presentar la otra mejilla.

Pero nunca exigió que consintiésemos en ser constantemente abofeteados.




NOTAS:
[1] -  Cf. http://rt.com/op-edge/220959-charlie-hebdo-france-shooting/
[2] - http://www.leonferrari.com.ar/
[3] - http://www.infobae.com/2015/01/09/1619906-tras-el-atentado-charlie-hebdo-recaudo-un-millon-dolares-dos-dias