viernes, 9 de abril de 2021

MIS ÚLTIMAS ENTREVISTAS

En lo que va del año tuve, gracias a la generosidad de mis entrevistadores, la oportunidad de poder expresar mis ideas sobre algunas cuestiones de política internacional.  Séame permitido publicar esas entrevistas aquí para su mayor difusión.  

23 de Febrero 2021 - Entrevista con Lucas Carena  (El Gibelino en YouTube): 

REALISMO POLÍTICO EN EL CONTEXTO MUNDIAL
https://youtu.be/w9zayXunAUQ







8 de Abril 2021 - Entrevista con Juan Manuel Soaje Pinto 
(Contracara Nº17 www.canaltlv1.com)

PUJA DE PODER ENTRE EE.UU., CHINA Y RUSIA 
https://canaltlv1.com/contracara-n17-puja-de-poder-entre-eeuu-china-y-rusia



jueves, 25 de marzo de 2021

CHINA, RUSIA, EEUU Y EL GOBIERNO MUNDIAL

Cuando China despierte, el mundo temblará
Napoleón Bonaparte 

La crítica debe hacerse a tiempo;
no hay que dejarse llevar por la mala costumbre
de criticar solo después de consumados los hechos
Mao Zedong

Siempre nos dijeron que la competencia 
en el mercado de EE.UU. era mucho más intensa que en China.
Hoy, habiendo hecho negocios en los dos mercados
por muchos años, sabemos que, en comparación con China,
EE.UU. es un jardín de infantes
Nicolás Santo, consultor del BID


Bombas, otra vez

El 25 de febrero pasado, a apenas 36 días de haber asumido como presidente de los Estados Unidos, Joe Biden ordenó bombardear objetivos en Siria. Fue prácticamente lo primero resonante que hizo después de sentarse en su escritorio de la Oficina Oval.

¿A qué obedeció el visible apuro? El comunicado oficial explicó la operación con las siguientes palabras: "Bajo instrucciones del presidente Biden, las fuerzas militares de Estados Unidos realizaron esta noche ataques aéreos contra la infraestructura utilizada por grupos militantes respaldados por Irán en el este de Siria".[1]

Resultaría ridículo tratar de argumentar que un pequeño punto de control fronterizo como Bukamal, [2] utilizado presuntamente por algunos grupos como el Kataeb Hezbollah y Kataeb Sayyid al-Shuhada, puso de pronto en peligro la seguridad nacional de los Estados Unidos de América obligándolos a un ataque preventivo. Por ello, ya a un mes del bombardeo, más allá de los no demasiado pormenorizados comunicados de prensa de la ocasión y el casi sepulcral silencio posterior, se hace obvio que ese bombardeo estuvo pensado más como un mensaje que como una operación militar.

El mensaje tiene varias lecturas. Por de pronto, los norteamericanos venían de los 4 años de presidencia de Donald Trump; el primer presidente de EEUU desde 1980 que no inició una guerra durante su primer mandato. [3]  La estrategia del "America First" de Trump, concentrada primariamente en recuperar la vitalidad de la economía interna y la política doméstica de los EEUU, evidentemente no coincidió con los intereses del poder plutocrático internacional asentado en Nueva York, lo cual explica en buena medida el constante torpedeo mediático, psicológico y político a toda la gestión de Trump.

Es que, como hemos señalado en múltiples oportunidades, los EEUU no son un país; son dos países superpuestos. El primero de ellos, el de la base, el país real,  es un país como cualquier otro, con gente que trabaja, que trata de organizar su vida, que mal que bien trata de convivir con otras personas en medio de un entorno multicultural sumamente complejo y bastante agresivo. Es un país de granjeros, ingenieros, científicos, empresarios y comerciantes pero también de minorías marginadas, explotadas en el pasado y que se han vuelto agresivas por estar poco o mal integradas al resto de la sociedad. En una palabra: con sus matices propios, sus problemas propios y sus virtudes propias, Estados Unidos es, desde este punto de vista, un país no demasiado diferente de muchos otros que existen en el mundo.

El principal error de Trump fue el de creer que, siendo el presidente de y para ese país real, podía afirmarse en el poder y consolidarlo con el apoyo de la gente del país real. Estados Unidos se administra desde Washington pero se gobierna desde Nueva York No pudo hacerlo por una cuestión muy sencilla: en Estados Unidos el país real no posee el poder real. Ese poder – el real – se halla en manos de los que dirigen el otro EEUU desde el reservado segundo plano de un mundo financiero que tiene pretensiones imperiales. Ese poder real ni siquiera es norteamericano. Es un poder sin nacionalidad; o bien y en todo caso, un poder con ambiciones de supranacionalidad sin fronteras basado en estructuras financieras y en todo lo que su dinero – el dólar – puede comprar y controlar. Por sobre el país real administrado desde Washington, se eleva el imperialismo capitalista financiero gobernado desde Nueva York.

Trump cometió el craso error de querer gobernar desde Washington. Su "America First" y su "Make America great again" [4] estuvieron dirigidos al país real y eso fue algo que el Estados Unidos de Nueva York no podía permitir. Y no lo podía permitir porque su objetivo nunca fue, no es, y con casi total seguridad nunca será, un objetivo nacional sino un poder supranacional. Un New World Order; un determinado Nuevo Orden Mundial.

Desaparecido Donald Trump de la administración norteamericana, era imperioso darle al mundo una señal clara e intergiversable de que Estados Unidos volvía por sus fueros en el escenario internacional. El mensaje del bombardeo de Siria, parafraseando el épico "¡Volveremos!" de MacArthur, decía con bastante claridad: "el America first queda suprimido. A partir de ahora tomen nota: We are back! [5]  

La clave para una segunda lectura del mensaje está en el mencionado comunicado oficial que habla de "... grupos militantes respaldados por Irán".  Esa segunda lectura está dirigida a Bibi Netanyahu y al lobby pro-israelí quienes desde hace años presionan para lograr la destrucción de Irán, un país al que consideran el principal enemigo de Israel en Medio Oriente. Pero esto, por su complejidad y sus ramificaciones, merece un análisis aparte. No obstante, decodificar este segundo mensaje tampoco es tan difícil. Vendría a ser algo así como: "No se preocupen. Estamos con ustedes. Pero esperen. Todavía no podemos."

La pregunta que se abre aquí es: ¿por qué todavía no pueden?

La diplomacia china

Entre los días 18 y 19 de marzo en la ciudad de Anchorage, Alaska, tuvo lugar una importante – y no demasiado afable – reunión entre responsables de política exterior de China y Estados Unidos. [6]. La idea era ver la forma de "mejorar" la relación entre los dos países que se había deteriorado bastante durante los últimos años.

Si los norteamericanos fueron con la idea de mejorar relaciones, no pudieron haberlo hecho de una forma peor de la que efectivamente emplearon. Para decirlo en palabras simples, trataron de presionar a la delegación china con una serie de reclamos y amenazas nada veladas. Ni hablemos del hecho que, justo un día antes de la reunión en Anchorage, los norteamericanos se descolgaron con un nuevo conjunto de sanciones contra China.

Los norteamericanos declararon que Washington tiene previsto “resistir” las prácticas comerciales chinas. Acusaron a los chinos de tener un comportamiento que “amenaza el orden global".  Criticaron a China por la situación en Hong Kong, Xinjiang y Taiwán. Básicamente quisieron poner a los chinos en la alternativa de elegir, o bien un orden basado en reglas, o bien un sistema de "ganador único" basado en la fuerza con la amenaza de provocar la "inestabilidad" del conjunto internacional.

Del lado chino recogieron el guante y muy lejos de adoptar un tono conciliador, Yang Jiechi puso agresivamente las cosas en su lugar. En primer lugar aclaró, no sin sarcasmo, que China no creía en "las invasiones con el uso de la fuerza, el derrocamiento de otros regímenes y las masacres de personas de otros países". Criticó a su vez a los norteamericanos y a la democracia norteamericana por su trato a las minorías y el racismo inocultable que no han conseguido resolver. Y para rematar, acusó a la política exterior norteamericana de mantener una "mentalidad de la Guerra Fría" y de utilizar su poder militar y financiero en desmedro de los intereses chinos.

China: "Aquellos días en que se nos podía pegar sin que devolviésemos el golpe, han terminado" Global Times, el diario oficial chino en inglés, [7] evaluó la tormentosa primera reunión de un modo muy positivo para China. En un artículo firmado por Wei Jianguo, el diario señala que la tradicional cortesía china tiene sus límites. Hoy, si China es presionada, China contestará del mismo modo y en el mismo tono. "Aquellos días en que se nos podía pegar sin que devolviésemos el golpe, han terminado." [8]

Después de esta sorprendente escaramuza inicial, las conversaciones siguieron a puertas cerradas y, según los observadores, a pesar de varias cuestiones en las que el choque es frontal, hay espacios en los que los acuerdos son posibles. De cualquier manera que sea, a los norteamericanos les quedó clara una cosa: a China ya no se la puede presionar impunemente; y menos aún de mala manera. Todos tendrán que tomar nota de la arenga que no muchos meses atrás – el 13 de Octubre de 2020 – el presidente Xi Jinping había pronunciado durante una inspección al Cuerpo de Marines del Ejército Popular de Liberación en la cual instó a los soldados a estar en "alerta máxima" manteniéndose "absolutamente leales, puros y confiables".  [9] La actitud de la delegación china en Anchorage demostró que la arenga de Xi Jinping no fue una mera actuación pour la galerie.

Y otro dato que tampoco puede pasarse por alto: apenas dos días después de finalizada la reunión de Alaska, se reunieron Wang Yi el ministro de relaciones exteriores de China y Sergei Lavrov, su par ruso. El título dado por Global Times al artículo que informa del encuentro fue: "La asociación Chino-rusa, clave para contrabalancear la hegemonía de los EE.UU." [10] De hecho, ambos ministros hablaron no solamente de los acuerdos vigentes entre sus dos países sino, principalmente, de las estrategias conjuntas orientadas a enfrentar las presiones hegemónicas norteamericanas. "Ambos ministros de Relaciones Exteriores manifestaron que Estados Unidos debía detener sus actividades intimidatorias, dejar de interferir en los asuntos internos de otros países y abstenerse de formar camarillas para enfrentar a otros países".

El desafío ruso

A todo esto, Biden no tuvo mejor idea que tratar de intimidar (en la Argentina diríamos "patotear") nada menos que a Vladimir Putin. ¡Pobre Joe! Con todos los años que el hombre tiene en la política norteamericana, tendría que haber sabido que eso no es tan fácil y, mucho menos aun, es gratis.

No obstante, antes de contar la anécdota – que de última no es mucho más que una "nota de color" – quiero rectificar algo que apareció en todos los medios y que no es cierto pero que es un buen ejemplo de cómo manipulan el lenguaje los medios masivos principales: Joe Biden no acusó a Vladimir Putin de asesino. Lo que sucedió fue que, hacia mediados de Marzo de este año, en el programa "Good Morning America" vaticinó que los "intentos (de Putin) de interferir en las elecciones de EE.UU. tendrán consecuencias. El precio que él va a pagar, dentro de muy poco lo verán", amenazó. Ante esto, el periodista que lo entrevistaba muy probablemente olfateó sangre y preguntó refiriéndose a Putin: "¿Piensa usted que es un "killer"? A lo cual Biden respondió: "...mmhm, pienso que sí." [11]

Y aquí debo hacer un alto porque quiero ser ecuánime. Por de pronto lo de "killer" no lo dijo Biden sino el periodista. En segundo término, killer ciertamente viene de kill  que significa "matar". Pero no necesariamente significa "asesino" porque eso, en Estados Unidos sería más bien "murderer" o incluso "assassin".  Killer sería equivalente a "matador" y el término tiene también muchos significados que nada tienen que ver con la muerte. Cuando, por ejemplo, en Estados Unidos alguien dice "It kills me!", la expresión es equivalente a nuestro "¡Eso me mata!", y puede significar desde un gran agrado hasta una molestia insoportable, pero no la muerte. De última aquí a Mario Kempes también lo llamamos "El Matador" y jamás en su vida mató a nadie.  Evidentemente, la intención del periodista no fue para nada benévola, pero el calificativo puede – y debería ser – matizado.

Lo mismo sucede con la respuesta. Biden no contesta con un seco "Yes!". Hasta parece titubear antes de contestar con ese "mmhm" que cada uno puede interpretar como prefiera. Pero seamos precisos: la pregunta del periodista no es, como tradujeron los medios, "¿No cree usted que es un matador? Que en inglés sería: "Do you believe he is a killer?". La pregunta en inglés fue: "Do you think he is a killer" lo cual estrictamente hablando equivale a "¿Piensa usted que es un matador?" Y la respuesta de Biden es un casi ambiguo " mmhm... I do" y vendría a ser algo como: "hummm...pienso que sí." Lo cual es una afirmación, sin duda. Pero de ahí a titular todo el diálogo como "Joe Biden calificó a Putin de “asesino” " [12]  hay una distancia bastante grande que solo se puede hacer creer con una tergiversación bastante maliciosa de lo realmente dicho. No es para nada un mal ejemplo de cómo funciona el periodismo cuando se trata de imponer una tendencia, una opinión o una valoración. Pequeños, sutiles, cambios en las palabras empleadas y el personaje termina diciendo lo que en realidad no dijo aunque la construcción artificial se condice mucho mejor con lo que la estrategia implementada exige que debería haber dicho. ¿Complicado? No. En la cocina del periodismo es un plato que se prepara todos los días.

De todos modos, lo gracioso es que Biden sí dijo algo que es realmente duro: fue cuando afirmó que conocía muy bien al presidente ruso y que, en su opinión, Putin no tenía alma. Pero, claro, eso no vende. Hay tantos desalmados corriendo hoy por ahí que eso ya no es noticia.

Tampoco fue noticia la respuesta de Putin. Apenas si apareció en algunas publicaciones y, por supuesto, en RT. Pero ese relativo silencio de radio fue por otros motivos.

La primera respuesta de Putin al ataque de Biden fue devolver la pelota en términos no muy afables pero cubiertos con una fina capa de ironía psicológica edulcorante: "En lo que concierne a la declaración de mi homólogo estadounidense, efectivamente, nos conocemos en persona. ¿Qué le contestaría? Le diría: '¡Que esté bien!'. Le deseo salud". Putin: "Somos personas diferentes, tenemos otro código genético, cultural y moral" Lo cual le dio pie para agregar luego: "... cuando evaluamos a otras personas, o incluso a otros Estados, otros pueblos, es como si nos mirásemos en el espejo. Siempre vemos nuestro propio reflejo." Para rematarla refiriéndose a los norteamericanos: " Aunque piensan que somos iguales que ellos, somos personas diferentes, tenemos otro código genético, cultural y moral,  y sabemos defender nuestros propios intereses. Vamos a trabajar con ellos, aunque en aquellas esferas que nos interesan a nosotros y bajo aquellas condiciones que consideramos beneficiosas para nosotros. Y tendrán que hacerle caso a esto". [13]

Cosa de una semana más tarde y viendo que los norteamericanos no acusaban recibo, Putin se sentó a la mesa, estudió el tablero, movió un alfil y cantó "jaque" desafiando a Biden a un debate público sobre los asuntos en discusión: "Le quiero ofrecer al presidente Biden – declaró –que continuemos nuestra discusión, pero bajo la condición de que lo hagamos prácticamente en directo y 'online'. Sin demoras y de forma directa, en una discusión abierta". [14] Tras lo cual Moscú envió a Washington incluso "... una solicitud formal para concretar una conversación entre los dos mandatarios." [15]

Frente a esto, en Washington levantaron el pie del acelerador, clavaron los frenos, pusieron reversa, estacionaron lo más discretamente que pudieron y se hicieron los distraídos. Obviamente no habían esperado actitudes tan firmes y enérgicas de parte de Moscú pero tampoco – y simultáneamente – de parte de Pekín.

Así, el ¡Volvimos! de Biden terminó en un choque contra la pared.

Contra una pared reforzada, para colmo. Porque una de las primeras consecuencias de esta pésimamente planteada escaramuza diplomática fue un mayor acercamiento entre Rusia y China. Hacia el 22 de marzo Serguei Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, dejaba trascender antes de su viaje a China que ahora la prioridad para ambos países está dictada por "... la necesidad de reducir el impacto de las sanciones mediante el fortalecimiento de la independencia tecnológica, pasando a monedas nacionales o alternativas al dólar en saldos recíprocos, e instó a rehusar los sistemas de pago internacionales controlados por Occidente". [16]  

Esto, que a algunos les parecerá simplemente una declaración entre muchas otras, es de una importancia tremenda. Si China y Rusia se "desenganchan" del dólar, prácticamente un tercio de los habitantes del planeta quedaría fuera del alcance de de los plutócratas de Nueva York. [17]

Al respecto vale la pena recordar que la eliminación de Gaddafi en el marco de la llamada "Primavera Árabe" estuvo impulsada en gran medida por la iniciativa de éste de abandonar el sistema bancario mundial. Y no falta el suspicaz que señale que, todos los que alguna vez intentaron seriamente salir del dólar como medio de pago internacional, están muertos.

La alianza ruso-china

No es fácil evaluar en profundidad el poderío conjunto de la alianza estratégica ruso-china. Históricamente, incluso bajo el período soviético, Rusia y China se consideraron aliados pero con inocultables desconfianzas mutuas. China tiene dos factores que obligan a tener cuidado: por un lado es enorme; por el otro es impredecible. Mil cuatrocientos millones de personas en un país de 9.600 millones de km2 es un monstruo para tener en cuenta. Para Rusia con actualmente 145 millones de habitantes y 17.000 millones de km2 China es un aliado valioso... pero también bastante peligroso.

Por otra parte, mirándolo del otro lado del mostrador, China desconfió siempre bastante de los rusos. Rusia también tiene al menos dos factores que obligan a tener cuidado: ha tenido siempre una clara tendencia a expandirse con vocación imperial, y por regla general ha sido sumamente despiadada en esa expansión. El que establezca alianzas con Rusia siempre tendrá que tener mucho cuidado de no terminar convirtiéndose en una provincia rusa más.

Así las cosas, no es de extrañar que la asociación ruso-china haya sido y siga siendo un proyecto que avanza lentamente. Pero avanza. Ambos socios saben que les conviene, no solo desde el punto de vista geoestratégico sino, incluso, para fortalecer sus respectivas independencias del tercero en discordia representado por, obviamente, los EEUU.  

Un cuadro sinóptico bastante útil  para entender los alcances actuales de la alianza ruso-china es el elaborado por Feng Qingyin del Ministerio de Relaciones Exteriores chino. [18]

Anti-US alliance?


El cuadro, titulado sugestivamente ¿Alianza anti-EEUU? Resalta los principales ítems de la asociación chino-rusa.

Son los siguientes:

§   Cooperación económica

o   El volumen del comercio bilateral excedió los $10 billones en 2020

o   Se transfieren 40 millones de toneladas de petróleo crudo anualmente.

o   Cada año se transfieren cerca de 4 billones de metros cúbicos de gas natural líquido después de la inauguración del gasoducto China-Rusia Este de gas natural.

o   China sigue siendo el mayor destino para la exportación de productos agrícolas rusos.

§   Esfuerzos anti-epidemia

o   China y Rusia se han apoyado mutuamente en campos tales como el desarrollo de vacunas, planes de tratamiento y medidas de control de epidemias.

 §  Reuniones entre líderes

o   El presidente chino Xi Jinping y el presidente ruso Vladimir Putin han tenido cerca de 30 reuniones desde 2013.

 § Lazos militares

o   China y Rusia han llevado a cabo intercambios de alto nivel, coordinaciones estratégicas, ejercicios conjuntos, desarrollos tecnológicos y de equipamiento, sobre la base del principio de no-alineación, no-confrontación y no selección de terceros como blancos.

 § Exploración espacial

o   China y Rusia han firmado un Memorándum de Entendimiento para construir una estación internacional de investigación científica sobre la luna.

Nota al margen:
Obviamente lo expresado en cuanto a los lazos militares es para tomarlo con el sano escepticismo del caso. No así la exploración espacial. China ya ha tenido una estación espacial operativa y en estos momentos un rover robótico chino está explorando la cara oculta de la luna. [19]

El gobierno mundial

Con todo lo dicho, supongo que queda bastante en claro por qué los norteamericanos no se deciden (todavía) por liberar a Israel del fantasma de Irán. Es que cualquiera con dos dedos de frente diría que no les conviene intentarlo. No les conviene porque, así como están las cosas hoy, una intervención norteamericana en Irán conllevaría un altísimo riesgo de desatar un conflicto internacional que bien podría ser calificado de Tercera Guerra Mundial, sobre todo teniendo en cuenta que los principales jugadores nucleares librarían el conflicto – al menos en principio – sobre un territorio diferente del propio. Una excelente oportunidad para ensayar todos los "juguetes" bélicos que todas las partes involucradas han estado desarrollando durante las últimas décadas.

Un Nuevo Orden mundial y un Gobierno Mundial son dos cosas diferentes. En realidad, todo el escenario que hemos estado describiendo con algún detalle indica que la probabilidad de un Gobierno Mundial – entendido como una central de poder para gobernar a todo el planeta – es muy baja y, en todo caso, remota. Al respecto convendría tener al menos algo en claro: una cosa es un Nuevo Orden Mundial, y otra muy diferente es un Gobierno Mundial. Por supuesto que el proyecto de un Nuevo Orden puede incluir un gobierno mundial; pero no necesariamente.

Poca duda cabe en cuanto a que habrá un Nuevo Orden Mundial. Es más, el NOM ya está empezando a constituirse. Obviamente no será el NOM visualizado por Gorbachev, los Bush y Brzezinski, además de los think tanks norteamericanos agrupados alrededor del Council on Foreign Relations (CFR) durante las últimas décadas del siglo pasado.[20] Por el contrario, el mundo multipolar que emerge del escenario analizado, con los tres polos de poder de EEUU, China y Rusia, ya es de por sí algo muy diferente a los típicos escenarios del Siglo XX donde reinó la bipolaridad durante la mayor parte del tiempo y aun la unipolaridad durante un breve período después del colapso de la Unión Soviética. Esa unipolaridad pasajera alimentó especulaciones como las de Francis Fukuyama sobre el "fin de la Historia" y, por supuesto, retroalimentó también antiguas aspiraciones hegemónicas mundiales del poder financiero internacional que creyó llegado el momento de expandir sin límites un poder consolidado por la globalización tecnológica de productos, servicios y el comercio de los mismos.

Pero el real Poder político no es tan simple; y su ejercicio concreto es menos simple todavía. El poder del dinero es muy grande, especialmente en un entorno cultural que ha abandonado sus valores fundacionales en aras de la satisfacción inmediata de cualquier capricho que genere placer. En otras palabras: el poder del dinero se potencia con la decadencia. Pero aun así, en política y a pesar de una pandemia de corrupción mucho más nociva que la del Covid, la famosa frase esa de "Denme el control del dinero de una nación y no me importa quién haga las leyes" atribuida a uno de los Rotschild es de una validez relativa. Y lo es porque, a pesar de su importancia, el poder del dinero es solamente uno de los cuatro factores que hacen al poder político. [21]

Después de la reunión de Lavrov y Wang Yi,  la cancillería china manifestó: "Los que subestiman nuestra determinación a defender nuestra dignidad e intereses nacionales tendrán que pagar un precio por su arrogancia (...) quedaron atrás los días en que las potencias extranjeras podían obligar a China a abrir sus puertas con cañones." [22]

Del lado ruso y comentando los alcances de la declaración conjunta que surgió de la reunión el politólogo Vladímir Pavlenko opinó que actualmente existen: "... interpretaciones globalistas de la gobernanza mundial, que consisten en la formación de un sistema multinivel de centros de poder y control supranacionales y globales". En vez de este "dictado de estructuras supranacionales" Rusia y China proponen "una versión que compite por igual, lo suficientemente atractiva para ser aceptada por una parte significativa de la comunidad internacional, principalmente entre los países en desarrollo". [23]

¿Nuevo Orden Mundial? ¡Por supuesto que lo habrá! Es más: es algo que ya hay. El ordenamiento del Poder Mundial siempre ha sido algo dinámico y cambia naturalmente por la conjunción de múltiples factores. Justamente por eso es que no se puede, ni se debe, analizar la realidad del Siglo XXI con las herramientas y los conceptos del Siglo XX. Vivimos en un mundo completamente diferente al que estalló en 1939 y gran parte del cual se derrumbó en la década del 1980. Por supuesto que ese cambio no quita la existencia de valores permanentes y de anhelos permanentes. Pero sí impide la existencia de situaciones permanentes y de configuraciones permanentes del Poder Político.

Ni siquiera es correcta la famosa frase de Disraeli en cuanto a que en política no hay alianzas permanentes sino solo intereses permanentes. La realidad es que ni siquiera los intereses son permanentes en el largo plazo. Así como bajo Stalin los intereses de Rusia fueron muy diferentes a los defendidos bajo Nicolás II, hoy los intereses de Rusia son muy diferentes a los que tenía ese país bajo Stalin. 

¿Existe la posibilidad de instaurar un Gobierno Mundial impuesto por la plutocracia de Wall Street en medio de semejante escenario para un Nuevo Orden Mundial?

Sinceramente no lo creo. Es extremadamente difícil imaginar que el poder financiero de Nueva York – aun contando con el poderío militar norteamericano – consiga poner de rodillas a una constelación ruso-china más el universo de aliados circunstanciales que seguramente se acoplarían en el caso de un enfrentamiento extremo. Mientras subsista el actual escenario tripolar, un Gobierno Mundial es prácticamente inviable. Es más: si este escenario se desarrolla de acuerdo con las fuerzas impulsoras que lo animan en la actualidad, la utopía de un Gobierno Mundial se hará cada vez menos viable.

¿Y en el largo plazo?

El largo plazo – y me refiero por supuesto al muy largo plazo – es algo que en política se puede (y se debe) proyectar y prever. Pero el futuro en el largo plazo no se puede decidir sencillamente porque no se puede predecir.

Es que el único que puede efectivamente decidir ese futuro es Dios.

Con designios que no en vano son insondables y por caminos que siempre han sido inescrutables.



NOTAS

[1] )- Cf. https://www.dw.com/es/biden-ordena-un-bombardeo-en-siria-contra-milicias-proiran%C3%ADes/a-56709005
[2] )- https://www.clarin.com/mundo/unidos-bombardea-siria-primera-prueba-fuego-joe-biden_0_qcuhmFUxV.html
[3] )- https://www.elmundo.es/internacional/2020/09/09/5f592bd9fc6c837b3c8b45b5.html
[4] )- "América primero" y "Hagamos América grande otra vez", entendiendo "América" como Estados Unidos.
[5] )- "Volvimos"; "Hemos vuelto"
[6] )- Presidieron la delegación norteamericana el secretario de Estado Antony Blinken y el asesor de Seguridad Nacional Jake Sullivan. Beijing estuvo representado por el responsable del Partido Comunista de China (PCCH) para Asuntos Exteriores Yang Jiechi y el jefe de la diplomacia (canciller) Wang Yi.
(Cf. https://www.infobae.com/opinion/2021/03/22/tension-entre-estados-unidos-y-china-en-la-cumbre-de-alaska/)
[7] )- https://es.wikipedia.org/wiki/Global_Times
[8] )- https://www.globaltimes.cn/page/202103/1218924.shtml
[9] )- https://www.clarin.com/mundo/china-xi-jinping-llamo-soldados-prepararse-guerra-_0_l-Q7Kl-fL.html
[10] )- China-Russia partnership 'key to balance US hegemony' - https://www.globaltimes.cn/page/202103/1219129.shtml
[11] )- https://edition.cnn.com/videos/politics/2021/03/17/president-biden-vladimir-putin-russia-gma-newday-vpx.cnn
[12] )- https://www.clarin.com/mundo/joe-biden-califico-putin-asesino-moscu-respondio-palabras-ataque-toda-rusia_0_RtWRTCaXb.html
[13] )- https://actualidad.rt.com/actualidad/386792-putin-desear-salud-biden - (El resaltado es mío)
[14] )- https://actualidad.rt.com/actualidad/386837-putin-dispuesto-conversar-biden
[15] )- https://actualidad.rt.com/actualidad/386906-kremlin-conversacion-putin-biden
[16] )- https://actualidad.rt.com/actualidad/387137-diplomacia-lavrov-postura-occidente-dialogo-sanciones  - Los resaltados son míos.
[17] )- Calculando la población de China y Rusia, más la de India e Irán que con alta probabilidad seguirían el mismo camino dados los lazos comerciales existentes y la situación geopolítica dada. Sin calcular, por otra, parte otros eventuales aliados que ya en el pasado dieron muestra de querer independizarse de la hegemonía del dólar.
[18] )- https://www.globaltimes.cn/Portals/0/attachment/2021/2021-03-22/845b002a-13a9-4256-9913-5ca8e8ca1702.jpg
[19] )- https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/china-esta-explorando-cara-oculta-luna-primeras-imagenes_13744
[20] )- La revista Foreign Affairs del CFR publicó en 1990 un ensayo de Charles Krauthammer titulado "The Unipolar Moment" en el que postulaba un mundo unipolar bajo la dirección de los EE.UU. Cf: Foreign Affairs, 69/5: (Invierno 1990/91), pgs. 23-33.
[21] )- Ver: Denes Martos "Manual de Política Práctica"; https://drive.google.com/file/d/1fzNOWMza2uzmKwq8kyfHEWjcaXa1fU_U/view
[22] )- https://actualidad.rt.com/actualidad/387375-pekin-determinacion-defender-dignidad-intereses-nacionales-tener-pagar-precio
[23] )- https://actualidad.rt.com/actualidad/387396-resultados-visita-lavrov-china

miércoles, 3 de febrero de 2021

PUTIN Y EL NUEVO ORDEN MUNDIAL

El perdonar a los terroristas es asunto de Dios.
El mandárselos a Él es asunto mío.

Según reza el dicho, "el camarada lobo sabe a quién debe comer".
Pero no sólo sabe a quién debe comer; 
parece que también sabe a quién no vale la pena escuchar.

Nuestra sociedad debe entender que una minoría – formada
por cierta categoría de personas – tiene que tener
una posición bien retribuida por el Estado para que pueda
garantizar los intereses de la mayoría. ¿Cuándo empezaremos
por fin a comprender esto? Nuestro pueblo no es estúpido.
Es tan solo que nadie con
suficiente autoridad moral se lo ha explicado bien.

Vladimir Putin


Discurso completo de Putin ante el Foro Económico Mundial de Davos. 
27 de Enero 2021. [1]


Este Foro es el primero de principios de la tercera década del siglo XXI, y la mayoría de los temas en él, por supuesto, están dedicados a los cambios profundos que se están produciendo en el planeta.

De hecho, es difícil no notar las transformaciones fundamentales en la economía, la política, la vida social y la tecnología globales. La pandemia de coronavirus – mencionada recién por Klaus [2] – que se ha convertido en un serio desafío para toda la humanidad, solo ha estimulado y acelerado cambios estructurales, cuyas condiciones previas ya se habían formado hace bastante tiempo. Los problemas y los desequilibrios del mundo se acumularon en el pasado y la pandemia los ha exacerbado. Hay muchas razones para creer que existen riesgos para que las contradicciones sigan creciendo. Y esas tendencias pueden manifestarse en casi todas las áreas.

Por supuesto, no hay paralelos directos en la Historia. Pero algunos expertos – y respeto su opinión – comparan la situación actual con la de los años 30 del siglo pasado. Se puede estar de acuerdo con tal comparación de situaciones, y se puede no estar de acuerdo. No obstante, en muchos aspectos – en términos de la escala y la naturaleza compleja y sistémica de los desafíos y las amenazas potenciales – se sugieren ciertas analogías.

Vemos una crisis de los modelos e instrumentos anteriores del desarrollo económico. Hay un fortalecimiento de la estratificación social; tanto a nivel mundial como en países individuales. Hablamos de esto antes. Pero esto, a su vez, provoca hoy una fuerte polarización de las opiniones públicas; provoca el crecimiento del populismo, el radicalismo de derecha, izquierda y otros extremos; provoca la exacerbación de los procesos políticos internos, incluso en los países líderes.

Todo esto afecta inevitablemente la naturaleza de las relaciones internacionales, no les agrega estabilidad y previsibilidad. Hay un debilitamiento de las instituciones internacionales, los conflictos regionales se multiplican y el sistema de seguridad global también se está degradando.

Klaus acaba de mencionar mi conversación de ayer con el presidente de los Estados Unidos y la extensión del Tratado de limitación de armas estratégicas. Esto es, definitivamente, un paso en la dirección correcta. Sin embargo, las contradicciones se retuercen – como dicen – en una espiral. Y como todos saben, la incapacidad y la falta de voluntad para resolver estos problemas esenciales en el siglo XX se convirtió en la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial.

La incapacidad y la falta de voluntad para resolver estos problemas esenciales en el siglo XX se convirtió en la catástrofe de la Segunda Guerra Mundial

Por supuesto, espero que un conflicto global tan "candente" sea básicamente imposible. Realmente lo espero. Significaría el fin de la civilización. Pero, repito, la situación puede desarrollarse de manera impredecible e incontrolable. Si no se hace nada para evitar que esto suceda, existe la posibilidad de encontrarnos en un colapso real del desarrollo mundial, plagado de una lucha de todos contra todos, con intentos de resolver contradicciones urgentes mediante la búsqueda de enemigos "internos" y "externos", con la destrucción no solo de esos valores tradicionales como la familia (a los que valoramos en Rusia), pero también como las libertades básicas, incluida la elección y la privacidad.

Me gustaría señalar aquí que la crisis social y de valores ya está produciendo consecuencias demográficas negativas, por lo que la humanidad corre el riesgo de perder continentes enteros de civilizaciones y culturas.

Nuestra responsabilidad común hoy es evitar esa perspectiva, que parece una oscura distopía, para asegurar el desarrollo a lo largo de una trayectoria diferente, positiva, armoniosa y creativa.

Y en este sentido, me extenderé con más detalle sobre los desafíos clave que, en mi opinión, enfrenta ahora la comunidad mundial.

El primero es socioeconómico.

Sí, es cierto: a juzgar por las estadísticas, incluso a pesar de las profundas crisis de 2008 y 2020, el período de los últimos cuarenta años puede considerarse exitoso o incluso súper exitoso para la economía mundial. Desde 1980, el PIB per cápita mundial en paridad del poder adquisitivo real se ha duplicado. Éste es definitivamente un indicador positivo.

La globalización y el crecimiento interno han llevado a una fuerte recuperación en los países en desarrollo, sacando a más de mil millones de personas de la pobreza. Si tomamos el nivel de ingresos de $ 5.5 por persona por día (en paridad de poder adquisitivo), entonces, según el Banco Mundial, en China, por ejemplo, el número de personas con ingresos más bajos ha disminuido de 1.100 millones en 1990 a menos 300 millones en los últimos años. Éste es, definitivamente, el éxito de China. Y en Rusia de 64 millones de personas en 1999 a unos 5 millones en la actualidad. Y creemos que éste es, por cierto, también un avance en nuestro país en la dirección más importante.

Aún así, la pregunta principal, cuya respuesta en muchos aspectos da una comprensión de los problemas actuales, es: ¿cuál fue la naturaleza de este crecimiento global?; ¿quién recibió el principal beneficio de esto?

Por supuesto, como dije, los países en desarrollo se beneficiaron mucho de la creciente demanda de sus productos tradicionales e incluso de los nuevos. Esta integración en la economía global ha dado como resultado algo más que empleos e ingresos por exportaciones. Pero también ha tenido costos sociales; incluyendo una brecha significativa en los ingresos de los ciudadanos.

Pero, ¿qué pasa con las economías desarrolladas, donde el nivel de riqueza promedio es mucho mayor? Por paradójico que parezca, los problemas de estratificación en los países desarrollados resultaron ser aún más profundos. Según el Banco Mundial, si en los Estados Unidos de América en el año 2000 unas 3.6 millones de personas vivían con un ingreso de menos de $ 5.5 por día, en el 2016 ya había 5.6 millones de personas en esa condición.

Durante el mismo período, la globalización produjo un aumento significativo de los beneficios de las grandes multinacionales, principalmente estadounidenses y europeas.

Por cierto, en términos de ciudadanos, las economías desarrolladas de Europa tienen la misma tendencia que en los Estados Unidos.

Pero, de nuevo, en términos de ganancias de la empresa, ¿quién obtuvo los ingresos? La respuesta es conocida, es obvia, para el uno por ciento de la población.

¿Qué pasó en la vida de las demás personas? Durante los últimos 30 años, en varios países desarrollados, los ingresos de más de la mitad de los ciudadanos en términos reales se han estancado y no han aumentado. Pero el costo de los servicios de educación y salud ha aumentado. ¿Y saben cuánto? Tres veces.

Durante los últimos 30 años, en varios países desarrollados, los ingresos de más de la mitad de los ciudadanos en términos reales se han estancado y no han aumentado.

Es decir, millones de personas, incluso en los países ricos, han dejado de ver la perspectiva de incrementar sus ingresos. Al mismo tiempo, se enfrentan con los problemas de cómo mantenerse sanos ellos mismos y sus padres; y cómo brindar una educación de calidad a los niños.

También se está acumulando una gran masa de personas que, de hecho, no resultan consideradas. Así, según la Organización Internacional del Trabajo, en 2019, el 21 por ciento – o sea 267 millones – de jóvenes en el mundo, no estudiaron ni trabajaron en ningún lugar. E incluso entre los trabajadores (aquí hay un indicador interesante, son cifras interesantes), incluso entre los trabajadores, el 30 por ciento vive con un ingreso por debajo de los 3,2 dólares al día en paridad de poder adquisitivo.

Esas distorsiones en el desarrollo socioeconómico global fueron el resultado directo de las políticas aplicadas en la década de 1980, y a menudo se llevaron a cabo de una manera chabacana y dogmática. Esta política se basó en el llamado "Consenso de Washington". Con sus reglas no escritas, priorizó el crecimiento impulsado por la deuda privada en un entorno de desregulación y bajos impuestos para los ricos y las corporaciones.

El llamado "Consenso de Washington", con sus reglas no escritas, priorizó el crecimiento impulsado por la deuda privada en un entorno de desregulación y bajos impuestos para los ricos y las corporaciones

Como dije, la pandemia de coronavirus solo ha exacerbado estos problemas. El año pasado, el declive de la economía mundial fue el mayor desde la Segunda Guerra Mundial. Las pérdidas en el mercado laboral en julio equivalían a casi 500 millones de puestos de trabajo. Sí, es cierto, al final del año, la mitad de ellos fueron restaurados. Aún así, esto significa casi 250 millones de puestos de trabajo perdidos. Es una cifra grande y muy alarmante. Solo en los primeros nueve meses del año pasado, la pérdida de ingresos laborales en todo el mundo ascendió a 3,5 billones de dólares. Y la cifra sigue creciendo. Lo cual significa que la tensión social en la sociedad también está creciendo.

Al mismo tiempo, la recuperación posterior a la crisis no es fácil. Si hace 20-30 años el problema podría haberse resuelto mediante el estímulo de la política macroeconómica (por cierto, ésto lo están haciendo todo el tiempo), hoy esos mecanismos, de hecho, se han agotado y no funcionan. El recurso está prácticamente agotado. Y éstas no son declaraciones infundadas mías.

Según estimaciones del FMI, el nivel de deuda total de los sectores público y privado se ha acercado al 200% del PIB mundial. Y en algunas economías, esa deuda superó el 300 por ciento del PIB nacional. Al mismo tiempo, en los países desarrollados, las tasas de interés son prácticamente cero en todas partes. Y en países en desarrollo clave, están a niveles históricamente mínimos.

Según el FMI, el nivel de deuda total de los sectores público y privado se ha acercado al 200% del PIB mundial. Y en algunas economías, esa deuda superó el 300 por ciento del PIB nacional.

Todo esto hace esencialmente imposible estimular la economía con instrumentos tradicionales aumentando el crédito privado. La llamada flexibilización cuantitativa, que solo aumenta e infla la “burbuja” del valor de los activos financieros, conduce a una mayor estratificación de la sociedad. Y la creciente brecha entre las economías "reales" y las "virtuales" representa una amenaza real y está plagada de conmociones serias e impredecibles. (Por cierto, representantes del sector real de la economía de muchos países del mundo me lo cuentan muy a menudo, y creo que los participantes de negocios en la reunión de hoy también estarán de acuerdo conmigo).

Ciertas esperanzas de que será posible "reiniciar" el modelo de crecimiento anterior están asociadas con un rápido desarrollo tecnológico. De hecho, los últimos 20 años han sentado las bases de la llamada cuarta revolución industrial, que se basa en el uso generalizado de inteligencia artificial, soluciones automatizadas y robóticas. La pandemia de coronavirus ha acelerado enormemente estos desarrollos y su adopción.

Sin embargo, este proceso da lugar a nuevos cambios estructurales. En primer lugar me refiero al mercado laboral. Esto significa que sin una acción gubernamental eficaz, muchas personas corren el riesgo de quedarse desempleadas. Además, éstas a menudo pertenecen a la llamada clase media; que es la base de cualquier sociedad moderna.

Y en este sentido surge el segundo desafío fundamental de la próxima década: el sociopolítico. El aumento de los problemas económicos y la desigualdad divide a la sociedad, engendra intolerancia social, racial y nacional, y esa tensión estalla incluso en países con instituciones civiles y democráticas aparentemente bien establecidas diseñadas para suavizar y extinguir tales fenómenos y excesos.

Los problemas socioeconómicos sistémicos dan lugar a tal descontento público que el mismo requiere una atención especial, requiere que estos problemas se resuelvan en esencia. La peligrosa ilusión de que pueden, como dicen algunos, ser ignorados, desechados, arrinconados, está plagada de graves consecuencias. En ese caso, la sociedad seguirá dividida tanto política como socialmente. Porque las razones por las que la gente está insatisfecha en realidad no se encuentran en algunas cuestiones especulativas, sino en problemas reales que conciernen a todos, sin importar a qué puntos de vista, incluidos los políticos, una persona realmente no adhiere. O a cuales cree que adhiere. Los problemas reales generan descontento en todos.

Las razones por las que la gente está insatisfecha no se encuentran en algunas cuestiones especulativas, sino en problemas reales que conciernen a todos

Destacaré un punto fundamental más. Los gigantes tecnológicos modernos y, sobre todo los digitales, han comenzado a jugar un papel cada vez más significativo en la vida de la sociedad. Ahora se habla mucho de esto, sobre todo en relación con los hechos ocurridos en Estados Unidos durante la campaña electoral. Y éstos ya no son solo algunos gigantes económicos; en algunas áreas están compitiendo de facto con los Estados. Su audiencia se estima en miles de millones de usuarios que pasan una parte importante de sus vidas dentro de estos ecosistemas.

Desde el punto de vista de las propias empresas, su posición de monopolio es óptima para organizar los procesos tecnológicos y de negocio. Quizás sea así, pero la sociedad tiene una pregunta: ¿en qué medida ese monopolio se corresponde precisamente con los intereses públicos? ¿Dónde está la línea divisoria entre negocios globales exitosos, los servicios y los servicios bajo demanda, la consolidación del big data y los intentos de manejar la sociedad con rudeza, entre su propia discreción y el reemplazar instituciones democráticas legítimas, de hecho, o bien usurpar o restringir el derecho natural de una persona a decidir por sí misma cómo vivir, qué elegir, qué posición expresar libremente? Todos hemos visto esto no solo en los Estados Unidos, y todos entienden de lo que estoy hablando ahora. Estoy seguro de que la inmensa mayoría de la gente comparte esta posición, incluidos los que participan hoy en el evento con nosotros.

Y finalmente, el tercer desafío – o más bien, la clara amenaza que podemos enfrentar en la próxima década – es la exacerbación de toda la gama de problemas internacionales. Después de todo, los crecientes problemas socioeconómicos internos no resueltos pueden empujar a las personas a buscar a alguien a quien culpar de todos los problemas y redirigir la irritación y el descontento de sus ciudadanos. Y ya lo vemos, ya sentimos, que en política exterior, el grado de retórica propagandística está creciendo. Se puede esperar que la naturaleza de las acciones prácticas también se vuelva más agresiva, incluida la presión sobre aquellos países que no estén de acuerdo con el papel asignado de obedientes satélites controlados, con el uso de barreras comerciales, con sanciones ilegítimas y restricciones financieras, tecnológicas, y con esferas de información.

Tal juego sin reglas aumenta críticamente los riesgos del uso unilateral de la fuerza militar. Ése es el peligro: el uso de la fuerza bajo uno u otro pretexto inverosímil. Esto multiplica la probabilidad de nuevos "puntos calientes" en nuestro planeta. Todo esto no puede dejar de preocuparnos.

Al mismo tiempo, queridos participantes del foro, a pesar de tal maraña de contradicciones y desafíos, ciertamente no debemos perder una perspectiva positiva del futuro; debemos seguir comprometidos con una agenda creativa. Sería ingenuo proponer algún tipo de recetas milagrosas universales para resolver los problemas señalados. Pero, ciertamente, todos debemos tratar de elaborar enfoques comunes, acercar nuestras posiciones lo más posible e identificar las fuentes que generan tensión global.

Una vez más quiero enfatizar mi tesis: la razón fundamental de la inestabilidad del desarrollo global la constituyen en gran parte los problemas socio-económicos acumulados. Por lo tanto, la pregunta clave hoy es cómo construir una lógica de acción, no solo para restaurar rápidamente las economías globales y nacionales afectadas por las consecuencias de la pandemia en la industria, sino también para asegurar que dicha recuperación sea sostenible a largo plazo y haya una estructura de alta calidad, que ayude a superar la carga de los desequilibrios sociales. Obviamente, teniendo en cuenta las restricciones ya mencionadas, la política macroeconómica de mayor desarrollo económico se basará en gran medida en incentivos fiscales, y el papel clave lo desempeñarán los presupuestos estatales y los bancos centrales.

De hecho, en los países desarrollados y en algunos países en desarrollo, ya estamos viendo esas tendencias. Incrementar el papel de los Estados en la esfera socioeconómica a nivel nacional, obviamente requiere una mayor responsabilidad, y una estrecha interacción interestatal en la agenda global. Los llamados a un crecimiento inclusivo, a la creación de condiciones para lograr un nivel de vida digno para todas las personas, se escuchan constantemente en varios foros internacionales. Todo esto es correcto, nuestro trabajo conjunto se está considerando en la dirección absolutamente necesaria.

Está absolutamente claro que el mundo no puede seguir el camino de construir una economía que funcione para un millón de personas o incluso para un “billón de oro”. Ésa es solo una actitud destructiva. Ése modelo es, por definición, inestable. Los acontecimientos recientes, incluidas las crisis migratorias, lo han demostrado.

Ahora es importante pasar de una declaración general a los negocios, para dirigir esfuerzos y recursos reales a fin de lograr tanto una reducción de la desigualdad social dentro de los países individuales como una convergencia gradual del nivel de desarrollo económico de los diferentes países y regiones del planeta. Así, no habrá crisis migratorias.

Los significados y el énfasis de una política de este tipo, diseñada para garantizar un desarrollo sostenible y armonioso, son obvios. ¿De qué se trata? Se trata de la creación de nuevas oportunidades para todos, de condiciones para el desarrollo y para la realización del potencial de una persona, sin importar dónde nació y vive.

Y aquí esbozaré cuatro prioridades clave. ¿Cómo veo estas prioridades? Quizás no diga nada original. Sin embargo, dado que Klaus permitió que Rusia expresara su posición, ciertamente lo haré.

¿De qué se trata? Se trata de la creación de nuevas oportunidades para todos, de condiciones para el desarrollo y para la realización del potencial de una persona.

Primero. Una persona debe tener un entorno de vida agradable. Se trata de vivienda e infraestructura accesible: transporte, energía, servicios públicos. Y, por supuesto, del bienestar ambiental, esto nunca debe olvidarse.

Segundo. Una persona debe estar segura de que tendrá un trabajo que le proporcionará un ingreso en constante crecimiento y, en consecuencia, un nivel de vida decente. Debe tener acceso a mecanismos de aprendizaje efectivos a lo largo de su vida. Hoy es absolutamente necesario que se le permita desarrollar y construir su carrera para, luego de su culminación, recibir una pensión digna y un conjunto de servicios sociales.

Tercero. Una persona debe estar segura de que recibirá una atención médica eficaz y de alta calidad cuando lo requiera; de que el sistema de salud en cualquier caso le garantizará el acceso al nivel moderno de servicios.

Cuarto. Independientemente de los ingresos de la familia, los niños deben poder recibir una educación decente y desarrollar su potencial. Cada niño tiene este potencial.

Esta es la única forma de garantizar un desarrollo más eficaz de la economía moderna. Una economía donde las personas no son un medio, sino un fin. Y solo aquellos países que puedan avanzar en las cuatro áreas señaladas...  – no son exhaustivas, solo hablé de lo principal – en realidad, solo aquellos países que puedan avanzar en al menos estas cuatro áreas, garantizarán un desarrollo sostenible e inclusivo.

Éstos son los enfoques que subyacen a la estrategia que mi país, Rusia, también está aplicando. Nuestras prioridades se construyen en torno a una persona y su familia; están orientadas al desarrollo demográfico y a la salvación de las personas, a mejorar el bienestar de las personas y a proteger su salud. Trabajamos para crear las condiciones para un trabajo digno y eficaz y un emprendimiento exitoso, para asegurar la transformación digital como base del orden tecnológico del futuro de todo el país, y no de solo un grupo reducido de empresas.

Pretendemos concentrar los esfuerzos del Estado, las empresas, la sociedad civil en estas tareas, para construir una política presupuestaria estimulante en los próximos años.

Para lograr nuestros objetivos de desarrollo nacional, estamos abiertos a la cooperación internacional más amplia y confiamos en que la cooperación en la agenda socioeconómica mundial tendrá un impacto positivo en la atmósfera general de los asuntos mundiales. La interdependencia en la solución de los graves problemas actuales agregaría esa confianza que ahora es esencialmente importante y especialmente relevante.

Es obvio que se ha terminado la era asociada con los intentos de construir un orden mundial centralizado y unipolar. De hecho, esa era ni siquiera empezó. Sólo se hizo un intento en esta dirección. Pero eso ya pasó. Ese monopolio, simplemente por su naturaleza, contradecía la diversidad cultural e histórica de nuestra civilización.

Es obvio que se ha terminado la era asociada con los intentos de construir un orden mundial centralizado y unipolar. De hecho, esa era ni siquiera empezó. Sólo se hizo un intento en esta dirección.

La realidad es que han surgido en el mundo centros de desarrollo verdaderamente diferentes y se han declarado, con sus propios modelos, sistemas políticos e instituciones sociales diferenciadas. Y hoy es sumamente importante construir mecanismos de articulación de sus intereses para que la diversidad, la competencia natural entre polos de desarrollo no se transforme en anarquía, o en una serie de conflictos prolongados.

Para ello, entre otras cosas, tendremos que trabajar en el fortalecimiento y desarrollo de instituciones universales, que tengan la responsabilidad especial de asegurar la estabilidad y seguridad en el mundo, de desarrollar reglas de conducta en la economía global y en el comercio.

Ya he señalado más de una vez que muchas de estas instituciones están pasando hoy muy lejos de sus mejores tiempos. Hablamos constantemente de esto en varias cumbres. Estas instituciones fueron creadas, por supuesto, en una época diferente, esto es comprensible. Y puede ser incluso objetivamente difícil para ellas responder a los desafíos actuales. Pero, me gustaría enfatizar: ésta no es una razón para rechazarlas, de hecho, sin ofrecer nada a cambio. Además, estas estructuras tienen una experiencia única y un gran potencial, en gran parte no desarrollado. Ciertamente deben adaptarse cuidadosamente a las realidades modernas. Pero es demasiado pronto para tirar la Historia a la basura. Hay que trabajar con ellas, hay que usarlas.

Junto con esto, por supuesto, es importante utilizar nuevos formatos de interacción adicionales. Me refiero aquí a un fenómeno como el multilateralismo. Por supuesto, esto también se puede entender de diferentes formas y maneras. Ya sea como dando una apariencia de legitimidad a las acciones unilaterales, impulsando intereses cuando otros solo pueden asentir en aprobación. O bien como una verdadera unificación de esfuerzos de Estados soberanos para resolver problemas específicos en pos del beneficio general. En este caso, podemos hablar de la regulación de los conflictos regionales, de la creación de alianzas tecnológicas, y de muchas otras áreas, incluida la formación del transporte transfronterizo, corredores de energía, etc.

Queridos amigos, señoras y señores!

Entiendan que aquí hay un campo muy amplio para la colaboración. Estos enfoques múltiples funcionan. La práctica demuestra que funcionan. Permítanme recordarles que en el marco de, por ejemplo, el formato de Astana [3], Rusia, Irán y Turquía están haciendo mucho para estabilizar la situación en Siria y ahora están ayudando a establecer un diálogo político en este país. Por supuesto, junto con otros países. Lo hacemos juntos. Y en general, no sin éxito, quiero recalcar esto.

Rusia, Irán y Turquía están haciendo mucho para estabilizar la situación en Siria y ahora están ayudando a establecer un diálogo político en este país. Por supuesto, junto con otros países. Lo hacemos juntos. Y en general, no sin éxito, quiero recalcar esto.

Rusia ha emprendido, por ejemplo, esfuerzos activos de mediación para detener el conflicto armado en la región de Nagorno-Karabaj, en el que participaron los pueblos y Estados cercanos a nosotros, Azerbaiyán y Armenia. Al mismo tiempo, intentamos seguir los acuerdos clave alcanzados en el Grupo de Minsk de la OSCE, en particular entre sus copresidentes: Rusia, Estados Unidos y Francia. Este también es un muy buen ejemplo de cooperación.

Como saben, en noviembre se firmó una declaración trilateral de Rusia, Azerbaiyán y Armenia. Y es importante que, en general, se aplique de forma coherente. Se detuvo el derramamiento de sangre. Es lo más importante. Se logró detener el derramamiento de sangre, se logró un alto el fuego completo y comenzó el proceso de estabilización.

Ahora, la comunidad internacional – y, sin duda, los países involucrados en la resolución de la crisis – se enfrentan a la tarea de ayudar a las zonas afectadas en la solución de los problemas humanitarios relacionados con el retorno de los refugiados, con la restauración de la infraestructura destruida, con la protección y restauración de los monumentos religiosos y culturales históricos.

Otro ejemplo: me gustaría señalar el papel de Rusia, Arabia Saudita y los Estados Unidos de América, y varios otros países en la estabilización del mercado energético mundial. Este formato se ha convertido en un ejemplo productivo de interacción entre Estados con evaluaciones de procesos globales diferentes, a veces incluso completamente opuestas, con sus propias posiciones de cosmovisión.

Al mismo tiempo, por supuesto, existen problemas que afectan a todos los Estados sin excepción. Un ejemplo de ello es la cooperación en el estudio de la infección por coronavirus y la lucha contra ella. Recientemente, han aparecido algunas variedades de esta peligrosa enfermedad. Y la comunidad mundial debería crear las condiciones para que científicos y especialistas trabajen juntos para comprender por qué y cómo, por ejemplo, se produce la mutación del coronavirus, cómo se diferencian las diferentes cepas entre sí. Y por supuesto, es necesario coordinar los esfuerzos de todo el mundo, a lo que insta el Secretario General de la ONU, a lo que nos dirigimos en la cumbre del G20 no hace tanto tiempo. Es necesario unir y coordinar los esfuerzos del conjunto mundial en la lucha contra la propagación de la enfermedad y aumentar la disponibilidad de las vacunas que ahora son tan necesarias contra el coronavirus... Es necesario brindar asistencia a los Estados que necesitan apoyo, incluidos los africanos. Me refiero a aumentar el volumen de pruebas y vacunaciones. Vemos que la vacunación masiva está disponible hoy, en primer lugar, para los ciudadanos de los países desarrollados, mientras que cientos de millones de personas en el planeta se ven privadas incluso de la esperanza de esa protección. En la práctica, tal desigualdad puede significar una amenaza común, porque, y es bien sabido, se ha dicho muchas veces, la epidemia se prolongará y sus focos incontrolados persistirán. Una epidemia no tiene fronteras.

No hay límites para las infecciones y las pandemias. Por lo tanto, debemos aprender las lecciones de la situación actual y proponer medidas destinadas a aumentar la eficiencia del sistema para monitorear la aparición de enfermedades similares en el mundo y el desarrollo de tales situaciones.

Otra área importante donde la coordinación de nuestro trabajo es necesaria – de hecho, se necesita la coordinación del trabajo de toda la comunidad mundial – es la preservación del clima y la naturaleza de nuestro planeta. Tampoco diré nada nuevo aquí.

Solo juntos podremos avanzar en la solución de problemas tan graves como el calentamiento global, la reducción de los recursos forestales, la pérdida de biodiversidad, el aumento de desechos, la contaminación plástica del océano, etc., y para encontrar un equilibrio óptimo entre los intereses del desarrollo económico y la conservación del medio ambiente para generaciones actuales y futuras ...

¡Estimados participantes del foro! ¡Queridos amigos!

Es muy importante evaluar honestamente la situación, y no enfocarse en problemas imaginarios sino en problemas globales reales.

Todos sabemos que la competencia, la rivalidad entre países en la Historia mundial no se ha detenido, no se detiene y nunca se detendrá. Y las contradicciones, los choques de intereses, son también algo natural para un organismo tan complejo como la civilización humana. Sin embargo, en los períodos de inflexión, esto no interfirió, sino que, por el contrario, animó a unir esfuerzos en las áreas más importantes y verdaderamente fatídicas. Y me parece que ahora estamos precisamente en un período así.

Es muy importante evaluar honestamente la situación, y no enfocarse en problemas imaginarios sino en problemas globales reales, en eliminar desequilibrios que son críticos para toda la comunidad mundial. Y luego, estoy seguro, podremos lograr el éxito, para responder adecuadamente a los desafíos de la tercera década del siglo XXI.

*********************

----------------------

NOTAS
1)- Fuente original: https://www.elpaisdigital.com.ar/contenido/discurso-completo-de-putin-en-davos/29854 -
Ver también: https://youtu.be/P80Dh7_oBLg (traducc.simultánea) -
https://youtu.be/SPmNXLPd4KI (Noticiero)
https://youtu.be/6hhzrIZ4G2s (Con subtítulos)

2)- Se refiere a Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial.

3)- Se refiere a la Declaración de Astana cuyo objetivo es lograr una mayor inversión en atención primaria de la salud, con el fin de alcanzar una cobertura universal de salud. (Astana es la capital de Kazajistán).

jueves, 28 de enero de 2021

¿VAMOS A LA GUERRA CONTRA IRÁN?

Mi padre tenía un dicho: 
"El único conflicto peor que uno intencional, 
es un conflicto imprevisto."

Israel, como nación soberana, puede determinar por si misma
qué es lo que está en sus intereses y qué es lo que decide
hacer con Irán o con cualquier otro... Si el gobierno de
Netanyahu decide un curso de acción distinto al que estamos
siguiendo ahora, tiene el derecho soberano de hacerlo.
Joe Biden [1]

De la presidencia de Donald Trump se pueden decir muchas cosas pero entre ellas hay un dato que nadie puede discutir: por primera vez en muchos años, durante sus cuatro años de presidencia (2017-2021) Estados Unidos no emprendió ninguna guerra nueva. De hecho, Trump fue el primer presidente norteamericano desde 1980 que no inició una guerra durante su primer mandato. [2] 

Lamentablemente parecería ser que, con Joe Biden, es posible que eso cambie. Al armar al equipo que lo acompañará en su gestión, ha designado en una serie de puestos clave a varias personalidades probablemente bastante alineadas con la idea de volver a poner a Irán bajo presión a fin de aliviar la situación israelí para cuya dirigencia política Irán es, desde hace mucho tiempo, el enemigo principal a neutralizar. En todo caso, con estos nombramientos parecería confirmarse la gran influencia del lobby israelí sobre la política de los EE.UU., oportunamente descripta por los profesores John Mearsheimer y Stephen Walt de la Universidad de Chicago y de Harvard respectivamente. [3]   

Tanto es así que, según Jakob Kornbluh de la publicación Forward, en círculos de Twitter afines a la colectividad circuló la broma que, con Biden, en el Ala Oeste de la Casa Blanca [4] habría ya suficientes personas para constituir un minyán. [5] En las áreas de Relaciones Exteriores, seguridad – interna,  externa y cibernética – más otros puestos-clave, Biden ha nombrado a las siguientes personas. [6]

Ronald Klain, jefe de gabinete

Tuvo el mismo puesto para Biden cuando éste fue vicepresidente de Obama. Ha mantenido lazos con la sinagoga de su infancia en Indianápolis, donde estudió la Torá para su bar mitzvah, y ha hablado sobre su compromiso de criar niños según su religión.
No es el único miembro de la colectividad que ha ocupado el puesto. Josh Bolten fue jefe de gabinete de George W. Bush. Rahm Emanuel y Jack Lew lo fueron bajo el gobierno de Obama.

Anthony Blinken, Secretario de Estado

Diplomático, viejo asesor del actual presidente, es hijastro de Samuel Pisar un sobreviviente del Holocausto. Dijo al ser confirmado en su cargo que consultará con Israel sobre la política de EE.UU. con Irán ya que desea que Norteamérica vuelva al acuerdo nuclear con los iraníes.
Dan Shapiro, el embajador de EE.UU. en Israel bajo Obama y asesor de Biden durante décadas, dijo que Blinken goza de "la total y completa confianza del presidente".

Janet Yellen, secretaria del Tesoro

Con 74 años, nacida y criada en una familia judía de Brooklin, Yellen fue la primera mujer presidenta de la Reserva Federal. Ahora ha sido nombrada para ser la primera mujer secretaria del Tesoro. Fue blanco de ataques de carácter antisemita durante la campaña de Trump en 2016 junto con George Soros y Lloyd Blankfein  el CEO de Goldman Sachs. 

Merrick Garland, procurador general (Ministro de Justicia)

En su discurso de aceptación del cargo tras ser nominado, afirmó que sus abuelos emigraron a los Estados Unidos huyendo del antisemitismo en Europa. Jonathan Greenblatt, CEO de la Liga Anti-Difamación (ADL) [7] dijo que espera ver a Garland abordar problemas como "...el aumento de los delitos de odio, el extremismo doméstico violento y el imperativo de la justicia racial"

Alejandro Mayorkas, Secretario de Seguridad Nacional

Nacido en Cuba, su padre fue un sefaradí cubano y su madre una sobreviviente del Holocausto. La familia Mayorkas emigró de Cuba a los EE.UU. luego de la toma del poder por Fidel Castro.  Fue subsecretario de esa misma cartera durante la gestión de Obama, trabajando junto con Jonathan Greenblat de la ADL organización de la cual fue voluntario. Con frecuencia se ha dedicado a los problemas de su comunidad en los EE.UU. 

Avril Haines, directora de Inteligencia Nacional

Según la información disponible, Biden la considera para el cargo de Subdirectora de la CIA, un puesto que ya tuvo bajo Obama. Es hija de la pintora Adrian Rappin (seudónimo de Adrienne Rapaport) y se identifica como israelí.

Wendy Sherman, subsecretaria de estado

Sherman fue la negociadora principal para el acuerdo nuclear de Irán de 2015 y tomó la iniciativa en la defensa del acuerdo con las colectividades y comunidades pro-Israel. Más tarde describió las tensiones con Israel y algunos grupos de la colectividad estadounidenses sobre el acuerdo como algo "muy, muy doloroso". Participó en el ajuste de la plataforma del Partido Demócrata a las líneas pro-Israelíes.

Rachel L. Levine

Pediatra y política transgénero. Creció en un hogar ortodoxo y concurriendo a una escuela hebrea. Se graduó en Harward y en la escuela de Medicina de la Universidad de Tulane. Fue secretaria de salud del Estado de Pennsylvania y sería la primera persona abiertamente trans nominada para ocupar un cargo que requiere la aprobación del Senado norteamericano.   

Eric Lander, director de Políticas de la Oficina de Ciencia y Tecnología

Es un conocido genetista. Afirmó admirar a James Watson aunque también declaró que había sido objeto de comentarios antisemitas de parte del descubridor del ADN. Se espera que sea un asesor crítico para Biden en materias tales como el coronavirus y el cambio climático, entre otras cuestiones

Anne Neuberger, directora de ciberseguridad de la Agencia Nacional de Seguridad

Originaria de Brooklin, profesa la fe judía ortodoxa. Ha trabajado desde 2009 en esa misma Agencia; NSA por sus siglas en inglés (National Security Agency). Colaboró en el establecimiento del Comando Cibernético de EE. UU. Sus parientes George y Renne Karfunkel, estuvieron en el avión secuestrado y recuperado por comandos israelíes en Entebbe, Uganda en 1976.

David Cohen, director adjunto de la CIA

Le adjudicaron el mismo puesto que tuvo bajo la presidencia de Obama. Es considerado un especialista en las cuestiones con Irán y ha estado dedicado durante mucho tiempo a los problemas israelíes.
Lo llaman "el gurú de las sanciones" por su experiencia en inteligencia financiera y terrorismo.

...................

Sea como fuere que se quieran interpretar estos nombramientos, no es nada aventurado prever que, bajo la administración Biden, la política exterior norteamericana estará fuertemente orientada a apoyar a Israel y a la política israelí en Medio Oriente.

Confirma la posible presión en este sentido el hecho que la influencia de los intereses israelíes sobre la política norteamericana puede no provenir exclusivamente de los nombrados. Hay varias otras personas de la colectividad que también pueden tener una dosis nada despreciable de influencia.

Por de pronto, el marido de la vicepresidente Kamala Harris, Doug Emhoff, ya es conocido entre sus amigos como "the second Mensch", una designación terminada en yiddish por "segundo caballero". Según su amigo David Lash, [8] Emhoff le habría manifestado que sus parientes están "kvelling", agregando Lash por su parte que "Yo también estoy kvelling. Mi familia está kvelling. Estamos entusiasmados con que este tipo magnífico al que conocemos y que es judío, se halle al borde de algo monumental." [9]    

Pero no es solo la vicepresidenta la que tiene estrechos contactos con la colectividad. El propio Joe Biden – al igual que Donald Trump y Bill Clinton – los tiene también. Los tres hijos de Joe Biden, Beau, Hunter, y Ashley, se casaron con parejas de "la tribu", tal como lo expresa con humor Irene Katz Connely en un interesante artículo. [10] 

En 2002 Beau Biden se casó con Hallie Olivere, una joven de "la tribu", con la que tuvo una hija y un hijo: Natalie Biden y Robert Hunter Biden II.  Beau Biden moriría de cáncer cerebral en 2015 y luego del fallecimiento, su hermano Hunter y Hallie establecieron una relación pero terminaron cortándola en 2019. En Mayo de ese año Hunter conoció a la cineasta sudafricana Melissa Cohen con la que se comprometió apenas unas semanas más tarde. Antes de casarse, Hunter se hizo tatuar la palabra "Shalom" con letras hebreas sobre su bíceps para igualar el mismo tatuaje que tenía su prometida. [11] En Abril 2020 la pareja tuvo un hijo.

Ashley Biden, la única hija de Biden, contrajo matrimonio con Howard Klein, un médico de Philadelphia en 2012. El casamiento de esta pareja fue algo un poco complejo pues incluyó una ceremonia mixta judeo-católica y una recepción durante la cual Joe Biden bailó la "hora", el tradicional baile de casamiento de la colectividad. [12]


 ..............................

Todos estos vínculos, directos e indirectos, de los Biden con un lobby cuyo principal objetivo en el pasado ha sido orientar la política exterior norteamericana hacia una estrategia de apoyo casi incondicional al Estado de Israel es un dato que no puede pasarse por alto. En política – y sobre todo en política internacional – existe la regla que dice que los aliados se adquieren con beneficio de inventario. Vale decir: cuando se acepta un aliado, automáticamente se aceptan como enemigos propios los enemigos de ese aliado. Y es inocultable que, en la actualidad, tanto en Israel como en las comunidades de la diáspora, desde hace ya muchos años los israelíes consideran a Irán como el enemigo principal a neutralizar.  

Los compromisos de Biden al asumir el cargo de presidente, en un momento de gran inestabilidad global – no solo por la pandemia sino también por toda una serie de cuestiones económicas, políticas y sociales, tanto dentro como fuera de los EE.UU. – constituyen en este momento el equivalente a la proverbial escena del personaje que está sentado sobre un barril de pólvora y no tiene mejor idea que ponerse a jugar con fósforos. 

No hay que ser ningún vidente para vaticinar que una presión excesiva o una agresión manifiesta contra Irán puede desencadenar un tremendo conflicto armado. Y tampoco hay que ser un agorero profesional para afirmar que nadie en todo el mundo puede predecir en qué terminaría una guerra a gran escala en Medio Oriente. Esas guerras, al igual que muchas otras – como por ejemplo la de Corea, o la de Vietnam – han empezado todas como, supuestamente, meras "acciones policiales" y terminaron en desastres que duraron años con miles de muertos.

Netanyahu hace años que empuja y presiona para llevar el conflicto con Irán a un nivel de decisión final. Toda la política exterior israelí está orientada a culpar a Irán de cuanto atentado terrorista ocurre en el mundo. Lo hemos comprobado aquí con el caso de la AMIA. El problema está en que es muy difícil – por decir lo menos – que una guerra desencadenada eventualmente en Medio Oriente quede confinada a lo regional. Hay demasiados intereses cruzados en la región que involucran a las tres grandes potencias actuales: EE.UU., Rusia y China. Incluso la posición de Arabia Saudita no puede darse por sentada. No en vano se dice que Lawrence de Arabia comentó en cierta oportunidad en rueda de amigos: "un árabe no se vende; pero si está muy enojado, se puede alquilar". 

La gente que ha nombrado Biden y con la que se rodea no parece en absoluto refractaria a la estrategia de seguir presionando a Irán. El peligro es que, con una estrategia mal manejada o mal diseñada, no es imposible que un conflicto fuera de control en Medio Oriente se convierta en un incendio que, al propagarse, adquiera las proporciones de una Tercera Guerra Mundial. 

Por supuesto, no es cuestión de volverse histérico y salir corriendo ahora mismo a llamar a los bomberos. Pero sepamos que el riesgo de incendio existe. 

Y solo Dios sabe hasta dónde podrían llegar las chispas de un fuego como ése.

*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*

----------------------------------
NOTAS

1)- A)https://www.washingtonpost.com/politics/joe-biden-unspools-an-endless-supply-of-biden-isms-on-the-campaign-trail/2020/01/24/475033b4-3eba-11ea-b90d-5652806c3b3a_story.html
B) https://slate.com/news-and-politics/2009/09/introducing-bidenisms.html

2)- Cf. https://www.elmundo.es/internacional/2020/09/09/5f592bd9fc6c837b3c8b45b5.html

3)-  J.Mearsheimer y S.Walt, "El lobby israelí y la política exterior estadounidense
      Cf. https://drive.google.com/file/d/0B6QXUcoelzmpbFZsbElsZnNRd2c/view   (en castellano)
      Ed. Harvard University - John F. Kennedy School of Government - Faculty 
      Research Working Paper Series - Marzo 2006 - RWP06-011

4)- El Ala Oeste de la Casa Blanca alberga las oficinas del presidente de los EE.UU. Allí es donde está la Oficina Oval, la Sala del Gabinete, la Sala de Situación, y la Sala Roosevelt.

5)- Un minyán en ciertas ceremonias religiosas judías es el quórum mínimo de 10 personas adultas requeridas para la ceremonia. La actividad más común que requiere un minyán es una oración en público. 

6)- Fuentes principales:
The Times Of Israel - https://www.timesofisrael.com/all-the-jews-biden-has-tapped-for-top-roles-in-his-new-administration/
Jakob Kornbluh en Forward.com: https://forward.com/news/462330/enough-for-a-minyan-a-jewish-whos-who-of-bidens-cabinet-to-be/
Caminos Religiosos: https://www.caminosreligiosos.com/funcionarios-judios-eligio-biden-para-gobierno-n-1632119.html   (consultadas el 22/01/2021) 

7)-  La Liga Anti-Difamación (ADL = Anti-Difamation League) es una organización fundada por la organización B'nai B'rith (= "Hijos de la Alianza") en los Estados Unidos, destinada a responder a lo que se consideran difamaciones del pueblo judío.
Página web principal https://www.adl.org/ (en inglés)
Ver también:  https://es.wikipedia.org/wiki/Liga_Antidifamaci%C3%B3n 

8)- "Mensch" en yiddish significa "hombre", al igual que la palabra alemana homónima sólo que en alemán tiene un significado completamente genérico, como "ser humano" y no tanto como "varón" (que en alemán sería "Mann"). A su vez "kvelling" es la versión anglicada del yiddish "kveln" que significa "estar encantado" o "efusivamente entusiasmado". Se emplea para describir la actitud de las personas que no pueden parar de decir cosas positivas de alguien de quien están orgullosas.

9)- Ver artículo de  Danielle Berrin en:
https://forward.com/news/453076/to-his-friends-doug-emhoff-poised-to-be-second-gentleman-is-already-second/?utm_source=PostUp&utm_medium=email&utm_campaign=Saturday+Newsletter+RSS_clone&utm_maildate=08%2F22%2F2020

10)-  Cf. Irene Katz Connely en: https://forward.com/news/453023/joe-bidens-jewish-relatives-everything-to-know/

11)- "Shalom" significa "paz" (entre otras cosas) en hebreo.  Los tatuajes en letras hebreas son bastante populares en ciertos círculos. 

Cf. https://www.lefrontal.com/es/tatuajes-hebreos-modelos-con-letras-judias  

12)- https://people.com/celebrity/joe-bidens-daughter-ashley-wedding-pictures/