lunes, 29 de mayo de 2017

TENEMBAUM Y EL DESFILE

Y, si llueve en tu desfile,
mira hacia arriba más que hacia abajo.
Sin la lluvia no existiría el arcoiris.
Gilbert K. Chesterton


Parece que el desfile militar del sábado pasado para conmemorar el 25 de mayo sacó de las casillas a algunos que sienten convulsiones de horror y espasmos de terror con solo ver un uniforme militar.

Empezando por doña Julia Mengolini que publicó sus "escalofríos" por twitter comentando:
No se ustedes pero a mí los aviones de combate sobrevolando la ciudad me da muy '55. Escalofríos. [1]  y siguiendo por Griselda Siciliani que lo manifestó en clave de pregunta: Todo bien con las tradiciones pero ésto no lo entiendo … Militares marchando ¿? [2]

Aparentemente las dos damas tienen problemas de comprensión. ¿Qué temía la Mengolini? ¿Que los escasos aviones que le quedan a nuestra Fuerza Aérea fueran a bombardear la Casa Rosada o a la Quinta de Olivos para matar al Mauri? ¿No se le ocurrió pensar que a lo mejor ni tenían con qué hacerlo? Querida Julia: ¿todavía no te diste cuenta de que nuestras Fuerzas Armadas están completamente desmanteladas? Esos aviones a lo mejor apenas si pudieron cargar los tanques de nafta para despegar en absoluto. Y ¿qué le resulta tan difícil de entender a la Siciliani? ¿Que los militares marchen? Y, sí; a veces suelen hacerlo. A veces lo hacen para ostentar lo que tienen, por ejemplo como lo hicieron los rusos – el 9 de mayo de 2017 apenas 16 días antes de nuestro desfile – para conmemorar su victoria sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial:


Y nadie les dijo nada. Aun cuando quedan muchos que todavía sienten escalofríos (de verdad) cuando escuchan el ruido de aviones militares sobrevolando las ciudades europeas y también hay todavía algunos millones de personas que no se sienten para nada cómodas con la idea de un ejército ruso de esa envergadura marchando por las calles. Especialmente cientos de miles de mujeres violadas por la soldadesca soviética que hoy son abuelas. Es decir: las que sobrevivieron. Pero, en fin. En su momento eso fue para aplastar a Alemania y, para eso, incluso hoy todo estaría permitido y tolerado.

Porque ésa es un poco la idea central del periodista Ernesto Tenembaum quien, subiéndose al comentario de la Siciliani, opinó en un artículo del diario Infobae que "... el desfile militar del sábado fue insensible e irrespetuoso." [3] Instrúyanse ustedes, estimados lectores: soldados argentinos desfilando un 25 de mayo por la Avenida Libertador es un espectáculo "insensible e irrespetuoso" según el canon políticamente correcto tenembauense.

¿Por qué? ¡Ah mis queridos lectores; buena pregunta! Lo crean ustedes o no, la razón por la cual los tenembaums despotrican contra el desfile argentino del sábado es más o menos la misma por la cual los mismos tenembaums se callaron la boca ante el desfile ruso. Los rusos vencieron a los alemanes que, como todo el mundo sabe, eran malos, pero tan malos que peores ya no podían ser. Digamos que eran algo así como la quintaesencia de la maldad, el summum malum de la Historia, y tanto es así que hasta hoy hay que vigilarlos muy de cerca (pregúntenle a la Merkel y a la NSA norteamericana) porque en cualquier momento les brota esa semillita de maldad y hasta son capaces de ponerse a desfilar a paso de ganso.

Pueden ustedes no creerme. No me voy a enojar por eso. Pero vean qué escribió nuestro Tenembaum para de alguna manera justificar su exabrupto inicial:
"Mucho antes de que se discutiera si fueron o no treinta mil los desaparecidos, el mundo entero debatió si los judíos asesinados durante el holocausto fueron o no seis millones. No hay una investigación histórica concluyente que determine un número exacto de víctimas." [4]
Ernesto, Ernestito, tené cuidado. Te vas a meter en líos. Acordate de lo que te digo. Si seguís concediendo que "no hay una investigación histórica concluyente" que determine la validez de los 6 millones vas a terminar desfilando junto a Norman Finkelstein que se animó a proferir la blasfemia que, para realmente aprender algo del holocausto, "... hay que reducir sus dimensiones físicas y agrandar sus dimensiones morales." [5] Desde entonces a Norman lo llaman "un judío que se odia a sí mismo".

Pero el tema de los 6 millones, o los 30.000 nuestros últimamente impuestos por ley (al igual que los 6 millones en varios países), es solo el preámbulo. Porque, luego de un excurso por Wagner, Richard Strauss, Baremboim, Zubin Metah (sic) y la música en Israel, llegamos por fin al meollo de la cuestión.  La cuestión, según Tenembaum es que lo central de todo el asunto es el dolor de las víctimas:
"Pero, en el medio de todo esto, están las víctimas, su dolor lacerante que, por momentos, produce consecuencias autoritarias: de eso no se habla, eso no se discute, eso no se mira, no se escucha, no se toca." [6]
Y, tanto como para suavizar un poco lo de las "consecuencias autoritarias" un poco más adelante agrega:
"No se trata de prohibir nada a nadie pero a veces, aunque parezca contranatura, el poder debe tener corazón. Y eso no es lo que ocurrió el sábado." [7]
En primer lugar no entiendo muy bien cómo es eso de "no prohibir nada a nadie" y al mismo tiempo establecer que "... de eso no se habla, eso no se discute, eso no se mira, no se escucha, no se toca." Cómo se logra eso último sin prohibirle "nada a nadie" me queda medio oscuro. Pero está bien, vaya y pase.

En segundo lugar, tampoco entiendo demasiado bien por qué un poder con corazón debe parecer "contranatura". A mí no me parece para nada antinatural un poder con corazón, con empatía, con solidaridad, con piedad, con comprensión y compasión. Al contrario. Lo que sucede es que, como lo señaló en su momento Max Weber, en materia política a veces se contrapone la ética de la convicción con la ética de la responsabilidad. [8] Pero posiblemente eso y sus consecuencias ya son algo demasiado complicado para que los tenembaums lo entiendan.

Y menos todavía entiendo por qué el dolor de las víctimas tiene que ser la piedra sacrificial sagrada sobre la cual hay que inmolar nada menos que a la Verdad. Porque si sobre el altar al dolor de las víctimas sacrificamos siempre a la Verdad, lo que obtendremos al final es tan solo mucho dolor y una gran Mentira. Una gran Mentira que, para colmo, no sirve para calmar ningún dolor. Lo lamento mucho por los tenenbaums, pero eso no lo debemos aceptar. Quienes todavía creemos en Alguien que dijo "yo soy el Camino, la Verdad y la Vida", sabemos que a la Vida no se llega por el camino de la mentira. Quienes no están dispuestos a recorrer el Camino correcto ya están muertos antes de morir porque a la Vida se llega por el Camino de la Verdad.

Y en tren de mentiras acaso convenga señalar que Tenembaum sostiene que quienes tenemos más de 50 años podemos recordar los desfiles militares de nuestra infancia pero que esos desfiles "... desde 1983 no se realizaban". [9] Sencillamente no es cierto. Un solo dato: en mayo de 2010 bajo la presidencia de Cristina Fernandez de Kirchner tuvo lugar el desfile del bicentenario.


Que yo recuerde, en esa ocasión Ernesto Tenembaum no dijo ni "mu". Y corríjanme si me equivoco.

Ahora, eso sí, esta vez el bueno de Ernesto se siente obligado a reprocharle a los organizadores del desfile (léase al gobierno de Macri) que no hayan rendido la debida pleitesía a los ídolos que adoran los tenembaums. Y para marcar su cancha se pregunta:
"¿Hubo un minuto de silencio por los desaparecidos? ¿Hubo alguna expresión de autocrítica por lo que ocurrió? ¿Hubo un cartel que dijera Nunca Más en medio de las trompetas? ¿En qué momento del desfile se pudo apreciar que las Fuerzas Armadas registraron que algo pasó, al menos para serenar cualquier duda?" [10]

Quizás alguien debería responderle.

No, no hubo un minuto de silencio por los desaparecidos. Tampoco hubo un minuto de silencio por los argentinos que asesinó el terrorismo subversivo. Quizás sería necesario aclararle a los tenembaums que el desfile fue en conmemoración del 25 de Mayo y no en conmemoración de las operaciones guerrilleras y antiguerrileras de los años '70 del siglo pasado.

La autocrítica se realizó cientos de veces, incluso por imposición de los otrora guerrilleros terroristas devenidos en funcionarios públicos. La pretensión de perpetuar la práctica de la autocrítica como ritual obligatorio en todo acto público ya no sería autocrítica sino autoflagelación. Y, aunque le disguste a los tenembaums, la Argentina no está poblada por masoquistas.

No, no hubo un cartel que dijera Nunca Más. Y no lo hubo porque ese cartel fue usado tantas veces que ya es ilegible de tan gastado que está. Lo que sí vimos es un cartel exigiendo la libertad del teniente coronel Emilio Guillermo Nani, preso por... bueno, hasta el día de hoy nadie sabe exactamente por qué. Pero claro, eso a los tenembaums no les importa. Aunque eso no es lo importante. Lo importante es que los tenembaums no quieren que a nosotros nos importe.

El momento del desfile en que se pudo apreciar que las Fuerzas Armadas registraron que algo pasó, al menos para serenar cualquier duda, fue cuando desfilaron los combatientes de Malvinas. De repente pudimos ver que esos combatientes existen y son capaces de desfilar hasta con muletas. Si fuera por los tenembaums seguirían negados, ocultados e innombrados porque, al verlos desfilar, solo los tenembaums pueden afirmar la idiotez de pretender que no saben para qué sirve el Ejército.

Pero nuestro periodista no se da por vencido y sigue preguntando
"¿Qué quiere decir ese silencio? ¿Que repudiar la represión ilegal es aún un tema conflictivo para la familia militar? ¿Y entonces? ¿Qué estamos festejando? ¿Cambiaron o no cambiaron? En síntesis: ¿no hay motivos para sentirse incómodo ante ese símbolo polémico, manejado de manera tan frívola por el Gobierno?"
¿Que significa el silencio? Nada en especial mi querido Ernesto. Simplemente  significa que tenemos las pelópidas llenas del tema. No es un tema conflictivo ni para nosotros ni para la enorme mayoría de los militares que saben muy bien qué fue lo que se hizo bien, qué fue lo que se hizo mal y que fue lo que no se hizo y se debería haber hecho. En cuanto a ¿qué festejamos el sábado pasado? Pues casualmente otro aniversario del 25 de mayo que, para millones de argentinos, es el Día de la Patria.  Quizás no sea así para los tenembaums pero ¡qué le vamos a hacer!

No mi estimado, no hay por qué sentirse incómodo. Un desfile es un desfile y, tratándose de tropa propia, solo puede constituir un "símbolo polémico" para quienes todavía sufren de paranoia por cosas que ocurrieron hace casi medio siglo atrás. Y la manera en que este gobierno manejó el desfile no habrá sido precisamente brillante ni mucho menos [11], pero a mí me pareció bastante más respetuoso que las batucadas organizadas y hasta bailadas por una presidente con ganas de dar una imagen "nacional y popular" sin conseguirlo más allá de la vulgaridad.


 Pero Tenembaum insiste: 
"En este contexto, es muy lógico que muchos argentinos se sientan tan incómodos frente al desfile como se sintieron insultados por la designación de César Milani al frente del Ejército o indignados ante el escándalo de Sueños Compartidos. No se trata, una vez más, de ser kirchnerista o antikirchnerista: el bien y el mal muchas veces están por encima de esas categorías tan efímeras." [12]
¡Por fin podemos coincidir en algo! Realmente: no se trata de ser kirchneristas o antikirchneristas.  Eso es lo de menos. Dentro de muy pocos años esas dos categorías van a resultar tan obsoletas como lo serían hoy las de los antipersonalistas de Alvear y los personalistas de Yrigoyen. Decididamente y sin duda alguna: el bien y el mal están por encima de las categorías efímeras.

Pero lamentablemente para los tenembaums, el bien está del lado de la Verdad, más allá del dolor de las víctimas, y el mal está del lado de la Mentira, a pesar del reiterado, constante y contumaz intento de institucionalizar el lloriqueo permanente que, al final del día, se cotiza bastante bien en el mercado de las indemnizaciones donde terminan convergiendo las víctimas y los administradores de la venganza.

Una venganza que los tenembaums van a seguir llamando "justicia".

Pero eso es porque la Verdad los asusta

O no les conviene.



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NOTAS:
1. Cf. http://www.perfil.com/actualidad/el-paso-en-falso-de-julia-mengolini-los-aviones-de-combate-sobrevolando-me-da-muy-55.phtml
2)- 🤔pic.twitter.com/WMW1Lo8gsj - Cfr. http://www.infobae.com/politica/2017/05/29/griselda-siciliani-y-el-desfile-del-como-si-nada-hubiera-pasado/
3)- http://www.infobae.com/politica/2017/05/29/griselda-siciliani-y-el-desfile-del-como-si-nada-hubiera-pasado/
4)- Infobae Op.Cit.
5)- Finkelstein, Normal "La Industria del Holocausto", Introducción,  Pág. 10 https://drive.google.com/file/d/0B6QXUcoelzmpb3BlNndLN3hJeGc/edit
6)- Infobae Op.Cit.
7)- Infobae Op.Cit.
8)- Weber, Max "La Política Como Profesión ", pág. 69, Cf. https://drive.google.com/file/d/0B6QXUcoelzmpeVkteHAwMkxya2M/edit
9)- Infobae Op.Cit.
10)- Infobae Op.Cit.
11)- Lo del cartel de fondo con la leyenda alusiva al 25 de Mayo de 1816 fue simplemente algo desastroso. 12)- Infobae Op.Cit.



domingo, 21 de mayo de 2017

TEORÍA DE GÉNERO

Género tienen la ropa y los sustantivos
Los seres humanos tenemos sexo.

De jóvenes y "jóvenas"...

Hacia mediados de Abril pasado, cuando María Cecilia Velázquez se hizo cargo del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Cruz, la flamante ministro no tuvo mejor idea que dirigirse a su audiencia diciendo: "...A los jóvenes y a las jóvenas,... estee.. si así se dice, o con una arroba como solemos decir nosotros para ponerle perspectiva de género...".


Detengámonos un poco. Esta mujer no es la chica de la limpieza, que es trabajadora, simpática y una joya de persona pero que, por esas cosas de la vida y las injusticias vigentes, apenas si pudo cursar una primaria mal enseñada. Esta mujer está al frente de un ministerio provincial. Al frente del Ministerio de Educación, para ser más precisos. Eso significa que, si usted o yo, querido lector, viviéramos en Santa Cruz, esta persona podría decidir cómo serán educados nuestros hijos. Y, claro, también nuestras hijas "jóvenas".

... a caballeros y "caballeras".

Por de pronto se me ocurriría preguntar: ¿Por qué las feministas se colocan siempre en segundo lugar? Todos y todas. Chicos y chicas. Alumnos y alumnas. Y ahora "jóvenes y jóvenas". ¿Qué les pasa con esa manía de pelearse constante e histéricamente por el primer plano pero auto-referenciarse siempre en el segundo? ¿Qué es lo que lleva a estas personas a tratar de llamar la atención a cualquier precio – en algunos casos incluso recurriendo al exhibicionismo de desnudarse en público – y luego conformarse discretamente con segundos lugares a la hora de las salutaciones y las enumeraciones? Hace ya un buen tiempo atrás, a mí me enseñaron que en todo discurso la salutación al público en general se debía dirigir a "damas y caballeros", o bien – con menos acartonada solemnidad – simplemente a "señoras y señores". Pero nunca al revés.  

Pues ahora parecería ser que lo correcto vendría a ser algo así como "damos y damas", o bien "caballeros y caballeras", o incluso "señores y señoras" siendo esto último tan solo un poco menos ridículo pero igual de maleducado; aun cuando quizás más ajustado a la moda de la "perspectiva de género".

¿Qué cuernos es, al fin y al cabo, esta perspectiva de género?

Perspectiva de género

Cuando uno estudia detenidamente los argumentos y la literatura existente alrededor de la teoría de género, la primera reacción espontánea de cualquier persona sana y normal es tomar todo en solfa y hacer la caricatura de las docenas de ridiculeces que contiene. Sin embargo, por más graciosa que pueda resultar esa clase de análisis crítico, creo que ese enfoque, si no incorpora otros elementos más contundentes, está mal y hasta es peligroso.

Está mal porque los argumentos que sustentan la teoría de género son tan retorcidamente complejos que cualquier intento de tomarlos a la chacota le otorga a los defensores de la teoría la posibilidad de acusar al crítico de falta de seriedad y hasta de falta de los conocimientos necesarios para hablar del tema en absoluto. Y es peligroso porque, a falta de una crítica formal y exhaustiva – que no necesariamente tiene que excluir el humor y la exposición del ridículo – la "perspectiva de género" puede seguir siendo vendida como algo serio y hasta "científicamente demostrado". Algo que no es de manera alguna pero que, así considerada, puede convertirse en la ideología con la que se pretenderá adoctrinar a nuestras hijas y a nuestros hijos.

El argumento central

El argumento básico de la teoría de género subraya el hecho que en algunas personas existe una discordancia entre el "sexo psicológico" y el "sexo biológico". En la argumentación de quienes sostienen la teoría:
... el sexo psicológico o sexo cerebral (el sexo de la persona), no coincide con el sexo de cromosomas, genitales y cuerpo (ni con el sexo social), sino que es del otro sexo. Es una cuestión de identidad sexual, qué es la persona, cuál es su sexo psicológico, cómo se siente... [1]

Nótese como ya, sutilmente, el "sexo psicológico o sexo cerebral" está indicado como "el sexo de la persona". O sea que ya de entrada, aun antes de entrar en cualquier clase de demostración, directamente y como una especie de petición de principio, declaramos que el sexo de la persona es el "sexo psicológico" o "cerebral".
 
Un poco más adelante esto queda manifestado en forma taxativa y explícita – e insisto: antes de cualquier demostración al respecto.

No es que las personas transexuales "quieran" ser mujeres (u hombres), es que lo son, su sexo cerebral (su verdadero sexo) es ése, así se sienten y así son, y necesitan adecuar (en mayor o menor grado) su cuerpo a su sexo psicológico (su identidad sexual)... Una mujer transexual es una mujer, una hembra humana, que ha nacido con cromosomas, genitales y cuerpo masculinos. Un hombre transexual es un hombre, un macho humano, que ha nacido con cromosomas, genitales y cuerpo femeninos. [2] (El resaltado es mío)

O sea que los cromosomas, los genitales y el cuerpo en general no cuentan. Lo que decide es el "sexo psicológico", que es "el verdadero" sexo que la persona "siente".

El sexo "verdadero"

La primera pregunta que a uno se le ocurre es "¿Verdadero? ¿Por qué"? ¿Por qué lo que una persona dice que SIENTE ha de ser más "verdadero" que lo que esa persona objetivamente ES? Don Juan tiene el par cromosómico 23 en XY, posee barba, pene, testículos y una musculatura de fisicoculturista; pero él dice que "se siente" mujer. ¿Tengo que considerarlo Doña Juana por eso? ¿Lo incluyo dentro del equipo de hockey femenino? En el club, ¿lo mando a cambiarse al vestuario de las mujeres? Cuando va al médico, ¿va al ginecólogo? Se pueden hacer mil preguntas para poner de relieve lo ridículo y absolutamente insostenible de la tesis.

Además, en materia de sexo, si hay una discordancia entre lo biológico y lo psicológico, la probabilidad de que exista una disfunción biológica es por lo menos igual a la probabilidad de que exista una disfunción psicológica. Lo que sucede es que la disfunción biológica puede llegar a ser muy difícil de detectar aunque más no sea porque "Cerca de 6.500 genes humanos codificadores de proteínas, reaccionan diferente en el sexo masculino y femenino." [3]. 

La definición del "verdadero" sexo como un "sentimiento psicológico" es, en el mejor de los casos, tan solo una suposición a demostrar; una teoría que se vuelve tanto más improbable mientras más complejo e interrelacionado resulta ser el sistema sexual biológico del ser humano, sobre todo teniendo en cuenta que el conocimiento científico que tenemos de ese sistema está a años luz de ser exhaustivo. De este modo, ante la complejidad de lo biológico y lo mucho que nos falta para comprenderlo plenamente, resulta muy fácil y cómodo adjudicarle a la psicología un papel hegemónico ya que, como se sabe, las afirmaciones psicológicas no son falsables. [4] 

La multitud de tipos de sexo

Así tenemos después "tipos" de sexo a granel. Sexo cromosómico, sexo gonadal, sexo genital, sexo corporal, sexo cerebral, sexo social y un largo etcétera que depende de los distintos autores. Lo cual significa que luego – y a pesar de que "El sexo de una persona es su sexo cerebral, su sexo psicológico; [...] el verdadero sexo de esa  persona." [5] – la "identidad de género"  puede clasificarse de muchas formas. Por ejemplo, una identidad de género "cis-sexual" indicaría que la identidad de género y el sexo biológico coinciden; una identidad de género "transexual" indicaría que la persona se identifica con el sexo opuesto a su sexo biológico; una identidad de género "intergénero, transgénero o gender-queer" indicaría que la persona no se identifica totalmente ni como hombre ni como mujer, independientemente de su sexo biológico; y así sucesivamente hasta agotar todas las combinaciones imaginables puesto que las variantes de lo que una persona puede llegar a "sentir" – o declarar que "siente" – son casi ilimitadas.

De este modo es como se pueden construir luego "identidades de género" casi a placer, incluso hasta caer en la ridiculez del absurdo como lo demostró, por ejemplo, Steffen Königer en la Cámara de Brademburgo en junio de 2016 al rechazar una propuesta que intentaba hacer aprobar una campaña para institucionalizar la perspectiva de género. Saludar a todas las identidades de género propuestas le insumió a Königer cerca de diez veces más tiempo que la corta frase con la que rechazó el proyecto.


Preguntas artificiosas

Para tratar de mantener su posición a pesar de estos manifiestos absurdos, los promotores de la teoría de género recurren muchas veces a preguntas capciosas. Por ejemplo, se preguntan:
" ¿Qué es más importante, los genitales o la identidad de una persona?" y acto seguido exigen respuesta a toda una serie de otras preguntas como ser: "[....] un hombre que sufra amputación de pene y testículos, ¿deja de ser hombre? Una mujer que ha tenido una histerectomía con remoción de ovarios y trompas, ¿deja de ser mujer? Una persona a la que le falten piernas y brazos, ¿es acaso solo medio-persona? " [6]
¿Hace falta decir que ninguno de los tres casos mencionados hace referencia a una persona normal y completa? En los tres casos se trata de personas mutiladas. Un hombre con pene y testículos amputados es un pobre eunuco lamentablemente incapaz hasta de realizar un acto sexual normal. Su tragedia personal es digna de compasión y consideración, pero ya no es un hombre con todos los atributos, órganos y funcionalidades que caracterizan a los hombres normales. A diferencia del eunuco del ejemplo anterior, una mujer a la que le han removido ovarios y trompas podrá seguir teniendo la capacidad de realizar un acto sexual pero con la extirpación habrá quedado incapacitada de reproducirse por las vías normales y naturales, para no hablar de los procesos de menopausia y disminución de la libido que se producen como consecuencia de la extirpación. Por supuesto que no dejará de ser mujer pero no será una mujer normal y completa. [7]  Y el tercer caso ya roza lo morboso. Sin piernas ni brazos es obvio de toda obviedad que el individuo no se convierte en "medio-persona" (sic). En lo que trágicamente se convierte es en un discapacitado total, imposibilitado de valerse por sí mismo. Si ésas son las referencias para demostrar la validez de la teoría de género, pues no queda más remedio que concluir que se trata de una teoría sobre bases por demás enfermizas que necesita recurrir a seres humanos mutilados, víctimas de alguna tragedia personal, para argumentar sus tesis.

Enfermedad o trastorno mental

La tesis de que el "verdadero sexo" de una persona es su "sexo psicológico" – vale decir: el sexo que la persona "siente" – tiene un costado muy débil que los promotores de la teoría de género han descubierto pronto y se han movilizado rápidamente para apuntalarlo.

En efecto, decir que el "verdadero sexo" es el psicológico resulta muy similar a afirmar que la "verdadera personalidad" es también la "personalidad psicológica". Con esto, si voy y digo que "me siento" Napoleón Bonaparte, me tendrían que conceder que, efectivamente, SOY Napoleón Bonaparte porque mi "verdadera personalidad" es la de Napoleón.

Para librarse de este disparate, la teoría de género se apresura a afirmar que:
 "La transexualidad no es un «trastorno mental» La identidad de las personas (incluida la de las personas transexuales y la de la personas transgénero), no es ningún tipo de trastorno ni enfermedad mental. " [8]

Y después de esto viene toda una serie de contrasentidos que son para, literalmente, agarrarse la cabeza.

Por un lado, apenas dicho lo anterior la teoría de género no tiene más remedio que conceder que:
[...] la transexualidad sigue incluida hoy en día dentro de los trastornos psiquiátricos [...] de todas formas, día a día se va avanzando para dejar de considerarla como tal [...] Países como Suecia o Francia, ya han dejado de incluirla entre los trastornos psiquiátricos. Y, en el mismo sentido se han manifestado el Parlamento Vasco (30/09/2010), el Parlamento Europeo (28/09/2011), el Gobierno Español (14/05/2010), o asociaciones profesionales como la Federación Española de Sociedades de Sexología. [9]

O sea que si la transexualidad y demás disfunciones sexuales son – o no son – trastornos o enfermedades mentales, lo deciden en última instancia unos legisladores que, en su enorme mayoría, son abogados. Abogados que, en el ultra-mejor de los casos, se hallan asesorados por algún médico psiquiatra o por algún psicólogo, pero que aun así retienen en sus manos el poder de decisión sobre el contenido de la ley.

Y dejemos de lado por amor a la brevedad el hecho que, en muchos casos, es mejor no indagar demasiado en la orientación mental, moral, ideológica y hasta sexual de estos abogados y de estos asesores. Sin ir más lejos en nuestro país hemos tenido un juez de la Corte Suprema de la Nación, el Dr. Eugenio R. Zaffaroni, que en 1989 prácticamente sobreseyó a un sujeto que había obligado a una nena de 8 años a practicarle sexo oral con el argumento que "la fellatio, no puede constituir el denominado »acceso carnal« " y que "el único hecho imputable se consumó a oscuras, lo que reduce aún más el contenido traumático de la desfavorable vivencia para la menor." [10]

Pero la frutilla de la torta es el argumento con el que se pretende cerrar la discusión alrededor de la transexualidad como algo que no tiene nada que ver con un trastorno o enfermedad mental:

En todo caso se debería considerar un problema físico, en el que el sexo del cuerpo no coincide con la identidad de esa persona. [11]
Veamos. Primero decimos que el "verdadero" sexo es el psicológico. Luego decimos que la transexualidad no es un trastorno mental.  Y luego, para demostrar que no es una enfermedad mental, afirmamos que su origen se debe buscar en algún problema físico.

Es imposible evitar la pregunta: ¿en qué quedamos? ¿Es una cuestión psicológica o resulta ser que es una cuestión biológica después de todo? ¿O es una cuestión biológica pero que no tiene nada que ver con la cuestión psicológica? Y, si fuera este último caso, ¿cómo demonios se las arregla el sexo psicológico para mantenerse independiente de una cuestión biológica directamente relacionada con la función sexual?

Las claves

Existen al menos cinco claves relacionales para centrar el debate sobre la teoría de género. [12]

1)- La relación entre sexo y género.
2)- La relación entre cuerpo y psique.
3)- La relación entre naturaleza y cultura
4)- La relación sexuada entre las personas
5)- La relación entre sexo y organización social.

Frente a estas cinco claves relacionales, la teoría de género sostiene:

1)- La prácticamente absoluta supremacía del "sexo psicológico" sobre el sexo biológico.
 
2)- La existencia de una psique soberanamente independiente de los factores biológicos en materia sexual.

3)- El predominio de lo cultural por sobre lo natural y la presunción que lo cultural puede existir y perdurar al margen y hasta en contra de lo natural.

4)- La trivialización de la relación sexual que, a su vez, implica "banalizar también a la persona misma, pues supone tratar al otro involucrado en la relación más como objeto que como sujeto." [13]

5)- El menosprecio de la función social de las relaciones sexuadas como marco garantizador de la supervivencia de la especie y la consideración de las estructuras sociales familiares como un producto contingente de costumbres culturales aleatorias y no como el resultado natural de miles de años de evolución de la especie humana.

Por poco que se lo piense, la teoría de género simplemente no resiste el análisis.

Los dejo con un testimonio que vale la pena escuchar. Es de Amparo Medina, una ex-funcionaria de la ONU que hizo todo el periplo: de feminista militante de izquierda, pasando por funcionaria de organismos internacionales involucrados en cuestiones de "salud reproductiva", hasta católica desilusionada de todas las teorías en las que había creído, desengañada simplemente por no tener más remedio que rendirse ante la evidencia de los desastrosos y hasta criminales resultados de las políticas de género.



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NOTAS
1)- Cf. http://www.gizartelan.ejgv.euskadi.eus/r45-berdgtra/es/contenidos/informacion/identidad_de_genero/es_transexu/transexualidad.html 
2)- www.gizartelan Op.Cit.
3)- Cf. http://www.actuall.com/familia/un-estudio-sobre-los-genes-de-hombres-y-mujeres-deja-sin-argumentos-a-la-ideologia-de-genero/
4)- El falsacionismo o principio de falsabilidad es una corriente epistemológica para la cual
una proposición o afirmación es científicamente admisible cuando existe al menos la posibilidad lógica de refutarla mediante la observación empírica. Cuando esa posibilidad no existe, la proposición no es científicamente admisible y se convierte en materia de fe o de creencia.
5)- www.gizartelan Op.Cit.
6)- www.gizartelan Op.Cit.
7)- Una histerectomía provocará la menopausia si también le extirpan los ovarios. La extirpación de los ovarios también puede llevar a que se presente disminución de la libido. El médico puede recomendar la estrogenoterapia restitutiva.
Cf. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/002915.htm
8)- www.gizartelan Op.Cit.
9)- www.gizartelan Op.Cit.
10)- C.N.Crim. Sala VI (Def.) – Elbert, Donna, Zaffaroni – (Sent. “S”, sec. 23). c. 17.415, TIRABOSCHI, Julio E. Rta: 26/4/89. En http://www.adoptar.org.ar/2011/08/zaffaroni-si-hay-oscuridad-no-hay-abuso-sexual-infantil-caso-tiraboschi/
11)- www.gizartelan Op.Cit.
12)- Teoría de Género. ¿De qué estamos hablando? 5 Claves para el debate. Catalina Siles V. - Gustavo Delgado B. - Instituto de Estudios de la Sociedad - Comunidad y Justicia - Santiago de Chile - Agosto 2014 - www.ieschile.cl
13)- Catalina Siles V. - Gustavo Delgado B. Op.Cit. 






jueves, 4 de mayo de 2017

CORRUPCIÓN

Cuando la plutocracia se disfraza de democracia
la corrupción del sistema queda fuera de control.
Suzy Kassem

Siguiendo la ya tradicional costumbre del aparato judicial argentino de juzgar a los políticos cuando ya no están en el poder, después que el kirchnerismo perdió las elecciones el tema de la corrupción saltó de pronto a todas las primeras planas. Desde entonces, la gran acusación que se le hace a Néstor y a Cristina Kirchner es el de haber constituido, junto con varios más, una banda de corruptos que terminó convirtiéndose en una asociación ilícita constituida con el objetivo de robarle plata al Estado.
Pocas dudas caben de la existencia de los manejos ilícitos que han constituido lo esencial de la fortuna de los Kirchner aunque, si vamos al caso, muy pocos políticos, muy pocos sindicalistas y hasta pocos jueces resistirían una investigación a fondo.  Pero pongamos las cosas en perspectiva en cuanto a la ex-familia presidencial. ¿Puede el patrimonio mal habido de los Kirchner explicar cosas como, por ejemplo, la pobreza, el estancamiento productivo, la desocupación, el desfinanciamiento energético, el desorden financiero, la inseguridad y el desastre educacional de la Argentina?

Veamos un poco los números duros.

Luego de haber dejado el poder, la fortuna declarada de Cristina y Máximo ascendía a unos 120.000.000 de pesos entre una cosa y otra. [1] Como soy tremendamente mal pensado (y no solo respecto de los Kirchner) yo a esa suma declarada no me la creo. En absoluto. Tanto como para alimentar la discusión ¿qué dirían ustedes? ¿Por cuanto la multiplicamos? ¿Por dos? ¿Por tres? Acuérdense de Seychelles, de los fondos de Santa Cruz y de varias otras cositas más. ¿Multiplicamos por cuatro? Voy a ser maldito. Voy a multiplicar por cinco. Ciento veinte millones multiplicado por 5 me dan 600.000.000 de pesos acumulados al cabo de unos 28 años [2]. Con lo cual incluyo en este período hasta el aumento patrimonial proveniente de los tejemanejes relacionados con la circular 1050 que le permitió a los Kirchner acumular unas 22 propiedades de personas que las perdieron porque ya no las podían pagar. Tengan, pues, en cuenta que estoy procediendo de un modo bastante arbitrario: no solo he multiplicado por 5 la supuesta fortuna de los Kirchner sino que, además, le he adjudicado arbitrariamente a los 28 años de presencia política el dinero proveniente de actividades privadas anteriores a su acceso definitivo al poder político.

Con lo cual ¿qué tenemos? Tenemos que en 28 años los Kirchner habrían acumulado unos 600 millones de pesos. Eso daría unos  21.428.571,43 pesos por año en promedio. Casi 21,5 millones de pesos anuales. Nada despreciable, por cierto, para dos "abogados exitosos".

Ahora bien, el presupuesto nacional para el año 2015, el último de la gestión de Cristina, fue de 1.347.000.000.000 pesos. [3] Si se me ocurriera comparar ese presupuesto nacional anual con  los casi 21,5 millones del ingreso anual de los Kirchner resultaría que, en 2015, la familia de los abogados exitosos se quedó con algo así como el 0,0016 % del presupuesto nacional.

Al margen ahora de todas las consideraciones morales y legales, ¿alguien realmente cree que el robo del 0,0016% del presupuesto nacional puede llegar a hundir un país? Imagínese que Usted tiene 100.000 pesos y yo le robo 1,6 pesos. ¿Se consideraría Usted en bancarrota por culpa mía? Por supuesto, yo no dejaría de ser un ladrón con todo lo que eso implica, judicial y sobre todo moralmente. Pero Usted no dejaría de comer por la falta de 1,6 pesos sobre 100.000.

¿No le convence? Está bien. Quizás fui demasiado benigno al multiplicar por 5 el patrimonio declarado. Hagamos algo. Tomemos el doble, es decir: multipliquemos por diez. Ciento veinte millones por 10 dan 1.200.000.000. Dividido por los 28 años de poder político significan 42.857.142,86 de pesos por año. Pues bien, esta cifra representa el 0,0032% del presupuesto anual del año 2015. En esta proporción, si usted tuviera 100.000 pesos, yo le estaría robando 3,2 pesos. ¿Se declararía Usted en quiebra por eso? 

Y, por favor, no se confundan. No es para nada mi intención ensayar aquí una defensa de los Kirchner. De hecho, sería perfectamente inútil aunque más no sea porque son indefendibles. Solamente quiero poner las cosas en su justa perspectiva y salirle al cruce a la muy difundida opinión en cuanto a que el país está en una situación crítica porque los políticos de uno u otro partido "se robaron todo".

Cristina, Baez, De Vido y José López. Dos están presos, dos están libres.
Está bien; a los Kirchner habría que agregarle una larga, muy larga, lista de políticos, empleados públicos, sindicalistas, policías y hasta jueces que seguramente sucumbirían ante una auditoría de bienes, y no todos serían kirchneristas. Pero aun así me resisto a creer que la ruina del país se debe tan solo al latrocinio de unos cuantos cretinos. Esa corrupción hace daño, es cierto. Es plata robada a iniciativas que podrían hacer mucho bien a muchas personas. Pero la falta de esa plata, por si sola, no es lo que explica acabadamente la ruina del país. Porque la corrupción – la importante, la que está más allá del simple y específico robo personal – ocasiona mucho más daño que el que pueden causar unos cuantos políticos ladrones que roban para su propio bolsillo, o "para la corona" como decía José Luis Manzano. O para las dos cosas, que es el caso más frecuente.

Una de las cosas que dificulta la comprensión de la verdadera corrupción es la muy escasa visibilidad de las fuerzas que la impulsan, los operadores que la manejan y su verdadera relación consecuencial con muchos de los problemas que sufrimos. Justamente por eso hay que hacer el esfuerzo de entender el funcionamiento de las capas profundas de la corrupción en donde tienen lugar los procedimientos cuyas consecuencias se ven luego en la superficie.

"Corrupción" – más allá de sus significados específicos de soborno, cohecho, delito etc. – significa descomposición, putrefacción, depravación. En la mayoría de los casos se refiere a actos contrarios a la moral general, o a la ley específica, mediante los cuales alguien, a cambio de dinero o algún otro beneficio actual o futuro, le facilita a otro la obtención de un beneficio indebido.  En el fondo y esencialmente una actitud como ésa significa que las personas involucradas traicionan la confianza depositada en ellas por la red de solidaridad y cooperación mutua que contribuye a mantener unida a la comunidad organizada. La traición a las normas escritas y no escritas del orden social se explica simplemente por el hecho de que, para las partes involucradas en la corrupción, esta traición a las normas es mucho más beneficiosa que su respeto. No menos obvio, sin embargo, es que en el largo plazo el beneficio de los pocos involucrados en la corrupción redunda en el perjuicio de los muchos afectados por ella y, en absoluto, que el respeto por las normas legales y morales es el único camino posible para garantizar al menos un mínimo de orden y estabilidad en todo el organismo político.

Roto ese respeto, ya no hablaríamos de corrupción implicando el robo de plata. Hablaríamos en todo caso de la corrupción entendida en su sentido profundo de descomposición, putrefacción, depravación, inmoralidad o anomia. Hablaríamos de las consecuencias de lo que hoy se entiende por regla general bajo el término de "corrupción" y que están bastante más allá de la apropiación indebida de algún dinero.

El problema de fondo es que la corrupción es una enfermedad contagiosa. Si la dirigencia un país se presta a sobornos, a la larga más de medio país cultivará el soborno como una práctica habitual. Desde el jefe de compras de la empresa que "arregla" una cotización, pasando por el funcionario público o privado que "agiliza" algún trámite y terminando en el policía que "negocia" una multa de tránsito a cambio de alguna "colaboración voluntaria" o garantiza una "zona temporalmente liberada" a cambio de una nada despreciable suma proveniente del narcotráfico o algún otro ilícito. Y cuidado porque la cosa también es válida al revés: una población que no respeta las normas morales y legales de la decencia y la honestidad, después no tiene mucho derecho a quejarse de que sus dirigentes sean corruptos. George Bernard Shaw sabía decir que la democracia es un dispositivo que garantiza que no seremos gobernados mejor de lo que nos merecemos. No sé si estoy completamente de acuerdo, pero que algo de esto hay no me cabe la menor duda.

Ahora bien, desde el punto de vista estrictamente político tampoco hay que perder de vista las relaciones de fuerzas y la básica amoralidad con que se mueven los operadores de la globalización. La esencia de esta red de relaciones es que el poder hegemónico de la plutocracia financiera que mantiene en estado colonial a los Estados-nación de su esfera de influencia permite discretamente que las dirigencias locales roben. Por supuesto: siempre y cuando simultáneamente toleren y hasta faciliten el saqueo de los bienes y de las fuentes de energía del país. De allí vienen luego esos dirigentes locales que blasonan de ser grandes proclamadores de la soberanía nacional y simultáneamente cometen el sincericidio de auto-describirse como "pagadores seriales" de unos préstamos que tomaron renunciando a la soberanía jurídica al aceptar la jurisdicción de los tribunales norteamericanos en caso de conflicto.

Si hablamos de corrupción y nos quedamos en las transgresiones locales jamás obtendremos un cuadro ni siquiera medianamente completo. El imperio anglosajón dominante, impulsado por una plutocracia que no por discreta es menos efectiva, está chocado contra grandes dificultades desde hace por lo menos un cuarto de siglo. Todavía es cierto que sus principales rivales potenciales – Europa Oriental, Rusia y China – en sí mismos y aislados, quizás no estén aun en posición de representar una amenaza imbatible. No menos cierto es, sin embargo, que en las últimas dos décadas parecería estar formándose un sistema de cooperación entre estos organismos políticos y eso es algo que está poniendo poco menos que histéricos a los grupos de presión financieros. El imperio plutocrático simplemente no tiene con qué hacerle frente a un "puente terrestre" entre Europa y el Lejano Oriente al cual en muy poco tiempo se agregarían – aunque más no sea estratégicamente – muchos de los principales afectados por el sistemático saqueo del imperialismo financiero.

Organización de Cooperación de Shanghai
No es, pues, nada sorprendente que el poder globalizador esté desesperadamente intentando debilitar y desestabilizar, de modo directo o indirecto, a cualquier país que pretenda sustraerse a las reglas de juego plutocráticas además de imposibilitar por todos los medios disponibles la cooperación y colaboración entre los disidentes del sistema.

Y en ese conflicto de intereses está la otra corrupción, la global y transnacional que mueve infinitamente más dinero que la local. Porque en lo esencial no se trata tanto de lo que se roban las abogadas y los abogados exitosos como los Kirchner, o los revoleadores de bolsos como los José López y los manipuladores de licitaciones como los Julio de Vido y los Lázaro Baez más toda una manada de otros parásitos similares entre los cuales seguramente podrían ustedes encontrar incluso a varios integrantes del actual gobierno. Esa corrupción local hace daño, incluso mucho daño si ustedes quieren; especialmente si consideramos las consecuencias que trae, por ejemplo, la convivencia de este tipo de corrupción con el narcotráfico. Esta es la corrupción que termina comprando policías venales, jueces garantistas o abolicionistas y politicastros profesionales que ven en la política una actividad que les permitirá ganar el dinero que jamás ganarían por sus méritos y por su verdadera capacidad profesional.
Es la corrupción que se ve y que más duele. Porque se ve. Porque sus consecuencias se sufren directamente.

Pero esa corrupción es la que le abre las puertas a la otra, a la que no se ve, a la que trae consecuencias  que todos sufrimos pero que solo muy pocos atinan a comprender cabalmente porque los grandes medios masivos miran discretamente para otro lado cada vez que sucede algo relacionado con ella. Es más: toda la maquinaria informativa está férreamente sintonizada para negar la existencia no solo de la corrupción sino hasta de quienes la promueven. Es una corrupción que se niega negando la existencia del poder que la promueve y tildando de conspiranoicos a quienes la señalan.

Sin embargo, esa corrupción, la destructiva a muy gran escala, existe.

Es la corrupción que impide que las cosas realmente importantes se hagan si no es para beneficio de la plutocracia global. Es la corrupción responsable por las cosas necesarias que no se hacen porque no le generan suficientes beneficios a los bancos y al circuito financiero. En consecuencia, es también la corrupción que alimenta constantemente esa espada de Damocles que es la deuda externa de las colonias del imperio global. Es la corrupción que desata guerras y masacres como la ahora ya casi olvidada "primavera árabe". Es la corrupción que impulsa a cientos de miles de desplazados a invadir Europa para debilitarla generando conflictos internos y una heterogeneidad inmanejable. Es la corrupción que provoca subversiones y derroca gobiernos como les tocó a los ucranianos. Es la corrupción que alimenta a toda la maquinaria del terrorismo internacional para que siempre existan focos de conflicto que sirvan para muchas cosas: desde ensayar armas nuevas en operaciones bélicas reales – como sucede en Siria y con el ISIS –hasta justificar el avasallamiento de la privacidad de los ciudadanos y las personas en general bajo el pretexto de la "seguridad contra el terrorismo" - como les está pasando a los mismos norteamericanos. Es la corrupción que pone tierras, fuentes de energía, yacimientos de minerales y riquezas naturales de todo orden en manos de los emprendimientos de la finanza internacional para que comiencen a operar las bombas extractoras que luego impulsan el beneficio de la explotación hacia los circuitos financieros globales.

Ésa es la corrupción que destruye Estados y naciones enteras. La otra, la de las coimas y las dádivas, destruye el eficaz funcionamiento de la administración pública y sume a todo el país en un marasmo moral que al final termina tolerándolo todo y aceptándolo todo con tal de que por lo menos algunas cosas se hagan.

Es el proceso por el cual las personas empiezan conformándose con el proverbial "roban pero hacen" y terminan en la indiferencia ante la expoliación porque, cansados de un Estado ineficaz manejado por corruptos ignorantes y egoístas, prefieren entregar soberanía a cambio de un poquito de mejor calidad de vida.

Lo cual es exactamente lo que la plutocracia quiere que suceda.

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NOTAS

1)- http://www.piramideinvertida.com.ar/index.php/2016/07/04/la-familia-kirchner-aumento-su-patrimonio-en-un-lapso-de-doce-anos/
2)- Néstor Kirchner: de 1987 a 1991 intendente de R.Gallegos; de 1991 a 2003 Gobernador de Santa Cruz ; de 2003 a 2007 Presidente; Cristina de Kirchner de 2007 a 2015 Presidente. Total: 28 años.
3)- Preveía, además, un déficit fiscal de 1% del PBI, un crecimiento de la economía de 2,8% y una cotización promedio de $ 9,45 por dólar. Cf. http://www.lanacion.com.ar/1761320-el-gobierno-puso-en-vigencia-el-presupuesto-2015-que-preve-un-gasto-publico-superior-al-billon-de-pesos