lunes, 5 de octubre de 2015

MIGRANTES Y REFUGIADOS

Cuando uno se pone a analizar ciertos procesos históricos a veces el problema que se presenta es que no sabe muy bien por dónde empezar. Esto es especialmente cierto en cuanto a la relación de Europa y los musulmanes en donde uno podría remontarse hasta invasión del Califato Omeya a Europa por el Oeste (Siglo VIII); hasta las Cruzadas (Siglos XI a XIII) o hasta la invasión otomana a Europa por el Este (Siglos XIII a XVII). De cualquier manera que sea, el enfrentamiento del mundo musulmán con la Europa cristiana no es de hoy; es un conflicto que se viene arrastrando desde hace más de mil años y haríamos bien en no perder esa perspectiva.

Por otra parte, si uno considera la casi increíble capacidad del ser humano para involucrarse en guerras en las que los hombres se matan entre sí, el punto de partida del análisis bien podría llegar hasta la historia de Caín y Abel que, según la tradición cristiana, es el relato de la primera vez que un hombre mató a su hermano. Lo realmente lamentable es que no ha cesado de hacerlo desde entonces.

De modo y manera que, por cuestiones obvias de espacio y tiempo, tenemos que elegir nuestro punto de partida de una forma más o menos arbitraria. En este sentido, probablemente un buen punto para arrancar es lo que en su momento se dio en llamar la "Primavera Árabe".

Todo empezó con…


Bajo esta óptica – que reconozco arbitraria – todo empezó en el Sahara Occidental el 9 de Octubre de 2010 con una serie de protestas serias pero no demasiado relevantes en términos generales más allá de que impulsaron algunos cambios en el gobierno. Unos dos meses más tarde se produjo el hecho que todos los medios internacionales han considerado como el inicio de la "Primavera Árabe": en Túnez, el vendedor ambulante Mohamed Bouazizi se inmola prendiéndose fuego a lo bonzo con lo que se desata una oleada de protestas por todo el país que culmina en la caída del gobierno de Ben Ali.

Y aquí es en donde les pido prestar un poco de atención. Específicamente a las fechas en la tabla siguiente:


Estado
Fecha
Acontecimientos
Sahara Occidental
09/Octubre/2010
Protestas, ataque a edificios públicos, cambios en el gobierno
Túnez
17/Diciembre/2010
Autoinmolación a lo bonzo de Mohamed Bouazizi. Protestas, ataques a edificios públicos. Caída del gobierno de Ben Ali.
Argelia
28/Diciembre/2010
Protestas mayores. Autoinmolaciones. Promesas de cambios en algunas políticas.
Líbano
12/Enero/2011
Protestas menores. Revueltas coordinadas por Internet
Jordania
14/Enero/2011
Protestas y manifestaciones. Cae el Primer Ministro.
Mauritania
17/Enero/2011
Protestas menores
Sudán
17/Enero/2011
Protestas menores
Omán
17/Enero/2011
Protestas menores. Aumentos salariales y cambios en el gobierno.
Arabia Saudita
21/Enero/2011
Protestas. Violencia callejera rápidamente controlada.
Egipto
25/Enero/2011
Masivas protestas. Ataques a comisarías. Enfrentamientos partidarios. 10 de Febrero: el presidente Mubarak cede al poder al vicepresidente Omar Suleiman y luego es obligado a renunciar. Convocados a elecciones, los egipcios eligen a Mohamed Morsi fuertemente comprometido con los musulmanes más intransigentes. Ante las nuevas protestas, el Consejo Supremo de las FF.AA. egipcias derroca a Morsi (3 de julio 2013) y queda en el poder el general Abdul Fatah al-Sisi.
Yemen
27/Enero/2011
Disputas internas en el gobierno causan la caída del presidente Ali Abdullah Saleh. Lo sucede su vicepresidente, Abd Rabbuh Mansur al-Hadi, después de las elecciones del 27/febrero/2012.
Yibuti
01/Febrero/2011
Protestas menores.
Irak
10/Febrero/2011
Autoinmolaciones y protestas en varias ciudades.
Somalia
13/Febrero/2011
Protestas menores.
Bahréin
14/Febrero/2011
Protestas mayores. Intervención extranjera de los países del golfo a través del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG).
Libia
15/Febrero/2011
Protestas por todo el país. La oposición forma un gobierno paralelo que es reconocido por diversos países y hasta por la Liga Árabe. La ONU rechaza las acciones de Gadafi, embarga bienes del gobierno libio y establece  zona de exclusión aérea. La OTAN bombardea Libia. El 20 de Octubre Gadafi es asesinado y el país cae en un completo caos.
Kuwait
18/Febrero/2011
Protestas menores y cambios en el gobierno.
Marruecos
20/Febrero/2011
Autoinmolaciones y protestas. Se anuncian reformas a la Constitución.
Siria
15/Marzo/2011
Revueltas, manifestaciones y protestas desembocan en una violenta guerra civil alimentada por la negativa del presidente Bashar al-Asad a abandonar el cargo y el apoyo extranjero, tanto al gobierno como a las unidades rebeldes. De la guerra civil surge el EI/ISIS/ISIL/Daesh que ocupa buena parte de Siria y el Norte de Irak en el intento de formar un Estado autónomo bajo la sharia o ley religiosa musulmana estricta.




Desde Diciembre de 2010 hasta Marzo de 2011 año se suceden protestas y revueltas en 18 países con intervalos de apenas un par de días entre una ofensiva y otra. Hasta hay un día en que se producen tres manifestaciones simultáneas en tres países diferentes.

La serie se inicia como ya vimos, el 17 de Diciembre de 2010 en Túnez. Sigue el 28 de Diciembre en Argelia. Quince días más tarde (12 de Enero 2011) le toca al Líbano. Dos días después a Jordania; tres días después (17 de Enero) a Mauritania, Sudán y Omán; cuatro días después hay disturbios en Arabia Saudita; otros cuatro días y estalla el conflicto en Egipto; dos días más y se inicia el cambio de gobierno en Yemen. Otros dos días más tarde comienza Febrero con protestas en Yibuti. Pasan nueve días y hay protestas y disturbios en Irak. Tres días más tarde la protesta pasa a Somalia; un día después a Bahréin. Otro día más y se inicia el desastre de Libia; tres días más tarde protestas y cambio de gobierno en Kuwait; otros dos días y disturbios en Marruecos. Finalmente, el 15 de Marzo Siria ingresa definitivamente en el camino de la guerra civil de la que surgirá el EI/ISIS/ISIL/Daesh con su pretensión de imponer la ley islámica o sharia a toda la región.

Son 18 revueltas, en 18 países en 88 días. Prácticamente una revuelta cada 5 días en promedio.

¿Alguno de ustedes puede creer que todo eso fue espontáneo; que la secuencia de disturbios, cambios de gobierno y guerras civiles se dio así por pura casualidad? La intervención de la OTAN en el caso de Libia fue pública y notoria. La intervención extranjera en el caso de Siria no fue tan publicitada – sobre todo se trató de barrer bajo la alfombra el apoyo norteamericano a los "rebeldes" sirios buena parte de los cuales apareció luego como el Emirato Islámico – pero la información disponible es bastante evidente y clara al respecto. ¿Y en los demás casos no hubo intervención de los EE.UU. o alguno de sus aliados?

Personalmente no creo en la espontaneidad de hechos como los que venimos describiendo. Ante situaciones como ésta no puedo menos que recordar siempre las sugestivas palabras de un presidente norteamericano: "En política, nada sucede por accidente. Si sucede, puede Usted apostar a que estuvo planificado de ese modo". Lo dijo Franklin D. Roosevelt.

Lo que hay que aclarar en la frase de Roosevelt es que lo planificado es la acción; no el resultado. Porque el resultado concreto de la Primavera Árabe es por demás modesto si lo medimos de acuerdo con las intenciones declaradas de democratización y liberalización de los países árabes. Échenle una mirada al siguiente cuadro:



Ya a primera vista los casos de "Poco o ningún cambio" son más de la mitad (10 casos sobre 19 = 52%). Si a eso le agregamos el caso de Yemen con sus muy modestas reformas y los dos casos de Irán y Bahréin en donde las protestas fueron directamente reprimidas la suma de países en que no hubo cambios relevantes asciende a 13. Más Arabia Saudita y Emiratos Árabes, que no fueron afectados directamente elevan la cifra a 15 (79%). ¿Qué queda?

Queda Egipto, en donde hubo un cambio de régimen pero el caos social resultante obligó a dar urgentemente marcha atrás con el proyecto al punto que hoy tenemos prácticamente lo mismo que teníamos al inicio del proceso. Queda Libia que se ha convertido en un país inviable, partido en tres facciones. Queda Siria y el Norte de Irak con una buena parte en manos del EI/ISIS/ISIL/Daesh. Y queda Túnez como único caso en que podríamos decir que se produjo un cambio de régimen más o menos democrático. Eso es todo.

Como experimento de implantación de la democracia liberal en el mundo árabe la verdad es que los resultados no son para nada brillantes. La gran pregunta que uno se plantea es: ¿alguien realmente esperaba resultados diferentes? ¿Alguien puede creer que quienes deciden los grandes lineamientos de la política internacional están verdaderamente comprometidos con los valores democráticos de libertad, igualdad, fraternidad y equitativa distribución de la riqueza?

No seamos ilusos. La pura verdad es que todos esos lugares comunes demoliberales políticamente correctos solo sirven para los discursos dirigidos a Fuenteovejuna. A los decisores reales les importa un rábano la libertad de Usted, estimado lector, o la mía. Lo único que les importa de la libertad es aquella de la cual dependen sus inversiones financieras y sus operaciones comerciales. No solo les importa un reverendo bledo la igualdad sino que ni siquiera creen en ella ya que se consideran a sí mismos como los Elegidos destinados a gobernar un hato de Condenados ignorantes. A la fraternidad la entienden solo como complicidad mafiosa o tribal – o bien y en el mejor de los casos, como sociedad con fines de lucro – y en cuanto a la distribución de la riqueza considerarán justa solo aquella que les permita ganar el máximo posible en el menor tiempo posible con la menor inversión posible. Y después hablarán del vaso y del "efecto derrame" que al final nunca se produce porque cada vez que hay beneficios importantes agrandan el vaso, con lo que las empresas y los proyectos crecen y se agrandan y succionan cada vez más recursos pero nunca "derraman" nada relevante hacia las sociedades en las que se instalan. ¿Y esta dirigencia estaría comprometida con la democracia? ¿Justo en los países musulmanes? ¡Vamos! Seré insoportablemente escéptico – lo reconozco – pero yo no me lo creo ni por un segundo.

Si aceptamos que la democratización de los musulmanes nunca fue el verdadero objetivo de la Primavera Árabe, el proceso de pronto adquiere otra dimensión y permite otra lectura. Considerada desde la óptica de lo que sí se logró, esa "primavera" no representa sino un proyecto para debilitar y desordenar los países musulmanes; especialmente aquellos que no se hallaban firmemente alineados detrás de la política exterior norteamericana e israelí. En eso el proceso fue caótico (como era de prever) y obligó a algunas contramarchas (como el caso de Egipto), pero en términos generales cumplió brillantemente el objetivo: cientos de miles de muertos, millones de desplazados ubicados en campamentos y asentamientos precarios, ciudades enteras destruidas, antiguas enemistades tribales y sectarias reactivadas, gobiernos debilitados o, como mínimo, amenazados. En resumen: si el objetivo era llevar el caos al mundo musulmán, no se puede decir que la Primavera Árabe falló en lo esencial. Produjo un caos de tal magnitud que toda la región se convirtió en una verdadera caldera a presión.

La canalización del caos


Naturalmente, a la presión, una vez generada, había que canalizarla y existían solamente dos vías para ello. Por un lado podía ser dirigida hacia el interior de la región para continuar desestabilizando cualquier parte de esa media luna que va desde Turquía hasta Marruecos pasando por todo el Medio Oriente.  Por el otro lado, podía ser volcada hacia fuera de la región aprovechando las líneas de tensión tradicionales entre el islamismo y sus históricos adversarios; líneas que, sin dejar de ser vías de tensión, podían comenzar funcionando como vías de comunicación.

En el interior de la región quedaron dos focos de tensión principales, uno en la zona de Siria y Norte de Irak y el otro en Libia. A ellos se les puede agregar en cierta medida otro foco en Yemen aunque hay dudas en cuanto a la importancia de este último.

Ahora bien, podríamos seguir detallando el tema de la expansión del EI/ISIS/ISIL/Daesh – o cómo demonios se llame – por la zona de Siria/Irak y las extrañas interrelaciones que este grupo tiene con los norteamericanos, los ingleses y los israelíes. Pero ése no es el objeto de esta nota. Lo que me interesaría mostrarles es la relación que veo entre la llamada Primavera Árabe y la oleada migratoria – que ya adquiere visos de una cuasi-invasión – de cientos de miles de musulmanes hacia Europa.
De estas oleadas migratorias tenemos (hasta el momento) tres. La primera, utilizando en general – aunque no exclusivamente a Libia como trampolín – impactó en Italia:


La segunda, utilizando a Siria y Turquía como trampolín impactó en Grecia:


Y la tercera, usando relativamente las mismas vías, impactó en Hungría.


Los puntos conflictivos dejados por la Primavera Árabe fueron usados como compuertas para canalizar hacia Europa oleadas de cientos de miles de personas provenientes no solo de las zonas específicamente afectadas por los hechos de 2011 sino incluso de otros países no directamente relacionados con las convulsiones de ese año.

Hubo, pues, una deliberada canalización del caos hacia Europa que, obviamente, puede tener un solo objetivo: debilitar el continente europeo para mantener la hegemonía del Poder nucleado alrededor de los EE.UU. y sus aliados estables o circunstanciales.

La operatoria


La idea detrás de esta operatoria es algo vieja. Con distintas variantes y desarrollos teóricos, proviene de la tesis central de Halford John Mackinder (1861-1947), un geopolítico inglés cuyo pensamiento dominó buena parte del Siglo XX, especialmente en lo referente a la Guerra Fría y a la relación de los EE.UU. y la Unión Soviética.

Simplificando (mucho), lo esencial de la idea de Mackinder es que el planeta puede dividirse a grandes rasgos en regiones geopolíticamente relevantes de las cuales el núcleo principal o "Heartland" ocupa la posición central de Eurasia y el núcleo periférico o "Rimland" lo rodea por el Este, el Sur y el Oeste. Juntos, Heartland y Rimland constituyen la World-Island o "Isla del Mundo" mientras que todo el resto pertenece a las "tierras exteriores o insulares". El punto central de la tesis de Mackinder, resumido en una frase que se ha hecho famosa, es que: "Quien domine Europa del Este dominará el Heartland; quien domine el Heartland dominará la Isla del Mundo; quien domine la Isla del Mundo dominará al mundo. [1]

 

Por supuesto que la teoría de Mackinder – como toda teoría – admite unas cuantas interpretaciones, precisiones y matices. Desde ya que no es tan directamente aplicable como podría parecer por este brevísimo resumen. Pero por más que el análisis a fondo aplicado a la situación actual requeriría la consideración y evaluación de una cantidad importante de datos, hay algunos que, por obvios, no pueden ignorarse.

Por de pronto, los Estados Unidos están – y siempre han estado – fuera de la Isla del Mundo. Por el otro lado, Rusia está – y siempre ha estado – prácticamente en el centro de esa Isla. ¿Se entiende ahora el conflicto que la OTAN (vale decir, los EE.UU) le ha organizado a Rusia con las revueltas en Ucrania? La lucha por la plaza Maidán en Kiev nunca fue por la independencia y la democratización de Ucrania. La creación de los Estados-tapón entre Europa y Rusia que hemos tratado en un artículo anterior [2] tampoco fue para llevar la libertad y la democracia a esos Estados. Fue para impedir el control ruso de Europa del Este.

Y para reforzar esa estrategia ahora se ha aprovechado el caos generado por la Primavera Árabe para enviar masas de personas desplazadas hacia el resto del "Rimland" europeo a fin de desestabilizar la zona y terminar de partir a Eurasia en varias zonas aisladas y conflictivas. Y que el foco principal está puesto en Europa lo demuestra el hecho que los Estados del Golfo Pérsico – Kuwait, Bahrein, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Quatar y Oman – no han aceptado refugiados. En otras palabras: varios estados árabes y musulmanes no se solidarizan con su propia gente expuesta a riesgo y esto a pesar de que la enorme mayoría de ellos es inmensamente rica. [3]

Por su parte, en Europa existen por lo  menos tres elementos que concurren a facilitar la operatoria: A)- el Espacio de Schengen creado en 1995 que eliminó las fronteras comunes entre los países integrantes haciendo que prácticamente el espacio funcione en términos migratorios como un solo país. B)- La ambigua diferenciación entre "refugiado" (persona que se desplaza o huye debido a una situación de guerra), "migrante" (persona que abandona su país por otros motivos, generalmente económicos) y "desplazado" (persona que debe abandonar su lugar habitual de residencia por diversos motivos). C)- La intervención, facilitada o como mínimo tolerada, de mafias clandestinas que aprovechando la situación han generado verdaderas redes de tráfico de personas.

 

Estos tres elementos se entremezclan y se superponen produciendo muchas veces extraños resultados.

Por de pronto muchos de los "refugiados" no se presentan solicitando asilo; directamente lo exigen como un derecho que les corresponde y que no se les puede negar por lo que hasta se ponen violentos ante la menor traba. Sin embargo, en muchos casos reclaman derechos que, en realidad y legalmente no tienen, pero lo hacen en nombre de los Derechos Humanos chantajeando a las autoridades de tal manera que ningún político se anima a negárselos so pena de ser acusado de monstruo sin corazón.

Notable es también que vienen excelentemente asesorados sobre los trucos de la legislación vigente en la Unión Europea y los huecos jurídicos que pueden aprovechar para no ser repatriados. Así es como quienes no provienen de Siria se deshacen rápidamente de su documentación original y alegando haberla perdido se hacen pasar por sirios. Sucede que en Siria hay guerra y quienes provienen de allí pasan automáticamente a la categoría de "refugiado" que cuenta con derechos especiales. La cuestión es que no se le puede negar el status y la nueva documentación a alguien que nunca antes fue identificado con datos biométricos y, una vez obtenida la nueva identidad, teóricamente el espacio Schengen abre la posibilidad de establecerse en cualquier parte del mismo.

Los entretelones y detalles de toda esta operatoria no son fáciles de detectar pero se logran atisbos por demás interesantes cuando, por algún motivo u otro, las cosas salen mal, o al menos no como se supone que deberían haber salido. Por ejemplo, cinco familias sirias llegaron a Uruguay en Octubre de 2014 en el marco de un asilo otorgado en ese momento por José Mujica. Después de un año de estadía en Montevideo, a principios de Septiembre de 2015 manifestaron que quieren dejar Uruguay y regresar al Líbano. Uno de ellos – Aldees Maher de 36 años – le manifestó a los periodistas: "Quiero volver a Líbano [...]. Quiero un lugar que me asegure la vida a mí, a mi familia, a mis hijos. [...] No tengo oportunidad de trabajo para ganar dinero y mantener a la familia; el Líbano era más barato." [4]

Yo no sé qué pensarán ustedes. Por mi parte no estoy especialmente interesado en hacerle propaganda inmigratoria a Montevideo ni a los uruguayos, pero por las veces que he estado por allí y por el trato que he tenido con nuestros vecinos del otro lado del río color de león pienso que Montevideo es una linda ciudad y los uruguayos son muy buena gente en su gran mayoría. En todo caso, no me entra en la cabeza que un campamento de refugiados sirios en el Líbano sea un lugar mejor que Montevideo para vivir. A menos, naturalmente, que el campamento de refugiados del Líbano brinde oportunidades de negocio mejores que Montevideo. Y eso es algo que también puede llegar a entreverse especialmente cuando las cosas salen mal.

Hay una fotografía que recorrió el mundo. Es una de esas imágenes impactantes que, al verlas, a uno se le aprieta el corazón. Y de repente surgen sentimientos contradictorios.



Por un lado se me ocurrió pensar que es una de esas fotos que nunca debió haber sido sacada. Y entiéndase bien: no digo que habría que haberla ocultado. Lo que quiero decir es que simboliza algo tan tremendo que nunca debió haber ocurrido: no está en el orden de la naturaleza que los padres entierren a sus hijos. Es al revés. El pequeño Aylan Kurdi tendría que haber vivido y crecido para sepultar a un anciano padre. Su imagen yaciendo muerto en la playa atenta contra el orden natural de las cosas. Por el otro lado es una excelente foto; un caso clásico de la imagen que vale más que mil palabras. No sé en realidad por qué, pero la asocié inmediatamente a esa otra foto famosa de la nena vietnamita desnuda y llorando corriendo hacia el fotógrafo para huir de las bombas de napalm que caían detrás de ella.

Digo lo anterior para dejar constancia de que la imagen de Aylan Kurdi me tocó y me impactó. Tanto que me movió a tratar de investigar la cuestión un poco más. Preferiría no haberlo hecho: si uno lo piensa hasta el final es casi como para desesperar de la condición humana de ciertos seres humanos.

En la catástrofe en la que Aylan Kurdi perdió la vida murieron doce personas. Entre ellas dos de los hijos de la familia de Ahmed Hadi Jawad que había pagado más de 9.000 dólares en la ciudad costera turca de Bodrum para el traslado a la isla griega de Kos en un barco que al final resultó ser un gomón con motor. Cuando los Jawad manifestaron sus dudas, el hombre que les vendió el viaje les dijo que sería seguro porque el conductor del bote viajaría con ellos llevando a su esposa y a sus dos hijos. Ese conductor resultó ser Abdullah Kurdi, el padre de Aylan Kurdi.[5]

No sé cuánto de los 9.000 dólares le tocó al padre de Aylan. Honestamente, a esta altura de los hechos tampoco me importa. Lo que importa aquí es que detrás de la imagen de un chiquilín que yace muerto en una playa en la que debería estar jugando a armar castillos de arena lo que hay es una red de traficantes de personas que hace muy buen dinero con los que quieren abandonar la zona.

Quizás ése era el negocio que los sirios de Montevideo no se querían perder.

y la historia continúa


Naturalmente la historia no termina aquí. De hecho, apenas si hemos rascado un poco la superficie de los acontecimientos. Una de las grandes preguntas que quedan sin respuesta es: ¿cuántas células operativas del terrorismo islámico ingresaron ya en Europa? ¿Cuándo comenzarán a operar? ¿Respondiendo a quién? ¿Cuáles serán los blancos a atacar? Porque una cosa es más que obvia: los comandantes yihadistas tendrían que ser más que estúpidos si no aprovecharan la oportunidad para colocar un buen par de unidades operativas encubiertas en territorio europeo.

Y la otra cosa a tener presente es algo que se ha dado en estos últimos días. Vladimir Putin decidió mover algunas piezas de su tablero de ajedrez y entró en la guerra de Siria. Decidió no aceptar el desafío de la provocación ucraniana cercana al Heartland y salió a atacar una posición del Rimland lejos del núcleo principal de las fuerzas rusas pero que alberga el puerto críticamente estratégico de Tartús y la ahora igualmente estratégica base aérea rusa de Latakia en Siria. Es temprano para hablar de esto todavía, pero hay una sospecha que no consigo descartar.

¿Recuerdan la Guerra Civil española (1936/1939)? Fue, entre otras cosas, el banco de pruebas en dónde se ensayaron las armas y las tácticas que luego se utilizarían en la Segunda Guerra Mundial.

¿Será Siria el nuevo banco de pruebas de una Tercera Guerra Mundial que, según el papa Francisco, ya se ha desatado solo que hasta ahora ha venido suministrada en pequeñas dosis?

Pues las dosis se están haciendo peligrosamente cada vez más grandes.

En todo caso es para prestar mucha atención.

El Vaticano siempre ha tenido un muy buen servicio de informaciones.

----------------------------------------
NOTAS
[1] )- La nomenclatura de las regiones varía bastante según expositores y traductores. El "Heartland" (literalmente "corazón-tierra") ha sido llamado también "Área Pivote" o "Región Cardial". El "Rimland" (literalmente "borde-tierra") recibe muchas veces el nombre de Creciente Interior o Marginal y el resto del mundo el de Creciente Exterior o Insular. Con todo, sea cual fuere la nomenclatura empleada, la idea geopolítica central no cambia. Cf.  https://asiansecurityblog.wordpress.com/2011/12/08/competing-maps-of-eurasia-mackinder-vs-barnett-the-us-asian-shift/
[2] )- http://denesmartos.blogspot.com.ar/2015/07/la-guerra-de-eeuu-contra-europa.html
[3] )- http://edition.cnn.com/2015/09/08/world/gulf-states-syrian-refugee-crisis/
[4] )- http://www.lanacion.com.ar/1825878-refugiados-sirios-quieren-irse-de-uruguay-dicen-que-alli-no-tienen-futuro
[5] )- http://www.perfil.com/internacional/Familia-iraqui-acuso-al-padre-de-Aylan-de-ser-quien-manejaba-el-bote-de-la-tragedia-20150911-0048.html



6 comentarios:

  1. ¿Cui bono? esa es la pregunta que siempre me hago. A propósito Hungría, y creo que los países bálticos tampoco aceptan refugiados -Dinamarca ahora tampoco, y de Finlandia huyen los refugiados porque hace demasiado frio- ¿sería posible que los enemigos de ayer de la Rusia soviética fueran aliados hoy? ¿o el odio todavía es demasiado grande?. Lo que no puedo creer es el lavado de cabeza de los españoles.
    Como siempre muy interesantes sus artículos.

    ResponderEliminar
  2. Buenas días,

    Un análisis digno de aparecer en los libros de Historia.
    Sólo nos queda ver cómo evolucionan los acontecimientos. Mientras tanto, habrá que estar preparado para lo peor.

    Un cordial saludo desde España.

    ResponderEliminar
  3. Y al final lo tan temido terminó por ocurrir: atentados yihadistas...

    ResponderEliminar
  4. Gran artículo señor Martos.
    Ahora, debido a la confusión informativa, estoy esperando su artículo sobre Francia...

    ResponderEliminar
  5. Martos está bien informado. Gracias por seguir escribiendo y publicando.

    ResponderEliminar