miércoles, 15 de julio de 2015

TRAICIÓN (AL ESTILO GRIEGO)

La traición nunca prospera.
¿La razón de ello?
Es que cuando prospera
nadie se atreve a llamarlo traición
John Harington

Dicen en el barrio que el que avisa no traiciona. Con lo que traidor sería el que no avisa. Pero me queda una duda: ¿cómo calificaríamos al que avisa y después va y hace exactamente lo contrario de lo que avisó?

A veces la política se vuelve casi completamente incomprensible.

La cosa empezó cuando el señor Primer Ministro de Grecia, Alexis Tsipras, fue y habló con la gente del FMI, la Unión Europea y el Banco Central Europeo.

Aparentemente le dijeron de todo menos bonito porque Don Tsipras se enojó muchísimo. Ni bien volvió a sus pagos, puso su mejor cara de espartano inflexible y, atrincherado detrás de las Termópilas de un referéndum ad hoc, le pidió a sus conciudadanos que votaran en contra del apriete que esos siniestros personajes del capitalismo internacional salvaje querían aplicarle a su país.

Y los griegos fueron y votaron. En contra del apriete. En contra de las pretensiones de la UE, el FMI y el BCE. El pueblo griego no quiso nada de lo que se le quería imponer y el NO ganó por afano. Ahí fue que todos nos enteramos de que "NO" en griego se dice "OXI". Porque el domingo 5 de julio de 2015 más del 60% de los griegos dijeron "OXI" y no le hicieron pito catalán a Bruselas porque eran griegos, pero el triunfo los puso tan contentos que fue como si hubieran sido catalanes festejando el carnaval de Villanueva y Geltrú. Salieron a la calle, ocuparon las plazas, hicieron asados, tomaron hectolitros de ouzo, sacaron las bouzoukis del ropero y bailaron el equivalente actual de la danza de Zorba el Griego hasta altas horas de la madrugada.

Y el señor Primer Ministro de Grecia, Alexis Tsipras, participó de todo eso. Estuvo en todo, se regocijó con todos y hasta pronunció discursos en los que dijo estar contento, porque el momento era histórico, porque con esa demostración de poder democrático Grecia acababa de fortalecerse, y porque a partir de allí se abría para todos un futuro indudablemente promisorio y … y, bueno, etcétera.

Después de eso el señor Primer Ministro de Grecia se pegó una buena dormida – tanto como para despejar la mente de los efluvios del ouzo y permitir que se asiente la resaca de otras ingestas – se acicaló como corresponde a un Primer Ministro europeo y se subió al primer avión que partía de Atenas con destino a Bruselas.

La cuestión es que – negociación va, acuerdo viene – una semana después del histórico referéndum del OXI, el señor Primer Ministro de Grecia aceptó y firmó todo lo que el FMI, la UE y el BCE le pusieron bajo las narices. Con condiciones sustancialmente peores que las exigencias anteriores al histórico OXI. Y a pesar de que, un día antes del referéndum, ya había trascendido un análisis del FMI en el que se reconocía que la deuda pública griega era "insostenible"; vale decir: impagable.
Y eso es algo que el señor Primer Ministro de Grecia sabía perfectamente bien. Ni siquiera necesitaba el análisis del FMI para saberlo. Le bastaba con sacar la cuenta del almacenero. Pero, aún así, aceptó todo y firmó.

Después volvió a casa y desde entonces está tratando de hacerle creer a los griegos que es un estratega político de la gran flauta.

Lo que pasa es hay unos cuantos que no le terminan de creer. Su ministro de defensa, Panos Kammenos, ya le adelantó que se opone al acuerdo. Según Panagiotis Lafazanis, ministro de energía, lo que Tsipras firmó es inaceptable. El diputado Nikos Hountis, dimitió como protesta por el acuerdo. [1]

Pero el parlamento griego es por lo menos tan disciplinado como el nuestro. Hoy el paquete de ajuste terminó aprobado por 229 votos a favor, 6 abstenciones y solamente 64 votos en contra. [2] Demás está decir que las medidas aprobadas van exactamente en la dirección contraria a lo que el pueblo griego votó el 5 de julio.

A ver si nos entendemos.

Yo, que soy su representante, voy y le pregunto a Usted si está de acuerdo en que paguemos la deuda que tenemos con el carnicero. Usted viene y, apoyado por el 60% del barrio, me dice que OXI; ni en dope. El carnicero es un chanta y de cualquier manera la deuda ésa está tan manipulada que es impagable. Yo lo felicito a Usted por la decisión, le palmeo la espalda, y al día siguiente me reúno con el carnicero, le firmo todo, acepto la deuda y me comprometo en nombre de todos a pagarla.

¿Qué tal? ¿Saben cómo se llama eso?

En realidad se debería llamar traición.

Pero en el caso de las decisiones democráticas se aceptan eufemismos. Especialmente si se trata de Grecia. No olvidemos que, al fin y al cabo, los que inventaron la democracia fueron los griegos.

Nadie mejor que ellos para ilustrarnos como funciona en realidad.

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NOTAS:

[1] )- http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/07/150713_grecia
[2])- http://www.lanacion.com.ar/1810721-grecia-plan 



3 comentarios:

  1. Grecia es miembro de la OTAN y de la UE - eso significa que gobernantes y gobernados pueden pensar y decir lo quieran, pero no pueden hacer nada, es un país sin ninguna soberanía. No tiene Banco Central, su gobierno y ciudadanos tienen que someterse a tribunales externos, no pueden firmar tratados comerciales con otros países por fuera de la Unión, todas sus fuerzas de seguridad y sus servicios de inteligencia sirven a intereses foráneos, solo para dar algunos ejemplos. Gobernantes como Tsipras u Orbán pueden hacerse los rebeldes, pero al final no tienen ningún poder para cambiar nada.

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  2. Don Denes... No es más que otro "presente griego"... ¿El caballo de Troya? Un poroto... costumbre antigüa si las tienen los griegos... ¿Le harán lo mismo que al general espartano que encerraron en un templo a que muera de hambre??? Difícil... serán atenienses democráticos... jajajajajajaja

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  3. Lo interesante de este asunto va a ser si esto beneficia o no a los nacionalistas de Amanecer Dorado, que por las acciones que se tomaron en su contra desde un principio, se deduce que son la única y verdadera oposición a la UE, el BCE y el FMI.

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